miércoles, 16 de noviembre de 2016

Ajedrez Bent Larsen y Canarias (1)

El danés Bent Larsen (1935-2010) tenía alrededor de 34 años cuando llegó por vez primera a Las Palmas, de forma casual. Había sido fichado por Pierre Dumesnil para dar una serie de simultáneas y exhibiciones en la isla de cara a la proyección de la ciudad en el ajedrez internacional.

La idea inicial de Dumesnil, que entró en contacto con Bent en el torneo de Mallorca, era que viniera Fischer, pero los altos honorarios del norteamericano le hicieron desistir, y fue un acierto la elección de Bent, que se enamoraría enseguida de la isla y del talante canario y se residenciaría en Las Palmas en los años 70.

Larsen en 1968
De este primer y exitoso paso en Las Palmas de Larsen, recién casado con su primera esposa Lisie, doy cuenta en mi libro "El juego de nuestras vidas" (volumen I-2). Bent se alojó en el hotel Reina Isabel de la playa de Las Canteras (aún existente) que siempre fue su preferido, y permaneció entre nosotros toda una semana en las navidades de 1969.

Pero no trato ahora de esta visita, ni de las que siguieron más tarde. Sino de sus desconocidas colaboraciones en prensa local en los años 80, concretamente entre 1983 y 1985. Bent ya se había vuelto a casar con su segunda esposa Laura, una abogada argentina, y trasladó su residencia a ese país, pero siempre mantuvo la vinculación, sentimental al menos, con Las Palmas. Regresó para disputar varios torneos, como algunos Open Internacional de El Corte Inglés, el último ya en sus años finales de vida, cuando estaba ya muy cansado y afectado por la diabetes.

Rescato alguna de esas crónicas a título de ejemplo, que Bent llamó simplemente "Ajedrez magistral", donde se muestra la amenidad del maestro.

El llorado Bent sin duda merecería muchísimas más y mejores crónicas que ésta, que ha de servir de mínimo e inicial homenaje. Las crónicas se mezclan con noticias del ajedrez local de aquella turbulenta época federativa.

En la primera crónica se ocupaba Bent de la variante Bird de la Española, por ejemplo. Todos sus textos incluían siempre una partida comentada.








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