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viernes, 4 de agosto de 2017

1973 Ricardo Calvo en Las Palmas: un año de gloria para un joven médico ajedrecista

El año de Ricardo Calvo en Las Palmas, 1973: momento de gloria de un joven médico ajedrecista.-

Foto cedida por la esposa de Ricardo Calvo Carmen Perez





                1. Introducción. El M.I. alcoyano José Ricardo Calvo Mínguez (1943-2002), médico, escritor e historiador del ajedrez, fue sin duda también uno de los más grandes jugadores españoles de los años 70 y 80. Posteriormente destacó más en su faceta de cronista del ajedrez, organizador, y en sus últimos años como investigador del ajedrez medieval, y también en su faceta polemista de duro opositor a la estructuras establecidas, representante de Kasparov en España, y enemigo declarado de la F.I.D.E y F.E.D.A, hasta el punto de ser declarado persona “non grata” por la Federación Internacional de Campomanes en 1989.

                               Pero todo eso vendría luego. Dedico este artículo básicamente al año mágico de 1973 que pasó Ricardo, el joven médico de 28 años, residenciado en Las Palmas y plenamente incorporado a nuestro ajedrez local. Año en que conseguiría además el título de Maestro Internacional que era su objetivo por entonces (ahí se quedaría: años después obtuvo norma de G.M. en el Torneo de Montilla-Moriles, pero nunca alcanzaría ese título) y colaboraría con el ajedrez grancanario participando del mítico equipo del Caja de Ahorros de Las Palmas que se alzó por primera vez con el entorchado nacional. 

Calvo años 60





2. "Fichaje" de Ricardo Calvo por el club Caja de Ahorros de Las Palmas.-

                En los comienzos de la década de los 70, el ajedrez grancanario alcanzó sin duda su cenit. Las inyecciones financieras de la Caja de Ahorros que presidía el presidente de la Federación Provincial Juan Marrero Portugués, unida a la política de fichajes de valores peninsulares y extranjeros destacados –el campeón de España Fernando Visier, el francés Bernard Huguet…- tuvo su tercera pieza en Ricardo Calvo (luego vendría otros, el danés Bent Larsen, que ya había realizado muchas visitas a Las Palmas antes de afincarse aquí; el argentino Roberto Debarnot; el peruano Orestes Rodríguez, etc.). 

Calvo aceptó la oferta ajedrecística-laboral de la federación de Las Palmas y en plena luna de miel embarcó con su esposa hacia la isla, en enero de 1973.

                

             

Calvo con su esposa Carmen Pérez en los años 70



Calvo en el campeonato por equipos 1973


                 En el muelle le esperaban con los brazos abiertos todas las fuerzas vivas de nuestro ajedrez. Entrevistado por el cronista del ajedrez Andrés Armas Suárez, declaró que su objetivo era luchar por el título de M.I., y que quería combinar el ajedrez con su profesión médica, y por supuesto se incorporaba de inmediato a la disciplina del club Caja. Con Menvielle, Visier, Angel Fernández, Betancort... Calvo completaba una plantilla de muchos quilates. Tantos, que al estar vinculados todos ellos excepto Menvielle laboralmente a la entidad financiera, Domínguez o Pedro Lezcano tuvieron que buscar refugio en otros equipos grancanarios. No era excesivo problema, pues Las Palmas tenía jugadores suficientes para colocar dos o tres equipos en la categoría nacional, en esos años.

Ricardo Calvo con su esposa Carmen Pérez e hijos

               
               
              3.La actividad ajedrecística en Las Palmas.

                3.1. Lo primero, el II Internacional Maspalomas Costa Canarias por equipos.- Febrero de 1973.

                Apenas llega Ricardo a la isla,  exactamente a los catorce días de haber contraído matrimonio, y una vez firmada su incorporación al equipo del Caja de Las Palmas, tiene que empezar a jugar, porque está programado el II Maspalomas Costa Canarias por equipos. Este era un torneo financiado por el Conde de la Vega Grande desde el año anterior. Para esta II Edición se consiguió la partipación de tres escuadras poderosas, una holandesa, otra suiza, y otra alemana, además del Caja. El cuadrangular se disputó en febrero de 1973 en el Círculo Mercantil, y fue el estreno de Ricardo en Las Palmas. Eso sí, el inicio no fue con buen pié: intentó forzar la partida con el joven M. Schauwecker (posteriormente M.F.), y cometió un grave error en el final de partida que le obligó al abandono inmediato. Se repuso ganando a Hartoch en la segunda ronda. El Caja quedó tercero.

Calvo-Schauwecker II Maspalomas Costa Canarias 1973

Calvo-Hartoch II Maspalomas Costa Canarias 1973


                3.2. Ricardo Calvo barre en el provincial individual de Las Palmas.-
                Si Ricardo quería jugar el II Internacional de Las Palmas podía hacerlo por invitación, pero la plantilla de ese año era muy fuerte, plagada de G.Maestros. La otra opción era quedar en una de las dos plazas del provincial, que clasificaban para ese torneo. Se optó por esta idea, lo que no fue muy afortunado, ya que Calvo y el francés Huguet coparon los dos primeros puestos, con el resultado de que  no pudo participar ningún canario en el internacional.

                El provincial de ese año fue quizá el torneo más fuerte de esa categoría jugado nunca en Las Palmas. Una especie de campeonato de España a escala local. Curiosamente yo comenzaba en esos años en el ajedrez federado, y participé en el torneo de Primera A que clasificaba 4 jugadores para ese provincial. Ahí era nada poder competir con los Calvo, Menvielle, Domínguez, Visier, etc. Claro está que no pude conseguir ese sueño, y quedé solo en el puesto 14.   Las cuatro plazas para el provincial las consiguieron el joven Manuel Ramírez, el adolescente José García Padrón (la nueva estrella del ajedrez escolar de Las Palmas), el veterano Luis Martín Estupiñan -él mismo que había vencido en simultáneas a Alekhine en 1945- así como el ex preferente Luis García Caballero. Compitieron con ellos todos los preferentes excepto Visier, Betancort y Lezcano, que finalmente decidieron reservarse para la organización de los internacionales.

