jueves, 3 de septiembre de 2026

Ponencia sobre Ajedrez histórico en Tenerife y Las Palmas. Años 1.930-1980. Una aproximación.





 



Ponencia sobre Ajedrez histórico en Tenerife y Las Palmas. Años 1.930-1980. Una aproximación.

Ricardo Moyano. Septiembre 2026.

Dedicado a Estrella García, José Manuel Ramos y Agustín F. Manrique, que aportaron datos y material gráfico para este artículo.

I. Introducción

    A mediados de este año 2026 recibí una amable invitación de la presidenta de la Federación Insular de Ajedrez de Tenerife, Estrella García, para impartir una charla sobre ajedrez histórico de Tenerife y Las Palmas en los actos del torneo de ajedrez de La Laguna. La invitación venía avalada por José Manuel Ramos, buen amigo e histórico campeón provincial de Tenerife en los años 80 y 90, todavía en activo -de hecho, en 2026 volvió a ganar el ahora Insular de la isla-. La sorpresiva propuesta me halagó, pero a la vez me dejó confundido. Pues si bien es cierto que he escrito varios libros y artículos sobre el ajedrez histórico canario, casi absolutamente se han centrado en la isla de Gran Canaria. El ajedrez de Tenerife, federación de donde venía la invitación, por mi escaso conocimiento personal y por las limitadas fuentes disponibles, ha quedado siempre fuera de mi lente. Las dos excepciones son dos artículos en mi blog “Exploraciones introversas” sobre la simultáneas de Alekhine en 1945 y sobre los ganadores históricos de los provinciales de la isla. Poco bagaje para afrontar el desafío.

    Pero como suele decirse, tomé el toro por los cuernos: acepté la oferta más como una oportunidad que como un problema. Además, la propuesta de pasar algún día en mi querida ciudad de La Laguna era irresistible. Allí estudié tres años felices de la carrera entre 1974 y 1977, y antes, de niño, en el colegio de La Salle. Curiosamente, nunca jugué ajedrez “en vivo” en Tenerife, sino solo ajedrez por correspondencia. De niño porque ni sabía mover las piezas, y de universitario porque estaba demasiado centrado en los estudios y en la alegre vida lagunera como para visitar los lugares donde se jugaba al ajedrez: el Orfeón La Paz en la propia ciudad de los Adelantados, o el Círculo de la Amistad en Santa Cruz… 

Con Estrella García presidenta de la federación insular de Tenerife 2026

    El texto que sigue es en fin la ponencia cuyo resumen expliqué en la mañana del 22 de agosto de 2026, en un lugar tan recogido y mágico como es el Monasterio y Museo de Santa Clara, convento donde siguen viviendo las monjas Clarisas. Una joven y diligente sor nos franqueó la puerta esa mañana… Mi agradecimiento a Estrella, José Manuel, la Federación Insular, y a todos los que asistieron al acto. La exposición se vio enriquecida con la proyección de algunas fotografías. Pero todo ello no deja de ser, como titulo, una mera aproximación a la real historia del juego en Tenerife, que en el texto se desarrolla en paralelo al ajedrez en Gran Canaria. Queda pendiente no solo escribir la historia detallada, sino la ingente tarea de confeccionar un archivo digital de la historia del ajedrez canario, no sólo en las dos islas capitalinas, sino en todas las restantes, donde también se ha jugado siempre un buen ajedrez.

¿Alguien se anima?


    II. Ponencia

    De algún modo, la historia del ajedrez “organizado” en las dos islas capitalinas puede ser narrada de forma simultánea. Y eso es lo que voy a intentar en esta charla. Eso sí, la de Gran Canaria en estas décadas puede ser reconstruida de manera más sencilla por disponerse de mayores fuentes. La digitalización de la prensa de la provincia occidental (al menos la accesible en internet) es muy inferior a la de la provincia oriental, en particular la de los periódicos El Día o La Tarde. Solo accesible en microfilme en las bibliotecas especializadas, sin indexación de conceptos, etc.

Quiero advertir que por supuesto también existió un ajedrez relevante en las islas no capitalinas. Pero acercarse a La Palma, Lanzarote, El Hierro, La Gomera o Fuerteventura desbordaría el propósito y el tiempo de esta intervención. Para la isla de Lanzarote, en concreto, abordé los inicios de su ajedrez de competición en el primero de mis libros “El juego de nuestras vidas” y tangencialmente en los siguientes. Para la isla de El Hierro escribí un artículo en mi blog, pequeñas aproximaciones necesitadas de trabajos más concienzudos.

1. Años 30.

Las referencias existentes sí permiten afirmar que, tanto en una isla como en otra, y ya me centro en Tenerife y Gran Canaria solamente, los primeros torneos a nivel de sociedades, casinos, etc. comenzaron en los años 30. También por supuesto se jugaba en bares, cuarteles, sacristías… pero a un nivel informal.

En Tenerife el mayor centro de referencia será el Círculo de la Amistad XII de Enero de Santa Cruz -en menor medida el Casino, el Círculo Mercantil, etc.-.  Consta que en 1930 se organizó un torneo entre socios de una entidad no identificada, quizá el propio Círculo. En él se anunció también, en julio de 1934, un torneo del que no he encontrado mayores referencias.

En Las Palmas, dejando de lado simultáneas como la ofrecida ya en 1912 por el primer campeón de España Manuel Golmayo en el club británico, u otras en el Gabinete Literario en la década de 1920, los primeros torneos organizados también se desarrollaron en la década de 1930, concretamente en 1932, coincidiendo con la II República, que fue un momento claro de reactivación de la sociedad ciivl.

Pero hay un hecho diferencial que marca la supremacía de Las Palmas en estos años. Como siempre, el ajedrez, deporte o juego minoritario, va a depender del empuje de personas concretas, dinamizadoras, jugadores u organizadores o las dos cosas. Y en Las Palmas en estos años hay que citar sucesivamente dos nombres, incluso tres. El primero: residía en Gran Canaria desde fines del s. XIX el  fuerte jugador nacional Gustavo Navarro (militar fundador de La Provincia y del club Náutico ,su hijo Julio Navarro fundó el club natación Metropole). Navarro, que se residenció en Las Palmas de forma casual en 1898 cuando de camino a Cuba le sorprendió el fin de la guerra, había jugado campeonatos nacionales, había derrotado en simultáneas a Lasker… Su labor cultural y social en la isla fue espectacular. Y ya a fines de 1931, cuando al parecer Navarro ya había regresado a la península, aunque no de manera definitiva, se constituyó en el seno del propio Gabinete Literario, probablemente bajo su inspiración, una Sección de ajedrez como tal, con el propósito de organizar periódicos torneos abiertos a toda la ciudad, comandada por entusiastas como Alvaro de Mendizábal, Ildefonso Gallardo, el joven Navas, etc. Esta “Sociedad ajedrecística” como así se bautizó, no tenía paralelo en Tenerife en ese momento. No es hasta 1941 cuando se constituya una sección similar en el Círculo de la Amistad en Santa Cruz, o en el Orfeón La Paz en 1944 en La Laguna. Bastantes años después.

