lunes, 9 de agosto de 2021

Diario del joven y el solitario. 20. Gustavo Navarro, empresario, militar y ajedrecista

 

DIARIO DEL JOVEN Y EL SOLITARIO. GUSTAVO NAVARRO NIETO, EMPRESARIO, MILITAR Y AJEDRECISTA. TEXTO NUMERO 20.

Ricardo Moyano, agosto 2021.

La serie del diario va llegando a su fin. En este antepenúltimo texto el solitario vuelve a su lado más historiador y erudito.



Esta vez el solitario no quería sentarse. Apoyado en su sempiterno bastón, me invitó a charlar mientras recorríamos el largo paseo de la playa de Las Canteras. No íbamos desde la Isleta al Refugio, como cantaba la canción, pero sí desde  el Auditorio a la Puntilla. Y el Solitario se acordó del gran Alfredo Kraus que dio nombre al templo de la música. Fue la “conversa”, ese día, de antañas figuras ilustres, y un poco del cine, otra de las pasiones del solitario. Así arrancó la historia que nos llevaría, antes de parar para “el enyesque”, a la recia figura del militar Gustavo Navarro Nieto.

-De niño leí mucho a Azorín- dijo el solitario-, que me enseñó la brevedad y el uso del punto y coma. Azorín fue también hombre de cine, un arte despreciado entonces por casi todos los literatos, y mire usted donde ha llegado el género; Azorín tenía razón. Y yo también, que siempre fui cinéfilo. Mis primeros recuerdos son de con apenas cinco o seis años, y aun acudo cuando puedo a perderme en el interior de la caja de los sueños que es la pantalla grande. Entonces me apoyaba en un taburete para críos, y hoy en este querido báculo. Recuerdo una película que vi entonces, “Forajidos de leyenda”. En el cine, siempre se han dado mejor las  vidas de malvados que las de benefactores, la verdad. Son de más acción y dan más morbo. Pero ha estado estudiando estos días por diversas bibliotecas de la isla la vida de alguien que de malvado no tenía nada, un bienhechor de leyenda, que fue precisamente quien grabara, en estas misma playa, hace un siglo, la primera película que se rodó en la isla. No piense usted en Hollywood, joven, era sólo una modesta película familiar. Lo cierto es que apenas conocemos quienes fueron aquellos que dieron nombre a nuestras calles, a las plazas. Ni sus hechos. A lo mejor algún día darán su nombre a una, muchacho. quien sabe.

-Como no sea al callejón del gato… No creo en ese tipo de gloria, ni en ninguna. Y usted lo sabe, solitario.

-Ni yo tampoco, y también lo sabe usted. Morimos con lo puesto, si es que nos queda algo para entonces, cuando ya, si no hemos hecho el tránsito antes, nos estamos cayendo a trozos, como dijo Joe Rahal, un buen amigo mío que ya nos dejó. Y si por un casual dejáramos huella, desde el otro lado no importará ya mucho, ni poco. Pero a quienes debe importar no es a los que se van, sino a los que aún estamos de la banda de acá.

-No corra usted tanto, solitario.

-¿Te refieres a la plática?

-No, a nuestros pasos. Con bastón y todo camina más deprisa que yo. La playa es larga.

El solitario aflojó el ritmo.

-Ay esa vida sedentaria, chico... Bueno, de todos modos iré al grano. Pues fuera que el otro día me topé con la plazoleta de Gustavo Julio Navarro Nieto, que es a quien me refería antes, un prohombre, artífice de la doble provincia y de que Las Palmas  comparta la capitalidad de Canarias con Tenerife. Pero también hizo más cosas, fundó el Real club Náutico y el periódico La Provincia, que llamó así precisamente por eso.

-¿Por eso?

-Está usted espeso hoy, joven. Por eso-  reiteró el solitario algo gruñón-, porque creía que Las Palmas debía ser provincia, una provincia diferente a Tenerife. Fundó el periódico en 1911 con esa intención, aunque la doble provincia demoraría hasta 1927, eso sí. Era un visionario. De hecho, ¿Sabe cómo se llamó su primera publicación, antes aún que el periódico?

-Pues no.

-Pues se llamó Canarias turista, nada menos. Era 1910 y en esta atrasada isla, turistas había pocos. Pero él creó una revista ilustrada que hablaba de la importancia del turismo y también de la necesidad de crear trenes insulares, uno que uniera el puerto y la Vegueta, y otro que circunvalara la isla. Vaya, las cosas de las que hablamos un siglo después largo, la metroguagua y el tren al sur turístico, y que aún no llegan. Tenía fotos muy entrañables ese semanario, pueden verse  las casas emblemáticas de entonces, de los barrios, de la cueva pintada de Gáldar, incluso.



-Cuénteme también lo del Náutico

-Eso fue poco después. Era socio del Gabinete literario, e hizo una suscripción entre los socios para crear un club marítimo. Y es que aquí vivíamos de espaldas al mar, como aún sucede, en buena parte, con toda la avenida marítima llena de coches y camiones sin una mala terraza en que sentarte. El Náutico se ubicó primero en un precioso palacete en el muelle de Santa Catalina, y luego ya en Alcaravaneras, y ahí sigue, como el periódico. Lo curioso fue como Gustavo Navarro llegó a la isla, por casualidad.




-Era periodista…

-Qué va. El gacetillero era su padre. Él era militar. Un joven teniente de intendencia de origen abulense. Iba en expedición a Cuba desde Cádiz, y al hacer escala en el puerto se enteró, era 1898, que habíamos perdido la guerra. Tenía sus veinte años, y decidió no dar la media vuelta, sino quedarse en Las Palmas, le gustaba el mar y el ambientillo de la isla, que le recordaba esa Cuba que había soñado y a la que no llegó a ir. Un militar emprendedor, ya ve, que se metió en negocios y en el desarrollo de la isla. También un romántico, como todo idealista. Se movía por los salones galantes de la burguesía, donde las señoritas de la alta sociedad buscaban pretendientes. Y se casó con una de ellas. Ya se quedaría aquí hasta 1923. Luego ascendió y tuvo que marchar a Melilla; ya que no había podido hacer la guerra de Cuba, haría la de Marruecos, la reconquista del territorio perdido en Annual. Allí curiosamente vivía por entonces mi padre, que era un niño. Pero además Gustavo Navarro fue un gran ajedrecista.

-Vaya, vaya, como usted. Al final hay muchas concomitancias.

-Ninguna, yo soy ajedrecista, pero no grande, ni mi biografía se  puede comparar a la suya, salvo que midamos a un pigmeo con un gigante. Años después fue diputado en Las Palmas, cuando la dictadura de Primo de Rivera, y fue cuando logró la división provincial.

-Una vida novelera e interesante.

-Ya era un canario más, pero un nuevo ascenso le llevó a Madrid. Más tarde, con la República, Azaña decretó la reducción de efectivos militares, y pidió el retiro. No le sentó demasiado bien, precisamente, lo que estaba pasando. Era muy conservador. Así que cuando se inició la guerra civil, pidió el reingreso, y se unió con entusiasmo a la causa de Franco. Estuvo en el frente. También su hijo Julio, que era también uno de los mejores ajedrecistas de Las Palmas, pero es más conocido como nadador, por haber fundado junto a otros jóvenes el C. Natación Metropole.

-Vaya, el padre el Náutico y el hijo el Metropole, los dos clubes privados más importantes.

-Así es. Pero el entusiasmo de la guerra civil tendría consecuencias trágicas, ya que Julio se incorporó a la legión, y murió en el frente en abril de 1938.

-Sería terrible para su padre.

-No, porque había fallecido dos meses antes, en Valladolid. Sólo tenía 61 años. Aunque Julito era mucho más joven, claro. El mismo año murieron los dos.

-Muy curioso todo, hay que ver lo que da de sí la casualidad de toparse con el nombre de una calle.

-O de una plazuela. En la vida, a las cosas hay que sacarles punta, no dejar pasar las oportunidades. Pero hablando de puntas, estamos llegando a la Puntilla. Creo que ahora sí me estoy cansando, y le voy a aceptar un té.

-Se asfixia usted por que lleva la mascarilla puesta. Ahora no es obligada en la calle. Ya ve que yo no la uso.

-Usted es joven e imprudente. Imagino que tampoco va a pedir un té, sino algo más fuerte.

-Adivina. Mejor comemos algo, y lo acompaño de una cervecita fría. De esas que toma usted en los bares del rock y con sus amigas varias.

-No sé. Me estoy quitando, como dicen.

