miércoles, 1 de abril de 2026

Ajedrez. Miguel Tal el mago de Riga en Las Palmas. Torneo internacional de Las Palmas 1977. Segundo y último artículo.

Ajedrez. Miguel Tal, el mago de Riga, en Las Palmas, 1977 (segundo y último artículo).

Ricardo Moyano abril 2026.




 El VI Torneo Internacional Ciudad de Las Palmas, de mayo de 1977, fue la segunda y última vez que pudimos ver a Tal en canarias. Era también su tercera participación en España, tras Mallorca en 1966 y la previa en Las Palmas en 1975; la cuarta -primera en territorio peninsular- no llegaría hasta bastante más tarde, el torneo de Costa del Sol de 1981.

La nómina del torneo era de nuevo muy fuerte, con siete grandes maestros, varios maestros internacionales y solo cuatro jugadores sin título -los dos locales José García Padrón y el argentino Debarnot afincado en Las Palmas, y los excampeones de España Angel Martín y  Visier-  y como siempre la federación soviética designaba dos jugadores, que en esta ocasión fueron el propio Tal, pero también el campeón del mundo vigente, Anatoly Karpov. La presencia del laureado y joven campeón opacó obviamente la atención local a nuestro protagonista. El torneo mismo reforzaría esta deriva: mientras que Karpov ganó con facilidad e imbatido, Tal, que acariciaba el subcampeonato, e incluso pudo acercarse al líder, se derrumbó en las últimas rondas, con tres derrotas, debidas en buena parte a su mal estado de salud, ya que además curiosamente tales derrotas fueron frente a dos jugadores sin título y un maestro internacional, rivales bastante inferiores a Tal, aunque en ajedrez nunca exista enemigo pequeño.

Como ya dije en mi artículo anterior, para los aficionados españoles los grandes maestros soviéticos, en aquellos años, eran una unidad. Poco sabíamos de la forma en que la URSS se había formado, que en 1940, por ejemplo, el ejército rojo había invadido los países bálticos y se los había anexionado sin más. Para nosotros, que Tal fuera letón, Petrosian armenio o Karpov ruso tenía poca relevancia: todos eran soviéticos. Tampoco sabíamos que las autorizaciones para que los grandes jugadores de la URSS jugaran más allá del telón de acero las concedía la Federación rusa del coronel Baturinsky, ex agente del KGB, con cuantagotas, apenas una o dos al año, con suerte, y que recaían obviamente en los maestros más afectos al sistema y el partido único, el comunista. La policía de seguridad, el temido KGB, vigilaba además estrechamente a los ajedrecistas, previniendo deserciones cuando viajaban, y sus opiniones dentro del Estado. El KGB tenía una extensa red de “chivatos” informadores, incluso entre los propios ajedrecistas. En este contexto hay que analizar las a menudo anodinas declaraciones que hacían siempre los grandes del tablero en sus torneos internacionales. Irse de la lengua podía costar caro.

Y Tal era letón, y esa era su lengua natal, aunque había aprendido por supuesto el ruso. Pero en lo político, aunque no fue propiamente un contestario ni mucho menos un disidente, ni desertó como Korchnoi en 1976, sí era un espíritu libre, un artista, y su origen báltico y su sangre judía no le aproximaban al grupo de los afectos. Sin embargo, el acercamiento a Karpov, que sí era el elegido del partido, y su integración desde 1974 en su equipo de analistas, le había colocado bajo cierta protección, y por eso se le había concedido la plaza en Las Palmas en 1975, y ahora de nuevo dos años después. Esos torneos tenían muchas ventajas para los soviéticos, obviamente: aparte el aspecto turístico, competían con rivales de la Europa occidental, y obtenían buenos premios en metálico. Aunque la Federación rusa se quedaba con una buena parte de ellos -Petrosian pidió cobrar una parte en “b” para minorarla-, como señala Sosonko, la remuneración de cualquiera de esos torneos suponía lo que en la URSS era el sueldo de varios meses de cualquier maestro soviético.   En realidad, el acercamiento a Karpov no dejó de ser por puro interés mutuo. Anatoly no tenía su estilo de ataque, y Tal no dejaba de señalar, en declaraciones que admiten lecturas de metatexto, que Karpov no era de su escuela, que tenía un estilo segurísimo… Cuando surgiera en el firmamento la nueva estrella, Kasparov, con un juego mucho más cercano al del letón, Mischa se decantaría por él, y eso supondría, allá por 1983, la salida de Tal del equipo de Karpov. No obstante, siempre mantendrían buena relación personal, y la primera esposa de Tal, Sally Landau, comenta en sus memorias que Karpov fue precisamente quien más ayudó a Tal en sus problemas de salud de los últimos años, cuando precisara tratamientos en Moscú. E incluso tras su muerte en 1992 ayudó económicamente a su hija y su última esposa.

Vayamos ya al torneo. Karpov y Tal llegaron juntos a Las Palmas en la noche del día 6 de mayo de 1977, vísperas de inicio del torneo, previsto para el día 8. Llegaron muy cansados tras un largo viaje, en concreto hicieron el vuelo Moscú Madrid de 6 horas con una escala técnica en Luxemburgo, y luego de seguido Madrid-Gran Canaria, llegando casi a las 11 de la noche. De ahí al hotel Santa Catalina, a descansar. El torneo, liga entre dieciséis jugadores como siempre, se disputaría en el propio y emblemático hotel.

Favorito del torneo era desde luego Karpov, muy en forma, que ya vigilaba las semifinales del candidatos en que al final se impondría el “rebelde” Korchnoi, que había desertado de la URSS meses atrás, y al que le tocaría volver a enfrentarse en 1978. Pero Tal y Larsen eran citados como los otros dos favoritos. Los otros grandes maestros, el húngaro Adorjan, el inglés Miles, el norteamericano Browne, etc., también prometían ser duros rivales.

Yo seguí este torneo como espectador con especial atención, ya que participaba mi buen amigo Sergio Cabrera, aunque era su primera aparición en un torneo internacional, sin duda demasiado fuerte para hacer su debut. Yo asistía a la mayoría de las rondas, y seguía con especial atención las de mi ídolo Tal, que también lo era de los demás espectadores, a pesar del interés que suscitaba ver por primera vez al campeón del mundo vigente, de estilo mucho más posicional. La verdad es que no llegamos a ver ninguna de las típicas partidas explosivas de Tal en este torneo, pero sí su lucha indesmayable, y jugadas de evidente genio.

Las fuentes informativas están constituidas por la prensa local, la revista Jaque, el Boletín de la Federación catalana -gracias a la participación del catalán Angel Martín- y la revista canaria Ajedrez canario/Ajedrez 6000. Dado que la revista se encontraba ya con fuertes problemas presupuestarios, llama la atención que si en el torneo de 1975 aparecen muchas partidas  comentadas por Tal, en este no hay ninguna. Sin duda en esta ocasión la revista no tenía fondos para contratarle. Desaparecía meses después.

Los comienzos del torneo para Tal eran duros, de acuerdo con el calendario. Y no empezó realmente bien: tres tablas. En la primera ronda entabló con negras en solo 15 jugadas con el inglés Miles, lo que produjo cierta decepción en el público, y al propio Tal: diría luego que Miles prefirió jugar líneas cerradas en busca de las tablas, lo que no entendía. Para él, como le había dicho a Visier en el torneo de Mallorca, con blancas siempre había que salir a ganar, contra cualquier rival. En la segunda, en efecto, ahora con blancas, él salió a por todas contra Timman, pero éste se defendió bien. Y de nuevo en la tercera, con negras, aunque logró ganar un peón a Adorjan, no pudo imponerse. La prensa ya se hacía eco de la posible baja forma de Tal, a diferencia de Karpov, que contaba las rondas por victorias. Pero en la cuarta jornada Tal empezó su reacción derrotando nada menos que a Larsen, que comandaba junto a Karpov el torneo, y de paso dejaba líder solitario a su compatriota. Larsen, eso sí, cometió un grave error en la jugada 21, y tuvo que abandonar poco después. 

Tal,Mihail (2620) - Larsen,Bent (2615) [B16]

VI Torneo Int. Ciudad de Las Palmas Las Palmas (4), 12.05.1977


 1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Cf6 5.Cxf6+ gxf6 6.Ac4 Af5 7.Af4 Db6 (Dudosa) 8.Ab3 a5 9.a4 Cd7 10.Cf3 Da6 11.Ch4 Ag6 12.Dg4 e6 13.Ac7 f5 14.Df4 Ag7 15.h3 0–0 16.0–0–0 Tac8 17.g4 c5 18.gxf5 c4 19.Aa2 exf5 20.c3 Tfe8 21.The1, Dc6?

