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domingo, 1 de mayo de 2022

Ajedrez histórico en Las Palmas: Torneo Nacional, Pomar o Cairasco de Julio de 1959 en Las Palmas: el primer torneo nacional en la isla

Torneo Nacional (o Pomar, del Cabildo, o Cairasco)  3 a 10 de julio 1959.- Hotel Cairasco/Mercantil/Naútico.-

Ricardo Moyano. 2017 (revisado en mayo de 2022 y octubre 2023). Agradezco a un habitual colaborador americano de este blog el desarrollo de la base de datos y la confección del cuadro de clasificación. En octubre de 2023 se añade foto exterior del Bar Fabelo en 1955.





Pomar en 1959 foto de Diario de Las Palmas
Pomar en Tenerife en junio 1959 durante el campeonato de España, foto de la revista Ajedrez Español




1. Introducción. El Torneo Nacional de 1959, primera piedra en la labor de Dumesnil para revitalizar el ajedrez de Las Palmas. Pomar en la isla.

 

Desde 1933 ha habido en Las Palmas torneos organizados, pero de carácter meramente local. En la memoria del aficionado estaban los torneos del Gabinete Literario en los años 30, o los organizados en el kiosco de la Música del Parque San Telmo, patrocinados por la primera federación, dirigida por el teniente coronel Ramón Rúa-Figueroa. 

 

Pero nunca se pensó en torneos nacionales ni mucho menos internacionales. Las islas estaban demasiado lejos. No obstante, la Federación tinerfeña ya había dado un paso adelante organizando un torneo nacional en La Laguna. Así que cuando el joven francés Pierre Dumesnil revitaliza el ajedrez en Las Palmas a mediados de los años 50, su primer objetivo, antes de abordar los torneos internacionales -eso llegaría en los años 70-, es organizar un certamen de carácter nacional. 

 

Por eso, el llamado I Torneo Nacional de Las Palmas, pero también conocido por otros nombres, disputado a comienzos de julio de 1959 en la capital de la provincia, tiene un significado simbólico en el despegue de la llamada "edad de oro" del ajedrez de Gran Canaria, y por extensión de Lanzarote.

 

 La ocasión para organizarlo la ofreció el campeonato de España individual que se celebraba en junio en la isla de Tenerife. Dumesnil se había relacionado con el secretario de la Federación tinerfeña, sr. Cardona Marcet, para reflotar la Federación de Las Palmas, y sin duda Cardona sirvió de enlace para que dos fuertes jugadores nacionales, el mítico Arturo Pomar (1931-2016) y su cuñado Eduardo Pérez Gosalvez (1933-2016), accedieran a disputar un pequeño torneo en Las Palmas de G.C. tras la conclusión del campeonato de España. Por añadidura, Pomar se acababa de casar con la hermana de Eduardo, Carmen, así que ella acompañaba a la expedición familiar y los tres podrían de ese modo conocer la isla oriental. 

 

La figura del mítico Pomar era sobradamente conocida, de hecho había sido el faro para los jugadores canarios jóvenes, que como decía jocosamente Sagaseta, padecían de "pomaritis".  Ex niño prodigio y el jugador de ajedrez más destacado de España, tenía a la sazón 28 años y estaba a punto de lograr el título de gran maestro internacional en un país donde no existía todavía ningún G.M.. Estaba en muy buena forma y en Tenerife se había proclamado campeón de España de nuevo. Posiblemente en la elección del otro jugador, el valenciano Eduardo Pérez, pesó el que era pariente político de Pomar, pero con independencia de ello, la elección era adecuada: el joven Pérez, especialista en simultáneas a la ciega, campeón de Valencia en múltiples ocasiones, era uno de los mejores jugadores de España. Sería olímpico años más tarde (en Tel Aviv 1964 y La Habana 1966) y se desempeñaría luego en Cataluña, donde también sería campeón dos años; curiosamente también estaba vinculado laboralmente a Correos como el propio Arturo Pomar. Más tarde, en los años 70, cuando Pérez jugaba en equipos catalanes y hacía crónicas de ajedrez en prensa, denunciaría de forma infundada y al alimón con Román Torán supuestos amaños entre equipos canarios -uno de ellos liderado por el GM danés Bent Larsen- lo que motivaría las iras de los canarios contra él y que durante años se le tuviera por "persona non grata" en Las Palmas. Afortunadamente todas esas rencillas se superaron pronto.

 

La iniciativa de este torneo era una gran novedad en Las Palmas pues el único precedente de visita de una figura relevante no fue para un torneo sino una sola sesión de simultáneas ofrecida por el campeón del mundo Alekhine en noviembre de 1945, ¡14 años atrás!.

 

 

 

El Torneo no era una decisión improvisada, sino perfectamente planificada: se había previsto con antelación que a los dos jugadores peninsulares se enfrentaran  cuatro jugadores locales, que habrían de salir de un torneo previo. Y aunque no existen datos sobre este torneo, sí es sabido que las cuatro plazas fueron copadas por los cuatro mejores jugadores grancanarios del momento, los llamados con cariño "los fantasmones", porque machacaban sin piedad a todos sus rivales en el tablero local. Jugadores de buen nivel, como el histórico Miguel Navarro Jiménez, Isidro Miranda Millares, o el abogado Walter Suárez, no tenían opciones frente a ese cuarteto. Eran realmente tres jugadores ya veteranos, Germán Pírez Pérez (1914-1992) -el mítico campeón local de los años 30 y 40, que había sufrido prisión por sus actividades políticas y había vuelto a Las Palmas sólo dos años antes una vez indultado-, Pedro Lezcano Montalvo (1920-2002) -poeta e impresor, de carácter apacible, le gustaba trabajar en bambalinas para el colectivo pero rehuía destacar en las competiciones-, Fernando Sagaseta Cabrera (1927-1993) -todo lo contrario a Lezcano, era un impetuoso abogado amante del estilo romántico- y el más joven de todos, Juan Pedro Domínguez (1935), de 24 años de edad en ese momento, al que apodaban cariñosamente "El Niño" y que era la gran esperanza del ajedrez de la isla. El resultado del torneo previo parecía confirmarlo, porque el orden de clasificación había sido: Domínguez, Sagaseta, Pírez y Lezcano.

 

 

 

    Pierre Dumesnil, que sabía controlar los resortes financieros, se movió para conseguir apoyos oficiales, hecho insólito hasta entonces en el ajedrez grancanario, que se practicaba más bien en bares populares: todas las puertas se le abrieron, consiguió la subvención del Cabildo Insular, y pudo repartir las sedes de las distintas rondas entre un buen hotel y dos sociedades de la burguesía insular muy emblemáticos: El Hotel Cairasco (actual edificio CICCA), sede principal, el desaparecido Círculo Mercantil, y el Real Club Náutico. El ajedrez, identificado hasta entonces con jugadores de ideología izquierdista ("El ajedrez se juega en Las Palmas con la mano izquierda" había dicho con gracejo Lezcano en un artículo), accedía por fin al respaldo de las clases acomodadas y del régimen de Franco. 

 

    Además del torneo, se previó realzar el espectáculo con simultáneas de los dos jugadores nacionales en las sedes del torneo y en otras  importantes sociedades, el Gabinete Literario en la ciudad vieja, al lado del Hotel Cairasco, que ya había sido ámbito de los primeros torneos serios jugados en los años 30 por el propio Germán Pírez, y en el Real Club Victoria de la zona de la playa de Las Canteras. Tampoco se quiso olvidar el modesto bar Fabelo, donde Dumesnil había organizado torneos desde 1957, y seguía siendo junto con el Círculo Mercantil recién abierto al ajedrez, la sede de uno de los mejores clubes de la isla, el C.A. Las Palmas: en el bar tendría lugar la entrega de premios, y allí tenían que formalizarse las inscripciones de los aficionados para las simultáneas.

 

       

        La afición apoyó de forma entusiasta, en especial un conjunto de jóvenes recién llegados al ajedrez se aplicó a ayudar a la Federación:  Blas Rodríguez, del barrio de Schamann, y futuro campeón provincial, asumió la labor de muralista y analista de las partidas; Eligio Quinteiro la prensa;  Tomás Valido auxilió para vocear las jugadas en las simultáneas a la ciega que ofrecería Eduardo Pérez... Incluso, entre los "mirones", estaba un joven empleado del Hotel en que se alojaban Pomar y Pérez, el Hotel Cairasco, como dije una de las sedes del torneo. Ese empleado era Andrés Armas Suárez, que aún estaba ajeno a la organización del ajedrez, y se involucraría totalmente en ello a partir de los años 60 -todavía hoy, 2022, mantiene crónicas de ajedrez en la prensa local.