-¿De las mujeres?

-No, de la música y del alcohol. De las mujeres, nunca.

-Y de lo demás, lo dudo.

-Dudar es humano, y recaer también.

-¿Qué se hizo de Elizabeth por cierto?

-Nos seguimos viendo. Vamos despacio, como nosotros ahora. Ya la verá usted cuando venga a la fiesta que daré en mi casa. Será dentro de dos semanas. Esta usted invitado, y puede venir también acompañado.

Y acepté. No se le puede decir que no nunca al Solitario. Pero ese día, como ya veremos en su momento, el estuvo bien acompañado y fui yo el verdadero solitario.

 

 

miércoles, 14 de julio de 2021

Apuntes biográficos sobre el médico y ajedrecista Carlos Rodríguez Lafora, con especial atención a su etapa en Canarias

 

 

Apuntes biográficos sobre el médico y ajedrecista Carlos Rodríguez Lafora (1884-1966), con especial atención a su etapa en Canarias

Ricardo Moyano García. Las Palmas Julio de 2021. A la memoria del doctor Carlos R. Lafora.

Carlos Rodríguez Lafora 1884 (¿Madrid?¿Valencia?)- Paterna (Valencia) 1966.-

Agradecimientos: A Jesús Remis por haberme dado la pista de la temprana estancia del doctor Lafora en Telde en la década 1910.



1. Introducción. La biografía de Carlos R. Lafora es mal conocida. Fue médico, conferenciante, ajedrecista y damista. En el ámbito del ajedrez, fue destacado jugador “en vivo” y postal, campeón de Valencia muchos años en la década de los 20 y 30, miembro de la selección olimpíca española en Hamburgo en 1930, compositor de problemas artísticos y de dos libros sobre finales. Sin embargo, no es mucho lo que se sabe de él. Hermano mayor del célebre psiquiatra Gonzalo Rodríguez Lafora, que da nombre a un hospital psiquiátrico aun existente en Madrid, su apellido ha quedado sin duda asociado a Gonzalo. Quizá su discreción para hablar de su vida privada, sus cambios de residencia, y el que sus mayores logros los consiguiera en modalidades minoritarias como el problema de ajedrez o el ajedrez postal pesen en el desconocimiento de su figura.

Sin embargo, dado que ejerció como médico en Canarias dos años en 1915-1916, y más tarde durante más de quince años, y participó en varios de los torneos aurorales jugados en Las Palmas en los años 30 y 40, como gran rival del que fuera primera campeón de la provincia, Germán Pírez, sí se le nombra en Gran Canaria, junto al del propio Pírez como un personaje casi de leyenda. "Aquellos años del doctor Lafora", "el célebre match Pírez-Lafora de 1942", son expresiones típicas entre los ajedrecistas cuando se recuerdan las décadas seminales del ajedrez canario. Uno de los ajedrecistas de aquellos años, el filólogo José Luis Gallardo Navarro, recordaba también cómo Pírez dominaba el ajedrez desde los años 30, hasta que con la llegada de Lafora las cosas cambiaron. En este sentido, esa gran rivalidad fue una bendición para el ajedrez grancanario, pues muchos se aficionaron al juego con esos duelos apasionantes.

Pese a que no tenemos una biografía formal sobre Carlos R. Lafora, la figura del médico ha merecido atención reciente de los historiadores del ajedrez, como el valenciano José A. Garzón entre otros, y existen algunos artículos que han iluminado aspectos parciales de su trayectoria. Pero quizás la etapa más desconocida sea precisamente la canaria. Por ello, en este texto sencillo pretendo centrarme especialmente en sus años en Canarias, entre 1934 y -posiblemente- 1950. Y dado que doctor Lafora nunca mereció memoriales ni homenajes en Canarias, pese a su contribución como médico, humanista y jugador, sirva también de modesto tributo.

Carlos R. Lafora murió con 81 años en Paterna (Valencia), y podemos dividir su trayectoria en tres etapas: Antes de su traslado a las islas Canarias en 1934, la etapa canaria, y su retorno a la península hasta su fallecimiento en 1966.

2. .Inicios. Carlos R. Lafora nació el 10/7/1884. Según algunos testimonios en Valencia (España), pero más probablemente, según J.A. Garzón, en Madrid. Hijo de militar, con muy corta edad se trasladó con sus hermanos, Gonzalo, Pilar e Isabel, a Puerto Rico. Su hermano  había padecido poliomelitis y tuvo secuelas durante toda su vida, además de otros problemas graves de salud que sobrellevó siempre con entereza. Tampoco la vida de Carlos, ni del resto de la familia, fue fácil: El padre,  que había llegado a ser gobernador militar en Puerto Rico, falleció repentinamente, y la viuda y los cuatro hijos -dos varones y dos mujeres- regresaron de inmediato a España, en concreto a Onteniente, ya que la familia materna era de origen valenciano, aunque la paterna procedía de Málaga y Ceuta. En teoría la familia tenía un patrimonio suficiente en América, ya que el padre había ahorrado algo de dinero, pero lo había invertido en valores, que fueron mal gestionados por el administrador en Puerto Rico, lo que produjo la ruina familiar. Un familiar, el abuelo materno, abogado y diputado, echó una mano, pero eso no era suficiente. Los hermanos Carlos y Gonzalo R. Lafora cursaron estudios en un internado franciscano de Onteniente, y poco después medicina, en Madrid, aunque inicialmente Carlos había pensado seguir la tradición militar de su padre. Aunque existía un pequeño grupo de estudiantes adinerados, la carrera de medicina básicamente era cursada entonces por estudiantes de pocos recursos, como recordaría luego Gonzalo. Los dos hermanos se licenciaron, orientándose Gonzalo hacia la psiquiatría, siendo discípulo de Ramón y Cajal, del psiquiatra valenciano Simarro y otros, e iniciando una brillante trayectoria en este campo, con estudios en el extranjero y numerosas publicaciones especializadas. Luego, a partir de los años 20, dirigió sanatorios mentales en Madrid, creando uno privado, el Sanatorio neuropático de Carabanchel, en 1925. Curiosamente, mientras que los dos hermanos varones tenían mentalidad progresista, las dos mujeres eran muy religiosas, y de hecho fueron monjas, si bien Pilar abandonó el convento por razones de salud. Respecto a Carlos, los datos son escasos, pero consta en prensa local canaria que entre 1915 y 1916 Carlos fue médico titular en San Gregorio (Telde), así como médico forense. Se habla también de que en verano de 1915 marcha a la playa teldense de Salinetas a veranear "con su familia", por lo que hay que suponer que entonces ya estaba casado. Solicita finalmente la plaza de médico de un Hospital de Telde, que el Cabildo sin embargo adjudica a un tercero. A principios de 1916 renuncia tanto a la plaza de médico en San Gregorio como a la plaza judicial, y ya no hay más noticias del doctor en Canarias. En este tiempo no hay constancia de actividades en el ajedrez por parte de Carlos en Canarias, en un período en que no existían torneos organizados en la isla, aunque sí hubo algunas actividades en el club inglés y otras sociedades, y residió en la isla el militar Gustavo Navarro, fuerte ajedrecista, por lo que es posible que el médico trabara contacto con estos limitados círculos. Posteriormente es sabido que Carlos ejerció la medicina como médico titular en diversos pueblos levantinos, en la década de los 20. Pero para entonces ya era un gran aficionado al ajedrez, que para Gonzalo sólo fue un pasatiempo, y en dicha década se proclamó campeón de Valencia numerosas veces -según su propia información, entre 1925 y 1933, a excepción de un año-. Quizá la excepción fue 1927, pues consta que en el año 1927 Carlos fue el administrador del sanatorio de Carabanchel, en sustitución de su hermana Pilar, que fue quien habitualmente, junto a su madre, ejercía esa función.

El psiquiatra Luis Valenciano, discípulo de Gonzalo y biógrafo suyo, que fue residente en el sanatorio de Carabanchel, recuerda la figura de Carlos: "En el colegio de Onteniente Carlos era más valorado como estudiante que Gonzalo. De inteligencia rápida y vivaz, audaz y de fuerte complexión, que le permite la dedicación a los deportes, sobre todo al fútbol. Le conocí bien años más tarde y conservaba esa cualidades, junto, todo hay que decirlo, cierta inestabilidad... Gonzalo sintió siempre gran admiración por su hermano, al que vi jugar con el doctor Rey Ardid al ajedrez en el sanatorio..." Y más tarde: "Carlos (tenía) viveza pasional, exultante ímpetu y fuerzas física; alto, robusto, casi imponente... Discrepancias llevaron a romper la colaboración entre los dos hermanos, en el sanatorio. Carlos se casó dos veces, hombre de gran inteligencia pero inestable y de díficil ajuste...". (El doctor Lafora y su época, Luis Valenciano Gayá, 1977).

