martes, 19 de marzo de 2019

Diario del joven y el solitario 12. De una noche manchega

Diario del joven y el solitario. 12. De una noche manchega.




Ricardo Moyano. Marzo 2019.

Advertencia: Para quienes no han seguidos los textos de esta serie, diré que el solitario es un juez ya jubilado, senequista y algo cascarrabias, y el llamado joven un juez que anda por la treintena, y por tanto que todavía tiene ganas de aprender.


El solitario y yo nos vimos a la salida del cineclub, en una de las sesiones de clásico a las que era tan aficionado. De cuando, como él decía, “los filmes se llenaban con actores, escenas y palabras, y no con dinero, maquillaje y efectos especiales”.

-¿Cómo le va, solitario?-le digo- ¿Qué hace ahora?

-Son cosas distintas, joven. Ir me va bien. Hacer no hago nada, veo la vida pasar. Desde la atalaya de mi edad, es lo que procede. ¿Y a usted, cómo le va? ¿Le siguen abrumando las sentencias?

-Lo que me abruma es otra cosa. El invierno me tiene melancólico. Pienso a menudo en la muerte, en que todos vamos a morir, unos detrás de otros.

-Eso no está claro. Quiero decir, que sea así, en fila india. Imagine un cataclismo, o un accidente. Moriríamos juntos.

-Pues sí que me sirve usted de consuelo.

-No me paga usted para eso. El consuelo lo dan otras cosas, llenar la mente de futuro, de ilusiones, o de recuerdos placenteros. Fíjese, sin ir más lejos, la película me transportó a recuerdos de una noche de farra por la Mancha, y me olvidé por un instante de mis dolores.

-Cuénteme eso.

-Pero usted me iba a hablar de esa historia que investiga, del emperador del Sahara. No siempre voy a tirar yo de lengua.

-Otro día. Me interesa más La Mancha.



Me agarró del brazo, y echamos a andar con ligereza. Creo que quería ayudarme.

-De acuerdo, pero abríguese la garganta, si no quiere morir antes de tiempo con esta fresca, y que se cumpla su profecía. Allá voy. Cómo empezaba el libro por antonomasia, en un lugar de la Mancha… Pues también era invierno sí, y era la Mancha, pero el lugar en este caso fue un pub, o quizá deberíamos llamarlo simplemente un bar perdido de Guadalajara. Se trataba de rematar un congreso de cuyo nombre sí que no quiero acordarme, porque fue largo y plúmbeo. En el hotel de la ciudad quedaban escasas habitaciones, y tuvimos que compartirlas.

 No, no se imagine nada promiscuo, las chicas se fueron con las chicas. Mi improvisado acompañante, Fernando, era un hombre de apariencia taciturna, pero de un humor subterráneo y sólido. Y conocía la ciudad como la palma de su mano; no en vano había estado destinado allí dos años atrás. Tras la clausura hubo discursos y un brindis ligero; los más responsables se retiraron después. Yo no estaba entre ellos, ni mi compañero de habitación. Nos quedamos seis o siete irreductibles del callejón del gato. Todos del gremio. Entre ellos uno que era juez ahora en la ciudad. Y ese, Hilario era su gracia, era andaluz y el más juerguista de todos.



-Siga.

-Pues Fernando insistió en que fuéramos a aquel garito, donde decía que pinchaban la mejor música de toda la Alcarria, y se comía aún mejor. Había que meterse por detrás del Palacio del Infantado, y luego no había pérdida, decía. Y a Fernando sólo le faltó aplaudir.

-Y era verdad todo lo que decía Fernando.

-Por supuesto. Yo creo que le estaba echando el ojo a la compañera rubia más guapa y desenvuelta, y tal vez entrara en sus planes ir despejando acólitos, y llegado el caso mandarme a solas al hotel. Ya sabe, yo era compañero de habitación, pero no de cama. Sólo que el juez de Guadalajara tenía las mismas intenciones, sospecho, y lo cierto es que ninguno levantamos la tienda. Despachamos sobre la barra cañas y raciones de mucho respeto: recuerdo unos judiones riquísimos y unas empanadas de hornazo. Luego empezó la música, sobre gustos colores, claro está, porque mezclaban los Rolling Stones con el Gwendolyne de Julio Iglesias… Luego jugamos al billar y el futbolín, y de ahí pasamos a los tragos largos. Estábamos ya muy alegres cuando salimos a la noche, e Hilario a empezó a cantar en las cercanías de una fuente. Le ahorraré los detalles. Llegó la policía y acabamos todos en comisaría y durmiendo en el calabozo unas horas.