                El torneo parecía una apuesta a tres entre Calvo, Menvielle y Domínguez. Y al principio lo fue, ya que Menvielle lideró tras ceder Calvo tablas con el francés Huguet. Pero pronto se vió que Augusto no estaba tan en forma como Ricardo, y tras perder varias partidas quedó fuera del título e incluso del segundo puesto. Ricardo, tras un comienzo con bastante suerte en muchas partidas, se fue imponiendo sin problemas, y acabó destacado cediendo sólo esas tablas iniciales con Huguet. Por el segundo puesto competían hasta el final el francés y Domínguez. Mientras que Bernard logró deshacerse de José García Padrón, aún muy novato, Calvo con mucha deportividad se impuso a Domínguez, regalando el subcampeonato al galo.

                A Ricardo le impresionó sobre todo que compitiera un sexagenario como era Luis Martín Estupiñán, jugador de los tiempos de la II República, y se mostró muy contento de su clasificación y de poder disputar el inmediato torneo internacional. Pero nadie se imaginaba la exhibición que iba a dar el alicantino en ese torneo.



            
                El provincial de 1973 lo recuerdo nítidamente porque lo presencié día a día. Fue uno de los últimos torneos que se jugó en el viejo club Caja de la calle Terrero,   y se respetaba la separación entre jugadores y público con el típico cordón. Las partidas se ofrecían en murales, y los jugadores iban generalmente ataviados de chaqueta y corbata. Recuerdo el traje gris de Ricardo y el azul de raya diplomática de su amigo Angel, muy desafortunado en ese provincial, donde incluso, como Alejandro Ortega, perdió la categoría.
Pregunto a Juan Pedro Dominguez y Jose Garcia Padrón por Ricardo.

-Pues solo puedo decir que yo gané varios provinciales y me consideraba el dominador junto con Menvielle. Pero llegó Calvo y nos desbancó a todos-dice Juan Pedro.
-Yo era un niño en 1973, en esa fecha tenia 14 años y era mi primer provincial. Calvo me ganó bien. Jugando era muy formal, no intentaba ser conciliador, cuando me rendí solo me dijo, jugaste Cf5 y te quedaste perdido. Nada de jugaste bien etc. Pero hice amistad con el despues, era genial jugando, muy inteligente, pero tenia un caracter dificil dice Jose Garcia.
                        
                De este provincial se conocen 6 partidas por la revista A.Canario y unas pocas más rescatadas de la destrucción por el joven Octavio Pérez, que me las ha cedido. En total 18 partidas. De ellas, algunas jugadas por Calvo son absolutamente inéditas.

              -(Octavio Pérez)  En un tiempo en que colaboré con la Federación me encontré unas cuantas planillas en una caja abandonada. Solo esas. Una pena. Corresponden a las primeras rondas.
                -(Carmen Pérez): Ricardo no guardaba las partidas. Las arrugaba, las metía en el bolsillo, y luego las tiraba. No era nada ordenado, ni preparaba las partidas; lo que demuestra que era un verdadero genio. Amaba la noche y sus costumbres, y yo el día y la organización. Con el tiempo, eso nos costó la separación. Pero no era una separación definitiva. Yo quería regresar a Mallorca y él permanecer en Madrid, pero él venía con frecuencia a las Baleares a vernos a mí y a nuestros hijos. Hasta que apareció otra mujer, Carmen Romeo. 





 Calvo-Huguet provincial Las Palmas 1973


          Después de su triunfo fue entrevistado por Andrés Armas Suárez. Hizo interesantes declaraciones, donde mostró por ejemplo su escepticismo en la relación entre ajedrez e inteligencia.






             3.3.Los Torneos Internacionales.-
                Las cosas le iban bien en lo personal a Ricardo en 1973, disfrutando de su nueva vida de casado, y en lo profesional, y eso se reflejaba en su juego. En el internacional dio la sopresa absoluta, practicando su juego ecléctico, Ricardo igual atacaba con ímpetu que jugaba  finos finales. En la primera ronda el G.M. argentino Oscar Panno obtuvo tablas con mucho esfuerzo. Era el pistoletazo de salida. Calvo dejó a tres G.M. en la lona,  Lbubojevic, Kavalek y Gheorghiu. Especialmente brillante fue el triunfo con blancas contra Kavalek, con una línea poco usada contra la siciliana-najdorf (6.De2 en vez de 6.Df3). 

Calvo-Kavalek Ciudad Las Palmas 1973

Calvo-Hartoch II Maspalomas Costa Canaria febrero 1973


Conquistó la norma de M.I. entre el entusiasmo del público, quedando a medio punto de la norma de G.M.. Poco después, aunque con menos brillantez –Ljubojevic y  Kavalek se cobraron la revancha-, y quizá ya algo cansado, logró la segunda norma y el título de M.I. en el I Internacional de Lanzarote, donde batió al M.I. Saydy, y por segunda vez, tras el provincial, a Augusto Menvielle, lo mismo que a Bernard Huguet -quien le había entablado en el provincial, pero fue derrotado por Calvo en los dos torneos internacionales canarios-. En cambio perdió con Fernando Visier. Sobre esta partida hay opiniones contradictorias: para algunos, Fernando en un momento dado ofreció tablas, que fueron rechazadas por Ricardo; sin embargo, Carmen Pérez viuda del ajedrecista tiene otra visión: 

-Ricardo se molestó mucho con lo que sucedió, ya que no se si se había pactado o era un sobreentendido jugar a tablas, y así estaba jugando Ricardo, pero para su sorpresa Fernando jugó a ganar...

A su vez, esta opinión contrasta con la del propio Fernando Visier, a quien he preguntado sobre este episodio:

-Lo que yo recuerdo de la partida del torneo de Lanzarote, siempre teniendo en cuenta que la memoria recuerda las cosas de forma esquemática, es lo siguiente: Ricardo estaba entusiasmado con el proyecto de conseguir la segunda norma de M.I. En su fuero interno pensaba ganarme, pues se encontraba en buena forma. Yo nuca le ofrecí tablas antes de comenzar la partida, aunque él sabía que bastaba una leve insinuación suya para firmar el pacto de no agresión. No obstante, haciendo gala de gran deportividad, antes de comenzar la partida me dijo: "Vísieeeer (en su fonética acentuaba mi apellido), tendremos que luchar "a cara de perro". Entendí, pues, que las tablas no le interesaban. Así pues, como decía Román Torán "tuve que ganar en defensa propia". Él reaccionó de manera sorprendente, al menos para mi. Se enfadó. Su disgusto duró hasta que acabó el torneo y consiguió la ansiada norma de M.I. Una amistad tan entrañable como la nuestra, se mantuvo firme hasta el final de sus días. Es difícil medir los sentimientos, pero creo que ha sido mi mejor amigo. Todos los que nos conocían sabían que yo estaba dispuesto a jugar para tablas. No es exacto lo que dice Andrés de que yo ofreciera tablas, pero sí que estaba totalmente predispuesto a ello, de no ser por el comentario previo de Ricardo...