En todos los textos se hace mención al fuerte carácter que tenían todos los hermanos Rodríguez Lafora. De Gonzalo se acompaña esta mención de cierta frialdad de trato, y en cambio de Carlos de esa impulsividad inestable que menciona el doctor Valenciano.

En esta década de los años 20, que es cuando mostró mayor fuerza como jugador, Carlos juega numerosos torneos por toda España, juega también ajedrez postal, modalidad en la que era considerado uno de los mejores jugadores españoles en ese tiempo. En 1930, como consecuencia de algunas bajas, es convocado para disputar la Olimpiada de Hamburgo con España. No tardó ni horas en aceptar la llamada de la federación: buscó sustituto para su puesto como médico de Alcudia, y tomó el tren para París y Alemania. En Hamburgo no lo hizo mal, teniendo en cuenta que España era una de las selecciones más débiles, logando algunas victorias estimables, aunque también sufrió derrotas, como una espectacular contra Rubinstein, que “me pasó por encima” como contó jocosamente por entonces el médico en una crónica para la revista "El ajedrez".


Posteriormente, Carlos R. Lafora siguió muy activo, jugando numerosos torneos, y a nivel organizativo, implicándose por ejemplo en la celebración en Valencia del campeonato de España en 1932. Todavía a principios de 1934 disputa un match en Madrid con el fuerte jugador J.Sanz, que pierde, y en el que las crónicas de prensa describen a Lafora como "desentrenado". Poco después es cuando se le encuentra ya como médico ejerciendo en Puerto del Rosario (Fuerteventura).

3. La etapa canaria.- 1934-1950.- En efecto, mientras Gonzalo sigue desarrollando su carrera en la psiquiatría, Carlos emprende en cambio la marcha a Fuerteventura como médico en Puerto del Rosario, en la primavera de 1934. Como hemos visto, Canarias no le era desconocida en absoluto, pues ya había ejercido la medicina en Telde (Gran Canaria) entre 1915 y 1916. Las razones por las que decide volver al archipiélago casi veinte años después, con casi 50 años, no nos son conocidas. En cualquier caso, el doctor Lafora no fue a Fuerteventura a sestear. El pensamiento de los hermanos Lafora era claramente progresista, identificado con el espíritu de la generación del 98, si bien el biógrafo de Gonzalo, Luis Valenciano, considera que mientras Gonzalo era más apartidista y centrista,  un liberal-progresista, Carlos es cercano o tal vez afiliado incluso al partido comunista, en todo caso con una ideología de izquierda mucho más clara que Gonzalo. Por ello, Carlos no se limita a ejercer la medicina en Fuerteventura, tenía una fuerte vocación social,  y según consta en la prensa local, imparte charlas familiares sobre la higiene infantil, entre otras, y reparte cartillas entre los asistentes. 

Lo que sin duda echaba de menos el doctor Lafora en Fuerteventura es la práctica del ajedrez. Y un día, leyendo la prensa de Las Palmas, recibe una noticia: se está jugando allí un torneo formal, y además es conocida su presencia en Fuerteventura y se le menciona en las crónicas que rodean al torneo. 

Torneo Towers, 1934-1935: La llegada de Carlos R. Lafora, en efecto, no había pasado desapercibida en el incipiente ambiente del ajedrez en la isla de Gran Canaria, donde el joven Germán Pírez (1914-1992) está intentando movilizar al escaso  número de aficionados al ajedrez, que desde 1931 se han organizado en la Sociedad Ajedrecística del Gabinete Literario. En 1933 Pírez había ganando el II Torneo del Gabinete y era considerado extraoficialmente campeón de Canarias.  En 1934 precisamente se había organizado un nuevo torneo en un hotel de la playa de Las Canteras, el Hotel Towers, frecuentado por turistas británicos. Los jugadores más fuertes eran Pírez, el subcampeón provincial el holandés Verhoof, y el panameño de origen polaco, posiblemente judío, Don Borenstein, un buscavidas que se proclamaba campeón de Centroamérica, y acababa de llegar a Las Palmas,  batiendo a Pírez en un pequeño match meses atrás. En la prensa local se publica una crónica cuando va a comenzar el torneo. Borenstein, que es muy fanfarrón, asegura que ganará el torneo, pero que sería bueno que hubiera competido el médico valenciano Lafora, ya que en tal caso este sería el segundo delante de Pirez.

Lafora lee el ejemplar en su destino en Puerto del Rosario y manda un telegrama a la organización: “Si es posible aún, jugaré el torneo, para ganar al menos el segundo puesto que me pronostica Borenstein”.

El telegrama causa revuelo, y dado que Lafora sólo podría venir algunas fechas concretas pues debe atender su consulta, se organiza para que el doctor pueda jugar dos o tres rondas diarias, y recupere la ronda perdida, ya disputada. Lafora se desplaza con entusiasmo, y aunque acusa cansancio y está algo desentrenado, puede situarse pronto al frente de la tabla, perdiendo sólo una partida con Verhoof. Gana en cambio las dos partidas a Borenstein, que sólo puede ser cuarto, y a Pírez, que quedará segundo. Germán Pírez, que llevaba las crónicas de prensa, señala que estas victorias eran lógicas, y las asume con la sencillez con que un discípulo reconoce la superioridad de un maestro. Y es que Pírez apenas llevaba unos años jugando al ajedrez, y el doctor Lafora varias décadas. Pero Pírez, eso sí, aprendería rápido.

El torneo realmente fue muy accidentado, pues tras la retirada del organizador se paralizó varios meses; asumiendo la dirección un nuevo organizador; por tanto comenzó en septiembre de 1934 pero no terminó hasta principios de 1935. De hecho, por la gran demora sufrida, las dos copas del torneo que la dueña del hotel guardaba en sus vitrinas esperando la conclusión del torneo fueron objeto de un robo, así que los campeones se quedaron probablemente sin trofeo…

Se conoce solamente de este torneo una de las victorias de Lafora sobre Pírez:   R. Lafora,Carlos - Pírez,Germán [C14]

Torneo Towers, 1934

 

 

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 Ae7 5.e5 Cfd7 6.Axe7 Dxe7 7.Cb5 Cb6 8.c3 a6 9.Ca3 C8d7 10.b4 c6 11.Cc2 Ca4 12.Dd2 b5 13.f4 Cdb6 14.Ce3 Ad7 15.Ad3 a5 16.a3 f5 17.Ce2 0–0 18.0–0 axb4 19.axb4 Ta7 20.g4 g6 21.gxf5 gxf5 22.Rh1 Ae8 23.Tg1+ Rh8 24.Tg5 Ag6 25.Tag1 Cc4 26.Axc4 dxc4 27.De1 Cb6 (Error, es mejor 27..Tg8 para 28...Af7 aliviando la presión en la columna g. O si 28.Dg3 previo Ta7a8).

 

XABCDEFGHY
8-+-+-tr-mk(
7tr-+-wq-+p'
6-+p+p+l+&
5+p+-zPptR-%
4nzPpzP-zP-+$
3+-zP-sN-+-#
2-+-+N+-zP"
1+-+-wQ-tRK!
xabcdefghy


28.Dh4 Dd8 29.Dh6 Cd5 30.Txg6 Cxe3 31.Tg7 Dd5+ 32.T1g2 Ta1+ 33.Cg1

 

1–0

 

Como anécdota, Germán Pírez contaba sobre la elegancia de Lafora, que rehusó ganar por incomparecencia una partida en la que Pírez tuvo que ausentarse, y también otra del “post mortem” de las partidas en los salones del hotel: Borenstein, tras su dura derrota, se quejaba a Lafora:

-Usted tenía peón de más, de acuerdo, pero yo tenía siempre ataque…

-Ataque de nervios es lo que tiene usted, Don, y ese lo va a tener siempre, porque no se le va a quitar…

Acabado el torneo, parece ser que impartió Lafora una sesión de simultáneas en Las Palmas, aunque es posible que fuera en una fecha posterior. En todo caso, Lafora ya no vuelve a jugar en Gran Canaria, pues en 1935 se traslada a ejercer la medicina a La Palma, sin que tengamos datos de su desempeño en aquella isla, aunque es probable que jugara partidas amistosas con los jugadores del momento en la provincia occidental.