-Poco edificante, solitario.

-Alguna tendrá usted de esas.

-Me acojo a la quinta enmienda. ¿Y ahí termina la historia?



-No, termina al día siguiente, cuando nos llevan al juzgado de guardia.  Hasta aquí esa noche manchenga no tendría nada de especial. Pero resulta que el juez de guardia era el propio Hilario. No había querido identificarse, no se si por vergüenza, o como decía él, porque merecía el castigo. Así que tenía que tomarse declaración a sí mismo, y a todos nosotros.

-Llamarían entonces al sustituto.

-No. El suplente tenía malas pulgas, era hombre de misa diaria, y nadie sabe lo que hubiera sido de nosotros. Así que Hilario hizo de juez y de gamberro a la vez. Nos dejó a todos en libertad, y a sí mismo, claro.

-Surrealista. Le diré que en realidad el juez prevaricó dos veces, la primera por no abstenerse de conocer, y la segunda porque merecían todos ustedes una noche más a la sombra- sonreí-.

-Qué poco les enseñan en la Escuela Judicial ahora, mi querido amigo... La ley debe ser dúctil, adaptarse a las circunstancias cambiantes de las cosas, o si lo prefiere, al humor mudable de los dioses.

Reímos con ganas. Pero el solitario se puso serio de repente.

-Lo más triste de todo es que Hilario finalmente se hizo novio de la rubia, y un año después, conduciendo como locos por la autopista, se mataron los dos. Ve usted, no uno detrás de otro, sino juntos.

Se me encogió el alma. Pero el solitario aguantó la broma solo unos segundos.

-No hombre, no, sólo es verdad que se casaron. Pero viven felices y tienen dos hijos.  Ya están divorciados, eso sí. Hoy poca gente dura.
-¿Y a usted no le llamaba la atención la rubia?

-Llamaba la atención de cualquier varón de catorce años en adelante, como usted comprenderá, joven. Si lo que quiere decir es si me gustaba, no era mi tipo de mujer.

-Una respuesta muy gastada.

-Pues será porque es cierta. Y ya que le he contado un cuento, deje de pensar en la muerte, joven, que ya piensa ella en nosotros lo bastante. En su lugar, como diría Cervantes, es menester que busquemos también nosotros posada en el camino. Se me he despertado el apetito. ¿Tiene alguna sugerencia?

Volvió a agarrarme del brazo. Y con esas nos fuimos.

jueves, 7 de marzo de 2019

Ajedrez histórico Las Palmas: Luis Martín Estupiñán, jugador legendario de los años 30




Luis Martín Estupiñan (1910-1988), un jugador legendario del ajedrez grancanario desde los años 30.-

Ricardo Moyano, marzo 2019.
Colaboración MF Ernesto Solana.