 



 (Grave error, se imponía la previa ...Txe1, Larsen considera que en tal caso tras Dc6 tendría buen juego, y aunque Román Torán en la revista Jaque da ventaja blanca clara los módulos en efecto valoran la posición igualada tras 22.Txe1, Dc6 23.Ad6, Cb6, línea indicada por Larsen. Ahora Tal juega con mucha finura).  22.d5! Dxa4 (Obviamente no puede comer la dama el alfil) 23.Dxc4! (Excelente simplificación, Tal aprovecha su fuerte peón pasado y se desenvuelve bien en las sutilezas y amenazas tácticas de su rival. Torán) Dxc4 24.Txe8+ Txe8 25.Axc4 Te4 26.Cxg6 Txc4 27.Ce7+ Rh8 28.Axa5 Ah6+ 29.Rb1 Tf4 30.Cc8! (Elimina los obstáculos al peon pasado) Txf2 31.Cb6 Ce5 32.c4 Ae3 33.d6 Cc6 34.d7 Ag5 35.Ac3+ Rg8 36.Tg1 1–0





En la quinta continuó la remontada del letón, que ganó al catalán Angel Martín en solo 20 jugadas y con negras, tras un defectuoso planteamiento del rival, encogido por su inexperiencia en un torneo tan exigente. Tal se echó encima de su enroque largo siciliano, y enseguida cayeron las piezas.

Y en la sexta batiendo a Bellón en buen estilo, se colocaba segundo -Larsen había vuelto a perder, ahora con el cubano MI Román Hernández- y detrás del intratable Karpov que seguía contando las rondas por victorias.

La prensa entrevistó en estos momentos por primera y única vez a Mischa, desviando por un momento el foco del campeón del mundo. 

--¿Segunda, visita a. Las Palmas?

—Sí, y espero que se sucederán muchas más. (N.A. Por desgracia sería la última).

--¿A ganar?

— ¡Claro que sí! Yo siempre juego para ganar. Lo que ocurre es que si después

no lo hago no es por culpa mía. He hecho tres tablas, contra mi voluntad, y de !as

tres sólo estoy contento del duelo que' sostuve con el joven Timman. En el resto,

mi opinión es que mis contrarios no quisieron jugar. Prefirieron posiciones cerradas, sin riesgos.

—¿Anatoly Karpov? .

—Un estilo muy seguro, segurísimo. No es de mi escuela (se ríe) pero la perfección existe, de acuerdo con gustos y preferencias, por vías diversas. Karpov es un joven talento que todavía ha de alcanzar cotas más altas. Un dignísimo campeón.

--Los aficionados rememoramos, con romántica nostalgia, sus imborrables duelos con el gran Bobby Fischer. ¿Los recuerda?  

—Cómo no. Con Bobby sostuve duelos, partidas que han quedado . ahí, para ser juzgadas y analizadas por otras generaciones. Siempre he opinado favorablemente acerca de las condiciones de Fischer. Su 

aportación al ajedrez en términos divulgatívos, su gran clase.. Pero no puedo opinar con respecto a su incomprensible alejamiento de las competiciones (Tal era más indulgente que Larsen, que calificaba a Fischer en ese tiempo de niño caprichoso).

—¿Contento en el torneo?

—Sí,' mucho. Todo es agradable. Afición, Organización, ambiente (N.A.: En su libro Magia en el tablero  califica a Las Palmas como ciudad muy interesante y especialmente cálida). Además he visto cómo ya están participando dos jugadores muy jóvenes pertenecientes a vuestra Federación. Este dato es muy importante. Es indispensable formar valores, canalizar el futuro. 

--¿Karpov, campeón?

—Sí, creo que será él el campeón. Larsen, que ha perdido dos puntos,' puede todavía ser un  serio peligro porque yo conozco muy bien a Bent y sé de lo que es capaz. El es así y no podrá perderle de vista Anatoly. 

En la siguiente ronda batía sin muchos problemas al local Cabrera. Recuerdo que mi amigo, tras enfrentarse tanto a Tal como más tarde a Karpov, me  comentó que había apreciado mayor fuerza bruta en el letón, siendo los dos por supuesto unos gigantes del tablero. Tal continuaba arriba, incluso acercándose ligeramente a Karpov, que al fin había cedido sus primeras tablas, con Timman.

En la octava se impuso también al MI italiano Tatai.

Tal,Mihail (2620) - Tatai,Stefano (2480) [C79]

VI Torneo Int. Ciudad de Las Palmas Las Palmas (8), 17.05.1977


 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 d6 5.0–0 Ad7 6.d4 Cf6 7.Axc6 Axc6 8.Te1 Ae7 9.Cc3 exd4 10.Cxd4 Cd7 11.b3 0–0 12.Ab2 Af6 13.Dd2 Te8 14.Te2 Cf8 15.f4 Ce6 16.Cxc6 bxc6 17.Tae1 Cf8 18.Ca4 Axb2 19.Cxb2 Cd7 20.Cc4 Db8 21.Rh1 Da7 (preferible era 21...Cc5) 22.e5 d5 23.Ca5 Db6 24.b4 c5? (Esto ya es un error grave, se pierde peón sin compensación)  25.Dxd5 cxb4 (Mejor era 25...Cf8 aunque ya perdiendo dos peones)  26.e6 fxe6 27.Te6


... Rf8 (El truco táctico no salva) 28.Dxd7 Txe6 29.Dxe6. Si Tatai captura ahora el caballo 30.Tf5 decide. 1–0



 Parecía que el campeón del mundo estaba ya mirando por el retrovisor la llegada del letón… Pero en esta ronda terminó la progresión de Tal. Posiblemente porque fue en este instante cuando empezaron sus crónicos problemas de salud, de los que nunca quería hablar. Pero la prensa local se haría eco, y Angel Martín relató que necesitó incluso asistencia médica. Yo mismo, que presenciaba día a día sus partidas, notaba gran sufrimiento en su rostro. Y  en la novena ronda Tal sucumbía por sorpresa con el español Fernando Visier, al que había derrotado dos años atrás y antes en Mallorca en 1966. Tal explicó en su libro “Magia en el tablero”  de forma lacónica que en la última semana del torneo no jugó bien. Y sobre la partida de Visier: “Karpov iba líder, pero jugaba contra Larsen, que había obtenido mejor posición, así que decidí que tenía que ganar necesariamente para acercarme al líder…”  Pero arriesgó demasiado, viendo como Fernando estaba en graves apuros de tiempo. Lo cierto es que Visier jugó magistralmente como reconoció el propio Tal, y le derrotó incluso con un sacrificio de dama. Visier diría en sus comentarios que “ganó en defensa propia”, ya que si no se lanzaba al ataque estaría perdido.

Esta derrota, por ello, no dolió demasiado a Tal. 

-(Visier) En el Torneo de 1.977, frente aTal, que me había ganado de forma brillante en una edición anterior del Torneo, en 1975, jugué una partida de la que estoy muy orgulloso. Por ser una partida que ha tenido largo recorrido informativo, aún me preguntan cómo estuve tan inspirado… La respuesta siempre es la misma: ¡gané en defensa propia!. Es verdad. Tal jugó demasiado confiado y me permitió un sacrificio de dama ganador (yo no tenía alternativa de interés). Admito que maniobré con acierto para concretar la ventaja. 

Y Tal se lo tomó tan bien que tras la cena invitó a una botella de vodka…: 

-Aquella noche, después de cenar, nos sentamos en la terraza del Hotel Santa Catalina, alrededor de una mesa, no sé si redonda o cuadrada, Tal, Karpov, Debarnot y yo. El maestro argentino hizo de intérprete. Tal dijo que había que celebrar mi victoria. Se levantó, entró en el Hotel y, a los pocos minutos, vino con una botella de vodka, que casi se tomó él solo. Debarnot y Karpov compartieron la de agua.   


  Visier Segovia,Fernando (2355) - Tal,Mihail (2620) [A53]

VI Torneo Int. Ciudad de Las Palmas Las Palmas (9), 18.05.1977


 1.d4 d6 2.c4 e5 3.d5 Ae7 4.Cc3 Cf6 5.e4 0–0 6.Ad3 Cbd7 7.Ae3 c6 8.h3 a6 9.Cge2 cxd5 10.cxd5 b5 11.0–0 Cc5 12.Cg3 Ad7 13.Ac2 b4 14.Cce2 Tc8 15.f4 Ab5 16.a4 



 




 Tal: Mi idea inicial ahora era 16...ef4 que llegué a apuntar en la planilla, para 17.Txf4, Axe2 y 18...Cd7 con buen juego. Pero Visier estaba ya cerca de los apuros de tiempo, y por desgracia encontré una posibilidad de retorcer aún más el jiuego..Visier: Yo no consideré 16...exf4 sino 16...bxa a.p. Mi idea era responder con 17.b4, pero Tal entra en otra línea más aguda.]

b3 17.axb5 bxc2 18.Dxc2 exf4 


[Visier: Muy fuerte en apariencia pues obliga a tomar con la torre, ya que si 19.Axf4, C4xe4 20.Dd3, Cxg3 seguido de ...axb5 con peón de ventaja.]