-(Andrés Armas): En aquel año 1959, aunque yo había aprendido a jugar al ajedrez desde niño, no estaba en absoluto en los ambientes del juego formal, el bar Fabelo, el Mercantil, etc. Pero trabajaba en el Hotel Cairasco, uno de los pocos hoteles de la época, y me llamó la atención que se jugara un torneo de ajedrez ahí mismo, con el mítico Pomar entre los jugadores. Veía por las mañanas a los jugadores, al propio Arturo, preparándose en el salón..., y por las tardes el buen ambiente del salón de juego, y del mural donde el fogoso Blas Rodríguez analizaba las jugadas con su voz estentórea: "¡¡¡Síiii, peón cinco rey.... esta jugada es buenísima!!!". Todo aquel ambiente me entusiasmó, y fue mi primer contacto con el ajedrez de competición como espectador, y entré en contacto con los federativos poco a poco y me fui involucrando cada vez más. Quien me iba a decir que al lado de ese hotel, del que llegué a ser luego subdirector, se iba a inaugurar el primer club de ajedrez en 1967,  del que yo llegaría a ser su presidente, y que el ajedrez sería tan importante a partir de entonces en mi vida, si no como jugador, sí como directivo, organizador, y cronista de prensa y radio hasta ahora mismo, cuando se cumplen los 50 años de vida de ese club (declaraciones de 2017, en 2022 Andrés sigue publicando crónicas de ajedrez en el periódico La Provincia).

 

2. El Torneo nacional y actividades paralelas (simultáneas): El torneo ha sido llamado también Torneo del Cabildo Insular (por haber subvencionado el torneo) pero más comúnmente Torneo del Hotel Cairasco o incluso Torneo Pomar.

 

Veamos el desarrollo de la estancia de 10 días de Pomar y Pérez en Las Palmas. Aunque estaba prevista su llegada un día antes, los tres invitados -Pomar, su esposa y su cuñado Eduardo Pérez-, arribaron a Las Palmas el 1 de julio desde Tenerife en avión, tras un retraso sufrido por el mal tiempo en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife), que se cerró por la habitual niebla, pero a tiempo de iniciar las simultáneas previstas para el día 2 de julio, así como el torneo el posterior a partir del 3 de Julio de 1959, hasta el día 9, siendo la entrega de premios el día 10, y regresando los invitados a la península el día 11.

 

 El torneo fue muy competido, y los jugadores canarios y sus federativos -con la excepción de Pírez- tenían claro que debían apoyar al joven Domínguez, que además del torneo de clasificación, se había impuesto en un largo torneo  de liga en el Bar Fabelo, considerado torneo de la primera categoría aunque no aun absoluto de forma oficial, pues el torneo había comenzado antes de constituirse la federación, superando a todos sus pares, excepto a Pirez que no compitió porque cuando salió de prisión el torneo ya habia empezado. Por ello el antiguo campeón seguía considerándose el mejor jugador, ya que estaba recuperando la forma. 

 Vamos al torneo, que se jugó por liga a una sola vuelta, y de las simultáneas.

 

2 de julio 1959, jueves, 18.30 horas: Simultánea a la ciega de Eduardo Pérez en el Gabinete Literario, salón Maifrén. Las simultáneas a la ciega eran desconocidas en Las Palmas, salvo alguna partida aislada dada por Sagaseta, así que la actuación de Pérez en esta modalidad, ante siete jugadores locales, causó sensación. 



 

Eduardo Pérez jugaba de espaldas a los tableros, voceando las jugadas Tomás Valido. Veamos la crónica del Diario de Las Palmas de 4/7/1959, firmada por Walter Suárez: "Por primera vez  se celebra un match ajedrecístico de tal índole, se dio comienzo al primer acto del programa de la Federación con motivo de la estancia en esta_ Capital de Arturo Pomar y Eduardo Pérez, para el Primer Torneo de Categoría Nacional. Durante las primeras diez jugadas, tanto Pérez como participantes locales se dedicaron a realizar un juego posicional, desarrollativo. Las partidas adquieren mayor relieve con algunos tableros, y a fuer de buen sinceros hay que hacer constar el conocimiento de los participantes locales, que hace el juego más difícil. Hay un breve descanso a causas ajenas al desarrollo de las partidas que se juegan en el mayor silencio y atención, momento que aprovecha Pérez para reconstruir la posición |de las piezas en cada tablero, haciendo con ello un alarde de retención, sirviéndole además de recuerdo sobre el desarrollo normal de las partidas. Pérez a las dos horas de juego obtiene una ventaja definitiva sobre el tablero número tres jugado por don Juan Jiménez Alvarez (NA: Era un fuerte jugador presidente del Círculo Mercantil, y al se debe que la entidad cediera espacios al ajedrez precisamente a partir de 1959) sobre una defensa francesa, el cual no puede contrarrestar el fuerte y combinado ataque, que  brillante sacrificio no aceptado por Jiménez resuelve la partida de una manera elegante. Sigue después el tablero jugado por D. Vicente Mendoza con una defensa Philidor, donde el jugador local no puede evitar con sus peones doblados el ataque de Pérez, forzando el abandono de Mendoza. En el tablero cuatro, jugado por José Ravelo Machín, partida muy igualada con ligera ventaja posicional de Pérez, que acaba perdiendo calidad y  se ve obligado a abandonar en la jugada ventitrés ante el ataque de Machín. Antonio Sánchez por su parte jugó la defensa india de dama, igualdad que condujo a las tablas. En este tablero el jugador Tomás Valido que era quien cantaba las jugadas cometió un error al vocear uno de los movimientos (NA: Tomás Valido, actualmente jubilado, fue un fuerte jugador de esas décadas, farmacéutico de profesión y federativo, muy amigo de Juan Pedro Domínguez). En el tablero siete, jugado por Fernando Santos, Pérez entrega dos peones por un caballo, y un peón estaba en condiciones de coronar dama, pero el valenciano cae en una posición de mate. En otro tablero juega Gabriel Montserrat De la Concha una partida siciliana, fuerte presión de Pérez sobre el peón rey aislado. El canario defiende el punto débil pero Pérez monta un ataque en el flanco de rey que le da la victoria. Y en tablero seis finalmente juega el sólido jugador José Rodríguez Afonso, pero Pérez se aparta de la teoría y consigue una notable ventaja y un peón pasado, que le dan la victoria con precisión matemática. (NA: Por tanto, cuatro victorias para Pérez, unas tablas y dos derrotas). Pérez fue muy felicitado por los asistentes al término del acto. 

 

  Torneo Nacional: 3-10 julio 1959. Dio lugar de inmediato al día siguiente el torneo en el Hotel Cairasco. -

  

Primera ronda (3 de Julio de 1959 viernes). Hotel Cairasco

 

 En la primera ronda, mientras que Pomar batía con suma brillantez a Germán Pírez, en la mejor partida del torneo, y Eduardo Pérez a Fernando Sagaseta, Pedro Lezcano Montalvo perdió de forma "extraña" con Juan Pedro Domínguez, como éste mismo me reconoció: "No sé, yo era muy joven y estaba ajeno a las conversaciones que tenían Dumesnil, Lezcano y Sagaseta... digamos que Pedro no se esforzó mucho por evitar la derrota", sonríe. Y es que Pedro, tras ganar un peón y llevar la partida mejor, sorprendentemente se dejó pieza colgada, lo que era harto extraño en un jugador tan posicional y seguro. Quizá recibió alguna indicación desde vestuarios... 

 

Crónica de la ronda en prensa local: 

 

El diario Falange considera la mejor partida la jugada por Pomar y Germán Pírez: Planteamiento correctísimo por ambas partes, que resolvió Pomar mediante una profunda combinación seguida de varias entregas, empezando por la de dama, abandonando Pírez en la jugada 32. (Véase la partida en la base de datos).

 

Lezcano-Domínguez: Siciliana, variante dragón,  obteniendo Lezcano la ventaja de un peón en la jugada 16. El contraataque de Domínguez, unido a un descuido o despiste de Lezcano, se tradujo en la ganancia de una pieza decisiva para el desenlace favorable a Domínguez. (NA: El Diario de Las Palmas habla por su parte de una falsa combinación de Lezcano que le condujo a la pérdida de pieza).

 

Pérez- Sagaseta: Gambito de dama, variante Lasker. Al apartarse Sagaseta de las líneas teóricas consigue Pérez un fuerte ataque sobre el enroque, que se convierte en ventaja material apreciable cuando Sagaseta tiene qué entregar la calidad para su defensa una torre por un caballo; momento la técnica del maestro valenciano se impone a la tenaz resistencia del local en la jugada 43.

 

Segunda ronda: 5 de julio de 1959, sábado. Hotel Cairasco.