Rúa Figueroa, Alekhine y Luis Martín Estupiñán en noviembre 1945


1.    Introducción.

En estos artículos sobre jugadores históricos del ajedrez en Las Palmas, me he detenido en otras ocasiones en figuras de primera línea, que fueron campeones provinciales, incluso nacionales, o que por lo menos fueron de la categoría local preferente.
Por debajo de esa “élite”, por supuesto, siempre ha habido muchos más jugadores destacados, aunque su nivel fuera más modesto. Cuando yo comencé a jugar en el ajedrez de club en 1972, destacaba entre ellos un jugador muy veterano, el único que había jugado ya antes de la guerra civil, en aquella generación mítica de los años 30 que fue prácticamente la primera del ajedrez insular. Era Luis Martín Estupiñán. Luis, aunque entonces era ya sexagenario, parecía incluso mayor: canoso, enjuto, de piel morena requemada, manos sarmentosas, pareciera más un lobo de mar que un jugador de ajedrez, si no fuera porque sus gruesas gafas de miope, su voz menuda y su trato suave desmintieran el símil. Pero sí es cierto que estaba absolutamente vinculado al mar de la ciudad, a la zona portuaria, y en la nebulosa que siempre fue su vida, oí decir que había sido marinero en cargueros el mundo, y que había tenido otros trabajos similares. Quien sabe. Su temperamento era reservado, y su modo de ser ascético: vegetariano desde la juventud, aficionado a la natación y al submarinismo playero, permaneció siempre soltero. Su amigo Gallardo le describió como “huraño, casi un faquir”, pero es muy probable que bajo ese aspecto físico y ese carácter impenetrable hubiera solamente un hombre sensible y forjado en las dificultades de la vida.
Sea como fuere, en el club de ajedrez dejó huella por la tenacidad de su juego. Posicional, autodidacta, no era fácil ganarle. Y así jugó año tras año, en varias etapas: en los 30, en los 40, en su periplo americano hasta 1966, y desde su vuelta a Las Palmas hasta su muerte en 1988. Sus últimas partidas datan prácticamente de un mes antes de su fallecimiento.
Tuve la gran suerte de jugar con Luis cuatro veces. Las dos primeras, en 1973 y 1974, me superó con más o menos facilidad. Un año después logré tomar la revancha e igualar el “score”. Ya el azaroso sorteo no nos emparejaría más.
En las escasas entrevistas que se realizaron a lo largo de los años contó que era vegetariano desde los 13 años nada menos. Así lo declaró en 1984: “Leí un libro que me convenció, y desde entonces no lo he dejado. Entiendo que ésta es la alimentación más sana y seguramente ha sido un factor muy, importante en mi Iongevidad ajedrecística» «No ingiero nada que contenga química. Todos los años voy a Barcelona, a un apartamento que poseo en un centro naturista, y durante varios meses me dedico a cultivar la tierra biológicamente. Algunos compañeros utilizan insecticidas y otros próductos químicos para protección de las. plantas; yo, ni eso .”
José Luis Gallardo, como digo, recordó la figura de Luis en varios textos periodísticos en prensa local, antes y después de su muerte (La Provincia: Ajedrez en la arena, octubre de 1983, y Ajedrez en la playa, octubre de 1999): Proliferaban igualmente otros muchos clubs o peñas de menor entidad, a veces domiciliados en casas particulares , como el Club de Ajedrez Capablanca, en mi propia casa de la Playa Chica, y al otro extremo, en la Isleta, el Club Alfil, en el que destacaban los hermanos Martín Estupiñán, sobre todo Luis, mucho mayor que nosotros, personaje pintoresco y famoso en toda la playa por sus «margulladas» (ostentaba el record de permanencia bajo el agua agarrado a una piedra) y por ser vegetariano. Estos dos clubs eran eternos rivales y fomentaron la afición al ajedrez en la primera posguerra. Se jugaba preferentemente en la playa, ai solajero, con los correspondientes dolores de cabeza, con el «coco» horas y horas echando humo (texto de 1983).
…Luis Martín Estupiñán era a su vez adicto a la playa. Como hombre de La Isleta, no recuerdo si nacido en esta popular barriada, como es natural, su zona preferida no podía ser otra que la de la Puntilla. No obstante, con el auge que el ajedrez había tomado en la Playa Chica a mediados de los años 40, se le veía por allí muy a menudo. Estupiñán era alto, flaco, muy flaco, de extremidades largas, calmoso en demasía, muy reservado, casi podríamos decir que huraño. Usaba espejuelos con cristales muy gruesos. En la playa, con un bañador mínimo que más parecía uno de esos taparrabos hindúes, lucía un color moreno requemado, y su aspecto y costumbres eran las de un auténtico faquir. Muchas veces venía desde la Puntilla nadando pausado, pegadito a la orilla, con un estilo de braza 'sui generis' (algo así como de medio lado). Yo entablé buena amistad con él. Por último, nuestro extraño personaje tenía fama de ser un gran buceador y, en el tiempo que estuvo rondando los alrededores de la Peña la Vieja, se había convertido en un experto conocedor de los fondos de aquel entorno tan abundante en rocas y mariscos sumergidos. Pues bien, un día hizo pública una apuesta que dejó a todo el mundo con la boca abierta. Consistía ésta, nada menos, en que resistiría bajo el agua alrededor de cinco minutos sin respirar. Para ello, se ataría una cuerda al cuello con una piedra lo suficientemente grande como para impedirle salir a la superficie. Otra cuerda más fina, unida a un flotador de corcho, la llevaría él anudada a un dedo de la mano. En caso de apuro, tiraría de esta última. De ocurrir esto, se detendría el cronómetro y le liberaríamos de la piedra. Yo me ofrecí a hacer de árbitro, con el atrevimiento que me caracteriza. El resultado fue que ganó limpiamente la apuesta, con el consiguiente alivio y aplauso general. Lo que no puedo afirmar es si llegó a batir algún record del libro Guinness o si este tipo de libro existía ya en aquel tiempo.” (Texto de 1999).