19. Txf4, Ce6? 


[Tal: Anteriormente, al hacer .16..b3, había analizado la posibilidad de Ce6, que había descartado por la jugada Ta7. Pero al volver a plantearse esta posibilidad me olvidé de la jugada Ta7, He de decir en honor a Visier que a pesar de sus problemas de tiempo se orientó muy bien en las sutilezas de la posición.Visier: La alternativa es 19...Cc5xe4 20.dd3, Cxg3 pero las blancas quedarían en buenas opciones para atacar el enroque. La jugada de Tal fuerza el sacrificio de dama, pero es muy fuerte.]

20.Dxc8 Dxc8 21.dxe6 axb5 


 



Visier: Ante cualquier otra seguiría 22.cxa6.Pero Tal comenta que aún era posible 21...a5 con compensación por la dama.]



22.Ta7!

[Tal: Yo sólo había calculado ahora 22.Cf5, De6 23.Ta7, Ad8 con buena posición, pero olvidé la jugada 22.Ta7 directa.Visier: Esta buena jugada gana una pieza, con lo que la dama queda sobradamente compensada.]

fxe6 


[Tal: Solo ahora me di cuenta de que a 22...De6 sigue 23.Cd4!.Visier: Tal pensó largo tiempo. Si 22...Te8 23.Cf5. Y ahora si 23... Dxe6 24.Cd4. Y si 23....Rf8 24.exf7! gana también.]

23.Txe7 


  (Aquí terminan los comentarios de Tal, que indica: Visier condujo la partida hacia la victoria) 

Tf7 24.Txf7  


 Rxf7 





 Visier: Después de todo el jaleo la posición sigue siendo compleja., no es fácil dar con un plan activo que desarrolle las piezas menores.]

25.Tf2 Dc4 

 [Visier: Otra posibilidad hubiera sido 25...Dc2 y tal vez para las blancas sea mejor no mantener el peón y jugar 26.Rh2, Dxb2 27.Ad4 y 29.e5 activando las piezas.]

26.Rh2 Re8 27.Cd4 Rd7 



[Visier: Pero no 27...Dd3 28.Cxe6!, Dxe3 29.Cxg7+ recuperando la pieza con ventaja decisiva.]

28.Tc2 Db4 29.Cc6! 

 [Visier: las piezas comienzan a introducirse, para ganar hay que atacar al rey negro.]

Db3 30.Cb8+ Re8 31.Tc8+ Rf7 32.Ad4 e5?  


[Visier: Facilita la tarea del blanco, ya que la casilla f5 queda muy débil.]

33.Tc7+ Rg6 34.Ac3 h5  [Visier: Sólo me quedaba un minuto para llegar a la jugada 40, y Tal decide especular con el apuro de tiempo. Tampoco valdría 34...b4 35.Tb7!.]

35.Cd7 [Visier: Se intenta suprimir el cabello negro para entrar luego con el otro caballo por f5.] Ce8?



Conduce al mate.  

 [Visier: También pierde ya 35...Cxd7 36.Txd7, De6 37Tb7, pero esta jugada de Tal conduce al mate.] 36.Cf8+ Rf6 37.Cxh5+ Rg5 38.Ad2+ Rh4 39.g3+ [Visier: Tras 39...Rxh5 40.g4, Rh4 41.Cg6++– Curiosamente, tampoco evita el mate el sacrificio de dama con 39...dxg3+ 40.Cxg3, y 41.Cg6++–] 1–0






 


Por desgracia, el tropiezo con Visier no quedó en un mero borrón. Aunque estaba bajo el paraguas protector de Karpov en lo político, eso no le amparaba en su otro problema crónico, su mala salud. Angel Martín, participante en el torneo, comenta en el Boletín de la Federación catalana que Tal tuvo incluso que ser atendido médicamente. Morfina, posiblemente. Así que en la décima Tal tuvo muchas dificultades para arrancar tablas con Pomar, hasta el punto que el público no entendió que el español cediera el empate cuando podría haber luchado por el triunfo. Pesaba el respeto y los varios correctivos que el mago de Riga había infligido el GM español. 

Y a partir de aquí, el desastre.  En la ronda undécima Tal volvía a perder, ahora con el MI cubano Román, matagigantes del torneo. Y jugando con blancas y en solo veinte jugadas, tras perder una pieza al cometer un grave error. Un error como el cometido luego con José García Padrón que Angel Martín calificó de “increíbles”. Tal escribe en su libro con el cubano se le daba siempre mal, pero él mismo añadió que esta explicación sonaba a excusa, y reconocía que estaba jugando muy mal esas últimas rondas

Firmó Tal tablas con Browne tras la jornada de descanso y una excursión al sur, pero,  no pudo recuperarse mucho: aunque ganó al argentino Debarnot como él dijo “por inercia”, y cuando todavía podía aspirar al tercer puesto, en la penúltima ronda tuvo como dije un último tropiezo con el local José García Padrón. Aunque el bravo canario había jugado estupendamente, la partida abocaba al empate. Y en un final de peones de tablas Tal hizo un pésimo movimiento que supuso la inmediata derrota. Recuerdo que yo estaba de espectador de la partida y me extrañó mucho el error de Tal. Todos los aficionados nos dimos cuenta enseguida de que era una jugada perdedora. 

 


Tal ha jugado 44…Rf7?? en vez de la salvadora 44…g5!. Ahora García Padrón jugó 45.g5! con victoria fácil, el rey se come los peones de f y h sin que el rey negro tenga ninguna entrada en el área enemiga. Tal abandonó pocas jugadas después y los que presenciábamos la partida pudimos ver su circunspección, su cara de pocos amigos.

Pepe García Padrón me comentó en efecto que a diferencia de lo sucedido con Visier, y quizá por la forma en que había perdido Miguel, o por los dolores que arrastraba, estaba de mal humor cuando habló con él en el “post mortem”. 

En la última ronda, tablas de pasillo entre Karpov y Tal, y el letón quedó en quinto puesto, justo detrás aunque empatado a puntos del sorprendente Román Hernández, que sería el primer GM negro, o más exactamente mulato, de la historia. Larsen fue subcampeón, tras el intratable e imbatido Anatoly Karpov, y tercero Timman.

Fue una pena que en esta última participación en Las Palmas de Tal las tristes últimas rondas y sus problemas de salud no le permitieran quedar mejor. Ya no regresaría nunca. En Las Palmas dejó pues huella de su trayectoria irregular. Como comenta el prologuista de su libro Magia en el tablero “la caída de la forma deportiva, del estado de ánimo y de la salud conllevaron, junto a notables éxitos en estos años, también fracasos”. Pero pese a todo, ver al mítico Tal en dos ediciones casi consecutivas fue un sueño cumplido para los aficionados canarios, y en particular para los seguidores de su estilo, como Sagaseta, Angel Fernández, etc., que habían crecido con las espectaculares combinaciones del genio de Riga.

En los años siguientes Miguel Tal continuó siempre con su estilo de vida, aprovechando hasta el último minuto, sin renunciar a ninguno de sus tres amores, el ajedrez, las copas y las mujeres. Su vida no  fue fácil nunca. A pesar de la relación con Karpov, en 1978 apenas recibió permisos de salidas para jugar torneos fuera de la URSS, como él comenta en sus libros.  Afortunadamente la llegada de Gorbachov al poder le permitió desde 1985  frecuentes salidas al extranjero y entre ellas a España, donde curiosamente jugaría el ultimo torneo a ritmo normal de su vida. La sombra del KGB había al menos desaparecido, y Tal se pronunciaba ya con libertad. Escribe el autor de la última entrevista con Tal poco antes de su muerte: “Aunque Tal nunca criticó el sistema político, se mantuvo libre incluso en los tiempos más miserables ( controlados por el partido, los servicios especiales…).

-En nuestro país hubo algunas fuerzas invisibles…” (NA: refiriéndose a los agentes encubiertos del KGB, sin duda, incluso en la propia Riga).

-Bueno, si un hombre trabaja para cierta organización, eso  no le hace mejor ni peor de por sí. Hubo mucha gente buena que me ayudó de buena gana. Así que no quiero decir que todos los trabajadores del KGB de Riga fueran iguales… Pero durante algunos años no me permitieron viajar al extranjero. A alguien no le gustaba mi lengua (el letón), a otros no les gustaban mis discursos”. 

La perestroika y la caída de la URSS en 1991 tendría sin embargo, junto al valor de la libertad, la amargura para Tal de perder su domicilio en Riga. Como ya conté en el anterior artículo, hubo de acogerse a la hospitalidad de un amigo alemán, que le brindó casa a él y su familia. Romántico incurable, en estos últimos tiempos se había unido sentimentalmente a una antigua amiga, Marina Filatova. Atrás había quedado su relación con una actriz, Larina, en realidad, aunque Mischa lo ignoraba, agente del KGB. Pero Tal seguía viajando a Moscú, que consideraba su verdadero hogar. Y allí, ya muy enfermo, el 28 de junio de 1992, en un hospital, todavía ajedrecísticamente en activo, nos diría un prematuro adiós. Ya no podría cantar más a su primera esposa Sally el tema de amor que le cantaba siempre por teléfono desde donde estuviera: "No te he dije todas las palabras...": (No te dije todas las palabras, las perdí en mitad del camino, no te dije las palabras correctas, son tan difíciles de encontrar...).