En 1935 también disputó un match telefónico de la selección valenciana contra el equipo catalán Condal. Y es que por supuesto cuando podía, que no era mucho, se desplazaba a la península, y aprovechaba para jugar ajedrez.

Guerra civil y prisión.-

En La Palma y Tenerife, desde 1935, Lafora continúa implicándose en la vida social, se relaciona con sectores progresistas, e imparte por ejemplo varias conferencias sobre temas médicos en la llamada “Semana proletaria”. Estas vinculaciones le costarían sin embargo un disgusto cuando estalla la guerra civil en julio de 1936. Canarias queda inmediatamente bajo el control del general Franco. Su hermano Gonzalo, que se encontraba en Madrid, partiría al exilio en Mexico al acabar la guerra, pero Carlos es detenido en La Palma y acusado de rebelión militar. Se le interna en la prisión de Feyfes en Tenerife. De su tiempo en prisión dio cuenta un compañero de presidio: “(José Antonio Rial. "Conocí a muchos médicos, sobre todo y a gente que escribía. Estaba Antonio Torres el pintor, también el pintor Niebla, Lafora (famoso médico y jugador de ajedrez) y muchos médicos palmeros y maestros de escuela”. Al parecer, según otros testimonios, Lafora daba clases de ajedrez a los presos, como años después harían los propios Pírez y Fernando Sagaseta.

 El 21/5/1937 se celebró en Tenerife el consejo de guerra por delito de rebelión contra el doctor Lafora y varios civiles más, siendo condenado a más de 24 años de prisión. Y en 1938, sin duda todavía en prisión, recibió la triste noticia del fallecimiento de su madre en enero, en Benidorm, sin haberla podido siquiera visitar. Una época muy dura para el médico. Ignoramos los años que el doctor permaneció preso; no debieron ser muchos, pues la pena de prisión le es conmutada por la diez años destierro, que cumplirá en la isla de Gran Canaria. 

Consulta y destierro en Telde, años 40.- Cuando Carlos R. Lafora recibe la conmutación de la pena por la destierro, se traslada a Gran Canaria. Allí, inicialmente en Telde, monta consulta de medicina general, en concreto en el barrio de los Llanos -San Gregorio-, en la calle Nueva, junto a la barbería, y vuelve a su inveterada afición al ajedrez. Recordemos de nuevo que había sido ya médico titular en esa localidad precisamente en 1915-1916. Pero ahora no se limita a ejercer la medicina y cumplir la pena de destierro: En San Gregorio, hacia 1940-41 inicia el ajedrez en esa población, jugando con el párroco de San Gregorio, Simón Caballero, y plantando la semilla del juego en el municipio. Estos inicios teldenses de los años 40 han sido contados por Lucas Casimiro en su magnífica historia del ajedrez teldense en la revista Reflexiones, 2002: “Simeón Caballero ( procedente de Ingenio), párroco de San Gregorio, jugaba en el archivo de la iglesia en un principio y posteriormente en Acción Católica  contra el doctor Carlos Rodríguez Lafora , que tenía su despacho en los Llanos (término que el municipio debería recuperar en sustitución de lo que hoy se llama San Gregorio) Miguel El Catalán, tambien conocido por el "prácticante" y Angelito Rodríguez el" Majorero ", conjuntamente con Cesáreo Suárez Medina”.

Lafora fue fundamental en el hecho de que Telde pasara desde entonces a ser un núcleo relevante del ajedrez insular, junto a la capital y algo más tarde Gáldar en el norte de la isla.

Pero el ambiente ajedrecístico que se encuentra Lafora en Gran Canaria dista mucho, por supuesto, del que vió en el torneo Towers de 1934-35. De los jugadores que había en los 30, alguno ha muerto en el frente, como Julio Navarro, otros habían dejado de jugar prácticamente, como Alvaro de Mendizábal o el militar Ramón Rúa Figueroa, y otros habían marchado a la zona republicana y aun estaban volviendo, caso de Luis Martín Estupiñán, Andrés Zamora, o el propio Germán Pírez. A Germán y Andrés Zamora les había sorprendido la guerra civil en Barcelona, donde acababan de llegar para disputar la Olimpiada popular con la selección canaria de ajedrez. Ambos permanecieron en la península desde entonces, incorporándose al ejército de Líster y al partido comunista. Tras la guerra civil Zamora --cuyo padre había sido fusilado por falangistas- regresó a Las Palmas, pero Pírez pasó a Francia, combatiendo en el maquis, y siendo expulsado a España por el régimen nazi. Interno brevemente en la prisión de Reus, salvó la vida y pudo regresar a Las Palmas en 1942, si bien estaba bajo sospecha policial. Que no era infundada pues estaba plenamente implicado en la organización del partido comunista, del que fue secretario general de Canarias.

Así pues, es en 1941/42 cuando los mejores jugadores canarios o afincados alli se reencuentran. Este año de 1942 precisamente en que vuelve Pirez es cuando el ajedrez se estaba reorganizando. El teniente coronel Ramón Rúa Figueroa, buen aficionado también desde los años 30, que ya formaba parte del nucleo del Gabinete Literario desde los años de la república, había promovido la constitución de la federación provincial, y mientras se desarrollan los trámites burocráticos organiza en verano de 1942 un buen torneo en el kiosco de la música del Parque Telmo, un bar donde solía jugarse de forma informal al ajedrez. Coincide este torneo pues con el regreso de Pírez, que se inscribe junto a Lafora, y es como un nuevo duelo entre ambos ocho años después del torneo Towers. Ha pasado mucha agua bajo los puentes, eso sí. Es la postguerra civil y aun se combate en Europa. La policía vigila de cerca a Pírez,  e incluso a Lafora, que está considerado un "médico rojo", y que sigue cumpliendo destierro. Pero ambos se imponen en el torneo y quedan empatados. Lafora ya practicaba por cierto entonces sus célebres “valencianas”, una variante de la apertura Mieses (1.d3, e5. 2.Cd2). Han de jugar un desempate con gran expectativa de público, y gana Lafora. Por segunda vez, como en 1934, Lafora era capaz de frenar a Pírez. Para algunas fuentes, ello supuso que se proclamara campeón provincial al valenciano, aunque la federación aun no estaba constituida formalmente ni está claro que el torneo tuviera ese valor. Sin embargo, Lafora en los años 50 sí señalaría en su currículo que había sido campeón de Canarias.

                Lo cierto es que tras acabar el torneo de San Telmo los cuatro primeros clasificados disputan un cuadrangular en el Casino La Unión de Telde: Junto a Lafora y Pírez están Luis Martín Estupiñán y Zamora Lloret. Sin duda el doctor se había movido para conseguir apoyo en el ayuntamiento y el casino de Telde. En este cuadrangular Pírez ya estaba más en forma, y si bien en las partidas entre ambos no hubo diferencias, las derrotas del valenciano con Estupiñán dieron el triunfo Pírez, y a Lafora el segundo puesto. Lafora tendía a menospreciar algo a los rivales, y sin duda no consideraba a Estupiñán un rival serio, lo que le costó caro. Ahora bien, lo cierto es que Lafora había ganado en el torneo del San Telmo y Pírez en el cuadrangular… Dado que ahora sí se acababa de aprobar oficialmente la constitución de la federación,  decidieron disputarse el título de primer campeón oficial federado en un largo y recordado match entre ambos, donde también ganó Pírez un poco por sorpresa, ya que hasta Lafora era considerado superior y tenia mejores conocimientos teóricos. Eso si, ya tenia casi sesenta años por ventiocho de Germán.  Pírez reflexionaría muchos años después que Lafora  perdió por su excesivo orgullo, que le llevó a despreciar al joven canario, y a cometer muchos errores por frustración. Y es que como he dicho antes el médico tenía un carácter complicado, algo temperamental, que le jugaba malas pasadas. El mismo había escrito con ocasión de la Olimpiada de Hamburgo que tenía “un carácter esquinado”. Lafora ganó la primera partida, pero probablemente eso le hizo confiarse, con el resultado de que perdió varias partidas seguidas, alguna de ellas por intentar forzar lo que era un claro empate. En la segunda parte del match recuperó algo de la desventaja pero fue insuficiente para evitar la derrota. No entro en más detalles pues he dedicado otro artículo a ese match, donde pueden consultarse también las partidas conservadas de este encuentro. http://nemogc.blogspot.com/2017/12/match-pirez-lafora-1942-43-por-el-i.html

pirez lafora match 1942-43

               


     

Pírez juega simultánea en Telde y Lafora observa,  1942-43, foto cortesía de Lucas Casimiro.