 

Lo mejor para los locales vendría en la segunda ronda, con la victoria de J.P. Domínguez ante el campeón de España. Ni los más entusiastas de Domínguez, como Pierre Dumesnil, que le entrenaba en esos años, podía contar con ese triunfo, que desde luego, a diferencia de lo que sucedería en los encuentros con los jugadores locales, no tuvo nada de pactado.  Sin duda, a la vista de la partida, Arturo no midió bien la fuerza de su desconocido oponente, jugó de forma descuidada, y quedó enseguida perdido en una defensa siciliana donde no aplicó la defensa justa y perdió pieza. Luego, eso sí, batalló indesmayablemente por evitar la derrota, y aunque Juan Pedro omitió las continuaciones más duras, se abocó tras el aplazamiento y siete horas de juego a un final ganador, que fue muy celebrado en las crónicas de la prensa local. 

 

Pero veamos antes las otras partidas, comentadas en Diario de Las Palmas por el propio Pierre Dumesnil:

 

Sagaseta-Pírez: "Son dos eternos rivales, puesto que están celebrando un "match" desde hace varios meses, habiendo jugado 19 partidas -hallándose actualmente empatados a puntos.  Conociéndose perfectamente el estilo, Pirez adoptó una defensa eslava, contestando a un-Gambito de dama de Sagaseta quien, suponemos, con esta salida quiso evitar la defensa francesa en la cual Pírez es especialista. Toda la lucha se desarrolló sobre el flanco de dama lejos de los reyes, ya protegidos por el enroque. Partida posicional en la cual Sagaseta se -apoderó del dominio de la columna abierta y que parecía deber terminarse en tablas; sin embargo después de varios cambios, consiguió Pírez un peón libre que le dio la victoria gracias a un sacrificio de  alfil. La partida se había aplazado después de las cuatro horas de juego reanudándose a las 23.49 y terminando a las 2,30 del domingo. Pírez, vencedor". 

 

Pérez- Lezcano: "Lezcano, considerado como uno  de los puntales más firmes del ajedrez en el Archipiélago, nos había preocupado en la primera ronda con un fallo que no era digno de sus facultades , contra Eduardo Pérez, subcampeón de España de simultánea a la ciega y durísimo contrincante, nos ofreció un juego muy espectacular y merecedor de todo  elogio_ A la apertura de dama planteada por el valenciano contestó con la defensa Grunfeld; de ello j-resultó una presión de Lezcano en el centro de peones de Pérez, mientras éste preparaba un violento ataque que inició en una posición complicada mediante un bonito sacrificio de pieza. Lezcano logró mantener esta ventaja material a cambio de tener forzosamente inmovilizada su dama para defenderse del mate. Simplificándose la posición Lezcano no pudo evitar que Pérez coronase un peón y abandonó. Repetimos que a pesar de su derrota Lezcano demostró haberse recuperado y confiamos que en las futuras jornadas demuestre su gran clase que compensa su alejamiento de los tableros".

 

 Domínguez-Pomar: "Aunque sabemos las condiciones excepcionales de Domínguez, no podíamos imaginar que otro resultado que una victoria contundente de Pomar a la vista de sus actuaciones en los últimos torneos, la Copa Clare Bennedict en Suiza, el Torneo de Madrid y el reciente campeonato de España en Tenerife. De todos estos torneos sólo había perdido una partida con el alemán Bellstab, y pronto va a ser nombrado Gran Maestro por la FIDE.  Pomar plantea una defensa siciliana con ataque Ritcher. Pomar, menospreciando el ataque del canario, se vio de repente en posición perdida ganando Domínguez una pieza que debía ser decisiva. A pesar de la tenacidad del campeón, Domínguez, serenamente, supo devolver a tiempo la pieza de ventaja (NA: En realidad Domínguez desperdició un remate más sencillo) para entrar en un final ganado de torre y tres peones contra torre y dos peones en el momento del aplazamiento a las 22.30. Al reanudarse la partida una hora después, consiguió Domínguez tres horas después de una larga resistencia del maestro, una de las más bellas victorias que hemos presenciado en el ajedrez local que tendrá resonancia en nuestras islas y en la Península." (Véase la partida en la base).

 

Simultánea de Pomar: El 6 de julio de 1959, domingo, tenía lugar la primera simultánea de Pomar, en el Círculo Mercantil.

El desaparecido Círculo Mercantil en su edificio original

 "Gran expectación ayer a las 10 de la mañana con la maravillosa demostración que nos brindó Pomar en una simultánea 
jugada contra 31 adversarios. Duró la sesión cerca de 5 horas y pudimos comprobar una vez más por el numeroso público y la cantidad de participantes, que el ajedrez no había muerto en la isla. (NA: Dumesnil había logrado reactivar en los años previos el ajedrez mortecino de la isla, muy apagado desde 1947. Los frutos empezaban a dar resultado). El resultado fue de 23 partidas ganadas por el campeón da España contra dos perdidas solamente. Los vencedores fueron don José Fabelo del Círculo Mercantil (este Fabelo es José Fabelo sr., no su hijo del mismo nombre José Fabelo jr. que jugó a partir de los años 60, ni tampoco el señor que llevaba en arriendo el bar Fabelo) y Blas Rodríguez, del  Club Ajedrez Las Palmas, al que Pomar  felicitó muy deportivamente. 

  

Tercera ronda: Lunes 6 de julio de 1959. Círculo Mercantil. La sede del torneo se desplaza para esta ronda al ya desaparecido Círculo Mercantil en la calle San Bernardo, donde acababa de constituirse la nueva Federación. La victoria de Domínguez sobre Pomar había enardecido a las huestes grancanarias, que se plantearon el objetivo factible de que Domínguez ganara el torneo, lo que tendría gran realce publicitario para dar a conocer fuera de la isla el ajedrez grancanario, hasta entonces ausente de los medios peninsulares. Domínguez aún tenía un duro escollo con el valenciano Eduardo Pérez, pero al menos había que plantear que pudiera ganar a los dos locales que le restaban, Sagaseta y Pírez. Lezcano ya había contribuido preventivamente con su extraña derrota en la primera ronda... Hubo cónclave. Dumesnil, Lezcano y Sagaseta estaban conjurados para ayudar a Juan Pedro en el resto del torneo, y Sagaseta no puso problemas en colaborar en la causa. Pero no así Germán Pírez, con quien Juan Pedro jugaba  de inmediato en la tercera ronda. Le fueron a ver a su domicilio, y rehusó con cajas destempladas. El decía con orgullo que seguía siendo el campeón provincial, realmente lo era desde los años 30 pues aún no se habían disputado nuevos provinciales, y que no iba a ceder su cetro por las buenas:

-(Juan Pedro Domínguez Sanz): La comitiva formada por Dumesnil, Lezcano, Sagaseta, etc., fue a la casa de Germán Pírez el domingo, víspera de mi partida con él, tras mi triunfo sobre Pomar, a convencerle de que me facilitara las cosas para ganar el torneo, como ya había hecho Lezcano probablemente, y como estaba dispuesto a hacer Sagaseta cuando le tocara jugar conmigo. Germán les recibió en bata pues aún estaba vistiéndose. Y se mesó la barbilla ante la propuesta. "Tengo dos proposiciones hoy, de dos cosas que no me gustan nada. La primera, de mi mujer Alicia, que quiere ir hoy a la playa. Y la segunda, de ustedes, que quieren que me deje ganar por el Niño. Pues ya les digo que no. Si el Niño me quiere ganar para ser campeón, me parece bien, pero tendrá que sudar la partida..." (El Niño era el apodo cariñoso que daban a Juan Pedro en ese tiempo, ya que era más joven que todos los demás).

 

Y comenzó la partida. Pírez quedó mejor, con peón de más. Sin embargo, en las últimas jugadas previas al control, jugó mal, Juan Pedro montó un ataque fuerte, que se hizo imparable. La partida llegó al aplazamiento, pero Pírez, que al analizar la posición ya conocía su destino, abandonó al día siguiente tras hacer una sola jugada. Aunque el análisis de la partida deja ciertas dudas. ¿Acusó Germán el cansancio? ¿Aflojó una vez que había demostrado sobre el tablero que era un rival temible, para no perjudicar a Domínguez? Juan Pedro no cree que Germán se dejara ganar "in extremis". Pero Eligio Quinteiro  tiene sus dudas:

 -Germán era muy sólido y en ese tiempo era un jugador muy duro. Cuando lograba ventaja era muy difícil remontarle. ¿Qué tras haber ganado un peón empiece a jugar flojo y pierda? Bueno, puede ser... pero yo también lo veo raro.

 Sea como fuere, el resultado estuvo ahí, y  Juan Pedro mantenía el punto de ventaja conseguido, ya que Arturo Pomar se rehacía de su derrota en la ronda anterior y se imponía a su cuñado Eduardo Pérez.

 Veamos la crónica de las demás partidas en la prensa local. En este caso el periódico Falange y Diario de Las Palmas copian el mismo texto.

 

Pomar-Pérez:  "Apertura de Dama, variante de cambios de la defensa Nimzowitch. Nos sorprende el tiempo que un Jugador de la calidad como Pérez invierte en sus aperturas. Aún así, Pomar, después de diez jugadas consiguió ventaja posicional que le permitió la ganancia peón. Poco después un error de Pérez le obliga a abandonar ante 1a pérdida de calidad que lleva consigo la de Ja partida".