No te he dicho todas las palabras






domingo, 11 de enero de 2026

Ajedrez. Mikhail Tal el "mago de Riga" en Las Palmas, 1975 y 1977. Primer artículo. El torneo de 1975

 

MIKHAIL TAL, EL “MAGO DE RIGA”, EN LAS PALMAS. 1975 Y 1977.
Primer artículo: El torneo Ciudad de Las Palmas de 1975.

Ricardo Moyano. 11.1.2026


Tal en los años 70

    

Tal con su hija y segunda esposa hacia 1975-76


1.Tal en 1975 en Las Palmas.  Desde 1971, cuando se disputó el match de cuartos de final del campeonato del mundo entre el danés Larsen y el alemán Ulhmann – alemán oriental por entonces, tiempos de guerra fría-, los aficionados canarios nos habíamos acostumbrado a ver cada año, por mor del Torneo internacional Ciudad de Las Palmas (1972-1983), a los mejores maestros del ajedrez mundial. Los más esperados eran generalmente, además del propio Bent Larsen que ya era como de la casa, los soviéticos. La Federación de la URSS designaba a dos representantes siempre: Bronstein y Smyslov en 1972, Petrosian y Stein en 1973 -que quedó campeón pero por desgracia falleció poco después-, Polugaiaevsky y Beliasky en 1974…  Se decía por un lado que ese permiso para jugar en Europa occidental era un codiciado premio de los favoritos de la Federación rusa a la élite que dominaba el ajedrez mundial por entonces, y que el hecho de enviar  siempre dos se debía a razones de seguridad, para evitar las tentaciones de desertar de un jugador aislado (el KGB les controlaba de hecho estrechamente). Pero los rusos nunca dejaron de venir. Y es que las relaciones entre las dos federaciones, la soviética y la provincial, a pesar de la distancia política entre España y la U.R.S.S., eran excelentes. Me comenta el federativo de por entonces Andrés Armas:

-En los dos primeros años, 1972 y 1973, era el director del torneo, Jordi Puig, quien se relacionaba con la federación soviética, luego ya fuimos directamente nosotros, contactábamos con el federativo Baturinsky, siempre tuvimos cordiales relaciones.

Baturinsky precisamente estaba bien conectado con el KGB... Incluso al parecer había sido un coronel con un alto cargo en dicho servicio secreto.

Sea como fuere, en 1975, la nómina del torneo nos encandiló, se dijo que era el más fuerte de las cuatro ediciones celebradas, y venían nada menos que dos ex campeones del mundo, Tigran Petrosian, que repetía visita, y la gran novedad y atracción, nada menos que el mítico Mikhail  Tal, o Tahl -la ortografía del apellido nunca estuvo muy clara-.  Pero si la figura cachazuda y entrañable del armenio Petrosian merecía el cariño y las atenciones de la afición, la locura se desataba con la primera llegada del  letón Tal. Y es que Tal se había proclamado campeón de la U.R.S.S. ya en 1957, y campeón del mundo en 1960, con solo 23 años, batiendo el “récord” de juventud -habría que esperar aún diez años más, a Kasparov, en 1985, para que fuera superado-. Pero estadísticas aparte, sobre todo nos impresionaba el estilo de ataque, riesgo y belleza del jugador báltico. Si todos los ajedrecistas consagraban a la diosa Caissa, él lo hacía indudablemente además a Venus. Sus combinaciones y sacrificios  desafiaban la lógica, y además el título lo había logrado batiendo al cerebral Botvinnik, que representaba al aparato, por lo que, aunque no fuera ese su propósito, la victoria de Tal era un brindis a la libertad creativa, e incluso a la libertad en general, bien deseado en tierras donde aún la dictadura de Franco campaba por sus respetos. Y es que Tal entendía el ajedrez como arte y lucha, no le importaba incluso a diferencia de por ejemplo Larsen, aceptar posiciones raras, defectuosas, si podía batirse en ellas y complicar a su rival; su juego tenía también mucho de psicológico, y sus partidas todo un espectáculo donde todo podía esperarse. Su propia vida se reflejaba en su juego: filólogo, aficionado a las letras, al alcohol, a las mujeres -tuvo tres esposas y múltiples devaneos-, eternamente romántico y soñador.  Petrosian, monógamo y de vida mucho más reposada que la de Mischa, comentaba con humor “Ay, si yo viviera como lo hace Tal, hace mucho que estaría muerto” -pero nada está escrito, y curiosamente los dos fallecieron con la misma edad, 55 años-. Y aunque el título lo había perdido Tal solo un año después en el match de revancha, la aureola de su juego y además sus características personales de sencillez y jovialidad, que se encontraba a gusto entre los aficionados, le convertían en un ídolo enormemente popular. Por ello, cuando comenzó el torneo en abril de ese 1975, su tablero “magnetizado” fue el más seguido por el público de todos. Se daba la circunstancia además de que a pesar de que era uno de los jugadores más queridos en España, sólo había jugado en nuestro país una única vez, curiosamente en otra isla: en Mallorca en el lejano 1966, cuando ganó con brillantez imbatido, aunque Pomar le puso las cosas difíciles. De hecho Tal comentó con gracia que de no haber sido embestido Pomar en una capea de exhibición por un becerro que le dejó aturdido el español hubiera sido aún más temible. Pero de ello hacía ya nueve años…

Y la verdad es que más allá del mito, por entonces sabíamos muy poco de la vida de Tal, ni en realidad de ninguno de los grandes jugadores. Aunque el libro de “Mischa” Tal sobre su match de1960 circulaba en España por la edición de Ediciones Catalán, curiosamente traducida por el propio director del torneo Puig, ahí solo había partidas, no vida… Los teníamos pues allí, a los maestros, a unos pocos metros de distancia, separados de nosotros solo por un cordón de seguridad, pero eran a la vez grandes desconocidos. Yo no sabía por ejemplo que, como el propio Bronstein, Tal tenía sangre judía. Ni su ideología. Pensábamos entonces que todos eran comunistas convencidos. Mucho más tarde me enteré de que él no era un defensor acérrimo del  sistema soviético, aunque sí consideraba a la URSS un gran país. No eran todavía los tiempos en que los países bálticos, ocupados por la Unión Soviética tras la II guerra mundial, se independizarían de la órbita rusa, lo que por cierto supuso un quebranto para el Tal de sus últimos años, que perdió su casa en Riga y hubo de mudarse a Alemania con su familia. Entrando en más detalles, es claro que aunque Tal era apolítico, se trataba de un letón, ese era su idioma natal, y la KGB había actuado con mano de hierro en los bálticos, encarcelando y torturando a independentistas y disidentes (la sede de la KGB en Riga es hoy un museo de memoria histórica). Los grandes maestros soviéticos sólo podían viajar a torneos fuera del telón de acero con cuentagotas, bajo control como dije de la ĶGB. Así que esas salidas eran premios para los jugadores más afectos al régimen, entre los que no se encontraba el "sospechoso" Tal, que había sido capaz de derrotar a Botvinnik incluso. Pero, al vincularse al equipo de Karpov a partir de 1974, en el intento soviético de arrabatar el título al norteamericano Fischer,  había logrado la indulgencia de obtener algunas  salidas, como ésta de Las Palmas. Y la que vendría luego en 1977 acompañando al propio Karpov.

 Por el contrario, sí conocíamos, porque eso sí era “vox populi”, sus problemas de salud -un déficit renal congénito, que había precisado la extirpación de un riñón años atrás, al igual que la ectrodactilia de la mano derecha, que contaba únicamente con tres dedos, y que ocultaba con coquetería muchas veces metiéndola en el bolsillo, aunque eso no le impedía tocar bastante bien el piano-, así como los dolores frecuentes que le obligaban a tomar fuertes sedantes, incluso morfina -él jocosamente decía que pese a todo era más chigoriniano que morfiniano, comparando el campeón ruso histórico Chigorin con el norteamericano Morphy-.  También sabíamos, por supuesto, que el Tal fogoso de los primeros años 60 quedaba lejos, que sus resultados ahora eran irregulares y que su propio estilo se había hecho algo -solo algo- más pacífico. Pero nada de ello nos apartaba de la fascinación de Tal.  De hecho, cuando había ganado el título mundial se desató una fiebre “letona” en Las Palmas, y jugadores como Fernando Sagaseta o Angel Fernández adoptaron enseguida su estilo de juego. El propio Augusto Menvielle, que había aterrizado en Las Palmas en 1969, practicaba también ese juego de ataque y fantasía. Por añadidura, Tal era conocido por la facilidad electrizante que tenía para analizar las partidas, por lo que se aguardaba no solo la partida misma, sino los momentos “post mortem” en que los jugadores, solos o en corrillo, comentaban los movimientos.