 Esa derrota obligó a Ricardo Calvo a puntuar al límite en las últimas rondas, lo que consiguió obteniendo finalmente la segunda norma y el ansiado título.

Calvo-Luis GARCÍA Caballero Lanzarote 1973

Calvo-Visier Lanzarote 1973

Huguet-Calvo I Internacional Lanzarote 1973

Calvo-Saidy Lanzarote 1973


                -Yo le recuerdo- me dice Augusto Menvielle- en aquel campeonato de Lanzarote de 1973... Ricardo, al que ya conocía desde mis tiempos en Madrid en los años 50 y 60, era un gran conversador sobre todo tipo de materias. Aquella noche, en el Arrecife Gran Hotel que era la sede del torneo, nos encontramos con Gil Robles hijo, y nos pasamos hasta las seis de la mañana charlando los tres de política.  El que más hablaba era él, que no dejaba meter mucha baza a nadie, jaja. Así era Ricardo, era una personalidad muy brillante.


            3.4   La lucha por equipos. Intermedio en la copa Clare Bennedict-.-
                Tras los torneos internacionales,  Ricardo Calvo era la estrella del momento en Las Palmas. España tenía un M.I. más en un tiempo de escasez de titulados, y Las Palmas estaba de moda. El tiempo plácido continuaba. Suiza y Alemania correspondieron a la invitación del Caja en el cuadrangular e invitaron al equipo canario a jugar en sus respectivos países, a gastos pagados. Sin embargo, a la vez Calvo y Visier estaban convocados para jugar con España la XX Copa Clare Bennedict en la propia Suiza (Gstaad) el campeonato oficioso de la Europa occidental por equipos –eran tiempos de guerra fría y tras el telón de acero empezaba otro mundo-. Así pues Fernando Visier hizo doblete, porque disputó tanto la copa como la gira europea del Caja, mientras que Calvo, que tenía que atender su puesto como médico en Las Palmas, sólo acudió a la Copa. España tuvo una actuación discreta en la Copa de la mecenas suiza, pero Calvo logró su mejor resultado en ella: dos victorias, cuatro empates y ninguna derrota.

Calvo-Kuiper Clare Bennedict 1973

                Calvo reflexionaría luego que esta gira del Caja y la Copa Clare Benedict puso totalmente a punto a los jugadores de cara al nacional por equipos que se jugaría en verano.

              3.5.  El campeonato de España por equipos num. XXVII, Barcelona 1973. El Caja campeón de España por primera vez.-
                Después de nueve participaciones desde 1965, en una progresión ascendente desde aquel campeonato de Alcoy, el Caja de Ahorros de Las Palmas era el primer equipo canario que se proclamaba campeón. La conjunción de valores locales -Angel Fernández y Juan Rafael Betancort- con Augusto Menvielle, que llevaba en las islas desde 1969, más los refuerzos sucesivos de Fernando Visier y ahora Ricardo Calvo obraron el éxito. Calvo en concreto, demostrando su buena estrella en este año grancanario, fue el mejor primer tablero en ese durísimo torneo, oteniendo 7 puntos de 9 partidas, con una única derrota ante Román Torán, y triunfos notables como ante Arturo Pomar y Antonio Medina.  Los jugadores del Caja estaban en su mejor momento de “estrellato”, se habían convertido casi en estrellas en la isla, en un momento de gran popularidad del juego en la isla, con las monumentales simultáneas escolares, los torneos internacionales, los éxitos, y algunos lucían elegantes trajes blancos, como se puede ver en el caso de Betancort y de Calvo. Calvo se había dejado además una tupida barba –Angel la adoptaría despues...


Campeones de España por equipos 1973 Menvielle Visier Angel Fernandez Calvo Marrero Portugues y J.R. Betancort


                Si Calvo había llegado en solitario en barco en febrero, diez meses después el recibimiento en el aeropuerto de Gando al equipo campeón fue apoteósico.  Para colmo, poco después José Miguel Fraguela se alzaba con el título de campeón juvenil nacional. Nuevos fastos en el aeropuerto...



                6.- Despedida en silencio.-
                Pese a todos los parabienes y éxitos, con dos normas y el título de M.I., el título de campeón provincial, el éxito con el equipo del Caja... en el otoño se produjo el silencio -disputó en Madrid el torneo internacional organizado por Jordi Puig- y la inmediata despedida de Las Palmas de Ricardo Calvo, que en enero de 1974 puso rumbo a Mallorca. 

                Pero no nos corresponde ya narrar la vida posterior del doctor Calvo. Me remito al segundo texto en este blog sobre sus aspectos biográficos y las ulteriores visitas a Las Palmas, ya nunca como jugador.

Calvo con Kasparov y el entonces príncipe Felipe de Borbón 


Ricardo Calvo en sus últimos años

viernes, 21 de abril de 2017

Ajedrez Las Palmas. Regional de Canarias 1985: Menvielle y Valcárcel clasificados



Campeonato Regional de Canarias 1985. A. Menvielle campeón de Canarias, J.A. Valcárcel subcampeón.

(Ricardo Moyano García.  Boletín del torneo facilitado por el M.F. Ernesto Solana Suárez).
Ultima versión: 7/4/2018. Se incluye cuadro de clasificación y se corrigen errores menores.


Menvielle, aun en activo, record de campeonatos provinciales e insulares


1. Introducción. Como ya señalé en el artículo sobre el campeonato provincial de Las Palmas de 1985, este año se recuperó el torneo regional individual, abandonado desde 1973, fecha desde la cual sólo se disputaban campeonatos provinciales y no a nivel de toda Canarias. También por entonces se celebraban competidas luchas de selecciones entre Las Palmas y Tenerife, que incluso valían para el acceso al campeonato nacional por equipos. Pero en los años 70, dado que cada provincia clasificaba por su cuenta jugadores y equipos, estos torneos regionales se habían abandonado.