El segundo nombre: El “mariscal” de la época, el indiscutible mejor jugador canario de esas décadas, Germán Pírez Pérez (1914-1992). Era éste por entonces un adolescente inteligente,  serio y reflexivo, que se acerca al Gabinete atraído por la labor de la Sociedad Ajedrecística,  que enseguida se enamora del juego y asume la dirección del ajedrez de facto, escribe numerosas crónicas en la prensa local, contacta con jugadores internacionales como Borenstein o el campeón francés Gromer, etc.  Los cuales también recalaron en Tenerife y La Palma.

El tercer nombre, éste más transversal porque practicó la medicina y jugó en varias islas, no menos de cuatro, el médico de familia  doctor Carlos Rodríguez Lafora, hermano del famoso psiquiatra; un fuerte jugador nacional, que aunque anteriormente había ejercido en Gran Canaria, La Palma y Tenerife, en 1932 estaba destinado en Fuerteventura y a partir de la guerra civil residiría y ejercería en Telde, aunque no por su gusto – encarcelado, condenado a destierro en consejo de guerra por conmutación de una larga pena de prisión, era de ideología y probablemente afiliación del partido  comunista, como pronto lo sería el propio Germán Pírez-. 

Esta Sociedad Ajedrecística del Gabinete Literario, imbuida de espíritu reformista, organizó varios torneos en bares de Vegueta, en el propio Gabinete, en el hotel Tower de Las Canteras, abierto al turismo británico, etc. Como muestra de la supremacía de Las Palmas está el hecho de que el llamado III Torneo del Gabinete Literario, de la primavera-verano de 1936, se conciba para decidir la selección de Canarias (ojo, no de Las Palmas solo) que competirá en la olimpiada popular de Barcelona que va a dar la réplica a la de Hitler en Munich. No participa en el torneo ningún jugador tinerfeño. Y los cuatro vencedores se embarcan para allá, aunque el inicio de la guerra civil en ese momento de al traste con dicha olimpiada.

La guerra civil: Una motonave que navega en pleno estallido. Pírez abraza el comunismo de forma entusiasta en Barcelona.

Este torneo del Gabinete, y la marcha de la selección en julio de 1936 hacia Barcelona en el Villa de Madrid, tuvo una consecuencia tan casual como relevante para el ajedrez grancanario, y es que cuando el buque llega a la capital catalana -tras descartar, una vez iniciado el levantamiento militar en plena travesía dirigirse a Argelia u otros lugares- ha estallado la guerra, el puerto está tomado por fuerzas anarquistas y comunistas, y la sorprendida expedición canaria se encuentra en fuera de juego… Ya no hay olimpiada, Alvaro de Mendizábal y Manrique (conservadores) vuelven como pueden a Las Palmas, pero el joven telegrafista y socialista Andrés Zamora, del PSOE,  y Pírez, algo mayor que él, y todavía apolítico, aunque de simpatías republicanas y vagamente izquierdistas, se quedan en Barcelona, juegan en los célebres cafés al ajedrez, como el café Nuria... Pero se conoce entonces que el padre de Zamora, también telegrafista afiliado al PSOE, ha sido asesinado por milicias falangistas, su hijo está destrozado, y Pírez toma en ese momento conciencia política, va incluso más allá que Zamora y se alista con convencimiento en el ejército comunista de Líster, donde llegará a ser comisario político. Será ya siempre esa su ideología, un convencido. Reconoció haber matado a muchos en la guerra, como un hecho inevitable, pero  tan traumático que le produciría pesadillas en los últimos tiempos de su vida, ya ingresado con alzheimer en el Hospital donde murió. La vida de Pírez es de leyenda: tras la derrota republicana en 1939,  cruza la frontera y tras sufrir enfermedades y malos tratos en campos de concentración, se alista en el maquis para combatir a Hitler. Preso luego, escapará de una ejecución segura por los nazis primero y por Franco después, probablemente por influencia y gestiones de su familia de comerciantes respetados en Las Palmas. Podrá volver a Las Palmas en 1942, no se sabe si liberado o fugado. En Las Palmas se desconoce su pasado, aunque existen rumores y está estrechamente vigilado por la policía. No en vano pronto sería ya el secretario regional del partido en toda Canarias, y llegó a plantearse montar una guerrilla armada en Gran Canaria.


2. Años 40. Las Federaciones.

Dejemos por ahora a Germán Pírez combatiendo en Francia. Volvamos al ajedrez en Canarias. La guerra civil 1936-1939 abre un paréntesis en el ajedrez de competición en las dos islas. Pero ya hacia 1941 la Federación nacional, que existía desde 1927, estaba intentando recuperar el ajedrez organizado en las provincias, incluida Canarias, y promueve que se constituyan dos federaciones provinciales. Las Palmas, más activa en esta época, tomará por poco la iniciativa, a instancia de algunos aficionados como el propio Andrés Zamora, retornado a la isla tras el fin de la guerra, constituyéndose la primera federación a fines de  1942 bajo presidencia del ya teniente coronel Ramón Rúa Figueroa, un militar franquista pero liberal, que ya había organizado algunos torneos en el Gabinete Literario durante la II República cuando todavía era capitán. Se organizan nuevos torneos entusiastas en el Kiosco de San Telmo desde el verano de 1942, y al regreso de Pírez, él y Lafora son los grandes referentes, que se baten en un espectacular match que proclama contra pronóstico primer campeón a Germán Pírez. Como contó siempre Pírez, Lafora, gran jugador pero algo soberbio, pensó que iba a derrotarle fácilmente, y cuando se quiso dar cuenta iba tres puntos abajo. Aunque remontó la ventaja la edad le pasó factura y se derrumbó en las últimas rondas.

En Tenerife, según el importante artículo de Alfredo Pedreira -un magistrado de trabajo residente en Tenerife- de mayo de 1944 (publicado en la revista El Ajedrez español num. 44), fue en febrero de 1941 cuando se instituye la Sección de ajedrez en el Círculo de la Amistad, llamado “Grupo Ajedrecista”, con Nicolas Pérez Hernández de presidente y él mismo de secretario, por tanto 10 años más tarde que en Las Palmas. Cuenta Pedreira que a partir de ahí con la labor del comandante Machiñena, Paulino Melián y el doctor Lafora se fue avanzando hasta constituir la federación, en fecha que ignoramos, pero que debió ser hacia mediados de 1943, algo más tarde que la de Las Palmas.   Ya que Pedreira dice en mayo de 1944 que “en poco tiempo” esta nueva federación ha hecho una gran labor. La Federación se articula a través de 4 clubs: C.D. Price, Círculo de la Amistad (o Casino, no está claro) Masa Coral e Iberia. El Círculo será la sede Federativa. Se cita al Iberia (del barrio de El Toscal), donde militaba Enrique García Talavera, como el más potente. Como curiosidad, tanto el Price como el Iberia son secciones de sendos equipos de fútbol (fusionados en 1950). Y de hecho algunos otros equipos de fútbol tuvieron secciones de ajedrez. En Las Palmas no se dio este fenómeno, como tampoco la vinculación del ajedrez a organizaciones corales relacionadas con el Carnaval, que en Las Palmas no estaba autorizado entonces (en Tenerife fueron relevantes la citada Masa Coral o en La Laguna el Orfeón La Paz).