 Tal en 1957


Tal llegó en avión las vísperas del inicio del torneo, junto a Petrosian, concretamente el día 4 de abril de 1975, dos días antes de que comenzara el juego. El 5 era el sorteo y los actos de inauguración, y el 6 la primera ronda. Tal permanecería en la isla casi todo el mes. El largo viaje se reflejaba en el “hall” del aeropuerto en su rostro, pero atendió a los medios, como hacía siempre, con amabilidad, aunque de forma breve. González Morera, autor de una pequeña entrevista, le describió como “un hombre simpático”. Las preguntas, en inglés, ya que Tal solo sabía algunas palabras de español, fueron bastante rutinarias, Tal manifestó el conocimiento que tenían en la URSS de nuestro torneo, de su calidad y buena organización, rehuyó la condición de favorito del certamen, “haré lo que pueda”, “todo ajedrecista sale a ganar, incluso con negras”, y, dado que Karpov acababa de ser proclamado campeón del mundo ante la incomparecencia de Fischer, fue también preguntado por lo que hubiera pasado de haberse celebrado el encuentro. Tal se limitó a sonreír. Más adelante, en una nueva entrevista, sí se pronunciaría. Sobre su estilo, admitió que estaban lejanos sus años de campeón, pero que nunca dejaría de ser un jugador de ataque.

El Tal que aterriza en Las Palmas en 1975 con 38 años se sitúa en una equidistancia, incluso física, entre el ilusionado y genial joven moreno y sonriente que gana el título en Moscú en 1960 y el devastado por la vida pero no menos subyugante  de sus últimos años -moriría en 1992-. Bastante calvo ya, peinaba su escaso pelo hacia las sienes, y su rostro ya algo ajado refleja los años de las noches de fiesta pero también la herida de los dolores y achaques que casi nunca le abandonan.  Conserva sin embargo la chispa de su electrizante mirada, casi hipnótica, de siempre. En lo personal, ya hace cinco años que se ha divorciado de su primera esposa Sally -biolorrusa, cantante, pianista y actriz de teatro-, que le dio su primer hijo, el luego médico Gera Tal, y tras un segundo enlace brevísimo con una chica georgiana, en 1974 se ha casado con su tercera y definitiva esposa, Angelina, “Gelya”, y 1975 será precisamente, poco después de acabar el torneo en Canarias, el año en que nazca su segunda y última hija, Zhanna, que se dedicaría a la música. Pero aunque Tal nunca se divorciará de  Gelya, no por ello desaparecerán sus aventuras femeninas, como la última en sus postreros años con la joven Marina Filatova, veinte años menor que él, que le acompañaba a todas partes. Como dijo Timman, “el ajedrez, el alcohol y las mujeres” eran las tres pasiones de Mischa Tal. Era sin duda consciente de que quemaba su vida como esos mismos cigarros que consumía con prisa, sabiendo que la estrella que más brilla es la que antes se apaga. Pero, como añade Timman: “Tenía una enorme urgencia por vivir tan libremente como fuera posible. Su fascinación por las mujeres era impresionante. Uno de sus amigos me contó que tras haber ganado una partida, llamó a tres mujeres diferentes, y a cada una le dijo lo mismo: ‘Pensando en ti, fui capaz de ganar la partida’.” Y como remata Sosonko: “Al quemar su vida, sabía que no había otra, pero no quería ni podía vivir de otra manera”.

2. El IV Ciudad de Las Palmas.-  Abril 1975.

Vayamos al torneo. Se desarrolló como casi todas las ediciones en un salón del majestuoso hotel Santa Catalina, que ofrecía a los jugadores todas las comodidades: amplios jardines, terraza soleada, piscina… Los jugadores, si lo deseaban, perfectamente podían pasar el día entero en el hotel sin sentir agobio, y de hecho muchos lo hacían. Pero vayamos a la llegada de Tal al salón de juego. Tras el sorteo y los actos iniciales, Tal hizo su entrada para el público, en la primera ronda, con las características que mantendría todo su desarrollo, incluso en los actos formales: vestido de forma sencilla, como su propia forma de ser, con americana pero camisa sin corbata o ropa informal, incluso camisas rojas o niquis -no era de los que cuidaban su indumentaria, su ex esposa Sally dejó escrito que incluso tras divorciarse, pues siguieron siendo amigos, tuvo que atender a menudo su vestuario en los torneos a los que asistía, del que nunca se preocupaba-. Tal penetra  con pasos ágiles pero sin darse importancia alguna, con su típica sencillez, sin fijarse en la expectación que suscita, aunque íntimamente  sabemos que le complacía, que amaba y necesitaba el calor del público, incluso del ruido, que a diferencia de otros, nunca le molestaba. El cronista de prensa Antonio Plaza se fascina, y escribió para “El Eco de Canarias” que “Tal sigue siendo la gran vedette”.  Y Tal avanza al fondo hasta su tablero, se sienta, saluda cortésmente a su rival, y enciende un pitillo. El primero de muchos. Era un fumador empedernido: durante las partidas mantiene a menudo su característico cigarro entre los dedos de su mano izquierda. Juega rápido y se levanta al poco. Si los jugadores de ajedrez pueden dividirse en los dos extremos entre los que hacen la esfinge y nunca se mueven y los peripatéticos que no calientan la silla, Tal es sin duda de estos últimos, se alza a menudo para observar las partidas, todas las demás partidas. No es tanto para estudiar a los rivales como por su acendrado amor por el ajedrez, su hambre de ajedrez es tan enorme que siempre desea más, ver todas las posiciones, estudiarlas… E incluso, una vez acabada la primera sesión y tras la cena, aparecería a menudo a observar las partidas aplazadas que quedaran, y si no las había mostrada cierta decepción.

José María González, director de la revista Jaque, que presenció el torneo, comentó que “Hay algunos jugadores nerviosos, como Mecking. Tal en cambio parece un hombre distraído, como salido de una antigua opereta, pero en realidad no se le escapa nada, ni fuera ni dentro del tablero”.

¿Cómo eran los días de Miguel Tal en el torneo de Las Palmas, partidas de ajedrez aparte? Cada jugador es distinto, desde luego. Algunos disfrutan de las mañanas en la terraza del hotel, o se bañan -en este torneo fue difícil, porque tuvimos en un abril sorprendentemente frío-, juegan al billar, o socializan, otros permanecen en sus habitaciones relajados o preparando la partida de la tarde. Algunos abandonan el hotel. Sabemos por ejemplo que Petrosian hacía compras, entre ellas algunas películas occidentales que eran muy valoradas en Moscú. También sabemos por los federativos que, dado que la Federación rusa se quedaba con la mitad de los honorarios, pedía que se modificara la factura para poder cobrar algún extra… La vida en Moscú de los ajedrecistas era mucho más modesta de lo que imaginábamos.

Respecto a Tal, sin embargo, poco conocemos. Se le veía eso sí a menudo en compañía de Petrosian en la terraza exterior del hotel, el país, la lengua y la amistad les unía sin duda, y probablemente también saldría alguna mañana a ver la ciudad y hacer compras,  ya que según el relato de su esposa Sally, siempre regresaba de los torneos con muchas adquisiciones, pero que nunca vendía, siempre eran regalos para todos los amigos.  Y es que Tal nunca fue ahorrador, ni tacaño, siempre fue enormemente generoso con su familia, amigos y simples conocidos. Ciertamente, no se le conocían enemigos.

Algunas fuentes me dicen sin embargo que no eran sus únicas salidas, y que también acudía algunas noches a una sala de fiestas que estaba en el propio entorno del hotel, la Flamingo. No es nada extraño, ya que Tal era conocido por sus excursiones nocturnas. Pero otros lo dudan, al menos en este torneo, como el jugador Fernando Visier o el federativo Andrés Armas. Sí era amigo, según el último, del bar del hotel:

-(Visier): La verdad es que no tengo noticia de que Tal saliera de fiesta por las noches. Beber sí. Pero salir a discotecas o salas… yo no lo vi ni lo oí comentar. Beber vodka sí, desde luego.

-(Andrés Armas): Yo sí iba algunas noches a salas de baile, pero no recuerdo que Tal fuera a ellas en los torneos que jugó en Las Palmas. En cambio, sí era desde luego aficionado al bar del hotel, digamos que bebía “con intensidad”, sobre todo vodka y también “whisky”, pero menos.