    Veamos ahora con algo más  de detenimiento la trayectoria de esos 57 de vida que dedicó Luis al ajedrez, entre 1931 y 1988:
2.    Inicios en los años 30 y 40.-
Luis fue un trotamundos. Vivió 13 años en américa, pero también varios años en la península, y estaba especialmente vinculado a Barcelona, a la que regresaba todos los años para sus cultivos naturistas. De hecho sus primeras partidas tuvieron lugar en Barcelona, en 1931, aunque él contó que ya desde antes sentía gran interés por el juego, pero no había encontrado nadie que le enseñara.
En una entrevista de 1945, tras su éxito frente a Alekhine en simultáneas, le preguntaron por su trayectoria:
—¿Cuando empezaste a jugar al ajedrez?
 —Conocí el juego a principios de 1931 durante unos meses que residí en Barcelona, donde pertenecía a una activa peña ajedrecística. Allí reinaba una gran afición. Recuerdo que nos enfrentamos con mi equipo, a diez tableros, contra otro formado todo por sordomudos.
Poco después, el joven Estupiñán regresa a Las Palmas. Justo entonces se acababa de crear la Sociedad Ajedrecística de Las Palmas, que organizó el primer torneo serio en Las Palmas. Los rectores de la Sociedad eran jugadores de unos 30-40 años de edad, que jugaban desde los años 20. Pero de mirones del torneo había algunos jóvenes, como Germán Pírez o Miguel Navarro, y el también joven Luis se hizo amigo de ellos y jugó partidas amistosas. Pero Luis, a diferencia de Pírez o Navarro, no participó en los pocos torneos que se organizaron esos años, ya que volvió enseguida otra vez a Barcelona, donde sí jugó torneos oficiales:
 -Jugué muchas partidas con Pírez, nos entusiasmamos con el ajedrez. Pero tras un par de años, a principios de 1934, volví de nuevo a Barcelona, y fiché por el club Condal (Comtal). Gané el campeonato del grupo C imbatido, ascendí al B, y quedé empatado con otros dos, que solo me pudieron superar en el segundo desempate. El segundo fue precisamente el célebre Manuel de Agustín. Luego cambié a otro equipo, aún en Barcelona, y regresé a Las Palmas. Jugaba en mi casa, en la playa de Las Canteras, intentaba hacer prosélitos en todas partes. No me cansaba nunca de jugar…

Veamos una de esas amistosas con Pírez de los años 30:


Pírez,Germán - Martín Estupiñán,Luis [C55]
Amistosa, 1933
[usuario]

1.e4 e5 2.Cf3 Cf6 3.Ac4 Cc6 4.Cc3 Ab4 5.Cd5 Cxe4 6.Cxb4 Cxb4 7.Cxe5 d5 8.a3 Df6 9.Cf3 Ag4 10.Ae2 Cc6 11.d3 0–0–0 12.0–0 Axf3 13.Axf3 Cg5 14.Ag4+ Rb8 15.h4 Ce6 16.Axe6 Dxe6 17.Te1 Dd6 18.Dg4 The8 19.Af4 Df6 20.c3 Ce5? [Error que pierde material]

21.Dg3 Cxd3? [Segundo error que agrava las pérdidas]

22.Axc7+ [Tras 22....23.Axd8 y el ataque del alfil sobre la dama impide 23...Cxe1 con lo que las blancas ganan calidad.]

[22.Axc7+ Ra8 23.Axd8 Txe1+ 24.Txe1 Dxd8 25.Dxd3 g6]

1–0




 No se sabe mucho de las andanzas de Luis durante el tiempo de la guerra civil. Significativamente, declaró que “muchos aprendieron a jugar al ajedrez en campos de concentración, con piezas hechas con migas de pan”.  Sea como fuere, probablemente permaneció en zona republicana hasta después de la guerra civil, cuando regresó a Las Palmas.  En ese mismo tiempo regresaron también Germán Pírez o Andrés Zamora, otro de los jóvenes fuertes del momento, al que Pírez consideraba “el benjamín”. Pero aún no había Federación, y Luis y otros pocos jugadores animan al citado Zamora a dirigirse públicamente al  teniente coronel Ramón Rúa Figueroa, uno de los miembros de la vieja y extinta Sociedad Ajedrecística, para que se constituyera la Federación.
-Sí, ya había bastante afición en Las Palmas, y animé a Narciso Casañas primero y a Andrés Zamora después para que hicieran un llamamiento público al teniente coronel Ramón Rúa Figueroa para que constituyera la primera Federación, lo que se logró en 1942-43. Rúa organizó los primeros torneos oficiales en el Parque San Telmo, donde participé y también lo hizo en alguno mi hermano Tiburcio (Tiburcio, otro de los jugadores fuertes de esos años, tenía incluso mejor nivel que Luis durante algún tiempo). Finalmente participé en el cuadrangular de Telde que decidía el primer campeón provincial, que fue Pírez, y yo quedé en tercer lugar tras él y el doctor Lafora, al que pude ganar tres de las cuatro partidas disputadas, lo que benefició a Pírez precisamente.