La razón del retorno al formato regional (ahora ya "autonómico" desde la implantación del Estado de las autonomías por la Constitución de 1978) se debía a razones político-federativas. Se intentaba ir a una estructura de Federación autonómica e insulares, con la desaparición de las dos provinciales. Ello implicaba la celebración de pruebas de alcance autonómico, y en concreto de un Campeonato Individual de Canarias o Absoluto. Y de hecho en 1986 desaparecieron las Federaciones Provinciales.

Por todo ello, se implantó de nuevo el regional, recuperando ese viejo torneo ganado en 1960 por Fernando Sagaseta por primera vez, y en el que competirían, siguiendo el formato clásico, los campeones y subcampeones de las dos provincias en una liguilla a doble vuelta, seis jornardas pues en total. Se clasificaban el primero y el segundo para el campeonato nacional de Huesca en ese verano de 1985.

         2.Lugar y nómina.- Desarrollo.- El torneo se celebró en el Círculo Mercantil de Las Palmas entre fines de junio y principio de julio de 1985, simultaneado con el campeonato individual femenino regional (entre la tinerfeña Marta Mendoza y la grancanaria Lutgarda González, que se impuso) y el juvenil regional (donde también ganó un grancanario). La concentración de torneos regionales daba cuenta del nuevo espíritu "autonomista" y no "provincialista" que se imponía en esta etapa.

            Los participantes en el regional de 1985 fueron el campeón provincial de Las Palmas Augusto Menvielle, el tercer clasificado J.A. Valcárcel (por renuncia del subcampeón Alfredo Brito), el campeón tinerfeño Juan Alonso Quecuty, y el subcampeón Luis Aguirre.

         Los grancanarios, y en particular Menvielle, eran favoritos. Augusto, "recordman" de campeonatos provinciales grancanarios, tenía un año excelente; y Valcárcel, que se había reincorporado a las competiciones en la década de los 80, había recuperado su categoría de preferente y era de nuevo uno de los grandes del tablero local. Y demostraron la superioridad sobre los tinerfeños, aunque con excesiva facilidad quizá. Menvielle tomó la directa desde el principio, cediendo unas únicas tablas en la primera vuelva contra Valcárcel, mientras que por la segunda plaza pugnaban al principio Valcárcel y Aguirre, con Alonso Quecuty muy desdibujado, al parecer con problemas de salud (incluso sufrió un desmayo durante las jornadas). Juan Alonso Quecuty era un profesor ya veterano, integrante de la selección tinerfeña desde fines de los años 60,  que estuvo muy activo esos años en Tenerife e incluso en torneos en Las Palmas, para marchar poco después a la península. Luis Aguirre, gran valor igualmente del ajedrez tinerfeño, fue presidente de su Federación durante muchos años.

         El torneo avanzó, y con la victoria de Menvielle sobre Valcárcel en la cuarta ronda quedó decidido virtualmente, y matemáticamente en la quinta, al ganar de nuevo Augusto a su rival de turno, hasta el punto de que al final del torneo tenía 5,5 sobre 6 posibles. Segundo fue J.A. Valcárcel también en una excelente actuación, cediendo sólo la derrota y tablas con Augusto y unas tablas más, es decir obteniendo 4 puntos, por 1,5 de Aguirre y 1 punto solo de Juan Alonso Quecuty.



Agradezco la confección del cuadro de clasificación y resultados por un colaborador habitual de este blog.




         El torneo fue arbitrado eficazmente por el joven Ernesto Solana (colaborador habitual ahora de este blog), y se editó un boletín del mismo, siguiendo la línea de los nuevos federativos de publicar boletines de torneos locales. Gracias a la facilitación de dicho boletín hemos podido conocer muchas de las partidas, aunque la prensa local realizó un buen seguimiento y también publicó alguna.

        Veamos algo de prensa de ese torneo.

        








       


Clasificados y participantes en el Campeonato de España de 1985, Huesca: Del campeonato regional salía el representante canario en el campeonato de España de ese año, en Huesca. Si bien en principio sólo había una plaza -la del campeón Menvielle- la Federación Española concedió una segunda plaza, que se adjudicó a Aguirre, por renuncia de Valcárcel. Pero además. a última hora, la Federación provincial logró una tercera plaza como "valor promocionable" para Alfredo Brito, hecho curioso ya que Alfredo había renunciado a jugar el regional.

                Pregunto a J.A. Valcárcel por su renuncia a participar en el campeonato nacional de Huesca, así como por su renacida forma en estos años 80:
           
           
            -Juan Antonio, tras una carrera meteórica en los primeros años 70, donde llegaste a jugar el I Internacional de Las Palmas en 1972, prácticamente te retiraste en 1974. Pero en los años 80 volviste con fuerza, en los Torneos del Corte Inglés e incluso en los provinciales y regionales. Por ejemplo en 1985 te proclamaste 2/3 en el provincial, tras Menvielle y empatado con Brito, y en el regional quedaste subcampeon. Eso recordaba tu año mágico de 1970, campeón regional y participante en el nacional de Llarenes. Pero aunque la F.E.D.A.concedió dos plazas a Canarias, renunciaste en esta ocasion  a participar, y ocupó la segunda plaza el tinerfeño Luis Aguirre.



            -En 1985 jugaba mejor que en 1970,  comprendía mejor las posiciones y veía las variantes esenciales con más  claridad, pero ya no tenía la misma ilusión que entonces. En 1970 era soltero. En 1985 estaba  casado y tenía dos hijos pequeños: Pablo de  seis años y Jacobo de tres. El nacional se jugaba en verano, y eEn ningún momento pasó por mi cabeza sacrificar las vacaciones con mi familia en aras  del ajedrez. Además, el  campeonato de España se iba a celebrar en Huesca, por el sistema suizo, a diferencia del sistema de liga en que había participado en 1970, lo que no era tampoco particularmente atractivo para mí.



Veamos por último una base de datos con las 8 partidas disponibles, ya que no ha sido posible conseguir las de la última ronda, de todas formas sin relevancia clasificatoria ya.


Regional Canarias 1985 9 partidas

jueves, 20 de abril de 2017

Diario del Solitario (6) Conferencia interruptus


Diario del Solitario (6): conferencia interruptus





         Diario del Solitario 6. Conferencia interruptus.-

         Suena mi teléfono cuando estoy buceando entre las novedades literarias en una librería de la calle Triana. Y es el Solitario, que me convoca a charla en el paseo de las Canteras. Me resisto, le cuento lo que hago.

         -Deje usted los libros,  y coja la guagua. La tarde es joven y azul, y el mar, frente a mí, repite su conseja de siempre.