Así que la vida de Tal durante el torneo podemos imaginarla en resumen con mañanas tranquilas en el hotel, en la terraza o la habitación, alguna llamada por conferencia a su esposa embarazada, o paseando por los jardines, alguna salida para compras y regalos, luego las partidas, y después de la cena  visitas al salón de juego a ver las aplazadas  y algunas o bastantes copas en el bar o incluso en la sala Flamingo. Por supuesto también en los días de descanso se programaron excursiones, aunque lastradas por el mal tiempo en esta ocasión, y ninguna tuvo desde luego la repercusión de aquella de Mallorca en 1966 cuando disputó una capea junto a Pomar en un coso taurino, y fue calificado como “el primer torero ruso de la historia”, según él mismo recordaba con humor.

El torneo constaba en fin, de 16 jugadores, de ellos  9 grandes maestros -mermó cuando Larsen se retiró-, 4 maestros internacionales, y 3 jugadores sin título, clasificados en el campeonato provincial, los locales Visier, Roberto Debarnot -un trotamundos argentino que se afincó esos años en Las Palmas- y Angel Fernández. Angel, campeón de España en 1967, de hecho había decidido retirarse del ajedrez de competición, pero pospuso su decisión hasta terminar este torneo y cumplir su ilusión de jugar contra su ídolo Tal. Lo que sucedería, simbólicamente, en la última ronda.

Tal era uno de los favoritos, para algunos el principal, pero la verdad es que había rivales muy poderosos, Mecking, Ljubojevic, Anderson, Olafsson... Y si vamos al desempeño de Tal en el torneo, Tal se mantuvo siempre en la cabeza, aunque nunca en el primer puesto, y en líneas generales hizo un juego excelente y de gran lucha -fue premiado con el premio a la combatividad, y el premio a la mejor partida fue también concedido a sus tablas con el campeón Ljubojevic-, pero se mostró algo irregular con los titulados extranjeros, y se vio lastrado por dos derrotas, la primera temprana frente al brasileño Mecking y la posterior y definitiva frente al islandés Olafsson, que no le permitieron pasar del cuarto puesto, aunque empatando en el segundo a puntos. Eso sí, fue de los jugadores con más victorias, ocho, las mismas que el campeón. Y Larsen, que tras retirarse del torneo por problemas personales conyugales, ejerció como comentarista, significó que las partidas más interesantes para el público no habían sido las jugadas por el ganador sino… ¡por Tal!.

El seguimiento del torneo, desde el punto de vista periodístico, puede ser hecho por tanto de una forma bastante completa a través de la prensa local, y de las publicaciones de la época, la revista Jaque y la revista Ajedrez Canario. En esta última, además de la aportación de Larse, Tal comentó muchas de sus producciones.

Si miramos la nómina del torneo, había muchos españoles, lo que para Tal era un factor a tener en cuenta, tanto para marcarse el objetivo de puntuar con ellos y con el argentino sin título Debarnot, como para tener cuidado,  ya que no se había enfrentado apenas a ellos, aunque sí había disputado ya partidas aisladas contra algunos, el GM Pomar -al que consideraba lógicamente el mejor de todos-, contra el campeón de España vigente el MI Bellón -en 1970- y contra Visier -en este caso precisamente en el torneo de Mallorca de 1966-. La verdad es que Tal cumplió perfectamente ese objetivo, y ganó a todos los españoles y locales.



               La primera partida le enfrentó con blancas precisamente al joven Bellón, cuyo estilo se parecía de hecho bastante al de Tal. Bellón intentó sorprender con una línea dudosa de la siciliana, que con los rivales españoles le había dado buen resultado, pero tras un fuerte 11.e5! de Tal quedó peor; sin embargo, el español se defendió como pudo, y con un peón de menos pudo forzar el aplazamiento, para rendirse pocas jugadas después de reanudarse la partida. Eso permitió que, al no haber ya otras luchas en juego, los jugadores se quedaran a analizar sin problema sobre el propio tablero,  sin temor a molestar, y Tal sorprendía con la velocidad de sus análisis y combinaciones, en lo que era ayudado por Petrosian. El árbitro, el veterano MI Antonio Medina, comentó “Este Petrosian, cuando analiza, también las caza todas al vuelo”. Tal apuntó en los análisis que había considerado jugar una línea diferente más compleja, pero lo había descartado por ser la primera ronda.  Y es que Tal arrastraba una cierta maldición, perder en los torneos la ronda inicial.

               Respecto a Bellón, que según algunos había jugado demasiado encogido por la aureola de su rival, se consoló de la derrota diciendo que en 1970 Tal le había ganado con mucha más facilidad… Ciertamente, en esa añeja partida no había llegado al final, el letón le había pasado por encima como un huracán.

               Pero veamos ya la partida de ahora.

               Tal,Mihail (2645) - Bellon Lopez,Juan Manuel (2415) [B54]



Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (1), 06.04.1975

 

 1.Cf3 c5 2.e4 e6 3.Cc3 a6 4.d4 cxd4 5.Cxd4 d6 6.Ae2 Cd7 

[Línea dudosa, desarrolla el flanco de dama pero sin sacar antes las piezas del flanco de rey]

 7.0–0

[Tal menciona como variante curiosa 7.f4, b6?8.f5,e5 9.Ce6!,fxe6 10.Ah5+, Re7 11. Dd5!, exd 12.Cxd5++. Quizá sea la línea que descartó según sus declaraciones por ser la primera ronda para entrar en cosas más tranquilas]

  b6 

[A 7...b5 8.a5!] 

 


8.f4 Ab7 9.Af3 Dc7 10.Rh1 Ae7

[Tal considera mejor 10...Cf6.]

 11.e5! 

[Con gran ventaja.]

 

1dxe5 12.fxe5 0–0–0  [Contra 12...Cxe5 13.Af4 sería muy fuerte. Bellón intenta el enroque largo pero queda en una situación muy difícil.]

 

13.Axb7+ Dxb7 14,De2

 

2Imagen que contiene edificio, colorido, viendo, vaca

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[Tal menciona como línea mucho más fuerte 14.Txf7, Cxe5 15.Txg7, cc6 16.Ae3, e5 17.Dg4+ con gran ventaja.]

 ...Cxe5 15.Cxe6 

 [Tal menciona como mejor 15.Af4. En cambio no era claro 15.Dxe5, Af6]

 fxe6 16.Dxe5 Cf6 17.Dxe6+ Rb8 18.Af4+ Ra8 

Imagen que contiene edificio, vaca, colorido, pieza de ajedrez

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[Tal ha quedado con peón de más y el resto es técnica.]

 

19.Tad1 The8 20.Txd8+ Axd8 21.Dd6 Ae7 22.Dd3 Td8 23.De2 Ab4 24.Cd1 Te8 25.Dd3 Ra7 26.a3 Af8 27.Cc3 Dd7 28.Dxd7+ Cxd7 29.Ag3 Cf6 30.h3 Ac5 31.Te1 Ch5 32.Ah4 Txe1+ 33.Axe1 Ad4 34.b3 Rb7 35.Ce2 Ae3 36.Ac3 g6 37.g3 Ah6 38.Rg2 Ag7 39.Rf3 Axc3 40.Cxc3 Rc6 41.g4 Cg7 42.Rf4 Ce6+ 43.Re3 Rd6 44.Ce4+ Re5 45.Cf2 b5 46.Cd3+ Rd5 47.Cb4+ Re5 48.Cxa6 Cf4 49.h4 h5 50.Cb4

1–0

 

 


La segunda ronda, con Mecking, sería sin embargo más penosa para el letón. Los cronistas señalaban como Tal llegó de nuevo raudo dirigiéndose hacia su mesa, y empezó a jugar concentrado con el célebre magnetismo de sus ojos.  Pero  Tal, con negras, no se defendió bien, y el astro ascendente brasileño le puso las cosas difíciles, Tal hizo varias jugadas flojas, y Mecking, que completaría un gran torneo, aplazó con  ventaja. Aunque algunos consideraban que Tal podía empatar, los maestros tenían claro que Tal perdía: y tenían razón, Mecking  remataría en buen estilo en el aplazamiento.


 


En la tercera, Tal no quiso arriesgar contra Hort, tablas, y repitió en la cuarta contra Petrosian sin lucha, ante el desconsuelo del público.

En la jornada de descanso Tal era entrevistado de nuevo. Volvían a preguntarle sobre el match frustrado Kapov-Fischer, y ahora sí estuvo más expresivo que el día de la llegada, vino a decir que si bien no hubiera sido una sorpresa la victoria de Fischer, Karpov le hubiera puesto las cosas muy difíciles.

—¿Qué antecedentes tenía Vd. de este Torneo?

—Todos los ajedrecistas rusos que habían participado anteriormente en este torneo hicieron reportajes para las revistas de ajedrez de mi país, comentando la gran organización y excelencias del mismo. Mi amigo Stein (recientemente fallecido) me dijo que era uno de los torneos más agradables que había jugada en su vida. Yo lo encuentro todo bien, y realmente me siento como si estuviera en mi casa.

 —¿Favorito en este Torneo? '

—Dentro de dos semanas le diré quién es…

—¿Qué opinión le merecen los jugadores españoles?