En efecto, la Federación organizó  los primeros torneos del Kiosco, que clasificaron a cuatro jugadores para el primer provincial de Las Palmas, que jugaron en Telde en un cuadrangular Pírez, Lafora, Estupiñán y Zamora. Luis fue tercero. Como él mismo contó, indirectamente facilitó el triunfo de Pírez, ya que aunque éste empató con Lafora, el doctor perdió tres de las cuatro partidas con Estupiñán, lo que le costó el título.

Veamos una partida del torneo previo del Kiosco del parque San Telmo, donde Luis se impuso al gran dominador Pírez, demostrando que era capaz de ganar a cualquier jugador. 


Pírez,Germán - Martín Estupiñán,Luis [A47]
I Torneo Kiosco de la Musica, 08.1942

1.d4 Cf6 2.Cf3 e6 3.e3 b6 4.Ad3 Ab7 5.Cbd2 c5 6.c3 Cc6 7.0–0 Ae7 8.De2 cxd4 9.exd4 Cd5 10.Ce4 f5 11.Cg3 0–0 12.a3 Dc7 13.c4 Cf4 14.Axf4 Dxf4 15.d5 Cd8 16.Ce5 Ad6 17.Cxd7 Te8 18.Axf5 Te7 19.dxe6 g6 20.Cf6+ Rh8 21.Dg4 [Pírez intenta conservar su material de ventaja y se enreda. Lo mejor era 22. Cd5!, Axd5 23.cxd5, gf6 24. Tac1 con ventaja ya que los fuertes peones pasados compensan de sobra la pieza.]

21...De5 22.Dg5 Cxe6 23.Dd2 gxf5 24.Tfe1 Dxf6 25.Dxd6 Tae8 26.Tad1 [Ahora los peones, además de ser solamente dos, ya no compensan la pieza. Estupiñán está ganador.]

26...f4 27.Ch5 Dg5 28.De5+ Dxe5 29.Txe5 Tg8 30.g3 fxg3 31.hxg3 Af3 32.Tde1 Tg6 33.T1e3 Axh5 34.Txh5 Tf7 35.Td5 Rg7 36.b4 Cf4 37.Td2 Ch3+ 38.Rf1 h5 39.Rg2 Cf4+ 40.Rh2 Ce6 [Parece ser que las partidas ya se jugaban con control de tiempo. Superado el control, Pírez admite su derrota.]

0–1



Al año siguiente fue cuarto en el II Provincial de Las Palmas, que ganó nuevamente Pírez, lo que le sirvió para jugar las semifinales nacionales. Su estilo era el que tuvo siempre, posicional, rocoso, era capaz de permanecer pegado a la silla en largas pensadas. No era nada fácil de batir. Veamos una partida de este torneo en que sí se ve superado por Pírez.


Martin Estupiñan,Luis - Pirez Perez,German [B18]
II Campeonato provincial, Kiosco San Telmo, 1944 final, 04.1944

1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Af5 5.Cg3 Ag6 6.Cf3 Cf6 7.Ac4 Cbd7 8.c3 Dc7 9.0–0 e6 10.Te1 Ad6 11.De2 0–0 12.Ce5 Tad8 13.Ag5 Cb6 14.Axf6 gxf6 15.Cxg6 hxg6 16.Ab3 Rg7 17.Df3 f5 18.c4 Axg3 19.fxg3 Txd4 20.Dc3 c5 21.Te2 e5 22.Tae1 f6 23.a4 Tfd8 24.a5 Td3 25.Dc2 Cc8 26.g4 fxg4 27.Aa2 Ce7 28.Ab1 Dd7 29.Dxd3 Dxd3 30.Axd3 Txd3 31.Te3 Td4 32.Tb3 b6 33.a6 Cc6 34.Tc1 e4 35.Rf2 Ce5 36.Re2 Cd3 37.Ta1 Cb4 38.Tc3 f5 39.Td1 f4 40.Tcc1 Rf6 41.Txd4 cxd4 42.c5 f3+ 43.Rf1 bxc5 44.Txc5 d3 45.gxf3 gxf3 46.Tc7 d2 47.Td7 Cd3 [Unica partida conservada del provincial de 1944 que ganó Pírez, siendo segundo Sagaseta y al parecer Estupiñán cuarto. Pírez marchó a la península a las semifinales nacionales. Esta campeonato debe considerarse el II y ultimo provincial de la Federacion de Rua Figueroa 1942–1948, pues ya no se jugaron más y desde 1946 la Federación quedó inoperativa hasta 1959.]