En todo caso incluso con la desaparición de los equipos de fútbol continuó jugándose ajedrez al menos en el Price.

Algo después se añade como digo el Orfeón La Paz de La Laguna, eje del ajedrez lagunero, sección creada en 1944, que es el otro polo relevante en Tenerife para el ajedrez, igual que en Las Palmas serían Telde (el Casino la Unión por donde paraba el doctor Lafora) y Gáldar (también en el Casino principalmente).

¿Quiénes son los jugadores de ambas islas  estos primeros años 40? En Las Palmas, los jugadores destacados son aparte de Pírez y Lafora los más jóvenes el poeta Pedro Lezcano Montalvo, que llega a Las Palmas interrupiendo sus estudios en Madrid hacia 1944 (1920-2002),  o el fogoso estudiante de leyes Fernando Sagaseta (1927-1993), sin desmerecer al isletero Luis Martín Estupiñán y su hermano Tiburcio, coetáneo de Pírez, pero de menor nivel, aunque la verdad es que Luis siempre puso en problemas a Lafora.  También hay que citar a José Luis Gallardo, estudiante de filosofía y letras, hijo de un precursor miembro de la Sociedad ajedrecista, Ildefonso Gallardo, o el de más edad, el profesor Marqués, de estilo táctico, que influyó en Sagaseta.

En Tenerife los jugadores relevantes estos años iniciáticos son aparte de los federativos citados, Enrique García Talavera, Paulino Melián, Porfirio Martín, Carmenaty, Benjamín Ascanio, o Juan Daranas. A los que hay que agregar la labor ya anticipada de Luciano García Machiñena, militar de alta graduación del ejército de Franco, de buen nivel en los años 30-40 (Machiñeña estuvo vinculado 40 años a Tenerife, hasta su ascenso en 1969 a teniente general, cuando debió marchar a Galicia). Y la del propio Carlos Rodríguez Lafora, que ejerció de médico en Tenerife el parecer y también realizaba visitas a la isla cuando residíó a partir de 1933 en Fuerteventura y Gran Canaria.

En el año 1943 ya hay constancia de proliferación de torneos en Las Palmas (los torneos del kiosco en el parque San Telmo que habían empezado en 1942, los que se juegan en las peñas y cafeterías…) como en Tenerife, aquí mas centrados en sus distintos clubes: Iberia. Price, Círculo de la Amistad… En la Masa Coral aparece ya  Francisco Martín Coello, que pronto será un nombre muy importante en la hegemonía del ajedrez tinerfeño.

Hay que citar también el apoyo del presidente del Círculo de la Amistad, sr. Bello Alonso, que aunque no era ajedrecista dio todas las facilidades para la utilización de la sociedad y la constitución de la sección de ajedrez.


1944: ¡Al nacional!. Aquí empieza la historia real de los provinciales. Dado que La Federación nacional deseaba que los campeones de Las Palmas y Tenerife se incorporaran por primera vez al menos a las semifinales del campeonato de España en 1944 (solo en los años 60 se permitió a las islas saltarse las semifinales y competir directamente en la final, por su lejanía), se organizan  provinciales clasificatorios en ambas provincias. En Las Palmas ya se había celebrado en 1942-43 sin valor nacional, ganando Pírez al doctor Lafora, como ya vimos. Y ahora  Pírez, aprovechando  que Lafora se estaba dedicando más a las damas (y también por el rechazo de la pacata afición grancanaria al “godo” que le llevó a dejar de jugar ajedrez según Pírez), se impone de nuevo,  con Sagaseta de subcampeón,  y a pesar de sus problemas por sus actividades políticas ilegales, recibe un salvoconducto para disputar las semifinales estatales en Madrid. 

En cambio en Tenerife hay un rifirrafe extraño. Enrique García Talavera se consideraba el mejor jugador, también como Lafora debía pecar de cierta soberbia;  pero sorprendentemente Juan Daranas gana todas las partidas, las 7 en un torneo de 8 jugadores. Y eso que según la prensa, Daranas no estaba al nivel de antes… García Talavera tiene solo 4,5 puntos, pero impugna su derrota con Ascanio y con el propio   Daranas, por no haber apuntado éstos todas las jugadas. De darse los dos puntos a G. Talavera y perder un punto Daranas García Talavera sería el campeón. Pero Daranas alega que García Talavera le permitió dejar de apuntar desde la jugada 22 por su tradicional ansiedad y nervios. Lo que confirman los testigos presentes. El conflicto se eleva a la FEDA y va a suponer que Tenerife se queda sin representante, ya que la Federación no puede resolver el expediente a tiempo. La FEDA decidió que mientras solventaba el recurso, disputara las semifinales Nicolás Pérez, pero Nicolás, que llegó a desplazarse a Madrid, declinó jugar por razones que no están muy claras, alegando motivos familiares,  quizá para no enconar el problema. La verdad es que Nicolás, como Alfredo Pedreira, viajaban con alguna frecuencia a Madrid, de hecho Nicolás Pérez había jugado con el doctor Segura y el canario Miguel Navarro, y conocía Alekhine; de hecho el viaje parece que tuvo relación más con la semifinal nacional con el hablar con el ruso para que diera simultáneas en Tenerife en mayo, lo que este año se frustró, aunque se celebrarían en 1945. Volviendo al conflicto del provincial, finalmente La FEDA confirmó el título de Daranas, pero demasiado tarde: Tenerife se quedó sin representante nacional… ¡hasta 1959!. Claro es que Las Palmas tampoco mandó esos años jugador alguno al nacional. Por cierto que Las Palmas intentó pescar en río revuelto, y dado que Sagaseta era el subcampeón provincial de Las Palmas solicitó a la FEDA que fuera éste el otro representante canario, pero le fue denegado.

Y ya no habría más representantes canarios nada menos que hasta 1959. En Las Palmas, porque desde 1945 la Federación entra en hibernación y no se celebran más provinciales, y en Tenerife porque a pesar de que se juegan provinciales dos años más, hasta 1946,  nadie se desplaza a península por motivos que ignoro. Ciertamente en esos años jugar en la península suponía un viaje largo por mar, y pasar allí muchos días. La financiación del viaje además era escasa o nula.

1945: El cambio de paradigma: Tenerife gana el podio. Las simultáneas de Alekhine.

Curiosamente, si Las Palmas había dominado el ajedrez desde 1930 a 1944, en este momento se produce un cambio de registro, ya anticipado por Pírez. La Federación de Las Palmas, con Rúa Figueroa a la cabeza, entra en letargo. Sagaseta, Gallardo o Lezcano no eran hombres de organizar estructuras, y el teniente coronel estaba a punto de ascender a coronel y marchar a Ceuta. En cuanto a Lafora, estaba desconectado del ajedrez y publicaba problemas de damas en la prensa.