—He jugado muy poco con ellos, de los que juegan en este torneo el que más me está gustando es Fernando Visier. En la partida que Fernando jugó con Petrosian este último se encontraba al final un poquito mejor pero no era posible ganar.

—Había jugado anteriormente con Mecking?

—No, esta ha sido la primera vez y espero que no sea Ia última (N.A. No consta sin embargo que volvieran a enfrentarse nunca. Mecking tuvo una carrera meteórica estos años y en 1977 era el número tres del mundo, para apagarse después por determinados problemas de estabilidad emocional que luego terminaría superando).

—¿Cuáles son los deportes favoritos en la URSS?

—Los deportes que más aceptación tienen y cuentan con más aficionados son el fútbol, el ajedrez y el hockey sobre hielo, los tres están a la par.

—Vd. ha sido el campeón del mundo más joven de la historia del ajedrez, ¿sigue

ostentando el récord?

—Karpov cumplirá en mayo 24 años, por lo que sigo ostentando el mencionado

récord. Pienso que el récord de campeón más joven me lo quitarán algún día pero el que no me quitarán seré el de ex campeón más joven-ríe.

—¿Cuál ha sido el jugador que más le ha gustado?

—Alekhine y Lasker (en otra entrevista añadiría a Capablanca).

-Para terminar, ¿volverá el próximo año?

—Vendría con mucho gusto e intentaría que mis partidas fueran mejores que las

de ahora.

Realmente Tal volvería, pero dos años después.

Continúa el desarrollo del torneo. En la quinta el letón aprieta el acelerador tras tres jornadas mediocres -una derrota y dos tablas rápidas-y logra vencer al elegante italiano el MI Tatai, no sin problemas: Tal no jugó muy preciso, luego entregó una calidad para buscar el triunfo que con buen criterio Tatai replicó devolviendo la calidad. El final podían ser tablas según admitió el propio Tal, pero Tatai no jugó bien y el soviético acabó asfixiando su posición.

En la  sexta Tal  jugó su mejor partida del torneo y ganó a Pomar con negras. Comentó que había observado que el mejor de los españoles con los jugadores más fuertes quería ir rápido por las tablas, a costa incluso de empeorar la posición. Así sucedió en este caso. Tal jugó al ataque contra el rey, y con un sacrificio de pieza se impuso de manera muy aplaudida.

Pomar Salamanca,Arturo (2450) - Tal,Mihail (2645) [A41]

Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (6), 12.04.1975


  1.Cf3 g6 2.d4 Ag7 3.g3 d6 4.Ag2 Cd7 5.0–0 e5 6.dxe5 dxe5 7.Cc3 Cgf6 8.Cd5 

0–1

 [Tal recomienda mejor 8. e4, 0–0 9.b3 con ligera ventaja.]

 0–0 9.Cxf6+ Dxf6 10.Ag5

[Otra imprecisión para Tal. Las blancas ya no están mejor y había que jugar 10.Cg5 buscando la igualdad.]

  Db6 


Calendario

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 11.Tb1 De6 12.a3 e4 13.Cd4 De5 14.Ae3 Cf6 15.Af4 Dh5 

[Buen sacrificio de peón.]

 16.Axc7 Ah3 17.Af4 Cg4 18.f3 exf3 19.Cxf3 Tad8 20.Dc1 Tfe8 21.Axh3 Dxh3 22.Td1 

 

[Mejor era 22.De1, Ad4+ 22.Rh1, Td5 23.e4, Th5 con ventaja en todo caso.]

Imagen que contiene objeto, pieza de ajedrez, colorido, grande

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 22... Cxh2! 

[El ordenador da como todavía más fuerte 22...Td4 pero está también da ventaja. Menos clara es ganar la calidad con 22...Ad4+ 23. Txd4, Txd4 24.Dc1 con resistencia (Tal).]

 23.Txd8 

[A 23.Cxh2 hubiera seguido 23...Txe2! 24.Txd1, Af8 ganando. Y a 23.Cg5, Dh5 (Tal).]

 Cxf3+ 24.exf3 Txd8 25.c3 Ah6! 


 Imagen que contiene objeto, pieza de ajedrez, colorido, grande

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 26.Df1 

[No valdría 26.Axh3, Dxg3+ y tras capturar los peones el negro juega ...Td5 y el rey no puede defenderse.]

 26... Dxf1+ 27.Txf1 Axf4 28.gxf4 Td2 29.Tf2 Txf2 30.Rxf2 

[El final está perdido.]

 b5! La última sutileza.  31.a4 bxa4 32.Re3 h5 33.f5 g5 34.c4 f6 35.Rd4 Rf7



0–1

 

 


En la séptima ganó sin demasiados problemas al argentino Debarnot, y se acercó a la cabeza, tras el brasileño y el yugoeslavo. En la octava hizo tablas con el líder Ljubojevic, en una partida siciliana de gran lucha y complejidad táctica donde tuvo que jugar a la defensiva y finalmente pudo forzar jaque continuo. La crónica refleja como Tal se apuró de reloj, vigilaba mucho las manecillas, fumaba sin parar disparando jugadas eléctricas, al final ya eran los dos jugadores  los que estaban en apuros de reloj. Se palpaba la tensión. La posición pendía de un hilo. Finalmente Tal sacrifica un caballo y fuerza el empate. Los rostros se relajan… El público ha disfrutado de lo lindo. Como dije, esta partida recibió el premio a la mejor del torneo.


Ljubojevic,Ljubomir (2615) - Tal,Mihail (2645) [B81]

Ciudad de Las Palmas Las Palmas (8), 15.04.1975


 1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 d6 6.g4 a6 7.g5 Cfd7 8.h4 [Interesante. En otras partidas se ha jugado 8.Ae3 o 8.Ag2 (Tal-Malich).]

 

8...b5 9.h5 b4 [A considerar 8...Ab7 Tal.]

 

10.Cce2 Ab7 11.Ag2! [Si 11.Cg3 cabía 11...d5! (Tal).]

 

11...Cc5 [En cambio ahora sería malo 11...d5 12.exd, Cb6 13.Cf4! etc.]


 Imagen que contiene Aplicación

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12.Cg3 Cbd7?! [Para Tal, esta jugada débil hace dificil su posición, era mejor 12....d5 con posición compleja.]

 

13.f4 Ae7 [Podía intentarse 13...g6 y más adelante ...e5.]

 

14.Dg4 h6 15.g6 0–0 16.gxf7+ Txf7 17.Ae3 [Si 17.Cxe6, Cxe6 18.Dxe6 Ah4! 19.Dg4, Axg3! y las negras quedan algo mejor.]

 

17...Dc7 18.0–0 Af6 19.Cxe6 Cxe6 20.Dxe6 Axb2 21.Tad1 Cf6 22.Dxd6 Cg4 23.Ab6 Dxc2 24.De6 Cf6 25.Cf5

[AImagen que contiene pieza de ajedrez, colorido, calle, hombre

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.unque la posición blanca parece muy fuerte, Tal considera que las blancas hubieran quedado muy bien con 25.Db3! y el cambio de damas.]

 

25...Te8! 26.Td8 Txd8 27.Axd8 Axe4! [Tal considera esta jugada muy fuerte, en cambio sería erróneo 27...Cxe4 28.Ce7+, Rh7 29.Dg6+ y 30.Dxf7.]

 

28.Axe4 Cxe4 29.Ab6! Dd3 30.Te1 [Aunque la revista Ajedrez canario sugería 30.Ac5 esta jugada es mala, como el propio Tal señaló: Seguiría 30...Cxc5. 31.Ce7+, Rh7. 32. Dg6+, Rh8! la clave,  33.Dxf7, Dg3+ y posterior ...Ad4+ ganando.]


 Imagen que contiene máquina, pieza de ajedrez, colorido, equipaje

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30...Cd6! [Ahora el empate es forzado. Tal se ha derendido de una manera dinámica y efectiva.]

 

31.Cxd6 Dg3+ 32.Rh1 [Tampoco valdría 32.Rf1, Dxf4+ 33.Re2, Df6+]

 

32...Df3+ 33.Rg1 ½–½

 

  En la novena Tal se impuso al MI peruano Orestes Rodríguez, afincado en España, que jugó defectuosamente, perdiendo primero peón y luego calidad. Descansó Tal en la décima, debido a la retirada de Larsen. Pero cuando parecía que podía intentar el asalto al liderato, sufrió una inesperada derrota en pocas jugadas con blancas contra Olafson, jugando mal un esquema contra la defensa Pirc -Ac4, De2-Cd2d- que en otras ocasiones le había funcionado muy bien. En posición ya inferior, Tal captura un peón equivocadamente, y Olafson remató con elegancia con el tema de la pieza sobrecargada. Luego para la prensa recordó otra victoria suya sobre Tal que había tenido un desarrollo similar pero en la que los dos jugadores estaban al borde del mate…. Larsen comentó la opinión de Petrosian, al capturar Tal el peón erróneamente “El joven Tal nunca se hubiera comido ese peón”, refiriéndose probablemente a 20.Txc7. Según Larsen, a Tal se le  debió escapar, en el análisis, la simple y posterior 23….Tf8 del islandés, que refuta la línea.