         -¿Y cuál es?

         -Cual va a ser. "Recuerda que has de morir". Ese el ritmo eterno del mar. Y como contrapunto, "aprovecha que son dos días". Eso lo sabemos bien los viejos. A veces, ni dos días.

     Cuando llego, Solitario está sentado en un velador, con una limonada, bermudeando, y me invita a imitarle. Pero yo pido una cerveza sin alcohol. El camarero arrastra una leve cojera, y Solitario menea la cabeza, pensativo.

         -No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo hemos perdido, a veces sin remedio. Pasa con el amor de las mujeres, con los amigos, con la juventud,  y también con la salud. Mire usted ese pobre camarero.

      -Tampoco es para tanto...

     -Como a usted no le duele... Ahora me acuerdo de una charla que di en un curso jurídico, sobre la discapacidad... Lo que sucedió tuvo algo de humor amargo.

         -Cuénteme, Solitario.

         -Pues mire, era una mesa redonda, esos actos que se llaman así aunque las mesas son siempre rectangulares, y en que varios aburridos disertadores competimos generalmente para dormir mejor a la concurrencia. Pero en esa ocasión el tema era la discapacidad, y la ponencia estrella la ofrecía un abogado que sufría minusvalía y tenía que moverse en silla de ruedas. Había llegado expresamente de Madrid para el acto; y desde el hotel, en un taxi adaptado. Tenía un genio bravo. Cuando el organizador dijo "¿Le han traído bien en el taxi?" se revolvió: "A mí no me ha traído nadie, he venido yo solito"... La cosa no había empezado bien, y siguió peor, porque lo que no estaba adaptada, para consternación de todos, era la tribuna del salón de conferencias.

         -¿Cómo que no estaba adaptada?

         -Que no había rampa para salvar el desnivel entre el público y el elevado estrado de los conferenciantes... La única opción era subir a peso al ponente. Pero éste montó en cólera.

         -Esto es increíble. Una jornada sobre la discapacidad y el propio salón de actos mantiene las vetustas barreras arquitectónicas del siglo XIX. ¡Me largo! ¡Que llamen al taxi de nuevo y modifiquen mi billete de vuelta para esta misma noche!. Y que no me esperen más. Además, esto se va a saber en Madrid.

         El organizador se agitaba alrededor de todos, congestionado. Era un hombre obeso y sanguíneo, que veía peligrar su jornada. Y así era, por su negligencia supina, desde luego. Pero entonces propuse impartir las charlas desde el nivel del público, a pelo, eso sí, porque los cables del micrófono no llegaban hasta abajo. Y el conferenciante estrella aceptó, a regañadientes.

         -Asunto solucionado, Solitario. Gracias a sus buenos oficios. No le faltaba razón al abogado, por otra parte.

         -Cierto todo, joven, excepto en lo de "solucionado". Porque apenas empezábamos a hablar cuando se levantó como un resorte un señor desde la última fila, vociferando que él era muy sordo, que no oía nada, y que había pagado sus derechos de inscripción como el que más, y ni siquiera se alojaba en hoteles ni le traían en taxi como a otros. La manera en que se levantó como un rayo ese hombre altísimo y se mantenía en pié erecto, parecía además una afrenta física contra el inmóvil y menudo ponente, que se iba poniendo por segundos rojo como un tomate. Rojas tenía ya hasta las pupilas, de la ira. El organizador hacía grandes aspavientos y se dirigió hacia el oyente proponiéndole suplicante que se ubicara en la primera fila, o incluso entre los contertulios, o que se le condonaban los gastos de inscripción, pero a todo se negó en redondo.

         -Menos postureos. Si al conferenciante le parece humillante que le aupen hasta los estrados, a mí también me lo resulta el tener que sentarme delante como si fuera un figurón. He pagado por mi anonimato y por mi derecho a la última fila.

         A estas alturas, me estaba entrando la risa. Para disimular, bebí cerveza y me atraganté.

         -Le está bien empleado. ¿Se rié usted de las discapacidades, joven?-

         Finalmente pude contenerme.

         -No, no, en absoluto.... Disculpe. ¿Y cómo acabó la historia?

       -Debería dejarle con la intriga, por pérfido. Pues como el rosario de la aurora. Al pobre director del curso le dió un desmayo, hubo que aflojarle la corbata y la camisa y sacarle al exterior a coger aire. La gente empezó a abandonar la sala entre protestas y malhumores. Se apagaron las luces... La jornada se celebró al fin dos meses después, en una sala perfectamente adaptada. Pero lo gracioso es que cuando todos se habían ido hice de mediador entre el abogado y el asistente, y acabamos los tres tomando whiskys en el bar de al lado y cogiendo una tremenda moña. No diré el modo en que volvimos al hotel. Pero todo esto  que no salga de aquí.

              -¿De donde, de la playa?


         Solitario y yo nos quedamos abstraídos, mirando al mar, como rumiando la historia... Creo que él también estaba divertido, aunque lo disimulaba bien. En bermudas y polo floreado, Solitario parecía uno de esos turistas que vienen del norte a invernar y dicen "Sehr gut" o "Sangría".  Una gaviota trazaba entretanto su curva mágica entre las olas, atisbando presas. Solitario musitó: "Recuerda que has de morir".  A lo que yo respondí: "Y a vivir que son dos días".

Abril 2017 Ricardo Moyano

jueves, 30 de marzo de 2017

Galería de ajedrecistas grancanarios. Pedro Lezcano Montalvo (II): Años 60 y 70

Galería de ajedrecistas grancanarios. Pedro Lezcano Montalvo (II): Años 60 y 70.-





Años 60.-


Los años 60 fueron de desarrollismo a nivel nacional, y también en el ajedrez se notó la entrada de dinero, gracias a la entusiasta colaboración del nuevo Presidente de la Federación, Juan Marrero Portugués, que accedió a la presidencia en 1961 a la vez que lo hacía a la Dirección de la Caja Insular de Ahorros. La larga etapa de presidencia de Marrero, hombre dinámico y de la cultura, supuso que entre ese año y 1979, fecha de su definitiva dimisión, el ajedrez grancanario viviera su mayor esplendor. Pedro, igual que Sagaseta o Pírez, colaboró entusiastamente con Marrero, pese a sus diferencias ideológicas: al ajedrez se jugaba con la izquierda, como escribió el poeta, pero Juan Marrero fue un franquista convencido e incluso Procurador en Cortes, aunque a la vez republicano y defensor a ultranza de las singularidades canarias.