Tras este largo y célebre match los dos rivales, Lafora y Pírez, ofrecieron varias simultáneas por la isla, en un ambiente de gran auge del ajedrez. Pero tras esto los dos acabaron muy cansados. De Pírez no se volvió a saber hasta 1944. De Lafora, ni eso: prefirió dedicarse a su afición a las damas y al grupo que presidía en el Círculo Mercantil. Inicia una columna sobre ajedrez y damas en prensa local, pero ya solo juega en vivo partidas de damas Pírez diría después, en los años 80, que Lafora dejó de jugar ajedrez por la hostilidad de la afición canaria, afirmación algo sorprendente pues Lafora sí jugó muchos torneos de damas, pero sobre la que carezco de más información.

                 Retorno puntual en 1946.- Intento frustrado de presidir la federación de Las Palmas en 1948. Marcha a la península-

                En ajedrez Carlos R. Lafora desaparece del tablero, ni siquiera disputa la simultánea de noviembre de 1945 contra Alekhine, donde jugaron todos los mejores jugadores de la isla. Por cierto que en este tiempo el doctor trasladó su consulta a la capital, en concreto a la calle Anzofé del barrio portuario de la Isleta, anunciándose para consulta de medicina general, enfermedades sexuales y nerviosas. 



Hay que esperar a fines de 1946 para que la Federación, tras varios años sin torneos, se mueva para organizar un torneo importante en la navidad de 1946 en el Círculo Mercantil. Se contacta con todos los buenos jugadores, y esta vez Lafora accede a jugar, aunque no está muy entrenado.  Curiosamente la clasificación se pareció a la del torneo de 1942: Pírez campeón, y Lafora y Luis Martín Estupiñán en segundo puesto, sin que conste el resultado del desempate que jugaron.

                Poco después, en febrero de 1947 Pírez huye de la persecución policial como responsable del Partido Comunista, y nada se sabrá de él hasta que sea detenido y preso en los años 50. Sería el final de la relación entre Pírez y Lafora: Cuando Pírez retornara a Las Palmas en 1957, hace mucho que Lafora ha terminado su etapa de residencia en las islas.

En este momento sin embargo vuelve a haber una noticia sobre Lafora. El presidente de la Federación, el coronel Ramón Rúa Figueroa, se había desentendido ya estos años de la organización del ajedrez, por lo que en 1948, cumplido su mandato de cuatro años, había que renovar la plancha federativa, y en ausencia de Pírez y de ganas de Rua de continuar en el cargo, Lafora parecía el recambio lógico. En enero de 1948 dirige una comunicación a la prensa local manifestando que ha sido elegido nuevo presidente de la Federación. Sin embargo, el intento  resultó frustrado por el veto gubernamental debido a sus antecedentes penales. Poco después, la policía hacer llegar al gobernador civil un informe contrario al doctor Lafora. Así dice el texto dirigido por el inspector policial al Gobernador Civil en 29/3/1948 (blog de Pedro Medina Sanabria https://pedromedinasanabria.wordpress.com/tag/carlos-rodriguez-lafora/:

“En relación con su respetable escrito de fecha 24 del actual, referencia al margen, por el que adjunta propuesta para la elecciòn de nuevo miembro de la Junta Directiva de la “FEDERACIÓN DE AJEDREZ” de esta Capital; tengo el honor de informar a V.E. que D. Antonio Corral Baena, Vice-Presidente; D. Manuel Pèrez Medina ( es un error, y se trata de Manuel Pérez Reina, N.A.), Secretario D. José Garcia Pèrez, Tesorero; Vocales D. Eutiquiano Hernandez Medina y D. Josè Moreno Ortiz, carecen todos de antecedentes poliotico-sociales y comunes y observan buena conducta moral pública y privada.  En relaciòn con el nombrado Presidente D. Carlos Rodriguez Lafora debo significarle que fuè condenado  a 24 años 5 meses y 10 dias por auxilio a la rebeliòn siendo conocido elemento de izquierdas.”

                Como resultado de estos problemas, Carlos R. Lafora no fue confirmado en la presidencia federativa, sino, al parecer, quien era antes secretario y nuevo vicepresidente, Manuel Pérez Reina (asumiendo la secretaría el joven José Luis Gallardo según información facilitada por el propio Gallardo). En cualquier caso, la federación quedó inoperativa hasta que a mediados de los años 50 el joven francés Pierre Dumesnil promoviera la reconstitución de la Federación. 

Durante 1948 y 1949, consta que el doctor Lafora continuó al frente la de la pena damista aunque ya no mantenia la columna de prensa. Y la última noticia de Carlos R. Lafora en Canarias son unas partidas amistosas que disputó en Tenerife en el Círculo de la Amistad en noviembre de 1949,  Juega cuatro partidas amistosas con el fuerte jugador tinerfeño Orozco, acabando en 2-2 venciendo cada jugador en dos partidas.

Y a partir de aquí no existen más datos. Posiblemente en 1950, terminada la pena de destierro, fue cuando volvió a la península, y terminó su periplo canario, tan accidentado. Por desgracia, nunca ha existido un reconocimiento a la labor del Carlos R. Lafora por el ajedrez en Canarias. Periódicamente, eso sí, se recuerda en prensa local su período canario, y el investigador teldense Lucas Casimiro ha elogiado reiteradamente su figura como promotor del ajedrez en Telde.

4. Retorno a la península y fallecimiento.- Años 50 y 60.-

Como digo, probablemente fue 1950, cuando Carlos R. Lafora retorna a la península, ya sexagenario, radicándose inicialmente al parecer en Valencia junto a sus hermana Pilar -su hermano Gonzalo había podido regresar también a España desde el exilio también en 1947, sometiéndose al proceso de depuración de responsabilidades políticas que duró más de tres años-. No obstante, de acuerdo con informaciones facilitadas por el investigador catalán Alejandro Melchor, en 1953, contando entonces 69 años, es entrevistado en un periódico local de Suria, donde manifiesta estar trabajando como médico en dicha localidad, si bien en dicho instante se trasladará a Girona a su nuevo destino. Lafora había ganado el torneo de Manresa por entonces. En esta entrevista recuerda haber jugado postal con jugadores fuertes como Lilienthal, y simultáneas con Lasker -al que admiraba- o Reti. Lafora se implicó en la creación en Suria de un club de ajedrez, que sería realidad al año siguiente, en 1954.

En cualquier caso, su ubicación final en Valencia no debió ser muy posterior a estas fechas, ya que probablemente se jubiló como su hermano al cumplir 70 años, a mediados de  1954. En Valencia Carlos R. Lafora se reincorpora al ajedrez local, si bien de manera ocasional. Tenemos constancia de que en 1956 disputó el campeonato de Levante -que había ganado muchas veces en los años 20 y 30-, y pertenecía al club Ateneo Mercantil. Posteriormente, en 1958, consta  su pertenencia al club Portuarios de Valencia,   como su mejor tablero. Se conoce también que en 1961 jugó en Cataluña el II Torneo de médicos.

A partir de estos años, fines de los 50,  también colaboró en publicaciones ajedrecísticas y continuó como compositor de finales artísticos, de los que compondría varios miles, siendo nombrado en 1960 juez de composiciones artísticas por la FIDE, y  escribiendo además dos libros sobre finales, uno de ellos con prólogo de su hermano Gonzalo y epílogo del también psiquiatra Ramón Rey Ardid, ambos textos de sumo interés,  dejando al parecer inédita a su muerte en 1966 una continuación de su obra. Se pueden consultar muchos artículos suyos por ejemplo en la revista Ajedrez español, hasta 1965, en que desapareció la revista. También escribió manuales sobre el juego de damas, que permanecen inéditos.

Carlos R. Lafora vivía en  sus últimos años vivía en La Cañada (Paterna). El club de ajedrez allí existente había tomado su nombre, que en 1959 cambió a Club de Ajedrez Paterna. El doctor Lafora fue miembro de ese club.

Lafora en el club de Paterna años 50

. Y fue en Paterna  donde le sorprendió la muerte en abril de 1966, con 81 años, cinco años antes del fallecimiento de su hermano Gonzalo.  Está enterrado en dicha localidad, como recuerda una sencilla lápida encontrada en 2013 por José A. Garzón. El investigador facilita algunos datos más sobre Lafora que me permito copiar:

“Sus padres fueron Carlos Rodríguez Alonso y Pilar Lafora y Caturla Calatayud. La familia paterna  tiene sus ancestros en Ceuta y Málaga; la materna en la Comunidad Valenciana.  Sus bisabuelos maternos fueron Juan Bautista Lafora y Caturla, natural de Alicante —como su madre—  y Salvadora Calatayud,   de Onteniente, población muy unida a la familia, donde estudiaron los hermanos Lafora el bachillerato (colegio de los frailes franciscanos)  y donde algunos años veraneó  la familia.