0–1






En 1945 había buena actividad. Se organizaron también torneos en la cafetería La Mallorquina de la calle Triana, donde se enfrentó por primera vez con Pedro Lezcano Montalvo, otro joven (diez años menos que Luis) que acababa de llegar de Madrid con la carrera de filosofía casi terminada.

Pedro Lezcano, que lo fue todo en el ajedrez canario hasta su muerte en 2002, recordaba que las partidas de ese torneo se disputaban sin reloj, y que Luis pensaba tanto que le daba tiempo a recorrer la calle de abajo arriba y regresar, viendo que el de la Isleta aún continuaba meditando…
Lezcano Montalvo,Pedro - Martin Estupiñan,Luis [C14]
Torneo verano cafetería Mallorquina, 07.1945

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 Ae7 5.e5 Cfd7 6.h4 c5 7.Cb5 f6 8.Ad3 fxg5 [Error. Comentarios locales. Correcto era 8...a6 9.Dh5, Rf8]

9.Dh5+ Rf8 10.Th3 gxh4 11.Tf3+ Cf6 12.Ch3 g6 13.Axg6 Rg7 14.exf6+ Axf6 15.Ad3 [TRas esta simple jugada las negras ya no tienen defensa.]

15...De7 16.Cf4! [Amaga el decisivo salto a g6]

16...Cd7 [Defiende el alfil de f6 impidiendo la maniobra 17.Cg6,hxg6 18.Dxg6,Rf8 19.Txf6]

17.Dg4+ Rf7

18.Rf1! [Mejor que 18.0–0–0, Ag5! y el negro cambia piezas.]

18...c4

19.Te1! Cb6 [Lo mejor, para defender con el alfil el punto e6. Pues si ....19.xcd3 20.Cxe6!, Cb6 21.Dg7+ con ataque imparable.]

20.Ch5 cxd3 [Mejor era 20...Tg8 21.Dxh4 pero igualmente el blanco se hubiera impuesto.]

21.Dg7+ Re8 22.Cxf6+ Dxf6 23.Txf6

1–0

Pero sin duda el gran acontecimiento para Luis fue ser el único triunfador en la simultánea de Alekhine en noviembre de 1945. Luis, de natural modesto, se quitaba mérito, señalando el grave error cometido por Alekhine, y la baja forma en que se hallaba el campeón. “Debió perder varias más, entre ellos con mi hermano Tiburcio, que le hizo tablas, como Pedro Lezcano y algunos más”.
En noviembre de 1945, tras el éxito en la simultánea contra Alekhine, Luis fundó una peña importante en la Isleta, cerca de su casa, la Peña Alfil, en la calle Luján Pérez, que fue el núcleo de ajedrez más activo en esos años. Luis comentó en prensa local algunas partidas, entre otros con su hermano Tiburcio -al que Pírez consideraba incluso más fuerte que Luis-, donde explicaba líneas que había aprendido en sus enfrentamientos con el doctor Lafora, y la ayuda de jugadores como, sin duda, el propio Pírez.

Martin Estupiñan,Tiburcio - Martin Estupiñan,Luis [C14]
Clasif. de Peña Alfil, 02.1946

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 Ae7 5.e5 Cfd7 6.Axe7 Dxe7 7.f4 c5 8.Cb5 0–0 [Luis M.E. comenta: Por no hacer 8...0–0 perdí de inmediato con el dr. Lafora en el torneo del Kiosco, pero me asesoré con jugadores y aprendí las siguientes cuatro jugadas correctas, lo que me permitió vencer a Lafora en el cuadrangular de Telde.]

9.Cc7 Cc6 10.Cxa8 cxd4 11.Dd2 f6 12.exf6 Cxf6 13.Ad3 Ce4 14.Axe4 dxe4 15.Ce2 e3 16.Dc1 e5 17.0–0 Ag4 18.De1 Cb4 19.Tc1 d3 20.cxd3 Cxd3 21.Tc7 Df6 [LME: Jugada de multiple efecto, impide entre otras cosas la liberacion del blanco con 22.Dg3]

22.Dd1 Cxf4 23.Db3+ Ae6


24.Dxe3?? [Error que me permite anunciar mate en 6. LME.En efecto, tras la correcta 24.Dd1,Ta8 25.Cxf4 y 26.Txb7 las negras solo tenían ligera ventaja. –0,5.]