Juan Marrero, recordando su apoyo al ajedrez junto a Pierre Dumesnil, señalaba que nada habrían podido hacer sin esos enamorados del ajedrez que eran Pírez, Sagaseta y Lezcano.

En estos años, Pedro continuaba con el desarrollo de su obra literaria, la imprenta, las tertulias en casa de Pino Ojeda, los hermanos Millares, del también ajedrecista y primo de éstos Isidro Miranda Millares, con quien había ya coincidido en el Instituto Pérez Galdós en algún curso de bachiller, etc. Pero le quedaba tiempo para jugar: en 1961 logró ser subcampeón provincial y regional, por detrás de Germán Pírez en ambos torneos, y por delante de Fernando Sagaseta. Sería uno de sus mayores éxitos, pero declinó acudir al campeonato individual de España, a pesar de la renuncia de Germán.

En los siguientes años jugó poco a nivel individual, al menos hasta 1964, pero se involucró totalmente en la selección de Las Palmas, que desde 1960 inició sus torneos oficiales contra la selección de Tenerife. En 1963 se unió a la selección un adolescente del Carrizal, Miguelín Ramírez, que era el “baby” de la expedición. Miguelín contaba jocosamente que cuando terminaron las partidas de Tenerife con el triunfo de Las Palmas los más noctámbulos querían irse de bares y discotecas por Santa Cruz, así que dejaron a Miguelín en la habitación de los más sosegados, que era Germán Pírez y Lezcano –el presupuesto era escaso y había que compartir habitaciones-. El joven recuerda que los dos míticos ajedrecistas se pasaron horas enseñándole partidas de Capablanca, Tahl, y Alekhine…

Lezcano en el viejo club de la calle Terrero fines de los 60 o principios de los 70



Mucho menos divertido fue para el poeta el traslado a la península de su querido hermano Ricardo, en 1962. Habían vivido años en la misma casa en el puerto las dos parejas, Pedro y su joven esposa Carmen Jaén, y Ricardo con su esposa Flora. Años felices de vida compartida. Y de pronto, al aprobar Ricardo las oposiciones de inspector de hacienda, había tenido que marcharse. Pedro tenía tendencias melancólicas, depresivas a veces incluso, y su hermano mayor era un apoyo moral indispensable. Nunca se recuperó del todo de este distanciamiento –físico, que no espiritual- de su hermano. Y le escribió entonces en una sentida carta: “Ya habitamos la enorme casa de Tomás Miller. Resulta un inmenso castillo con vuestros fantasmas en pena. Me ha costado semanas poderme sentar en tu sala sin que la congoja me echara a la calle…muchas veces te has marchado, pero es lo definitivo lo que trae esta vez la angustia, siempre es lo definitivo la cualidad trágica de las cosas, aquello que distingue a un muerto de un durmiente”.

En 1964 se clasificó para el campeonato regional, pero ayudó a que J.P. Domínguez, el otro grancanario, se clasificara para el campeonato nacional. Aún así logró un bello triunfo contra el tinerfeño Nicolás De la Rosa, veamos el  remate:

De la Rosa-Lezcano regional canario 1964



En 1964 se celebró por primera vez en Las Palmas, en el club Náutico y Mercantil, el campeonato individual de España, y Pedro se implicó de manera absoluta en la organización y en la elaboración del boletín diario de partidas, lo que le suponía acostarse de madrugada… Su economía no era saneada, y estas colaboraciones con la Federación de Marrero le suponían una ayuda material importante, pero que a la vez le iba quitando tiempo para el ajedrez activo. “"No puedes imaginarte... además de resolver múltiples follones a venticinco tíos, se me ocurrió editar un boletín diario con todas las partidas, total veinte días acostándome a las tres de la mañana y levantándome a las siete. Y aunque el importe de los impresos del campeonato asciende a 40.000 ptas., no he hecho ningún gran negocio. No niego que el sacrificio lo he hecho con gusto…”, escribió en otra carta a Ricardo.


Cartel Campeonato España 1964 realizado en Imprenta Lezcano


Pedro coopera con Pierre Dumesnil preparando a los jugadores locales que intervienen en el campeonato, como Blas Rodríguez, al que intentan sin mucho éxito alejar de la farándula nocturna… También se presta a dar simultáneas divulgadoras y cursillos no sólo en Las Palmas sino en otra isla más virgen que le entusiasma, Lanzarote, donde puede acercarse a su querido mar, practicar submarinismo y pesca…

Capitán de los equipos grancanarios.- Ultimos años de la década.-

Pedro nunca quiso ir a campeonatos individuales, ya lo he dicho, pero era un entusiasta del juego por equipos. Por eso, cuando se tomó la decisión de competir en el campeonato de España por equipos a partir de 1965, lo hizo encantado. Para entonces Fernando Sagaseta estaba preso en Burgos por sus actividades políticas en Canarias Libre, y Pírez ya se había retirado, así que Pedro asumía de forma natural la capitanía completando la escuadra con Juan Pedro Domínguez y algunos de los nuevos valores, como Juan Rafael Betancort y Angel Fernández. Con este equipo inició Pedro su primer viaje del ajedrez fuera de la isla, a Alcoy, donde conocerían a un destacado y culto jugador, el médico alcoyano  Ricardo Calvo. Años más tarde Pedro dedicaría su poema Alfiles de distinto color a Calvo, “médico humanista”. Aunque Calvo con quien sellaría una amistad eterna ya desde ese torneo fue con Angelito Fernández.

Pero la anécdota de este torneo es que Pedro, jugador muy seguro y al que en Las Palmas era muy difícil vencerle, sufre tres derrotas consecutivas en las rondas finales del torneo. Entre ellas, con los destacados jugadores Monedero y Sicilia. Pedro se queda totalmente abatido, y al acabar la tercera sus compañeros no le encuentran en la cena, ni en la habitación… Inician su búsqueda por todo Alcoy, hasta que le encuentran en un bar. ¡El capitán, totalmente hundido, estaba meditando su abandono para siempre del ajedrez! Afortunadamente, entre Juan Pedro, Angel ,Juan Rafael y el delegado Sarrautte lograron consolarle.