  

Lezcano-Sagaseta: Siciliana Ritcher-Rauzer, Lezcano en el movimiento once elige una línea considerada inferior pero consigue un peón de ventaja que tiene que devolver en la 18 para fortalecer su defensa. Finalmente tablas en una buena partida.  A la postre sería el único medio punto que conseguirían los dos rivales en este torneo.  

Cuarta ronda: Martes 7 de julio de 1959, Hotel Cairasco.  

 En la cuarta ronda, el torneo regresaba al hotel, y  la trampa sí fue descarnada. Sagaseta y Domínguez, aleccionados convenientemente, prepararon una partida totalmente falsa de la india de rey variante Samisch llena de sacrificios mutuos, al estilo romántico de Fernando... Pero con el resultado ya decidido de antemano. Juan Pedro nunca estuvo orgulloso de esta forma de ganar, pero, como me comenta, por entonces era muy joven y le convencieron los beneficios que podía tener su inesperado triunfo para el ajedrez grancanario.

 

En el resto de la partidas:  

Lezcano-Pomar: Apertura vienesa. Lezcano, con gran espíritu de lucha, escogió contra el gran campeón una línea muy espectacular, pero considerada por los teóricos como inferior. Entre el público hubo un momento de emoción cuando, después de nueve Jugadas, ganó Lezcano "la calidad", al cambiar caballo por torre: Poco después, las Ilusiones acabaron, puesto que a la jugada doce tuvo Lezcano que abandonar ante la imparable amenaza de pérdida de Dama o de dos piezas.

 

Dados los comentarios, se trata claramente de la llamada "variante Frankenstein" de la apertura vienesa. Las blancas ganan calidad, pero sus piezas no quedan bien colocadas, en particular la dama. Probablemente Lezcano jugó erróneamente en la jugada 10 y 11. Desarrollo posible: 1.e4, e5 2.Cc6, Cf6. 3.Ac4, Cxe4 4. Dh5, Cd6 5.Ab3, Cc6 6.Cb5, g6 7.Df3,  f5 8.Dd5, De7 9.Cxc7+, Rd8 10.Cxa8, b6. Y ahora no sabemos el desarrollo de la jugada restante. Tal vez Lezcano no se dio cuenta de la amenaza ...Cd4 que atrapa la dama.

 

Pérez-Pírez: Apertura de Dama. Defensa Grunfeld.

 Apertura correcta de ambos jugadores, ocupando Pérez el centro, mientras Pírez tiene mayoría de peones en el flanco de dama. En la jugada 14 Pírez comete un error que le cuesta un peón y compromete sus posibilidades de victoria. Habiéndose simplificado la posición, con su ventaja material entra en un final de alfiles de distinto color. Quedó la partida aplazada a las 22 horas y se reanudó venciendo Eduardo Pérez. 


 

Cuarta ronda varios de los participantes

 

Miércoles 8 de julio de 1959, simultánea de Pomar en el Club Victoria.- 


 

El miércoles era ronda de descanso en el torneo, pero se aprovechó para una segunda simultánea de Pomar, ahora en el Club Victoria de la zona de playas (entidad aún existente), sin límite de participantes -se preveía sin embargo un máximo de 40 jugadores-. Como curiosidad, se invitó a los participantes a llevar sus propias piezas y tableros "ante la escasez del material existente".

 

Los rivales no eran tan duros como en la simultánea anterior, y Pomar obtuvo un excelente resultado ante los finalmente 33 rivales. Pomar obtuvo 31 victorias, unas tablas ante el lanzaroteño Fiestas, y una única derrota ante el jugador de Gáldar Velázquez. La simultánea fue muy populosa y Arturo firmó numerosos autógrafos. 

 

Quinta ronda: Jueves 9 de julio de 1959. Club Náutico. 

Sede del Real C. Náutico hasta los años 60, en que se trasladaría a su actual ubicación


 

El torneo se desplaza  para la ronda final al R.C. Náutico que sería la sede cinco años después del campeonato de España celebrado en Las Palmas, en el que participaría el propio Juan Pedro Domínguez junto a Blas Rodríguez, ahora solo muralista...

 

Las espadas habían quedado en alto tras las cuatro primeras rondas, y Pomar había logrado reponerse de su derrota de la segunda. Pero Juan Pedro tenía ante sí el triunfo en el torneo, con solo hacer tablas, pero tenía ante sí ya no a un local, sino al campeón de Valencia Eduardo Pérez. Y aunque no planteó mala partida, no pudo evitar la derrota pese a luchas denodadamente durante ocho horas. Finalmente se vio superado pese a lograr entrar en un final de alfiles de distinto color. Crónica de prensa: " Siciliana. Pérez se desvía de lo conocido, lo que obliga al canario a pensar mucho en la apertura. Domínguez nos dio la impresión de no querer lanzarse pronto al ataque, y fortalece su posición sin entrar en complicaciones. Pero esta táctica le va creando debilidades, y al haber jugado con mucha lentitud la primera parte de la partida, al igual que Pérez en el medio juego, tienen que jugar muy rápido a partir de la jugada 20. Domínguez no colocó su dama en buena casilla y perdió varios tiempos y finalmente un peón. No obstante, se defiende maravillosamente (NA: Domínguez siempre fue un gran luchador en posiciones inferiores, que muchas veces salvaba). Pese a todo, tras el aplazamiento, Pérez resuelve el final de alfiles de distinto color y peón de más con excelente técnica". 

 

En el duelo de canarios, Pírez se imponía a Lezcano:  Lezcano logró ventaja en la apertura -otra siciliana- pero posteriormente hace un sacrificio de calidad sin adecuada compensación, y acaba perdiendo la partida. 

 

Pomar también vencía, esta vez a Sagaseta, que en otra siciliana -todas las partidas de la última ronda lo fueron- según las crónicas detuvo su ataque en el flanco de rey demasiado pronto, para vigilar la defensa, lo que permitió a Pomar tomar el mando de la partida, y acabar imponiéndose. No obstante, de acuerdo con los análisis de Pomar y los propios ordenadores, el ataque de Sagaseta fue siempre prematuro, y tendría que haber jugado de forma más posicional.  Véase la partida en la base.




Partidas de la última ronda


 

Con estos resultados se produjo un triple empate a 4 puntos. Por detrás Pírez, que había ganado esta vez a su eterno rival y amigo Sagaseta, además de a Lezcano, hacía un honroso cuarto puesto. Fernando y Pedro Lezcano cerraban la tabla con sólo medio punto, las tablas entre ellos.

 

Entrega de premios. Viernes 10 de julio de 1959. Bar Fabelo.

 

Bar Fabelo en calle Bravo Murillo 1955

Dados los resultados -los tres primeros habían perdido entre sí una partida y ganado otra, y habían vencido a todos los demás- el sistema S.B. no podía deshacer el empate. No se había previsto tampoco sistema de desempate adicional. Se propuso jugar partidas de desempate pero  era imposible por falta de plazas en los aviones de regreso a Madrid para los jugadores peninsulares. 

 

En estas circunstancias llegó el momento de la entrega de premios en el bar Fabelo, donde se congregaron muchos aficionados. El Tesorero de la Federación tomó la palabra y dado que las copas tenían ya las inscripciones de "primero", "segundo" y "tercero", sugirió con cortesía de anfitrión que el local Domínguez se quedara con la de tercero, y se repartieran los cuñados las otras dos a su gusto. Pero Pomar se negó, y con elegante gesto se adelantó y cogió la copa de tercer clasificado. Quedaba por decidir el primer y segundo puesto, y aunque la prensa menciona que Pérez cedió el puesto al local, al parecer hubo sus más y sus menos, ya que el valenciano manifestó inicialmente que le correspondía el primer puesto por haber ganado a Domínguez. Finalmente se aquietó a que el local se quedara con la copa de campeón. Y la esposa de Arturo Pomar entregó la copa de ganador a Domínguez entre la alegría del público.  De cara a lo oficial, se dijo que los puestos se adjudicaban por el orden alfabético de apellidos: Domínguez, Pérez y Pomar. El acto finalizó con un pequeño cóctel en el propio bar y partidas informales -se ve en las fotografías a Pomar jugando con Blas Rodríguez, uno de los pocos que le había vencido en las simultáneas-.

 

Al día siguiente, Pomar, su esposa, y Eduardo Pérez, emprendieron vuelo a Madrid. Pocos días más tarde Pomar, de nuevo campeón de España, era recibido por el general Franco replicando la foto de cuando era un "niño prodigio".