 

A menudo se indica que nació en Valencia el 10 de julio de 1884, pero teniendo en cuenta que para entonces la familia vivía en Madrid, donde nacería su célebre hermano, el prestigioso psiquiatra Gonzalo Rodríguez Lafora (Madrid, 25 de julio de 1886; Madrid, 27 de diciembre de 1971), la información parece dudosa. En el Archivo Histórico Nacional se conserva, sig. UNIVERSIDADES, 6090, Exp. 15, el “Expediente académico de Carlos Rodríguez Lafora, alumno de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Central. Natural de Madrid (capital)”, que parece arrojar luz sobre el lugar de nacimiento del insigne finalista. El hecho de que ambos hermanos adoptasen el apellido materno, podría explicar, especialmente en el caso del ajedrecista,  que al menos Carlos sintiese más la filiación valenciana. Existe otra razón, la prematura muerte de su padre, militar de profesión, que acaeció en Puerto Rico (llegó a ser Gobernador Militar) el 14 de abril de 1892. Carlos tiene entonces 7 años, su hermano Gonzalo, 5. La madre, viuda a los 28 años tuvo que sacar adelante a sus cuatro hijos (tenía 2 hermanas, Isabel y Pilar).

 

Sus dos etapas más fecundas, primero  como jugador (finales de los años veinte/primeros años treinta, donde obtuvo varias veces el campeonato regional), y luego como compositor y autor —en los últimos años de su vida—, se desarrollaron en Valencia.  La fecha de su muerte también ha generado cierta discrepancia. En algunas fuentes se indica que ocurrió en Valencia el 18 de abril de 1966.

 

Para nosotros ha sido crucial encontrar la tumba del venerable ajedrecista.  El Dr. Carlos R. Lafora (como él mismo escribía) está enterrado en el cementerio municipal de Paterna, hecho que pudimos colegir pues residía en aquellos años en la urbanización La Cañada, perteneciente al mencionado municipio valenciano. La recuperación de varias postales, dadas a conocer en el excelente blog de Javier Asturiano, Escacultura, intercambiadas con el compositor Kasparian, confirmaban su residencia en La Cañada.

 

Personalmente tenemos una verificación testifical. Según nos confirmó el gran periodista valenciano, Rafa Marí, a su vez uno de los más grandes ajedrecistas valencianos de todos los tiempos (fue 5 veces Campeón de Valencia), meses antes de la muerte del Dr. Lafora,  le visitó, en compañía de otro ajedrecista, José Ramírez,  en su chalet de La Cañada. El Dr. Lafora les había preparado un café y les mostró varios finales (probablemente material de alguno de sus dos famosos libros). Rafa Marí recordó que en la casa había un azulejo donde se leía el siguiente texto: “Aquí vive un ajedrecista”. La aparición de la lápida confirma la fecha exacta de su muerte, ocurrida el 19 de abril de 1966; también sabemos con certeza que el entierro fue el 20 de abril. José Antonio Garzón” (https://www.hortanoticias.com/el-hallazgo-de-la-tumba-del-dr-carlos-r-lafora-en-paterna-breves-apuntes-biograficos/).

 

miércoles, 9 de junio de 2021

Ajedrez local (Las Palmas) Años de gloria: El I Festival Lark 1993, segundo torneo más fuerte del mundo del año

 

El I Torneo Lark de 1993. Ajedrez local. Las Palmas, hacia lo más alto (de nuevo).

Ricardo Moyano junio 2021. Agradecimiento a Diego Casimiro Cabrera por los datos y fotos, y a Bruno Hernández por la cesión de boletines.


Anand-Morovic I Lark 1993


1.    1. Introducción: Los torneos Lark 1992-1994, el retorno de los internacionales cerrados al más alto nivel en Las Palmas.-

Lark es una marca de cigarrillos perteneciente a la multinacional Philip Morris. Poco tiene que ver en principio con el ajedrez. Pero durante un breve tiempo, entre 1992 y 1994, financió los más importantes torneos del tablero en Las Palmas, los que condujeron a la isla de nuevo, después de la etapa de gloria de los años 70, a sonar otra vez con fuerza en el ajedrez internacional.

La relación entre la marca y el juego tiene que ver con la conexión entre su entonces representante local, Antonio Viñuela de la Vega (director de Agentes Generales S.A.), y el joven GM Ivan Morovic, afincado esos años en Las Palmas: ambos eran paisanos, chilenos y además nacidos en Viña del Mar, y se habían hecho amigos en Las Palmas. De esa amistad surgió la idea de que Viñuela financiera algún torneo de ajedrez en que participara Morovic, y éste habló con el entonces federativo Diego Casimiro para que lo organizara al más alto nivel. Por entonces, J.M. Fraguela era el presidente de la federación y aspiraba a lograr la presidencia de la FEDA, por lo que la iniciativa le venía de maravilla.

Sin Morovic, en cualquier caso, no hubiera existido Torneo Lark. Por eso hay que remontarse a la llegada del joven Morovic (1963) a Las Palmas, en 1986, con solamente 23 años. En el año 1982 habían desaparecido tristemente los torneos internacionales Ciudad de Las Palmas, con un magnífico colofón, un interzonal donde jugaron ex campeones como Petrosian y Smyslov. Después de eso, y durante varios años, el desierto. Apenas torneos locales. Se pensó en convertir al menos en Open Internacional el torneo local del Corte Inglés, iniciado en 1979; pero aún tardaría hasta 1987, y salvo ese año, en que se jugó un fuerte torneo de liga con figuras internacionales, el torneo no pasó nunca del Open en formato abierto de nivel medio.

Algo antes de ese torneo internacional de El Corte Inglés de 1987, gracias a la financiación de otro empresario, éste canario, Cayetano Cuyás, responsable de la marca de whisky Johnnie Walker, se había iniciado otro Open que también había dado el salto al formato internacional en la II edición de 1986. Gregorio Hernández Santana, a la sazón árbitro internacional, fotógrafo del ajedrez, y federativo, fue quien captó en la Olimpiada de Dubai la nómina de ese torneo, en el que curiosamente participé yo mismo. El joven chileno Morovic acababa de hacerse con el título de GM y fue uno de los contactos cerrados por Gregorio, que en ese momento habló fundamentalmente con titulados suramericanos. Ganaría Morovic ese II Open Johnny Walker y además, la Caja de Ahorros, que tenía un equipo muy diezmado esos años, aprovechó para ofrecerle fichar por el equipo y residenciarse en Las Palmas. Fue el primer GM en vivir en Las Palmas -aunque no a “full time”-, tras la marcha de Bent Larsen en 1982, y antes de que llegaran otros a partir de 1991-92 como como Todorcevic, Barlov o Kurajica. En el plano docente la labor de “Todor” o Kurajica fue mayor, pero Morovic apoyó de forma decisiva el ajedrez grancanario, y en particular el primer tablero del Caja. Morovic jugaría muchos torneos, el Open Corte Inglés, el Johnnie Walker, el Tarjeta Canaria de 1987, obteniendo muchos triunfos,… y conseguiría el título de campeón de España con el Caja a partir de 1988, reverdeciendo los títulos del equipo de los años 70.

Pero para hablar de los torneos Lark hay que esperar unos años más, hasta principios de los 90, en que la nueve fiebre ajedrecística alcance en Las Palmas su cénit y se pueda establecer de veras la comparación con los años 70.  La financiación privada  se unió entonces a la pública que ofrecía el ajedrecista Pedro Lezcano Montalvo desde el Cabildo Insular, en el que ocupó cargos esos años. Dedicado el MI Fraguela a la organización, con el respaldo como digo de Diego Casimiro y también de J.M. Auyanet, el otro MI de los años 70, José García Padrón, era el mejor ajedrecista canario a esas alturas, y el único que aspiraba a lograr por fin un título de GM para Las Palmas. Por detrás de él habían surgido sin embargo varios jugadores más jóvenes, forjados en los 80, que se movían en la titulación internacional también aunque a nivel más modesto:  Alfredo Brito, Braulio Sarmiento, Pedro Lezcano Jaén, Ernesto Solana…  El doble objetivo en estos años será que Las Palmas vuelva a sonar con torneos de máximo nivel, y apoyar a los jóvenes de la cantera.