En 1966 Fernando Sagaseta consiguió la excarcelación y los viejos amigos disputaron el provincial, como recuperando aquellos enfrentamientos del club universitario y el parque San Telmo. Parecía que esta vez Pedro iba a ser campeón provincial, curiosamente ninguno de los dos lo había conseguido hasta ahora; pero en un impresionante “sprint” final el abogado le superó y se proclamó campeón, con Lezcano nuevamente subcampeón. Lo más relevante es que ambos acudieron al campeonato por equipos en Bilbao. El Sagaseta que había salido de la cárcel estaba abandonando la indumentaria burguesa, y se negaba a usar corbata en el rancio Casino bilbaíno, lo que dio lugar a situaciones divertidas. Fernando y Pedro formaban una pareja curiosa, de personalidad muy diferente, vehemente y agresiva la de Sagaseta, calmada y reflexiva la de Lezcano… Sagaseta atacaba sin freno y perdía o ganaba también sin freno, mientras Pedro meneaba la cabeza: “Jugamos románticamente y perdimos románticamente muchas partidas”.

En 1966 se produjeron sin embargo los desagradables sucesos del Consejo de guerra contra el sobrino de Sagaseta (el joven periodista Salvador Sagaseta) y el poeta, por la publicación de un poema pacifista de Pedro en la prensa local. Las condenas y el posterior indulto a Pedro y la prisión de Salvador distanció a los dos amigos del ajedrez por unos años, y por otro lado, afectó visiblemente a la calma interior del poeta, que casi dejó de escribir, y no compitió con el mismo nivel en el ajedrez. En 1967 ni siquiera participó en el campeonato de España por equipos que tanta ilusión le hacía, y en el provincial, al que tenía derecho dada su condición de preferente (apenas 6 o 7 jugadores tenían esa categoría máxima) lo hizo de forma errática, perdiendo por ejemplo en pocas jugadas con el buen jugador de primera Francisco Román Páez:


Una característica de Pedro era su cierta fragilidad moral, le afectaban los problemas más que a otros, e incluso en el tablero, cuando se sentía inferior no luchaba por evitar la derrota e incluso abandonaba prematuramente.


Juan Pedro Dominguez el bastión canario en el campeonato de 1964

Afortunadamente los problemas judiciales terminaron y en 1968 Pedro se reincorporó a la actividad ajedrecística, asumiendo la condición de seleccionador provincial ante la dimisión de Germán Pírez. En estos años el ajedrez se había reforzado con nuevos valores, no sólo Blas Rodríguez, sino también Juan Rafael Betancort y Angel Fernández. Ya había un buen plantel de jugadores y nuevamente tocaba eliminar a Tenerife para ganar la plaza del campeonato de España por equipos, y nuevamente se consiguió. Se había inaugurado el club de ajedrez de la Caja de Ahorros ya, y se iniciaba el despegue del ajedrez grancanario a nivel nacional e internacional, en el que Pedro colaboraría básicamente como organizador y preparador, y como jugador de los torneos por equipos, donde acude prácticamente año tras año, siendo siempre un valor sólido del equipo Caja de Ahorros recién creado.


En Lanjaron Lezcano no participó por los problemas del Consejo de Guerra

Pedro pudo reincorporarse al equipo en 1968 en Murcia


La Federación le comisiona también como profesor de los nuevos valores escolares de Arucas, donde imparte lecciones entre otros al futuro campeón de España José García Padrón:

-Pedro Lezcano tenía un carácter tranquilo y muy caballeroso siempre, era profesor de ajedrez nuestro, de los de Arucas, designado por la Federación. Me acuerdo que a nosotros, en aquellos primeros años, como sucede siempre cuando uno empieza que eres un táctico, nos iban las aperturas abiertas, el ataque. Y él llegó con unas hojas en papel cebolla donde había apuntado una apertura cerrada, nos la pasó uno a uno y nos dijo "Esta es una buena apertura, la Cambridge-Springs, es buena para no perder, apréndanla". Nosotros pusimos aquello en el tablero y no nos gustó nada: "¡Pero esto es una porquería, sólo da tablas!". El quería enseñarnos el juego posicional, era muy metódico, una persona muy entrañable también.

En 1969 la llegada de Augusto Menvielle al ajedrez insular revolucionó su nivel, y los provinciales se hacían muy duros: por un lado la vieja guardia, de la que Lezcano era ya un claro representante, por otra los nuevos valores, y ahora también el veterano Menvielle, olímpico y varias veces a las puertas del título de campeón de España. Lezcano se batió bien sin embargo en estos provinciales, quedando en la zona media-alta en el de 1969 y subcampeón en 1970, defendiendo con facilidad su categoría de preferente. De hecho con su estilo posicional era de los que más problemas planteaba al campeón Menvielle.

Veamos algunas partidas de este provincial de 1969:

Lezcano-Román provincial 1969




En 1969 el G.M. Bent Larsen realizó su primera visita a Las Palmas, comenzando lo que fue la internacionalización de nuestro ajedrez. Un hecho singular fue la victoria de Pedro en simultánea contra el mítico. Pedro comentó la partida en prensa local.





Década de los 70.-

Los años 70, en el pleno “boom” del ajedrez grancanario, Pedro Lezcano estuvo muy activo en el ajedrez, continuando a la vez con su vida privada, sus múltiples aficiones, el mar –sus problemas respiratorios por el tabaquismo le obligaron a cambiar el buceo por la pesca de superficie-, la micología, por supuesto su obra literaria, su familia, y la imprenta y la librería abierta en el paseo de Tomás Morales, donde por cierto yo compré varios de mis primeros libros de ajedrez en esos años 1973-74. Pedro tenía siempre una pequeña pero cuidada sección de ajedrez con libros de la colección Escaques y otros.

Ya era el único de los veteranos de primera línea, una vez prácticamente retirados Pírez o Sagaseta. Como demuestra su superioridad sobre el "mariscal" Pírez en esta escasa participación de Germán en el Social del Círculo Mercantil 1970:

Pírez-Lezcano social Mercantil 1970

Pedro participó en el ajedrez a todos los niveles, redactor de la primera Cartilla Escolar de España; director de la revista Ajedrez Canario entre 1971 y 1977, cuando pese a que era ya una revista autofinanciada, la editorial, la Caja Insular de Ahorros, obligó al cierre tras el cese de Marrero Portugués como director de la entidad financiera: No sólo era preciso acabar con el hombre, sino también con su obra; docente de los escolares, en estos años de despegue de las Campañas Escolares en la isla; seleccionador… Y también jugador en torneos locales como el provincial, donde mantenía la preciada categoría de preferente, e integrante del poderoso Club Caja de Ahorros, con el que acudió a muchos campeonatos de España e incluso a una entusiasta gira europea por Alemania y otros países.