Pomar y Franco julio 1959 diario ABC


 

Repercusión del torneo: Además de la relevancia que tuvo en prensa local y en los ambientes del ajedrez de Las Palmas, como punto de despegue de la renovada Federación (pronto, con Dumesnil como cerebro, la presidencia pasaría de Rafael O'Shanahan a Ricardo Lezcano -hermano de Pedro Lezcano- y finalmente a Juan Marrero Portugués en 1961, iniciándose el período de mayor gloria-), el propio Arturo Pomar mencionó el torneo en sus crónicas de prensa peninsulares, como en el Diario de Barcelona, publicando alguna de las partidas. Pero fuera de esta mención, la verdad es que el torneo, pese al interés de Las Palmas en publicitarlo, pasó desapercibido a nivel nacional, quizá por haber sido inmediatamente posterior al campeonato de España de Tenerife. El torneo, salvo error por mi parte, no es citado por ejemplo en la revista El ajedrez español, publicación oficial de la FEDA, ni se suele mencionar en las biografías de Arturo Pomar. De hecho, sólo he logrado el desarrollo de la partida Domínguez-Pomar gracias a que fue publicada en el periódico local Falange casi un año después de haberse disputado el torneo, con comentarios de Dumesnil y Lezcano. Sin embargo, el torneo sirvió para entusiasmar a la afición local, crear estructuras, involucrar a las clases pudientes en el apoyo al juego, y, de cara al exterior, para que la nueva Federación local empezara a tener contacto con la nacional, y se gestaran los proyectos que culminarían cinco años después en la celebración en Las Palmas del campeonato de España individual de 1964, aunque en esa ocasión el vencedor sería Antonio Medina. En él participaron de nuevo Pomar y su cuñado Eduardo Pérez. Véase aquí mi artículo:

Campeonato de España 1964 en Las Palmas


 3. Datos del torneo: Cuadro de clasificación y partidas.

 

Actualmente están disponibles cinco partidas de las quince disputadas: Las que jugó Arturo Pomar con Germán Pírez (publicada tanto en el libro de J.J. Sosa sobre la vida de Pírez como por Pomar en el Diario de Barcelona) y con Sagaseta (publicada por Pomar en el mismo Diario), así como la victoria de Domínguez sobre Pomar (publicada en prensa local) y la derrota de Pírez con Eduardo Pérez (publicada en el mencionado libro de J.J. Sosa).

 Aquí va el cuadro de clasificación y las partidas disponibles.

Base de datos parcial torneo 1959 cinco partidas

Dos momentos de la partida Domínguez-Pomar, tras el error de Pomar ...d5 (en vez de ...Rh8) y cuando Domínguez deja escapar el remate con Axh6!




 



Veamos también unas fotos de la clausura en el bar Fabelo por cortesía de Inma Almenara (viuda del ex campeón de España Angel Fernández).


Entrega de premios en bar Fabelo, al fondo el más alto Miguel Navarro y a su lado Isidro Miranda con bigote. El niño es el hijo del sr. Fabelo, dueño del bar. El de la izquierda es Tomás Valido.

Pomar juega con Blas Rodríguez en Bar Fabelo 1959 probablemente en el acto de entrega de trofeos del Torneo Nacional


3. Tras el torneo: Arturo Pomar y Eduardo Pérez volvieron a Las Palmas como dije al campeonato de España en 1964. Posteriormente Pomar, muy querido por su sencillez en Las Palmas, regresó varias veces más a disputar los Torneos Internacionales de los años 70. Allí le vi yo por primera vez en el I Torneo Internacional Ciudad de Las Palmas en 1972. Yo acababa de comenzar en el ajedrez federado, y tenía muchas ganas de ver al mítico Arturo Pomar. Pero la impresión fue decepcionante: era un héroe cansado. Aunque tenía sólo 40 años, por su prematura calvicie y su aspecto abúlico parecía mayor, y en cualquier caso, no derrochaba precisamente entusiasmo. Demasiados años de ajedrez a sus espaldas, quizás. No fue un jugador que fuera por el torneo, aunque de vez en cuando ofrecía destellos de su calidad y no era fácil vencerle. Le vi sentado delante de un tablero vacío, una vez acabada su partida, con aire ausente, la mirada fija en las casillas del tablero yermo, y la imagen me impactó. Cuando regresó otras veces su desempeño no fue mucho mejor. A fines de los 80 volvió nuevamente, ahora invitado por El Corte Inglés en las actividades publicitarias del Open del mismo nombre, ofreciendo simultáneas y siendo agasajado. 

    En definitiva, nunca logró Pomar éxitos deportivos en Las Palmas, ciertamente, ni probablemente los buscara, salvo en el campeonato de España de 1964, en que le superó Antonio Medina, pero siempre dejó la huella de su calidad humana y de su actitud caballerosa.

En cuanto a los jugadores locales del torneo, todos ellos fueron fundamentales en la federación de Dumesnil y -a partir de 1961- Juan Marrero Portugués. Pedro Lezcano destacó en las labores de organización y publicidad, y en las luchas por equipos del ajedrez canario a nivel nacional, donde fue capitán y jugador muchos años;  Juan Pedro Domínguez jugó campeonatos de España individuales y por equipos, y llegó a disputar varios Torneos Internacionales Ciudad de Las Palmas en sus últimas ediciones, rozando la norma de Maestro Fide. Se retiró del ajedrez de competición hacia el año 2000. Germán Pírez y Fernando Sagaseta siguieron jugando en el plano local hasta su muerte en 1992 y 1993, aunque Sagaseta también jugó el nacional individual de 1960 y varias veces posteriormente en los nacionales por equipos. Todos ellos forman parte del cuadro de honor de las primeras generaciones del ajedrez canario, al que años más tarde se sumarían Angel Fernández, Juan Rafael Betancort o Blas Rodríguez.


martes, 7 de marzo de 2017

XXIX Campeonato de España de ajedrez Las Palmas G.C. verano 1964

XXIX Campeonato de España de ajedrez Las Palmas 1964. Las Palmas G.C., 19 de Julio al 6 de Agosto de 1964

Autor: Ricardo Moyano Garcia. Las Palmas febrero 2018

Cartel anunciador del Torneo Cto. España 1964 y de los boletines

Nota: Aunque escribí hace tiempo un pequeño artículo sobre el campeonato de España de ajedrez de 1964, este sustituye al anterior y es el definitivo. 
Mis agradecimientos a Pierre Dumesnil que me facilitó el folleto informativo, a Eligio Quinteiro, José Fabelo Jr. y Armando Padrón por su ayuda en datos y fotografías. 
A Alejandro Melchor y Joaquim Travesset, mis amigos catalanes, por su información.



1.Introducción.- La Federación Provincial, una vez constituido en 1961 el tandem Marrero Portugués-Dumesnil, ahora con el refuerzo de Luis Molist en la secretaría, tenía como objetivo celebrar torneos de ámbito nacional, antes de embarcarse en la aventura internacional, siguiendo la estela de Malaga o Mallorca, lo que llegaría en los años 70.



El primer torneo nacional organizado en Las Palmas con carácter oficial (tras los escarceos de los pequeños certámenes llamados "Torneo Pomar" de 1959 y "Torneo Lladó" de 1962, con la presencia respectivamente de Pomar y su cuñado Eduardo Perez en el primero, y del campeón de España Jaume Lladó en el segundo), fue el Campeonato de España individual de 1964.



Tenerife ya había celebrado el campeonato de 1959, así que quedaba por llenar el vacío en la provincia oriental.



Toda la Federación se implicó a fondo. Por entonces Las Palmas tenía solamente 10 clubes y unos 200 jugadores federados (en todo caso, diez veces más que los 20 que existían a fines de los años 50), y la pequeña élite del ajedrez insular se puso manos a la obra: Especialmente relevantes, aparte del propio vicepresidente Dumesnil, fueron el poeta Pedro Lezcano Montalvo (organizador y encargado de la cartelería y de hacer un boletín diario), Eligio Quinteiro (encargado de las crónicas de prensa incluso en el diario deportivo nacional Marca), el veterano Germán Pírez que echó una mano en el arbitraje junto al tinerfeño Gregorio Rodríguez Vera, José Fabelo Jr., Tomás Valido, etc.

El esfuerzo fue coronado por el éxito, y este torneo fue considerado unánimemente uno de los mejor organizados hasta entonces; por ejemplo así lo dejaron dicho Pablo Morán o Jordi Puig, dos de los mejores cronistas del ajedrez de la época. Habría ya que esperar después bastantes años, hasta 1971, para volver a ver a la Federación en otro evento relevante, el match de candidatos por el título mundial Larsen-Ulhmann, seguido de los Torneos Internacionales a partir de 1972.



2. Prolegómenos. Selección de jugadores.-


Foto de grupo del campeonato España 1964, quizá la foto más antigua conservada en el Club Bankia (ex club Caja de Ahorros)





Fueron 19 los jugadores que finalmente se reunieron entre julio y agosto en este XXIX Campeonato de España en Las Palmas. Un número muy alto no sólo en cantidad -sólo una vez se había superado con 20 jugadores- sino en calidad, pues al margen de los MI que no participaban habitualmente, caso de Torán, Farré o F.J. Pérez, sólo podía echarse en falta a Lladó, Díez del Corral o Albareda, que no participaron en las pruebas de selección.