Así que cuando Pírez regresa contrito de las semifinales estatales en 1944, donde, presa de los nervios, no hizo buen papel, aunque pudo tener contactos con sus correligionarios comunistas, le sorprende lo alicaído  que está el ajedrez en Las Palmas. De hecho en Tenerife Nicolás Pérez, Pedreira y Martín Coello ya se están planteando como he dicho traer al campeón del mundo Alekhine, que vive en España desde un año antes, y al que algunos de ellos ya conocen, incluido el coronel Machiñena, para jugar simultáneas en las fiestas de mayo. Este año no podrá ser, pero la idea sigue en pie. Y Pírez se desplaza a Tenerife a jugar partidas amistosas en el Círculo de la Amistad y otros lugares, y se planea un match entre los dos campeones, Pírez y Juan Daranas, que nunca se disputará. El sagaz Pírez se da cuenta de una cosa que refleja en entrevistas: Considera que aunque en Tenerife hay menos jugadores, la implicación en el juego es mayor.

En 1945 sigue el mayor relieve en Tenerife: en Las Palmas ni siquiera se disputa provincial. En Tenerife, el escaldado Enrique García Talavera empata con Porfirio Díaz, que le bate en el desempate, pero curiosamente, como he dicho, nadie se desplaza a jugar el nacional.

¿Por qué Tenerife cobra pujanza ahora? Volvamos a los nombres. Si en Las Palmas había existido un Pírez -que ahora tenía que tener mucho cuidado porque le perseguía cada vez más de cerca la policía-, en Tenerife hay, aparte de los federativos mencionados, Pérez y Pedreira, un importante refuerzo, Francisco Martín Coello, que desde la entidad Masa Coral, y asumiendo ahora ya la secretaría de la federación, está fomentando mucho el ajedrez. Y él es quien en unión del presidente Nicolás Pérez, logran por fin contratar para varias simultáneas en noviembre de 1945 nada menos que al campeón del mundo.

Veamos una entrevista de este tiempo con Martín Coello:

“Se ha constituido (de nuevo) la Federación tinerfeña de ajedrez. Don Francisco Martin Coello es hombre que ha llegado a tan alto cargo por su tenacidad, su capacidad organizadora y su entusiasmo por el noble juego. El fue quien levantó el ajedrez en la Masa Coral, creando de la nada un potente grupo ajedrecístico y salvando con su decisión los obstáculos que hacían presagiar el fracaso; es él quien lleva la labor más agotadora y de más peso en la Federación.


—¿Mucho trabajo?, le preguntamos a modo de saludo.

—Ya se lo puede usted figurar. Después de tanto tiempo do inactividad, hay que organizar todo de nuevo, como si realmente comenzásemos ahora.

—¿Hay muchos clubs federados?

—En la actualidad contamos con el Price, Iberia, Masa Coral y Círculo de Amistad, todos los cuales tienen sus representantes en la Federación. Poro existen otros grupos de aficionados, que no dudamos terminarán federándose. La Federación les Invita a que se pasen por nuestro edificio social sito en el edificio del Círculo de Amistad. (...)"


En cuanto a las sesiones de Alekhine en noviembre de 1945 en Tenerife y Las Palmas, he dedicado un artículo específico, por lo que a él me remito.  Las Palmas tomó nota y pudo contratar al campeón ruso para una sola sesión, pero lo cierto es que Alekhine permaneció casi un mes en Tenerife y apenas tres días en Las Palmas. Regresado a la península por razones económicas, disputó algunas sesiones y torneos y murió en Estoril (Portugal) pocos meses después, en marzo de 1946.

1946: La decadencia. Mayor en Las Palmas. Tenerife se recupera antes.

Sin embargo, a partir de aquí, 1946, hay una decadencia en las dos islas. En Tenerife, la súbita marcha a Venezuela de Francisco Martín Coello y el abandono del ajedrez de Enrique García Talavera tras disputar las simultáneas con Alekhine, al que por cierto derrotó en una de las partidas – García Talavera alegó cansancio, trabajo, etc., aunque años después reconoció que fue por “motivos básicos”, creo que por sus enfrentamientos con la Federación- producen una grave crisis. En Las Palmas lo supone a su vez la huida de Pírez a comienzos de 1947, siendo más tarde encarcelado. Lafora para entonces ya estaba casi haciendo las maletas para volver a la península… Pírez se despidió con un torneo en el Círculo Mercantil en el que venció, antes de tener que pasar a la clandestinidad. Y en Las Palmas en el ajedrez se hizo el silencio. Lezcano, Sagaseta, Gallardo, hombres de letras, se dedicaban a sus propias actividades y no tenían ganas de enredarse en estructuras organizativas, a diferencia del cerebral y metódico Pírez. 

¿Y en Tenerife? Las cosas no duraron mucho más. En el tercer provincial de Tenerife, 1946, Paulino Melián se hizo con el título pero ahí había acabado todo. Tampoco acudió al nacional. 

3. Años 1950.-

Vienen unos años oscuros, que duraron mucho más en Las Palmas. Por eso casi toda la década de los 50 es también de supremacía de la provincia occidental. Tenerife resurgió antes del letargo. Una crónica de 1949 hacía un llamamiento al retorno de la actividad ajedrecística en Tenerife en el semanario Aire Libre: “Escribo unas líneas sobre el abandono en que se tiene a nuestro deporte intelectual… Fue en el año 1945 cuando estuvo a visitarnos el coloso del tablero, Alejandro Alekhine…. Se celebraron luego varios torneos y al final el campeonato de Tenerife, en que quedó campeón el veterano jugador del Círculo de Amistad, Paulino Mellan y subcampeón uno de los nuevos valores Honorio González, del Price. A partir de esa fecha no ha habido ningún torneo verdaderamente importante. Alguna que otra escapada de nuestros vecinos laguneros, únicos que han seguido practicando con cierta asiduidad, pero quo no ha cristalizado en nada serio. La ausencia del veterano jugador y organizador, Enrique García-Talavera, y la del activo Secretario de la Federación,  Martin Coello, indudablemente dejarán un vacío,  pero podemos nosotros proseguir su labor y dar cima a nuestra máxima ambición,  la de que nuestra isla figure, al igual que en otros deportes, en el primer plano nacional”.

Ciertamente el llamado logró al menos que se reconstituyera la Federación. En este mismo 1949 es nombrado presidente Juan Ríos Tejera, incorporándose a la plancha federativa nombres destacados como Paulino Melián o el lagunero Nicolás de la Rosa. La mano del nuevo presidente se nota en que el aumento de torneos, aunque no consta que se celebraran campeonatos oficiales para decidir el campeón provincial. Pero sí al menos empezaron a jugar torneos en Santa Cruz y La Laguna con cierta regularidad. Pronto se inició en especial un torneo importante, la llamada Copa Tenerife en el Círculo Mercantil, promovida por Teobaldo Pérez Picard, que será un nuevo hombre clave, y que comenzó a disputarse hacia 1949 y se mantendría durante una década al menos. Teobaldo accedería a la presidencia federativa algunos años después y pronto lograría el apoyo vital del catalán José Cardona Marcet.