 1.e4 d6 2.d4 g6 3.Ac4 Cf6 4.De2 Cc6 5.Cf3 Ag4 6.c3 e5 7.Ab5 exd4 8.cxd4 Cd7 9.Ae3 Ag7 10.Axc6 bxc6 11.Cbd2 0–0 12.Tc1 c5 13.dxc5 Axb2 14.Tc2 Ag7 15.0–0 Te8 16.Td1 Cxc5 17.Axc5 dxc5 18.Txc5 Dd6 19.Tdc1 Ah6 20.Txc7? Tad8 21.T1c2 Axd2 22.Dxd2 Df4! 23.Te7 Tf8! 24.Da5 Td1+ 25.Ce1 Dg5  0–1

 


Hay que tener en cuenta que muchas veces, cuando Tal tenía un día especialmente malo, aunque el letón nunca se escudaba en eso, detrás estaba un día de dolores, analgésicos e incluso morfina. Con esta segunda derrota, Tal quedaba ya prácticamente descartado para el triunfo pero aún podía luchar por los puestos de privilegio. Y así lo hizo: en la duodécima batió a Visier. El ex campeón español había jugado muy bien la primera parte del torneo, con varias tablas meritorias, incluida una con Petrosian, pero se había ido hundiendo conforme avanzaba el torneo. Pese a todo, le puso las cosas difíciles a Tal. Mucho más desde luego que en Mallorca en 1966, cuando el madrileño se había dejado una pieza en plena apertura… En esta ocasión Tal hizo un sacrificio correcto aunque Larsen lo consideró “poco claro”, pero posteriormente, en situación complicada, Tal no jugó las mejores, que hubieran decidido la partida, y Visier desperdició algunas ocasiones de acercarse a las tablas, especialmente una ¡en la última jugada del control!. Le faltaba tiempo: Larsen comentó que si se hubiera aplazado un poco antes Visier hubiera encontrado el empate. Luego añadió que su jugada 44.Txc2 es un claro error de juicio, pero que “¡Es típico de Tal acabar desquiciando a sus contrarios!”…






Visier Segovia,Fernando (2375) - Tal,Mihail (2645) [A42]

Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (12), 20.04.1975Visier Segovia,Fernando (2375) - Tal,Mihail (2645) [A42]


 1.d4 g6 2.c4 Ag7 3.Cc3 d6 4.e4 Cd7 5.Ae3 c5 6.Cge2 a6 7.Cc1 Cgf6 8.Ae2 0–0 9.Cb3 b6 10.d5 b5 11.cxb5 axb5 12.Axb5 Cb6 13.Ae2 Ca4 14.Dc2 Cxc3 15.bxc3 Imagen que contiene Aplicación

El contenido generado por IA puede ser incorrecto. Cxe4! [Aunque a Larsen le pareció dudoso, el ordenador da esta jugada como buena. y ventaja negra.]

 


 

 

 

16.Dxe4 Axc3+ 17.Ad2 Axa1 18.Cxa1 Txa2 19.Db1 Txd2!Imagen que contiene objeto, máquina, pieza de ajedrez, edificio

El contenido generado por IA puede ser incorrecto. [De nuevo el ordenador considera correcto este segundo sacrificio.]

 

20.Rxd2 Da5+ 21.Re3 c4 22.Af3 [ No es lo menor, quita una huida al rey vía f3–g3, algo mejor era 22.Db2, de todos modos con ventaja negra.]

 

22...Da7+ 23.Re2 Aa6? [Era más fuerte 23...Af5!, 24.Ae4, Tb8! con gran ventaja)

 

24.Tc1 c3+ 25.Re1 Dd4 26.Dc2 De5+  27.Rd1 Dd4+ 28.Re1 Tb8 29.Dd1Imagen que contiene edificio, pieza de ajedrez, colorido, colores

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 [Mejor hubiera sido 29.Dxc3 devolviendo el caballo aunque las negras quedarían con un peón de más.]

 

29...De5+ 30.Ae2 Axe2? [Deja escapar la durísima 30...Tb5 que hubiera decidido la partida tras 31.Rf1, Txd5 ganando la dama.]

 

31.Dxe2 Dxh2 32.Cc2 Dxg2 33.Ce3 Dh1+ 34.Df1 Df3 35.De2 Dh1+ 36.Df1 De4 37.Dc4 Dxc4 38.Cxc4 Tc8 39.Ce3 e5



 40.dxe6? [Al borde del control, Visier deja escapar su mejor posibilidad de tablas. Con 40.Cd1! Tc5 41.Cxc3 la ventaja negra hubiera sido muy pequeña y Larsen considera que podría haber logrado el empate.]

 

40...fxe6 41.Re2 Rf7 42.Cd1 c2 43.Ce3 g5 44.Txc2? (Era mejor conservar las torres) Txc2+ 45.Cxc2 Rf6 0–1



(Sin las torres Visier no puede parar la avalancha de peones negros).


  En la ronda decimotercera Tal, en busca del subcampeonato, porfió contra el sólido Anderson, incluso asumiendo riesgos, pero no pudo pasar del empate. Analizaba luego la partida con el sueco con varios whiskys en la mano… “Tiene que haber algo, creo que gano” decía Tal, pero el sueco negaba con la cabeza, y enseñaba líneas donde incluso se quedaba mejor.



 En las dos últimas apretó de nuevo el acelerador ganando sucesivamente al filipino Cardoso y al local ex campeón de España Angel Fernández. Con el primero no lo tuvo fácil, pero logró imponerse en un largo final. Con el astur-canario el local planteó una buena partida, pero en el medio juego entró en una maniobra falsa (Dh5-c4) que condujo a la pérdida de un peón. Luego Tal montó un ataque sobre el rey de Angel que hubo salir de “excursión” hacia el mate, rindiendo antes de recibirlo. Pero  Angel veía cumplido su deseo aunque sin lograr puntuar, como sí había conseguido con Petrosian -Petrosian jugó buena parte del torneo con afección gripal-.

Tal quedó finalmente 2-4º aunque el sistema de desempate le relegó al cuarto puesto. En cualquier caso una excelente actuación y en la mayor parte de las partidas dando lucha y espectáculo. Era el día 26 de abril cuando se puso colofón al torneo con la entrega de premios y cena de clausura.

Para la revista especializada Jaque, aunque Tal fue muy combatido, su cuarto puesto puede juzgarse insuficiente, ya que siempre se espera lo máximo de él, pero él solo puede darlo a veces, en su juego.

Aun brindaría Tal una nueva entrevista antes de abandonar la isla, en esta ocasión al federativo y cronista Andrés Armas. Armas se lamenta de que ha costado cerrar la entrevista, porque o bien Tal tenía que jugar partidas aplazadas o declinaba porque quería preparar su siguiente partida. Pero al final fue posible, porque “Tal es sumamente amable”. La entrevista se desarrolla en el bar, Tal pide café solo. Tal recuerda cómo aprendió a jugar ajedrez con su padre, como compatibilizó ajedrez y estudios, ya que es filólogo, y se sonríe recordando que nunca pudo ser campeón de Riga, ni entonces ni probablemente ahora -bromea-. Pero sí fue campeón de Letonia en 1957 y ahí empezó su despegue.  Comenta luego que todavía tiene un solo hijo, de 15 años (Zanna nacería pues después de este torneo).

-¿Sabe jugar su hijo?

-¡El cree que sí! -carcajadas.

El periodista le pregunta por su salud, que es un tema que no agrada a Tal.

-¿Cuántas veces ha ido al quirófano?

-Cinco.

-¿Cómo estás ahora?

-Bien, normalmente…- Tal no quiere seguir comentando este tema.

-¿El “hobby” de Tal?

-El fútbol, el tenis, y sobre todo los amigos.

Preguntan a Tal por su estilo actual y responde de un modo indirecto, señala que con los años el joven gallito se convierte en el gallo experto, recordando su partida con Ljubojevic, que fue tablas, donde el yugoeslavo hacía de joven gallito luchador, y él de veterano… Pero afirma que la veteranía no ha cambiado su estilo, él no rehúye nunca los riesgos y esa es su forma de ganar.

Sobre su forma de vivir, reconoce que es un profesional del ajedrez, pues juega nueve meses al año. pero también escribe muchos artículos, y no descuida su carrera de filólogo.

No creía Tal que el ordenador superara nunca al ser humano, ya que habría maniobras en las que el hombre superaría a la máquina (obviamente, en este pronóstico se equivocaba, en 1975 la computación aún estaba bastante atrasada, y él mismo reconoció más tarde que se había equivocado).

Concluido el torneo, Tal abandonaba la isla, a la que regresaría dos años después, dejando un excelente sabor de boca.