 La selección tuvo lugar en efecto a medio de las diferentes semifinales que se celebraron en los meses anteriores, o por clasificación directa, casos sólo de Arturo Pomar (GM), Antonio Medina (MI) y Rafael Saborido, que fue precisamente el jugador que llegó con varios días de anticipación a Las Palmas. La participación de Saborido sin pasar por pruebas de acceso probablemente obedeció a su título de subcampeón nacional en 1963, dado que el campeón Medina tenía acceso directo, por su titulación internacional.


a)Semifinal catalana: El campeonato de preferente de Cataluña era considerado semifinal propia, como Castilla y Canarias,y clasificaba a cinco jugadores, que fueron por este orden Romá Bordell, Pere Puig, Fermín Tejero, Agustín Ingelmo y Eduardo Pérez. Las últimas plazas se obtuvieron en un reñido desempate a 6 puntos, quedando fuera Garcerán, Serra o Ribera entre otros. Destacó la clasificación del joven Tejero, ya que los demás eran jugadores bien conocidos. 



b)Semifinal de Castilla: Desde pocos años atrás Castilla o región centro, era considerada también semifinal propia, pero sólo se clasificaba un jugador. La información de este campeonato de 1964 es escasísima, y sólo se conoce que se clasificó el campeón Jaime Sicilia.



c)Semifinal de Canarias: Desde 1962, por su lejanía, Canarias había conseguido ser semifinal propia, y se clasificaba el campeón regional. Pero además se concedía una plaza a la Federación organizadora, y Las Palmas, con gran objetividad, decidió que fuera para quien resultara campeón provincial. El puesto lo obtuvo Blas Rodríguez imponiéndose en dura pugna en el provincial a J. Rafael Betancort, más dedicado de todos modos en esos años a organizar el ajedrez en su isla natal de Lanzarote.  En el regional compitieron por la plaza que correspondía a Canarias cuatro jugadores, dos de Las Palmas y dos de Tenerife, imponiéndose con muchas dificultades Juan Pedro Domínguez en una ronda final electrizante en que logró superar a Gregorio Rodríguez Vera gracias a la "ayuda" que le prestó su paisano Pedro Lezcano al lograr batir al tinerfeño.  La Federación de Las Palmas, para compensar a Gregorio, tuvo la elegancia de invitarle al torneo como árbitro y además como cronista para el vespertino Diario de Las Palmas.



Por tanto Blas Rodríguez y Juan Pedro Domínguez fueron los representantes de Canarias. La clasificación del fogoso y romántico Blas Rodríguez, sentó cierta preocupación en el "staff" directivo, ya que Blas atravesaba una época de problemas personales y costumbres desarregladas. Pedro Lezcano Montalvo y Pierre Dumesnil, que asumieron la preparación de los representantes canarios, le exigieron abstinencia alcohólica completa durante el torneo, y preparación espartana. La consecuencia fue la contraria de la que se esperaba... Lo veremos en el desarrollo del torneo.  



d)Semifinal norte: Grado (Asturias): Se reunieron en Grado 17 jugadores para obtener 4 plazas clasificatorias. La prueba se dividía en dos grupos, y clasificaban los dos primeros de cada grupo. Quienes no habían obtenido plaza en la semifinal castellana podían participar en esta semifinal. En el grupo A se impuso el gallego Fernando Prada,  seguido del asturiano José Ramón Alonso, quedando eliminados el joven guipuzcuano Lanz, Santos, Fermín López Navarro, Olmedo, etc.



En el grupo B se impuso el navarro José Leuza, seguido del gallego Domingos Merino, que quedó empatado con el asturiano Pablo Morán (dado que los dos jugadares estaban empatados a todo, el desempate se produjo simplemente por el color de la partida entre ambos, lo que le pareció muy injusto a la revista Ajedrez español).



e)Semifinal sur, Ciudadela (Menorca): Por otras cuatro plazas quince jugadores compitieron divididos también en dos grupos, en los salones del Círculo Artístico. También aquí compitieron jugadores de otras Federaciones no clasificados directamente, caso de algunos castellanos y catalanes. En el grupo A se clasificaron el madrileño Cesar Estrada y el malagueño Ernesto Palacios, campeón juvenil de España. Fue importante que en la tercera plaza quedara empatado con el murciano Torres el joven catalán y subcampeón nacional juvenil Eduardo Bayarri, ya que finalmente Estrada renunció a acudir al nacional, y Bayarri cubrió la baja.



En el grupo B se clasificaron Eduardo Franco, el campeón de Albacete, y el joven madrileño Fernando Visier, que cumplió su sueño de jugar un nacional (sería bicampeón nacional años más tarde) y fue la primera vez que visitaría Canarias antes de afincarse allí por cinco años en la década de los 70. 



La nómina de 19 jugadores, para un largo torneo de liga, muestra un gran predominio de jugadores de la Federación catalana, nada menos que 8 de los 19 intervinientes.



En los pronósticos se preveía un duelo apasionante entre Pomar y Medina -aunque decantado a favor de Pomar-, ya que era la primera vez en muchos años en que se enfrentaban por el título nacional, puesto que en 1963 Medina, recién llegado de sus años en Venezuela, se había impuesto pero en ausencia de Arturo Pomar, el único Gran Maestro español en esos instantes. De hecho Pomar era sin duda el favorito, aunque en caso de empate a puntos Medina como campeón vigente retendría el título según las normas aprobadas por la F.E.D.A.

El estilo del catalán y el mallorquín era muy distinto, agresivo y complejo el de Medina; sencillo y preciso el de Pomar. Las 19 rondas del torneo demostraron estas características: Medina jugó a menudo en el filo de la navaja, perdió más partidas que Pomar, pero a su vez éste cedió muchas más tablas.



Por debajo de los dos favoritos y únicos titulados internacionales que competían, cabía situar a los más fuertes catalanes al margen de Medina: Rafael Saborido, dos veces subcampeón de España, o Romá Bordell, campeón de Cataluña en ese año, que fueron precisamente los que más inquietaron al dúo favorito. El campeón Medina, de hecho, logró la victoria frente a ambos con grandes dosis a la vez  de fortuna y de riesgo. 

Detrás de los citados se consideraba en la zona noble a Eduardo Pérez, Eduardo Franco, Pere Puig y Fernando Prada. Así ocurrió en los tres primeros casos, mientras que Prada decepcionó. Tampoco estuvo muy lucido el veterano Sicilia.

La joven generación, siempre una incógnita, estaba representada por el sevillano Palacios, el madrileño Visier, los catalanes Tejero y Bayarri. Se contaba con ellos para dar sorpresas, pero no para los puestos de arrriba.


¿Qué podía esperarse de los dos canarios? En el caso de J.P. Domínguez, más experimentado, ganador ya de una semifinal sur en 1961 y clasificado en mitad de la tabla en el campeonato nacional de 1962, podía aspirarse a una buena clasificación, siempre por detrás de los favoritos. En el caso de Blas Rodríguez, su falta de experiencia en competiciones nacionales y su propio estilo de ataque poco técnico no permitían ser muy optimistas, aunque sí pensar en que podía dar un susto a cualquiera. 



3. Organización.- Ya he señalado que la Federación de Las Palmas se volcó con el acontecimiento, el primero de estas características que se celebraba en la isla. Se habilitó el Hotel Fataga, recién inaugurado, para la estancia de los jugadores, y como salones de juego el R.C. Náutico excepto en tres rondas intermedias que se jugarían en el Círculo Mercantil. 



Por supuesto se acondicionaron tableros murales en todas las partidas. Y para facilitar el acceso a las sociedades privadas, la Federación obtuvo tarjetas de invitación gratuitas para todos los aficionados. 



Resultaba curioso presenciar en el Náutico la dualidad de socios bañistas en las piscinas de aquel caluroso verano junto los trajes de corbata que lucían la mayoría de los participantes en el salón de juego. Aunque algunos como el canario J.P. Domínguez o los más jóvenes optaron por atuendos más deportivos, como puede observarse en los casos de Bayarri, Tejero, Bayarri, Visier, etc.





Especialmente relevante fue la labor de Pedro Lezcano Montalvo al frente de la labor de confección de los boletines. En cartas de la época dirigidas a su hermano Ricardo Lezcano Escudero se refiere a esta labor extenuante: "No puedes imaginarte... además de resolver múltiples follones a venticinco tíos, se me ocurrió editar un boletín diario con todas las partidas, total veinte días acostándome a las tres de la mañana y levantándome a las siete. Y aunque el importe de los impresos del campeonato asciende a 40.000 ptas., no he hecho ningún gran negocio. No niego que el sacrificio lo he hecho con gusto, y he tenido la experiencia de levantar un tinglado deportivo que costó cerca del medio millón. Han sido, sin comparación, los mejores campeonatos de ajedrez hechos en España".  