Teobaldo Pérez Picard




En estos años empiezan a destacar nuevos jugadores en Tenerife como el doctor pediatra Pedro Rodríguez Trujillo, el lagunero Gregorio Rodríguez Sosa (nada que ver con el posterior Gregorio Rodríguez Vera),  el ya citado también lagunero Nicolás de la Rosa y el jugador catalán José Cardona Marcet, que sería el nuevo hombre clave a nivel organizativo; otros jugadores son Lucio Bacallado,  el ya citado Benjamín Ascanio, Vicente González, Adalberto Villavicencio -padre del luego MI de igual nombre-  o el más joven Alberto Renshaw (1935-2000), que en estos años cursa sin embargo estudios universitarios en Madrid y compite en equipos de dicha capital. También hay que citar entre los jóvenes a los hermanos Darias, Angel y el más fuerte, Luis (1938-2020).

En Las Palmas, en estos años de fines de los 40 y primeros años 50 no hay actividad federativa pero empiezan a destacar también algunos nombres más jóvenes, como Tomás Valido, que también estudia farmacia en Madrid y juega en el Bellas Artes, Eligio Quinteiro, y sobre todo a Juan Pedro Domínguez (1935) que pasaría a ser junto a los veteranos Pírez, Lezcano y Sagaseta el cuarto de los llamados “fantasmones”, porque ganaban a todos los demás…

En Tenerife se mantiene esta federación a medio gas, hasta que en 1956 José Cardona Marcet decide involucrarse más y convence a Tebaldo Pérez Picard de que asuma ya la presidencia federativa, y no solo la actividad del Círculo Mercantil, siendo Cardona el secretario.  

Es curiosamente en este tiempo cuando ha llegado a Las Palmas un joven francés, Pierre Dumesnil (1931), que a su vez revitaliza el ajedrez en Las Palmas, empieza a crear estructuras (aun no federativas). Pero el ajedrez en Las Palmas se jugaba aún solo de forma informal, en bares como el Fabelo o en el parque San Telmo, y Tenerife tenía mucho más rodaje. 

Pierre Dumesnil


De la mayor fuerza de Tenerife da muestra que este mismo 1956 logran que nada menos que Arturo Pomar participe en un torneo en Tenerife –“Cigarrillos 46”- junto a los mejores jugadores tinerfeños. Igualmente ofrece varias simultáneas. El buen nivel de los tinerfeños queda reflejado en que 5 de los 20 simultaneados ganaron a Pomar. Pomar ganó el torneo, aunque perdió con Nicolás de la Rosa. Segundo fue  Pedro Rodríguez Trujillo. También disputó el torneo el joven Renshaw.

Del flojo nivel de Las Palmas da muestra que Pomar no se desplazó a dicha isla, a diferencia de lo que había pasado con Alekhine en 1945.


Son tiempos de euforia en Tenerife. Ante la ausencia de Federación en Las Palmas la de Tenerife fue considerada Federación Regional. Se juegan varios torneos, en el Círculo Mercantil, en La Laguna, etc. Se proyecta como continuidad a la visita de Pomar la del asturiano MI Román Torán, que llegará en efecto poco después. Torán recuerda como anécdota que dado que no se conocían unos y otros (Torán y los federativos), se saludaron en el aeropuerto al reconocerse por las insignias de ajedrez que lucían en las solapas. Torán tampoco pisa Las Palmas.


Cardona es entrevistado varias veces esos años, y cita como jugadores destacados a Pedro Rodríguez Trujillo, el también tenista Hafner, los hermanos Zurita, Lucio Bacallado, etc.  También es entrevistado en 1957 el presidente T. Pérez Picard:


“-¿Cómo nació en Vd, la afición por el ajedrez?


-Como miembro directivo del Círculo Mercantil organicé dentro del programa de las Fiestas de Mayo y en contacto con un grupo de ajedrecistas, socios del Círculo, como eran Oscar, Mario y Antonio Zurita, José Cardona, Pedro Ayala, Paco Pérez, Arturo Borges, García Vivas y, otros más, un torneo en el que participarían las sociedades que practicaran el ajedrez, denominándose al mismo "Torneo Copa de la Ciudad" (Copa Tenerife, N.A,), el cual tuvo un feliz desarrollo, animándonos a organizarlo cada año, durante ocho consecutivos, contando con el actual, que se está jugando aún. De ahí que me haya encariñado con el ajedrez.


—¿Es este el mejor momento del ajedrez tinerfeño?.


—En mi opinión, sí; porque es cuando mayor auge ha tenido el ajedrez, no sólo en Tenerife sino en toda Canarias, sin que por ello vayamos a olvidar las competiciones organizadas por la revista "Torneo" que dirigía el periodista y destacado jugador, don Angel Acosta; la "Copa García Talavera", con aquellos magníficos jugadores de "antes": Honorio, Jaime Minguez, Ramón García, Luis Pastor, Cristóbal García, y aquel trío compuesto por Juan Daranas-García Talavera-Porfirio Díaz. No obstante, considero a Pedro Rodríguez  Trujillo y Vicente González tan buenos jugadores como aquéllos.”

Un hecho luctuoso sin embargo es el súbito fallecimiento del ex campeón Juan Daranas. Pero este año este, 1957, nuevo equipo Pérez Picard-Cardona logra por fin que se disputen los torneos federados, interrumpidos desde 1946. Hay expectación en el primer provincial, con la ilusión de que el campeón acuda por fin al campeonato de España. Pero no se impone ninguno de los conocidos, sino un jugador alcoyano afincado esos años en Tenerife, Angel Ivorra Picó. Ivorra comenta como rivales destacados a Vicente González, el lagunero Gregorio Rodríguez Sosa, Cardona, Rodríguez Trujillo, Asensio Ayala (1928-2026) -primera participación del joven gomero-, etc. Ivorra finalmente no pudo acudir al campeonato de España, ya que tenía problemas laborales y el torneo duraba tres semanas, y nadie le sustituyó. Respecto a este algo enigmático jugador, solo conocemos que era alcoyano -tierra de grandes jugadores, como el MI Ricardo Calvo-, que tenía 37 años en ese momento, por tanto nacido hacia 1920, y que llevaba ocho años sin competir. Admitía que no había jugados grandes torneos, y que su nivel no era excesivamente alto. Retirado de los torneos después de 1957, retornará en 1960 para jugar con la selección tinerfeña hasta 1964, y disputó el provincial de 1961, donde no brilló. Probablemente a partir de 1964 abandonó Canarias, pues no existe más rastro.

El match amistoso de 1957.-

En este año de 1957 existían ya contactos entre Tenerife y Las Palmas, donde el joven francés Pierre Dumesnil intentaba también reconstituir la federación, inoperativa desde fines de los 40, apoyándose en José Cardona Marcet, y el primer fruto fue un doble encuentro amistoso de selecciones, disputado en el Gabinete Literario en Las Palmas y en el Círculo de la Amistad en Tenerife. Tenerife venció, demostrando los progresos de su ajedrez en estos años. Las Palmas empezaría a cobrarse la revancha a partir de 1960. Aunque ya ahora Las Palmas muestra sus uñas en algunos tableros, como Germán Pírez o Juan Pedro Domínguez .