El reverso de la medalla es que la obtención de ingresos en la Federación acabó con el ajedrez “amateur” que le gustaba practicar, sin presión. No sólo porque tenía que dedicar tiempo a las labores de organización y docencia, sino porque ahora, como jugador, se exigían resultados. Y la competencia iba subiendo de año en año: su antiguo alumno aruquense José García Padrón ya era más fuerte que él, también le hacía frente  José Miguel Fraguela, campeón de España en 1975, y por supuesto los valores locales o llegados de la península, Menvielle, Valcárcel, Angel Fernández, Juan Pedro Domínguez, y luego incluso Visier o por un solo año, Ricardo Calvo… Sin contar con los extranjeros que recalaron en la isla, como el argentino Debarnot o el francés Huguet. Incluso los nuevos juveniles como Sergio Cabrera, Octavio Pérez, o los hermanos de José García Padrón. Y no me añado yo, ya que ¡en la única partida que jugamos me derrotó!. El dominio que había ejercido en las décadas anteriores había terminado, y no le parecía mal, pues eso significaba, como él mismo declaró, que la labor previa había dado sus frutos. Aún así, Pedro mantuvo su prestigio, era el  único jugador de los años 40 que se mantenía entre los 10 o 12 primeros de nuestro ajedrez, y era muy rara una mala actuación suya, si bien ya en los resultados difícilmente aparecía en los primeros puestos.


Pedro Lezcano colaboró en el match Larsen-Ulhmann a todos los niveles incluida la cartelería


     Pedro colaboró con devoción, al igual que había hecho con el Campeonato de España de 1964, en el match de Candidatos Larsen-Ulhmann jugado en Las Palmas en 1971, y en simultáneas logró batir también al maestro alemán, como dos años antes había vencido a Larsen. Luego colaboró con los torneos internacionales que se iniciaron en 1972 y alcanzaron hasta 1983. En estos empeños echaba de menos a su hermano Ricardo, que proseguía en la península por razones laborales, a pesar de su amor por Canarias.

Ulhmann-Lezcano simultáneas 1971

Pero Pedro disfrutaba sobre todo en los campeonatos por equipos nacionales, donde continuó acudiendo regularmente; generalmente se desplazaba en unión de su esposa Carmen, y a veces podía reecontrarse con su hermano Ricardo. En Igualada (1971) formó parte del club de la Caja que se proclamó por primera vez subcampeón de España y redactó crónicas entusiastas para la prensa local. A los jugadores les acompañaba el lanzaroteño Antonio López Suárez e incluso una mascota. El lugar de juego era un poco lúgubre, aislado de la población y durante las partidas a veces se desancadenaron tormentas…




Pero, aunque era un veterano respetado, a partir de 1972 hubo de iniciar un trasiego por los otros equipos que colocaba Gran Canaria en el ajedrez nacional: El Enroque y el Grand Macnish. Y es que con la sucesiva incorporación de Menvielle, Visier o Calvo al equipo de la Caja, más el apoyo de jugadores que pertenecían a la plantilla laboral de la Caja, como Angel Fernández o Juan Rafael Betancort, Domínguez o Lezcano empezaron a quedarse sin sitio de titular en el club Caja. Así que Pedro formó en los citados equipos  e incluso a partir de 1976 en otro nuevo, el Condal, financiado por Eufemiano Fuentes, al que yo mismo pertenecí. Fue un orgullo para mí compartir expedición en Alicante 1977 y Centelles 1978 con Pedro, aunque ya habían llegado las vacas flacas y no pudimos evitar que el equipo descendiera y desapareciera en 1979. Con el Grand Macnish se anotó Pedro una de sus victorias más celebradas contra el M.I. Román Torán.  

Lezcano-Torán equipos nacional 1973

Pedro continuó participando en equipos hasta 1981, retornando al equipo del Caja, una vez que empezó “la fuga de cerebros” ante las dificultades de financiación del ajedrez grancanario y la dimisión de Marrero Portugués en 1979.




Ultima participación de Lezcano en campeonatos por equipos de España en 1981


Veamos dos partidas de estos años, una victoria en 1975 y una derrota en 1981.

Lezcano-Francisco Sanz 1975 equipos nacional


Mora-Lezcano equipos nacional 1981

A fines de los 70 también intervino por primera y única vez en un Internacional, en Maspalomas, en el hotel Tamarindo. Pero Pedro trabajaba por las mañanas en Las Palmas y entre eso y la dureza del plantel no pudo evitar quedar en los últimos puestos.


En el plano local, aparte de continuar con su entusiasta dirección de la selección grancanaria hasta su disolución hacia 1974, en los 70 Lezcano se desempeñó con éxito en su sólido estilo en los campeonatos provinciales, donde siempre quedaba en la mitad alta de la tabla, manteniendo su categoría de preferente. No obstante, en el provincial de 1975 sucedieron incidentes desagradables con la publicación de una crónica en el periódico local Eco de Canarias bajo pseudónimo de Columna abierta; quien redactaba las crónicas era precisamente un poeta amigo de Lezcano, Antonio García Ysabal, y venía a sugerir que los veteranos hacían piña para evitar que los juveniles se alzaran con los premios. Esa infamia motivó una dura réplica en prensa de Lezcano, acompañada de las firmas de todos los jugadores, incluidos los juveniles, y causó la renuncia de García Ysabal a continuar con sus crónicas. Era en realidad el primer ataque de la naciente oposición a la Federación de Marrero Portugués, con la que Pedro, a pesar de sus distancias ideológicas, estaba alineado. Los incidentes se reproducirían con mayor belicosidad en los años 80.



Veamos algunas partidas suyas individuales de este tiempo, de provinciales, el Social de la Caja de Ahorros, etc.

Lezcano-Valcarcel provincial 1971

Betancort-Lezcano Social Caja 1971


Lezcano-Dominguez (Provincial 1972)

Ortega-Lezcano Provincial 1975



Lezcano-José García Padrón Provincial 1975


Lezcano-Valcarcel regional canarias 1970


La revista Ajedrez Canario en los años 70 tuvo como Director a Pedro Lezcano

En el III y último artículo de esta serie abordaremos las últimas décadas de la vida del poeta en el ajedrez, entre 1980 y su muerte en 2002, así como su huella posterior.