    Como decía Pedro Lezcano en otra de sus cartas, en esos años su labor en el ajedrez como jugador, profesor de escolares e impresor le precuraban más ingresos que la literatura.

   La confección de boletines ha permitido que este campeonato sea de los pocos de esa época de los que se dispone de la totalidad de las partidas.


4. Desarrollo: Desde el comienzo se vio que Pomar y Medina tomaban la delantera, si bien en las primeras rondas ambos pincharon con tablas ante el joven Bayarri, subcampeón juvenil nacional, que incluso pudo imponerse a Medina. Bayarri, que prometía mucho en estas rondas iniciales, acabó por desdibujarse conforme avanzaba el torneo, aunque se recuperó en el tramo final.

El canario Domínguez daba también la sorpresa con varias victorias, y logró mantenerse en los primeros puestos hasta las últimas rondas, en que acusó ya la dureza del torneo y la necesidad de trabajar por las mañanas, a diferencia del resto de los participantes.



En la séptima ronda pareció que Pomar ponía las cosas en su sitio, ya que continuaba su racha victoriosa, mientras que el más agresivo Medina perdía con E. Franco. Posteriormente, Medina hacía sorprendentes tablas con el colista Blas Rodríguez, que no había puntuado hasta entonces, pero Pomar le devolvía el favor entablando igualmente.



La partida los dos líderes se antojaba decisiva para que Medina pudiera recortar la ventaja de un punto, pero el duelo, que tuvo lugar en el Círculo Mercantil, acabó en tablas. Al parecer, Pomar sufrió una indisposición que le mermó en ésta y quizá en las rondas siguientes.



En las jornadas contiguas, el estilo a veces poco ambicioso de Pomar y acaso los problemas de salud le jugaron malas pasadas, y cedió tablas con Romá Bordell y luego con Leuza, mientras que Medina se imponía a Pere Puig y luego a Saborido en una partida de infarto que marcó un cambio de rumbo en el pulso del torneo: Medina tenía que hacer diez jugadas en diez segundos en una posición compleja, y aún así rechazó las tablas propuestas por Saborido y llegó alcanzar el control en buena posición. Incluso, con el impulso del momento, hizo sobre el tablero la jugada secreta en vez de sellarla bajo sobre. Poco importó. Tras una segunda sesión, la partida volvió a aplazarse ya con ventaja clara de Medina, y el subcampeón nacional abandonó sin reanudar. 

Tras la ronda 13ª pues los dos favoritos estaban  nuevamente igualados. Y así se mantuvieron en la ronda 14ª, en la que el tercero en discordia, Bordell, perdió ya todas sus opciones al perder con Saborido.



En la ronda 15ª el torneo empieza a decantarse, ya que Medina sigue con su ímpetu deshaciéndose también en compleja partida de Bordell. Realmente Medina tuvo suerte, pues estuvo siempre peor pero el intento de Bordell de ganar le condujo a la derrota. Romá perdió con ello incluso el tercer puesto, superado por Saborido.  Como curiosidad de la partida Bordell-Medina, tras el aplazamiento, Medina ejecutó un espectacular remate con mate en seis jugadas.  Pomar en cambio en esta ronda siguió flojeando,  y a duras penas logró entablar con Visier, que incluso pudo haberle derrotado. 



A falta de sólo cuatro rondas, pues, Medina encabezaba por sorpresa la tabla con medio punto más. Y en la 16ª las cosas aún empeoraron para el G.M.: Pomar tiene que intentar revertir, y fuerza con el joven Palacios perdiendo la partida mientras que Medina, imparable, se impone al joven Tejero. A falta de tres partidas, con punto y medio de ventaja, y la ventaja en el desempate, todo parece sentenciado. La sorpresa Medina está a punto de consumarse.



Sin embargo, la ronda 17ª devuelve  por un momento la emoción, ya que Medina fiel a su estilo arriesga demasiado con Leuza y pierde, lo que de nuevo sitúa la cabeza apretada, con solo medio punto de ventaja para el catalán, que además en la 18ª tuvo dificultades para imponerse al canario Domínguez... De hecho Juan Pedro dejó escapar mejores continuaciones. Sea como fuere, Medina venció, y prácticamente había llegado a la meta: le basta con tablas en la última frente a Visier, pero el M.I. no se conforma con igualar a puntos y vence manteniendo el medio punto de ventaja. La larga liga ha acabado con la inesperada victoria de Antonio Medina, que confirma su título de 1963. Mucho más incisivo que Pomar, ha compensado sus derrotas con un mayor número de victorias.  


El cuadrante del torneo puede consultarse en la magnífica web de Javier Cordero:


Además, fue publicado en el libro de Pablo Morán sobre los campeonatos de España hasta 1973, y en la revista Ajedrez Español, de donde lo tomo:






Por debajo de los dos primeros, Saborido y Bordell confirmaron su fuerza, los juveniles catalanes Bayarri y Tejero fueron grandes animadores, así como Palacios y Visier, y los demás estuvieron en su nivel esperable. En el cuarto y quinto puestos empatados Eduardo Pérez y Eduardo Franco tuvieron un buen resultado, y Pérez logró el premio de belleza frente a Pere Puig. 



Leuza, irregular, y Jaime Sicilia e Ingelmo decepcionaron, aunque Sicilia se ganó fama de jugador simpático y agresivo con varios gambitos de rey, optando al premio de belleza incluso. 





-(Fernando Visier): Tengo grandes recuerdos de ese torneo. Yo era muy joven, y fue la primera vez que me enfrentaba a la élite nacional. De los canarios, a Juan Pedro Domínguez ya le conocía de torneos previos, y en cambio no a Blas Rodríguez, que tenía una personalidad peculiar. En 1970 también conocí a Juan Antonio Valcárcel, afincado en Las Palmas a fines de los 60, en el campeonato de España de Llarenes, e incluso conviví con él y con Ricardo Calvo. Pero yo no podía imaginar entonces que poco después, en 1971, yo recibiría una oferta para ser el director técnico de la revista "Ajedrez Canario" y me afincaría en las islas hasta 1976, durante cinco maravillosos años, participando incluso en los Torneos Internacionales Ciudad de Las Palmas y  de Arrecife de Lanzarote....



En cuanto a los dos jugadores canarios, J.P. Domínguez empezó fuerte, copando los primeros puestos de forma algo sorpresiva. Luego acusó el largo torneo y empezó a perder puestos, para acabar, como dos años atrás, en la zona media, en el puesto 9º.



El caso del campeón provincial Blas Rodríguez fue curioso. Se le habían prohibido por los federativos sus costumbres festivas  habituales, como ya dije. Como resultado... un encorsetado y nervioso Blas perdía partida tras partida. Finalmente, viendo los federativos que ya ocupaba el farolillo rojo, se le levantó la prohibición...y entonces jugó en su estilo agresivo y a tumba abierta y consiguió tres victorias, logrando al menos abandonar el puesto de colista. Los propios participantes cuando logró al fin su primera victoria acudieron en tropel a felicitarle. Y es que Blas amaba el ajedrez, en el que se había iniciado tarde, a fines de los años 50, y era muy querido por todos.



Una vez acabado el torneo, se celebran los festejos de clausura con una cena en el Náutico y actuaciones folclóricas, la asistencia de Jaume Lladó y el presidente de la F.E.D.A. sr. Heras, discursos de todos los presidentes... Todo son congratulaciones, y se propuso a Pierre Dumesnil, cerebro del torneo, para la medalla al mérito.



Premios


De belleza: A la partida Puig-Pérez, (se hizo mención especial por su brillantez a las partidas Sicilia-Leuza y Franco-Prada). 

Combatividad. José Leuza.

Al participante de mayor edad. Agustín Ingelmo Iglesias.



Al participante más joven. Fermín Tejero Royo. 



A la cordialidad y simpatía Fernando Prada Rubin. 



Tras la clausura: Pomar dio una simultánea en la Sociedad Fraternidad de Telde al día siguiente, y Ernesto Palacios dio varias sesiones de simultáneas en Tenerife. La simultánea de Pomar, en esta segunda cita en Gran Canaria tras su presencia en 1959, produjo enorme expectación. 

Pomar en el bar Fabelo en 1959 en su primera visita a la isla, jugando una partida amistosa con Blas Rodríguez, que también participó en el campeonato de España de 1964

Se alinearon los mejores jugadores teldenses. Se conserva esta foto de la partida con A. Suárez Macías, que transcribo de la revista Reflexiones, 2002, del magnífico artículo del profesor Lucas Casimiro sobre el ajedrez histórico en Telde:





 También participó en la simultánea el profesor Pablo López Rodríguez, que me ha facilitado recientemente la partida con Pomar.