Es aquí donde se inscriben, como los torneos de mayor fuerza de estos años, los organizados entre 1992 y 1994 por la firma Lark. La verdad es que no duraron mucho; si el Johnnie Walker se agotó en cuatro ediciones -1985/1988-, al igual que el Memorial Germán Pírez -1992/1995-, los torneos Lark -1992/1994- fueron una brillante estrella aún más fugaz; en total dos matchs seguidos de dos torneos en formato “festival”, es decir, con varios torneos simultáneos de distinta fuerza.

En verano de 1992 se disputó el primer match entre Morovic y José García Padrón, un match a cuatro partidas que como declaró el propio Viñuela, era una prueba piloto para ver si la firma se animaba a financiar algún proyecto más. El match culminó con el triunfo del chileno por 3,5-0,5 y fue un éxito publicitario: simultánea en la calle Triana, espacios en prensa… La firma Lark ganaba en presencia, y Viñuela se animó a aumentar el presupuesto para 1993: como anticipé, Morovic pidió a Diego Casimiro que organizara un torneo fuerte, pero ninguno de ellos sospechaba que iban a conseguir con menos de 14 millones de ptas. montar el que iba a ser el segundo mejor torneo mundial del año, después del de Linares. No menos curioso fue que el propio Morovic, que a la postre fue el jugador de penúltimo menor  ELO en el torneo principal, nada menos que 10 GM de los mejores del mundo en una liga, se alzara con el triunfo dejando atrás a los Anand, Yusupov, Topalov… Fue el torneo de su vida.

-(Diego Casimiro): Con poco dinero logré una nómina espectacular, los jugadores aceptaron venir a jugar con un caché muy bajo, aunque la verdad es que no éramos conscientes entonces de que el torneo era prácticamente el de mayor fuerza mundial ese año, un torneo XVI, donde curiosamente compitieron tres futuros campeones del mundo, Anand, Topalov y Khalifmann. Yo organicé en esos años en la federación unos 12 torneos internacionales, y después seguí, pero ya fuera de la federación de Fraguela. Pero el I Lark de 1993 fue el más fuerte de todos. Ya conté que contraté a Todorcevic para labores de docencia a fines de 1991, gracias a que Pierre Dumesnil, ex federativo de los años 70 en Las Palmas, me pasó su contacto. Y luego contraté a Barlov, Strikovic, etc. Ellos están en la lista de participantes de este Lark de 1993.

Si en el interzonal de 1982 habían competido varios ex campeones mundiales, diez años después, por tanto, Las Palmas se abría a los futuros campeones, aunque el indio Anand, el favorito del torneo, ya se asomaba al título en ese año. Sólo le faltaba derribar la muralla de Kasparov y Karpov.

En 1994, ya sin Diego Casimiro en la organización, tendría lugar el II Festival Lark, que incluso aumentaría su fuerza, ya que en el grupo más fuerte tuvo categoría XVII, con la inclusión del mismísimo Anatoly Karpov, repitiendo Anand, Topalov, Adams, etc. El torneo fue precedido de otro match, es este caso entre Morovic y el propio Karpov, que venció. Pero con el II Festival Lark acabó la trayectoria de estos torneos.

Para no hacer demasiado largo este artículo, lo dedico en exclusiva al I Festival Lark de junio de 1993.

2.     I Festival Lark, 18-26 junio 1993. Liga en torneo XVI, VII y IV.




Foto de grupo, a la izquierda Gregorio Hernández, a la derecha Diego Casimiro, entre otros muchos 

Trío arbitral, Agustin Marrero, Gregorio Hernández y su hijo Aubin, fotos cortesía de Diego Casimiro Cabrera.



Diego Casimiro, Morovic, J.M. Auyanet

Salón de juego, Hotel Santa Catalina



El torneo se estructuró en tres grupos de distinta fuerza, cada uno con diez jugadores, y sistema de liga: Uno XVI, otro VII, y otro IV.  Diez grandes maestros en el primero, con Manuel Rivas como único español. En el grupo de nivel VII tres GM, Bologan que era el de mayor ELO, y dos  afincados en Canarias, Barlov y Todorcevic, junto a otros MI y los titulados grancanarios José García Padrón -MI- y Alfredo Brito -MF-, que aspiraban a normas del título superior, y tinerfeño Adalberto Villavicencio, MF, con el mismo objetivo. En el grupo de menos nivel, IV,  junto a titulados como Strikovic o Danailov, pugnaban por normas los locales el MF Ernesto Solana,  y los jugadores con ELO Braulio Sarmiento, o Pedro Lezcano Jaén.

 

 

 

En el grupo XVI por orden de fuerza, el favorito era el hindú V. Anand, de quien se especulaba con su pronto título mundial. Junto a él, Georgiev, Yusopov, Topalov, Adams… El periódico Diario de Las Palmas daba el detalle de los participantes: “Varios de los grandes maestros invitados vienen de Jugar el Torneo Comunidad de Madrid, como Veselin Topalov (11" del mundo y 2.635 puntos ELO) y Anand Viswanathan (2* y 2725) -quienes sólo fueron superados en la clasificación por Vladimir Kramnik —, y sin duda ellos son los favoritos para hacerse con la primera plaza en el Torneo XVI, con el permiso del búlgaro Kiril Georgiev (9° y 2.660 ELO) el georgiano Zurab Azmaiparashvili (11° y 2.655), colaborador de Gary Kasparov, el alemán Arthur Yusupov (15" y 2.645), al inglés Michael Adams (20° y 2.630), el ruso Alexander Khalifman (22° y 2.630), el estadounidense Larry Christiansen (35° y 2.620), el chileno Iván Morovic (91° y 2.570) y el español Manuel Rivas (2.515), todos con historiales impresionantes.”

      Por cierto que aunque Georgiev era el menos conocido de la lista, era de los más duros, y Todorcevic ya avisaba de que “mucho cuidado con él”.

            Canarias 7 daba la lista completa de los partícipes de los tres grupos:

            Torneo de categoría XVI

V. Anand India G.M 2.710

Kiril Georgiev Bulgaria G.M 2,660

Azmaiparáshvili Georgia G.M 2.645

Arthur Yusupov Alemania . G.M 2.635

V. Topalov Bulgaria G.M 2.635

Michael Adamas Inglaterra G.M, 2.630

Alexander Jalifman ‘ Rusia G.M 2.620

Larry Cristhiansen  EE.UU . G.M 2.620

Iván Morovic . Chile G.M 2.570

Manuel Rivas España‘ G.M 2.515

Torneo de categoría VII

Víktor Bologan Moldavia G.M .2.520

Dragan Barlov FIDE G.M 2.480

MiodragTodorcevic FIDE G.M 2.465

Juan Reyes Perú ‘ MI 2.450

José García Padrón España. Ml 2.445

Alfredo Brito  España M.F 2.445

Adalberto Villavicencio España M.F 2.360

Erie Birmingan  Francia MF 2.315

Juan Anguix  España 2.340

Iván Truiillo España 2.265

 

Torneo de categoría IV

Aleksa Strikovic FIDE M.l.465 ,

Silvio Danailov Bulgaria MI 2.440.

Daniel Roos Francia Ml .2.410

Nicolás Giffard Francia MI 2.370

Ernesto Solana Suárez España M.F 2.300

Lutgarda González España 2.375 ‘

Pedro Lezcano Jaén España 2.260

Pedro Tomás Pérez España 2.240

Julián Morales España 2.235

Braulio Sarmiento, España 2210,

Se logró, para mayor paralelismo con la sede de los extintos Ciudad de Las Palmas, que se disputara también en el lujoso Hotel Santa Catalina, en concreto en el salón García Escámez. Se dotó al salón de todos los avances y detalles para su realce: Diego Casimiro recuerda que hubo de preocuparse mucho por todos los apoyos del salón de juego, monitores de televisión, murales, etc.

El director del torneo fue Diego Casimiro Cabrera, y árbitro principal Gregorio Hernández Santana. Como auxiliares el hijo de Gregorio Aubin Hernández y Agustín Marrero.

Se editó un boletín diario con todas las partidas de los tres grupos.

Torneo XVI: El torneo en el grupo XVI arrancó envuelto en enorme expectación mediática. En las primeras rondas, el favorito Anand cedió algunas inesperadas tablas, y por el contrario se situó al frente el joven Topalov, de solo 18 años, que comenzó ganando a Yusopov un poco por sorpresa, ya que Yusupov era uno de los grandes de los torneos de candidatos de esos años, aunque es cierto que el joven Topalov estaba iniciando su despegue.