Ahí fue donde asoma por Tenerife un nuevo jugador de origen gomero, Asensio Ayala, que pronto se haría con cuatro provinciales consecutivos en Tenerife. En este año de 1958 fue seguido del veterano Vicente González y Benjamín Ascanio. 


¿Y en Las Palmas? Es solo en 1959 cuando se empieza a notar de veras la callada  labor de Pierre Dumesnil en Las Palmas, entrenado jugadores, constiuyendo estructuras: a principios del año se ha reconstituido la Federación, con Rafael O Shanaham y luego Ricardo Lezcano como presidentes.

Pero todavía no se juegan torneos federativos en Las Palmas, que empezarían en 1960. 

Y en 1959 Tenerife, todavía delante, se ha ofrecido para organizar nada menos que el campeonato absoluto nacional individual. El título de campeón provincial de Tenerife tenia pues premio, ya que se concedía acceso directo al campeón al nacional.  Asensio Ayala demostró de nuevo su fuerza, y sería la única vez que jugara  ya que no era amigo de viajar fuera de Canarias. Segundo fue Nicolás de la Rosa, tercero Cardona y cuarto, atención a este nombre, el joven Rodolfo Gómez Camacho  (1941-2025) llamado a ser de los mejores tinerfeños en lo sucesivo junto a poco después su coetáneo Gregorio Rodríguez Vera (1941-2016). También jugó otro destacado en los años siguientes, Juan Castro.

Campeonato de España 1959 en Tenerife, Cardona sentado último a la izquierda. El primero de la derecha es Teobaldo Pérez Picard. De pié, segundo por la derecha, Asensio Ayala.



Las Palmas con Dumesnil ya no incurría en la apatía del pasado, y aprovechó el nacional de Tenerife para ofrecer a Pomar y su cuñado Eduardo Pérez participar en un sextangular en Las Palmas, en el Casino, junto a los cuatro jugadores más fuertes de la isla. Domínguez hizo la hombrada de De la Rosa en Tenerife y ganó a Pomar, pero además, con ciertas ayudas locales, logró compartir el primer puesto con el propio Arturo, que muy generosamente cedió el primer premio al “Niño”.


4. Años 60 y 70. Cambio de liderato.

    La década de 1960 va a suponer el fin del dominio de Tenerife sobre Las Palmas, que se había mantenido desde 1944-45. Curiosamente, la supremacía en el ajedrez canario va experimentando relevos cada casi quince años: de 1930 a 1944 Las Palmas; de 1945 a 1959 Tenerife. De 1960 a 1980 Las Palmas de nuevo. 

    La labor incansable de Dumesnil y su equipo, en especial pronto el joven Betancort ha dado frutos mediante procesos de tecnificación, entrenamientos, estudios de apertura… Como decía el propio Cardona Marcet, para que una provincia progrese en ajedrez no hay otra que jugar y jugar en todas partes. Y Tenerife empezaba a verse superada por el frenesí que imprime al ajedrez la nueva federación, donde pronto entraría Juan Marrero Portugués y el apoyo de su Caja de Ahorros.  Marrero Portugués Dumesnil y el secretario Betsncort son los tres pilares de este despegue.

    En Tenetife la retirada temporal de Asensio Ayala en 1961 tras su matrimonio y marcha a su La Gomera natal -aunque regresará algunos años después, ya sin tanta fuerza, y sin deseos de competir fuera de Tenerife-, hace que el ajedrez tinerfeño queda pronto en manos de los jóvenes Rodolfo Gómez, Gregorio Rodríguez Vera, Angel y Luis Darias, Renshaw, y los más veteranos  Nicolás de la Rosa, Pedro Rodríguez Trujillo, Gregorio Rodríguez Sosa, Vicente González, Lucio Bacallado, Benjamin Ascanio, etc. Pero lo cierto es que tanto en el campeonato regional individual como en los matchs de selecciones se va a imponer casi siempre Las Palmas.

    El cambio de trono se demuestra ya en el primer regional de 1960: Por Las Palmas acuden Pírez, campeón provincial, y Sagaseta, subcamoeón. Por Tenerife Rodolfo Gómez y Nicolás de la Rosa. Los tinerfeños son barridos por los dos grancanarios, es célebre por ejemplo la partida de ataque de Sagaseta contra De la Rosa. Sagaseta logra inesperadamente el título – gracias a la sorpresiva victoria del farolillo De la Rosa sobre Pírez en la última ronda- y tras clasificarse en las semifinales, jugará el nacional de Lugo, segunda vez que lo disputaba un canario -Pírez no había pasado de semifinales en 1944-, aunque la primera, en 1959, Asensio Ayala, había sido por invitación.

    En este año, 1960, se inician también regularmente enfrentamientos oficiales entre las selecciones de Tenerife y Las Palmas, que solían jugarse un fin de semana en una de las islas y otro fin de semana en la otra. El nivel de Las Palmas estaba subiendo ahora y la selección grancanaria se impone como he dicho en la mayoría de estos encuentros  de gran rivalidad y camaradería, que se prolongaron hasta entrada la década de los 70, aunque en alguna ocasión venció también Tenerife. Por ejemplo Las Palmas grana los dos primeros matchs oficiales de 1960, celebrados en Santa Cruz y en Teror (Las Palmas), y el primero de 1961, pero en el segundo vence Tenerife por un punto.  Peor aún fue en los regionales individuales, donde siempre se imponen estos años los grancanarios -Pírez, Juan Pedro Domínguez, Juan Rafael Betancort, Blas Rodríguez, luego Angel Fernández, Valcárcel…-.

    Cierto es también que por Tenerife no siempre jugaban los mejores jugadores como Ayala o Pedro Rodriguez. Pero el jugador de referencia de estos años en Tenerife, Rodolfo Gómez, reconocía con justicia la supremacía de Las Palmas, y que se basaba en que en Gran Canaria se jugaban más torneos y entrenamientos.

    En 1961 Las Palmas también vence en el regional, un paseo para Pírez, que gana ¡todas las partidas!, incluso las dos al subcampeón, Lezcano. Ese es el año en que prácticamente se despiden Ayala (que no jugó el regional), que logra su último provincial, se casa y marcha a La Gomera por un tiempo, y el propio Pírez, que decide dedicarse a su trabajo… y a la política.

    Pero este año es clave como anticipé por el acceso a la presidencia de la Federación de Las Palmas  en 1961 de Juan Marrero Portugués, director de la Caja de Ahorros y buen aficionado, fue muy importante, seguido del nombramiento del joven lanzaroteño Juan Rafael Betancort para la secretaría. Ambos, junto a Dumesnil, son el eje del despegue del ajedrez grancanario, no sólo por la financiación generosa de Marrero, sino porque tienen claros los objetivos, tecnificación, torneos, entusiasmo… Van pronto a por los nacionales y después, en los 70, los torneos internacionales.