Igualmente añado dos fotos facilitadas por el investigador teldense Lucas Casimiro, correspondientes al acto en Telde, en una podemos ver a Pomar con Eduardo Pérez, el presidente de la Federación nacional Félix Heras, los también participantes del nacional Blas Rodríguez y Juan Pedro Domínguez, junto a otros referentes del ajedrez local como son Pierre Dumesnil, Tomás Valido o Joaquín Sarrautte; con casi total seguridad la foto está tomada en la Sociedad La Fraternidad. En la otra vemos a Pomar disputando la simultánea.

La Fraternidad, verano 1964, arriba segundo por la izquierda J.P. Domínguez, debajo de él Pierre Dumesnil. Junto a Pomar el presidente de la FEDA Félix Heras, en la esquina con blusa Joaquín Sarrautte, en la fila de abajo el primero por la derecha es Eduardo Pérez, el segundo el federativo local Luis Molist, y el tercero por la izquierda es Blas Rodríguez.



5. Partidas. Se han conservado todas las partidas del campeonato, probablemente gracias a la elaboración del boletín diario, a cargo de Pedro Lezcano Montalvo. Además, se han podido recuperar muchas partidas de las semifinales, gracias a la revista Ajedrez español y al Boletín de la Federación de Cataluña (agradezco al historiador catalán Alejandro Melchor su compilación y haberme facilitado muchas de estas partidas). Subo el archivo de partidas "pgn" disponible, con más de 200 partidas.










Blas Rodríguez, Las Palmas, campeón provincial varias veces


J.P. Dominguez, Las Palmas, campeón provincial en los años 60 y 70
Tras el torneo, cada jugador siguió su camino. Sólo Caissa es eterna. Sin ánimo de exhaustividad, a estas alturas de 2018 en que escribo este texto, muchos han fallecido ya. Además de los muy conocidos Pomar y Medina, que ya nos dejaron, en 2008 fallecieron R. Saborido, Romá Bordell o F. Prada. En 2011 falleció el canario Blas Rodríguez, que hasta el año 2010 se mantuvo en activo, casi octogenario. En 2016 Eduardo Pérez. En este año 2018 ha fallecido Domingos Merino. También fallecieron Leuza, Ingelmo, Sicilia, e incluso alguno de los más jóvenes, como Ernesto Palacios, campeón de España en 1970. Recientemente falleció Pere Puig. 

No tengo datos sobre Eduardo Franco.

Juan Pedro Domínguez ya sólo juega por internet. Fernando Visier se dedica a la docencia y al periodismo ajedrecístico. J. Ramón Alonso sigue jugando torneos de veteranos en Asturias. Pere Puig hace mucho que dejó el ajedrez. Bayarri y Tejero continúan en activo en Cataluña. 

6. Relato del torneo en mi libro "El juego de nuestras vidas" (2016). Fotografías.


Como complemento, ofrezco algún fragmento de la parte dedicada a este torneo en mi libro reciente "El juego de nuestras vidas". También facilito entreveradas con el texto las fotografías de los intervinientes, cedidas por José Fabelo Jr. miembro del club Pérez Galdós de aquella época, al cual están dedicadas por los jugadores.


El juego de nuestras vidas. Fragmento.

"Dice la revista Ajedrez Español (julio-agosto 1964):  "No es extraño que se produzcan ausencias, porque la prueba resulta demasiado larga, especialmente para los que tienen que disputar semifinales, como Díez del Corral, Lladó, Menvielle, Calvo, o Albareda. Lo que produce el problema de las confrontaciones internacionales, la F.E.D.A. tiene que elegir entre enviar a jugadores desentrenados o seguir el orden del campeonato de España, lo que no es menos peligroso."

Se refería la revista a torneos como el por equipos internacional copa Clare Benedict, recientemente disputado en el que España había obtenido un pobre cuarto puesto.

(…………..)

Pese a las ausencias, de los semifinalistas sólo falta pues en Las Palmas César Estrada, y sí vienen otros jugadores de primera fila, como el MN Pere Puig, el también M.N. Rafael Saborido, que había sido dos veces subcampeón de España y lo sería otras dos, o Romá Bordell, que acababa de proclamarse campeón de Cataluña, la región más fuerte y que aportaba más jugadores. Entre estos y los citados Medina y Pomar está realmente el juego, aunque todos consideran que el título se reduce a dos candidatos, los titulados internacionales Medina y Pomar.  Ambos tienen estilos muy diferentes, a Medina le gusta complicar el medio juego donde brilla con luz propia, y Pomar siempre prefiere posiciones sencillas, aparentemente anodinas, de las que emerger con una pequeña ventaja en el final, donde es insuperable. También son distintos los temperamentos, Medina es hombre de mundo, de amplia cultura, dicharachero y seductor. Pomar, hombre familiar, armoniosamente casado, ya con varios hijos, y que aunque nunca ha estudiado demasiado ajedrez, vive para el juego y para su familia. Los dos coinciden sin embargo en su exquisita educación y sencillez de trato.












Antonio Medina era ya cuarentón en el torneo de 1964: Dice Pablo Morán: "Es catalán, pero no ejerce, ha conocido demasiado países, ciudades...tiene cierto aire de galán de los años veinte, espíritu caballeresco del medievo y pasión por las novelas policiacas. Ama la belleza femenina, es tranquilo, reposado, ameno conversador, y con una mente muy lógica...Hubiera convencido a Sócrates de que la cicuta es una tontería habiendo hermosas mujeres a las que admirar y adversarios a los que batir...Nunca le he visto lamentarse de una derrota o engrandecer una victoria. Siempre busca belleza en nuevas variantes, nuevos golpes inesperados...".


(....)














(...)


Clausura: Juan Marrero Portugués toma la palabra: "lo que hacía muy pocos meses parecía una utopía para los aficionados canarios se había convertido en una admirable realidad...aunque se contaba con la seguridad de una técnica perfecta, de buena experiencia y del apoyo de gran número de aficionados, faltaba el elemento económico que tan gentilmente brindaron las corporaciones locales, por lo que expresaba su agradecimiento y el de todos los miembros de la Federación por esta ayuda inestimable. Lo que era solo cálculo se ha llenado de valor humano. Señaló, asimismo, el esfuerzo de los participantes, quienes habían completado nada menos que 754 horas de juego, durando algunas partidas hasta 12 horas, sin contar, naturalmente, el tiempo de análisis, etc.".

   Heras en su réplica apoya la medalla para el simpático y dinámico Pierre, que se mueve incluso en Madrid por el ajedrez.



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Ramón Mariño, "Moncho", dedica una de sus célebres cartas radiofónicas de Radio Atlántico de homenaje al ajedrez y a la organización del torneo, que dirige a Marrero Portugués: "Querido amigo: Desde el primer día, y seguiremos hasta el último, vivimos contigo, con tus compañeros, con los participantes y con gran número de espectadores aficionados, la marcha del XXIX Campeonato Nacional de Ajedrez. La verdad es qué nos has sorprendido a todos con lo impecable, con lo redondo, que está saliendo la competición. Ciertamente, y lo decimos porque te conocemos bien, así como a casi todo ese ramillete de buenos amigos que te rodean, no esperábamos otra cosa. Pero, ya sabes lo que pasa a veces, se planifica un asunto con mil detalles, el mejor de los entusiasmos y la máxima entrega, y a la hora de la realidad, te das de narices contra cualquier pequeño imprevisto y te empaña el éxito. Afortunadamente, no es este el caso, pues los campeonatos os están saliendo rodados. Famosas figuras del ajedrez nacional y aun del ajedrez mundial se baten silenciosamente en esta guerra de marfil, reyes, reinas, caballos y castillos, la guerra ordenada, callada, noble, inteligente, paciente, incruenta y metódica, da como en las de verdad, vencedores y vencidos. Pero en ninguna otra de la vida, e incluso, naturalmente, las deportivas, habrá tanta comprensión, hidalguía y compañerismo, como entre el que logra el triunfo y el que sale derrotado. Volviendo a la organización... el detalle de los vistosos y originales tableros murales para seguir cada una de las partidas, es magnífico. Y os habéis "amañado" bien para conseguirles gratis mesas iguales y nuevas, folleto del campeonato, boletín diario sobre el desarrollo de las rondas, servicio de información, relojes nuevos, el mismo hecho de celebrar gran parte del campeonato en el espléndido marco que es el Náutico, y la gentileza de llevar tres rondas al Círculo Mercantil, pregonan por sí, esa inquietud y esos aciertos...Recibe la felicitación del Moncho".

7. Algo de prensa.-

Por último, algo de prensa local y de la revista Destino (Jordi Puig).

En prensa local destacaron las crónicas en Diario de Las Palmas a cargo de Gregorio Rodríguez Vera, que incluía posiciones de las partidas celebradas.