En la segunda, el búlgaro se mantenía fuerte, ganando a Adams, mientras que Anand empezaba a titubear en su condición de favorito, cediendo tablas ante Rivas.

Sin embargo, Topalov no pudo mantener el ritmo, y tras sus tablas en la tercera y cuarta ronda empezaría decaer, sufriendo tres derrotas consecutivas a partir de la quinta ronda, comenzando con una sonrojante derrota en poco más de veinte jugadas ante Khalifman, que se situó como nuevo líder.

Pero tampoco él pudo mantener el ritmo, y se llegó a las últimas rondas con una apretada lucha entre Anand, Yusupov y ¡Morovic!, que tras reponerse de su derrota con Yusupov había escalado posiciones. Todo parecía indicar que se impondría Anand, pero sea porque no estuvo fino en las rondas finales, sea porque reservara energías para el próximo torneo de candidatos, lo cierto es que fue frenado por Rivas en la penúltima ronda, cediendo tablas, y en la última el indio incluso estuvo al borde de la derrota con Georgiev. Al final, sus tablas y la derrota de Yusupov ante Khalifmann -hubo que esperar al final de esta partida postrera- dejaron como vencedor al chileno Morovic, único que logró vencer del trío en la ronda final.   Morovic, el jugador de menor fuerza de los diez, a excepción del español Rivas, se impuso con medio punto de ventaja. Había vencido a cuatro grandes maestros, cedido cuatro tablas, y cosechado una sola derrota ante Yusupov.

El resonante triunfo del chileno le llenó de confianza, como demuestra en las declaraciones de esa época, e incluso un artículo que escribió para la revista Jaque, donde decía que a partir de ahora era otro Morovic. Todavía hoy día Morovic -actualmente retornado a su ciudad natal, donde proyecta crear una casa del ajedrez- recuerda su triunfo en este importantísimo torneo. Se sentía entonces capacitado para todo. Sus resultados posteriores no confirmarían la gran proyección de este Lark; sin embargo, aunque no llegara a cumplir su sueño de aspirar al título mundial, Morovic sería, curiosamente, ayudante sucesivamente de los dos grandes “monstruos” de esos años, Karpov y Kasparov, como él también recuerda en entrevistas recientes.

La Revista Internacional de Ajedrez de Antonio Gude (num. 93) también dedicó mucho espacio, y portada, al torneo. El MI Juan Reyes, participante en los torneos menores, hizo la crónica del torneo: “En la ronda final había tres jugadores con posibilidades de optar al primer puesto: Anand, Yusupov y Morovic. El primero de los nombrados a duras penas entabló su partida, salvando una posición delicada ante Georgiev. Morovic, por su parte, supo doblegar al americano Christiansen, quedando a la espera del resultado de la partida entre Jalifman y Yusupov, donde este último acabó sucumbiendo, lo que le concedía el triunfo final a Iván El Terrible, quien desde la séptima ronda venía compartiendo el liderato. Morovic exhibió una buena preparación teórica, así como una excelente técnica. A los que no conozcan la espléndida trayectoria de este gran maestro andino, les contaremos que quedó tercero en el mundial juvenil de 1980, con tan sólo Kasparov y Short por delante. Consiguió el título de MI a los dieciséis años y el de GM a los veintitrés, y está vinculado al ajedrez canario desde 1987. Después de esta última actuación ingresará en el Club 2600 y esperamos tener que felicitarle por nuevos éxitos. Escoltaron al ganador Anand y Jalifman, con 5, 5 puntos. El favorito a priori era el GM hindú Anand, tercer jugador del mundo (o segundo, si no contamos a Kasparov, excluido de la última lista por la FIDE). Empezó bastante relajado, con tres tablas, por lo que se diría está un poco cansado de su actividad en los últimos meses o quizá esté guardando fuerzas para una nueva escalada hacia el título mundial. Después ganó dos partidas con una facilidad pasmosa, en las que se vio la llama de la genialidad, y continuó el resto del torneo con tablas, finalizando invicto. Jalifman fue uno de los animadores del torneo, siendo varias veces co-líder. Decidió el desenlace al ganar a Yusupov y también fue el responsable del descalabro de Topalov, al ganarle en tan sólo 23 jugadas, la primera derrota del joven búlgaro en mucho tiempo. Yusupov, el gran maestro moscovita -ahora nacionalizado alemán- brindó excelentes partidas y tuvo el torneo en sus manos, frustrándose su victoria en la mencionada última ronda . Adams empezó muy mal, con tres ceros en su casillero. Remontó el vuelo en la cuarta ronda, a expensas de Christiansen. Luego doblegó a Azmajparashvili y totalizó cinco puntos, que consiguió en las seis últimas partidas. Lástima que el torneo fuese corto, pues de otro modo se vislumbraba temible. Azmajparashvili, uno de los ayudantes del Genio de Bakú, sólo ganó un encuentro, entablando siete y perdiendo uno. Mostró su alta técnica, sobradamente conocida del público español. Topalov. el joven G M búlgaro de dieciocho años, que se dirige rápido hacia la más selecta élite mundial, empezó muy bien, tumbando a un coloso como Yusupov. Compartió la primera posición hasta la cuarta ronda, con tres puntos, pero en la quinta cayó ante Jalifman y ya no levantó cabeza, siendo consecutivamente derrotado por Anand y Morovic. En tierras hispanas es más que conocido su talento, por lo que resulta obvio que las derrotas le afectaron psicológicamente. Georgiev, noveno jugador del mundo, sólo mostró algunos destellos de su gran clase. Sus incondicionales esperaban más de él. Christiansen es un luchador nato, aunque se ha prodigado poco los últimos años. Tuvo chispas de inventiva, como en la primera ronda, donde le sacrificó piezas al genio de Madrás, Anand. Rivas cerró la clasificación sin poderse anotar una sola victoria. Dejó huellas de su talento, pero éste no fue su torneo.”.

 

Respecto a la organización comentó Reyes: “Además de la firma Lark, el evento contó con el patrocinio del Excmo. Cabildo de Canarias, el Ayuntamiento de la ciudad y la Federación Insular de Ajedrez. La organización, bajo los auspicios de la Federación Gran Canaria de Ajedrez y al frente de la cual se encontraron José Miguel Fraguela, Diego Casimiro y Juan M. Auyanet, hizo un verdadero alarde a la hora de utilizar medios técnicos y de difusión. Así, una excelente sala de análisis a disposición de los aficionados, con diez monitores para seguir a los grandes maestros en circuito cerrado de televisión. El torneo fue difundido por la red telemática internacional Fidonet y a nivel nacional vía Teletexto, donde podían seguirse algunas partidas del torneo principal. Se editaron boletines de los tres torneos, con todo tipo de datos, retransmitiéndose por fax a periódicos y revistas técnicas. De ello fue responsable, como directora de comunicación, Pino Alvarez (NA: Pino fue cronista de prensa de ajedrez a principios de los años 80),  y en la confección de los boletines Bruno Hernández, Francisco Alvarado y Roberto López. Gregorio Hernández fue el árbitro principal y las relaciones públicas corrieron a cargo de Carlos Roselló. En la ronda de clausura se nos obsequió a los jugadores con un álbum de fotos. Por último, aunque no lo menos importante, todos los participantes fuimos cubiertos por un seguro…”.

Torneos VIII y IV: En los grupos de inferior fuerza, José García Padrón no lograría la norma de GM por la que luchó hasta el final; tampoco logró norma el tinerfeño Villavicencio; Bologan fue el ganador. Y Pedro Lezcano Jaén sí conseguiría norma de MI en el grupo de fuerza IV, donde fue subcampeón y venció Strikovic.



Y aquí las bases de datos de los tres torneos:

Lark 1993 torneo grupo XVI

I Lark grupo nivel VII

I Lark grupo fuerza IV

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El torneo se saldó con un gran éxito publicitario. 

-(Diego Casimiro): El torneo no fue mencionado solo en las revistas nacionales, por supuesto, sino también en las extranjeras más relevantes.

Lo cierto es que este torneo, junto a la II edición de 1994, y el posterior “supertorneo” de 1996 -un sextangular donde participaron Kasparov y Karpov, junto a Anand, Topalov, Kramnik e Ivanchuck- fueron el cénit de esa etapa y de la carrera frustrada de Fraguela hacia la presidencia nacional. Pero eso ya es otra historia.