24...Ch3+

0–1


Pero el ajedrez decayó mucho en los años siguientes, y también las dificultades económicas en las islas. Luis no encontró otra opción que la emigración.


3. A las Américas, y retorno en 1966. Nueva etapa en Las Palmas como respetado veterano.- Años 70.-  A principios de los años 50 (hacia 1953, aún a fines de 1952 todavía consta que disputó simultáneas en la avenida de las Canteras y en el club Victoria) Estupiñán decide dar el salto a América… En ese tiempo viajó primero a Brasil y luego a Uruguay, donde se estableció durante 13 años, hasta 1966, en que retorna a Las Palmas.
El mismo contó luego en prensa sus andanzas por Suramérica: “Fueron mis años de mayor éxito. Jugué en el club Peñarol, donde fui campeón, e e hice frente a los mejores jugadores del país, incluso tenía score favorable con Lorenzo Bauzá, que tenía el record de títulos del páis. Nadie se explicaba que yo, con mi estilo poco ortodoxo, ganara tantas partidas. as victorias. Luego la Federación Uruguaya me designó integrante de la selección de este país para participar en el 1 Torneo Internacional por equipos Club Defensores de San Martín, celebrado en Mar de Plata (Argéntina) en 1957. «En este torneo intervinieron también un equipo de Chile y otro de Mar de Plata. Yo formé junto a Alfredo Olivera, Walther Estrada, Adolfo Barlotta, Baquero y Lorenzo Bauzá. Se jugaba a cuatro tableros y a mí me correspondió jugar contra la selección chilena. Logré vencer a. Sergio Costáglio. Lo curiso es que en la selección argentina jugaba un chico muy joven, que en 1980 se afincó para siempre en Las Palmas, el ajedrecista y pinto Gerardo González. El mundo es un pañuelo”.

En 1966 regresó, como digo, a Las Palmas, aunque no retorna al ajedrez de competición todavía, a esa efervescencia en que el ajedrez había logrado de la mano de Pierre Dumesnil, Angel Fernández… Luis está intentando ganarse la vida con un pequeño negocio. Y aunque él mismo señala la fecha de 1972 como la de su vuelta a los tableros, en realidad no dejó pasar tanto tiempo, pues ya en octubre de 1969 se animó a jugar el torneo de pretemporada, y posteriormente había disputado varias veces la Copa Presidente, un torneo del que se excluía a los preferentes. Luis de hecho quedó subcampeón en la edición de 1970, de la que procede esta partida contra el joven Ricardo Hernández Déniz:
Martin Estupiñan,Luis - Hernandez Deniz,Ricardo [B18]
III Copa Presidente Las Palmas (9), 07.07.1970

1.e4 c6 2.d4 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Af5 5.Cg3 Ag6 6.Ac4 e6 7.C1e2 Cf6 8.0–0 Ad6 9.f4 Dd7 10.Rh1 0–0 11.Cg1 c5 12.dxc5 Axc5 13.De2 Cc6 14.Cf3 Tad8 15.Ce5 Cxe5 16.fxe5 Cd5 17.Ag5 Ae7 18.Axe7 Dxe7 19.Ce4 Axe4 20.Dxe4 Td7 21.Tf3 Tfd8 22.Taf1 Dc5 23.Th3 g6 24.Dh4 h5 25.Ad3 Ce3? 

 Ricardo Hernandez no se da cuenta de la jugada defensiva de la dama blanca...]



26.Df2! Dxe5 27.Dxe3 Dxb2 28.Thf3 Dg7 29.Tf6 b6 30.Dg3 Rh7 31.Dg5 Th8 32.Dxh5+ Rg8 33.De5 Rh7 34.T1f3 Dg8 35.Th3+ Rg7 36.Txg6+