    Y no quiero seguir acumulando datos. Sólo diré que en Las Palmas empiezan a surgir nuevos nombres de mucha fuerza, Angel Fernández, Blas Rodríguez, el propio Betancort… mientras que en Tenerife aparecen como nuevos valores, junto a Rodolfo, su coetáneo Gregorio Rodríguez Vera, que apenas llevaba un año compitiendo, y el también joven Luis Darias, que serán disputen el regional de 1961. Dado que el campeón Pírez y el subcampeón Lezcano declinan ir al nacional (Lezcano nunca quiso), parece que se planteó que fuera Luis Darias, pero fue rechazada esa posibilidad por su excesiva juventud,


    En 1962 se alza con el título de campeón provincial el joven Rodolfo Gómez Camacho que comienza a ser un jugador ya descollante,  alternándose con su coetáneo Gregorio Rodríguez Vera, y relataba sus inicios en el ajedrez al diario Aire Libre: Comenta que aprendió a jugar a los 15 años (en 1956 por tanto), y que se inició en la sociedad del Buenavista, junto a su hermano mayor, y luego fuera de su barrio ya en el café Los Claveles, donde se daban cita los mejores jugadores del momento (habla pues de fines de los 50).


    Pero en el regional se impone otro jugador grancanario, J.P.Domínguez (1935), que ya juega los nacionales directamente sin necesidad de pasar por semifinales.

    El cetro en Tenerife hay que compartirlo estos años entre Rodolfo y Gregorio Rodríguez Vera, que comenzó a despuntar muy poco después de Gómez. A partir de 1963  Gregorio Rodríguez Vera pone difícil a Rodolfo Gómez el título de mejor jugador tinerfeño. En ese provincial, fue campeón el veterano Nicolás de la Rosa, seguido de Gustavo Nieto, Gregorio Rodríguez Vera, Rodolfo Gómez, etc. Pero por renuncia de Nieto, disputaron el regional Nicolás De la Rosa y Rogríguez Vera, y el triunfo fue nuevamente para los grancanarios -ahora J.R. Betancort-, aunque Rodríguez Vera opuso fiera resistencia, estando a punto de alzarse con el título, para lo que necesitaba ganar en la última partida a Betancort, pero no pudo pasar del empate.


    Como solía suceder en otros casos, Rodríguez Vera y Gómez Camacho tenían estilos muy diferentes, posicional Gregorio y táctico Rodolfo, a quien llamaban el rey de la dragón. 


    Una foto del match de selecciones de 1963 en el Círculo de la Amistad ilustra gran parte de los jugadores de Tenerife y Las Palmas esos años: Cardona, Pírez, Sagaseta, Dumesnil, Rodolfo Gómez, Luis Darias, Almazán, Rodríguez Sosa, Asensio Ayala... Dumesnil me ha facilitado una identificación de casi todos ellos, aunque hay algunos errores que intento corregir:


    

Círculo de la amistad mayo de 1963

    Arriba de pie, desde la izquierda: Pierre Dumesnil, José Afonso "el profesor", Fernando Sagaseta, Walter Suárez, Isidro Miranda Millares, José Almazán, Gernán Pírez, Ignorado, José Cardona Marcet, Morales, Sánchez, Hugo Rubio, Padilla, Rodolfo Gómez, Joaquín Sarrautte, Luis Cazorla, ignorado, ignorado, B. Ascanio, Angel Darias, Luis Darias.

Agachados o delante, desde la izquierda: Gregorio Rodríguez Sosa, Angel Ivorra Picó, Vázquez, Blas Rodríguez, Nicolás de la Rosa, ignorado, ignorado, Ginés, ignorado, Levy.



    Veamos el detalle de algunos de los más destacados nombres tinerfeños:

Gregorio Rodríguez Sosa

    

Cardona

Ascanio





Nicolás de la Rosa

Rodolfo Gómez

Los hermanos Luis y Angel Darias

Nacional de 1964: No voy a seguir aburriendo al público con datos. Sólo decir que 1964 era un año importante, ya que se disputaba el nacional en Las Palmas, réplica del tinerfeño de 1959, y había dos plazas pues, la de Las Palmas como anfitriona (que sería para el campeón provincial Blas Rodríguez), y otra para el campeón regional. El provincial de Tenerife lo ganaron otra vez Nicolás de la Rosa, campeón destacado, y subcampeón fue Gregorio Rodríguez Vera, que relegó  nuevamente a Rodolfo Gómez al tercer puesto. Y en el regional nuevamente Gregorio Rodríguez Vera tenía grandes opciones, incluso mayores  que el año anterior, ya que ahora no tenía que ganar, le bastaba con empatar con Lezcano con blancas en la última ronda. Pero Lezcano y J.P. Domínguez vencieron en la ronda postrera con muchos apuros a sus dos rivales tinerfeños, y se clasificó “in extremis” otra vez J.P. Domínguez. La federación tenía mucho interés en que Domínguez jugara el torneo de Las Palmas, y Lezcano reconoció que hizo todo lo posible por ayudar al grancanario, dando tablas en posición superior a Juan Pedro en la lucha entre ambos y luchando por la victoria en la ronda final.  Gregorio Rodríguez Vera fue contratado al menos como árbitro y cronista de prensa en Las Palmas en una bonita deferencia de la Fed. De Las Palmas. 

    Que Las Palmas estaba ya muy por delante de Tenerife lo demuestra que en este año comienza la selección canaria a jugar el campeonato de España, y en los cuatro años consecutivos de 1965 a 1968 venció Las Palmas.

    Y es que habían surgido en Las Palmas nuevos jugadores brillantes como el ya mencionado Angel Fernández, campeón de España en 1967, y pronto el joven Fraguela. Es el año que en se inaugura el club de la Caja, lo que es otro revulsivo enorme para el ajedrez en la isla redonda. Los escolares de Arucas, en especial el niño José García Padrón, pronto el mayor valor de la isla junto a Fraguela, se beneficia de este club y del que se abrirá enseguida también en Arucas, donde se desarrolla la más intensa campaña escolar.

    Por Tenerife, en estos años, cabe mencionar como nuevos jugadores a Juan Castro, Juan Ramón Sánchez Llarena, Pedro Marrero, el ya citado Alberto Renshaw (los Renshaw son una familia muy relevante en Tenerife, de origen anglosajón, afincada en la isla desde el s. XIX), etc. Y también siguen jugando con fuerza en estos años los hermanos Angel y Luis Darias.


    En 1969, como curiosidad, aunque Las Palmas seguía imponiéndose en los regionales, por renuncia de los ganadores, acudió al campeonato de España por primera vez ¡desde 1959! un tinerfeño, Gregorio Rodríguez Vera, que había sido tercero. Por desgracia, por enfermedad de un familiar, tuvo que retirarse en la tercera ronda del torneo de Sevilla.

    4. Años 1970.-

    En esta década continúa el dominio regional de Las Palmas, aún más evidente si cabe, afianzada ahora por la llegada de jugadores nacionales como Augusto Menvielle (en 1969),  por razones profesionales en este caso, o en el de Juan Antonio Valcárcel, o “fichados” como Fernando Visier (en 1971), Ricardo Calvo (este solo un año, en 1973) o extranjeros como el argentino Roberto Debarnot, el francés Huguet, y sobre todo la gran estrella el GM danés Bent Larsen (a partir de 1974 aunque ya jugaba en Las Palmas desde años antes algunos torneos). 

    Se decía que un provincial de Las Palmas en estos años era casi tan fuerte como un campeonato de España.

    Además, se publica en esta década la revista Ajedrez Canario, que se extinguirá a fines de 1977.

    A nivel federativo, además, Tenerife acusaba la marcha a península de José Cardona en 1969, a quien se le concede una medalla oficial al mérito deportivo. 

    Pese a todo, Tenerife recibe algunas alegrías estos años: en 1971 se implantó en el campeonato de España el sistema suizo con más jugadores, y lo jugó por Tenerife, por invitación, Rodolfo Gómez, junto a Augusto Menvielle y como campeón regional Angel Fernández.

    Y en 1972  por primera vez un tinerfeño ganó el campeonato regional, el propio Rodolfo, aunque no lo jugó el campeón provincial de Las Palmas Domínguez, directamente clasificado,  lo que le permitió acudir al nacional de Salamanca. Aunque en la última ronda del regional figuraba en cabeza el grancanario Alejandro Ortega, Rodolfo Gómez le venció en dramática partida y se proclamó campeón.

    El campeonato de España de 1973: Otro momento ilustre, y es último en que me voy a fijar, llega un año después, en 1973, cuando vuelve a disputarse el campeonato de España en Tenerife, en Las Caletillas, (segund vez tras el de 1959). Es un suizo y por Las Palmas hay muchos jugadores,  Angel Fernández, Fraguela, José García Padrón, Sergio Cabrera y ¡yo mismo!. Y por Tenerife también, Alberto Renshaw, Rodolfo Gòmez, que quedaron muy bien clasificados, y el veterano Luis Darias, que jugó mermado por enfermedad. 

    En estos años hay ya una nueva generación joven en Las Palmas, José Miguel Fraguela, José García Padrón, Sergio Cabrera, Juan García Padrón -hermano de José-. Octavio Pérez, yo mismo… En feminas otra hermana de Jose Garcia, Mary Pino, que ganaria el campeonato de España en los 80. Y en Tenerife también hay nuevos nombres: Cecilio Hernández (con quien jugué en el escolar nacional celebrado en Marbella en 1973), Lucas Mendoza luego MF (con quien también jugué varias veces en esos años, como en el campeonato nacional juvenil de 1974), el simpático Hugo Rubio, el “maestro” como le llamaba Larsen con gracejo,  Luis Aguirre, algo mayor que ellos, y por supuesto el quizá mejor jugador de siempre de Tenerife Adalberto Villavicencio, que llegaría a obtener título de M.I.

    Yo disputé esos últimos matchs de selecciones entre las dos provincias, limitadas prácticamente ya a juveniles. Recuerdo partidas contra Lucas Mendoza o Antonio López Izquierdo, otro de los nuevos valores, que cursó estudios de medicina.

    Tenerife en estos años aun no puede tampoco  competir con Las Palmas, pese a su buen nivel, en los campeonatos por equipos. Las Palmas, entre jugadores propios y refuerzos, con la fuerte financiación de la Caja, o del Conde de la Vega -el Maspalomas- o Eufemiano Fuentes,  coloca generalmente uno o dos equipos en primera división, incluso llegó a tener tres en 1977, y Tenerife tiene que competir con el tercer equipo de Las Palmas para intentar jugar en segunda nacional. Lo que, eso sí, logrará algunos años con el Caja General o el Orfeón La Paz, eliminando ambos en alguna temporada al equipo grancanario generalmente el del Enroque.

    Hay que reseñar en estos años como "handicap" tinerfeño la tardía entrada en liza de la Caja de Ahorros en apoyo al ajedrez, mucho más tarde y limitada que la de Las Palmas, aunque también ayudó como ésta en campañas escolares. Habría que esperar a la labor del GM vasco "Txelu" Fernández para una total implicación de la entidad financiera, que llegaría a lo más alto a partir de los años 80.

    El relevo generacional se nota en Tenerife en estos años 70 en los éxitos de nuevos valores, como Hugo Rubio o el citado joven Lucas Mendoza, que gana el provincial de Tenerife. También Lucas disputó el nacional absoluto de 1974, y como dije antes el juvenil nacional de ese año.

    En 1975 el campeonato de España lo jugó de nuevo Rodolfo Gómez, al que en una información de la revista Ajedrez Canario se cita como campeón provincial. Gran dominador todavía esos años.

    En  1976 se impuso sin embargo otro nuevo valor, el relativamente joven  Luis Aguirre Lorenzo (1948), que consideró sin embargo que el nivel de juego de ese provincial había sido bastante bajo (declaraciones al periódico tinerfeño El Día). Aguirre ha seguido siempre implicado en el ajedrez y en la década 2010 ha sido presidente de la Federación Canaria de Ajedrez.

    Los éxitos de Las Palmas se siguen notando sin embargo por delante, en los títulos de Fraguela, campeón nacional escolar, juvenil (en 1973) y absoluto (en 1975). Así como en la organización de los celebrados torneos internacionales a partir de 1971. Hay que mencionar también que en los provinciales de esta década reina sobre todo Augusto Menvielle, que se hará con la mayoría de los títulos provinciales desde su llegada en 1969, con alguna excepción (Visier, Calvo, Domínguez, Debarnot, etc.).

    Con la crisis federativa y en la Caja de Ahorros en Las Palmas a partir de 1977, los años 80 no serán tan brillantes en Las Palmas, al menos los primeros años, Tenerife empieza a remar más fuerte, y las dos provincias comienzan a igualar sus fuerzas.

    Y obviamente este es un pequeño resumen de lo que dio de sí el ajedrez canario en las islas capitalinas hasta 1980.

    En 1981 un joven José Manuel Ramos ganaba el provincial de Tenerife… En Las Palmas José García Padrón, que ya ha disputado torneos internacionales y es MI junto a Fraguela, empieza a impone su ley... y en 1983 se proclama campeón de España. Pero eso es ya otra historia.

    Como complemento pueden leerse en mi blog los textos sobre Carlos Rodríguez Lafora, Miguel Navarro, y muchos otros, además, por supuesto, de los 4 volúmenes de mi obra “El juego de nuestras vidas” disponibles en amazon. 

    Y concluyo con algunas fotos históricas del ajedrez tinerfeño:

    

Jóvenes Hugo Rubio, Luis Aguirre y Enrique Davara Prats

El mejor jugador tinerfeño, Adalberto Villavicencio, MI, en los años 90.

1979 memorial a Adalberto Vullavivencio sr. jóvenes jugadores tinerfeños

El ya veterano Rodolfo Gómez contra el joven José Manuel Ramos, que destacó a partir de los años 80

El veteranísimo Asensio Ayala en sus últimos años

El joven Hugo Rubio Luis Aguirre y otros



La renovación con el ajedrez femenino, no solo llegó a Las Palmas con las hermanas Vega, aquí la tinerfeña  Dafnae Trujillo

El GM vasco Txelu Fernández, afincado en Tenerife desde los años 80, impulsó el nuevo auge del ajedrez en esta provincia consiguiendo campeonatos de España por equipos.

FIN