1–0




Pero es ciertamente a partir de 1972 cuando se reincorpora plenamente al ajedrez de club, tanto en torneos individuales como por equipos. Es una gran sorpresa, ya que salvo los históricos, nadie conocía a ese legendario jugador de los años 30 y 40.
Su formación seguía siendo autodidacta, lo que él veía como una ventaja, ya que sorprendía a sus contrarios con jugadas inesperadas.
Justo en ese año 1972, como ya señalé, empecé yo en el ajedrez de competición, y me sorprendía ver a ese jugador canoso, de piel casi apergaminada, callado. La prensa se recreaba en los enfrentamientos en el torneo de primera entre el gran veterano y la nueva estrella escolar, Pepito García Padrón, de catorce años.
La verdad es que Luis era un fuerte jugador, pero no tenía fuerza de preferente. No estudiaba ajedrez, tenía una edad, y ya no era de los cinco o diez mejores jugadores de la isla, como en los años 30 y 40. Y es que, como él mismo decía, el juego había subido muchísimo en la isla. Pese a todo, fue siempre uno de los mejores jugadores de primera categoría, categoría que ganó varias veces, y logró disputar tres provinciales en los años 70 -en 1973, 1976, y 1978-, y en los años 80 se quedó a las puertas de disputar varios más. En los campeonatos por equipos, tuvo la satisfacción de acudir al campeonato de España con el Grand Macnish en 1973, disputando la segunda división, donde obtuvo varios puntos.

Luis Martín Estupiñán en el Grand Macnish 1973

Por dar algún detalle más de estas participaciones de sus últimas décadas, en 1973 tuvo un buen año: ganó la Copa Presidente -en ese torneo jugué mi primera partida contra él- y logró su primera participación en el campeonato provincial de Las Palmas, si descontamos los lejanos precedentes de 1943-1944; y aunque quedó colista con 3 puntos, logró vencer al emergente escolar José García Padrón, en larga partida que él aún recuerda. Luis llamó la atención del poderoso Ricardo Calvo, que disputó ese mismo torneo ganándolo con facilidad. Le resultaba aleccionador que un jugador de 63 años se codeara con orgullo con rivales mucho más jóvenes.
En la partida con José García Padrón, el aruquense recuerda que el veterano Luis tenía ventaja en una posición totalmente cerrada. Si sacrificaba pieza sin duda ganaba, pero Luis no se decidía, y maniobraba… Hasta que tras el aplazamiento pudo analizar la posición, entregó el caballo y logró vencer.
Agradezco a Octavio Pérez haberme facilitado copia de esa partida muy recordada:
Martin Estupiñan,Luis - Garcia Padron,José [E70]
Provincial Las Palmas 1973 (3), 19.02.1973


1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 Ag7 4.e4 d6 5.Ad3 e5 6.Cge2 Cc6 7.d5 Ce7 8.Ag5 Cd7 9.Dd2 0–0 10.0–0 Cc5 11.Ac2 f5 12.b4 Ca6 13.Tab1 f4 14.f3 h6 15.Ah4 g5 16.Af2 Cg6 17.c5 g4 18.Rh1 Ch4 19.Cg1 h5 20.Ad3 Dg5 21.Axh4 Dxh4 22.c6 b6 23.De2 Cb8 24.a4 a5 25.b5 g3 26.h3 Af6 27.Tb2 Tf7 28.Cb1 Ag7 29.Cd2 De7 30.Tc1 Rh7 31.Cf1 Dg5 32.Dc2 h4 33.Ac4 Ta7 34.Aa2 De7 35.Ab1 Dg5 36.Cd2 De7 37.Cb3 Df8 38.Cd2 De7 39.Cc4 Rg8 40.Dd1 Df6 41.Df1 De7 42.Tbc2 Af6 43.Ce2 Ag5 44.Cg1 Df8 45.Aa2 De7 46.De1 Af6 47.Dc3 Rg7 48.Td1 Rh6 49.Tdd2 Rg5 50.Ce2 Rh6 51.Rg1 Tf8 52.Rf1 Dg7 53.Cg1 Ad8 54.Re1 De7 55.Rd1 Dg7 56.Rc1 De7 57.Rb1 Tf6 58.Dd3 Rg7 59.Df1 Tf7 60.Td3 Rf6 61.Tdc3 Rg5 62.Dc1 Rg6 63.Rb2 Rg5 64.Ab1 Rf6 65.Ce2 Rg5 66.Ra3 Rg6 67.Dd2 Tf8 68.Cc1 Tf6 69.Tb2 Rh5 70.Cb3 Tg6 71.De1 Tg7 72.Tcc2 Ta8 73.Dc3 [esta fue la jugada secreta.]



73...Dg5 74.Td2 Ae7 75.Ad3 Tg8 76.Af1 Dg7 77.Td1 Df8 78.Tc1 Af6  


79.Cbxa5! [Finalmente, Estupiñán se decide a sacrificar el caballo por dos peones, maniobra que había podido analizar en casa tras el aplazamiento. Aunque Pepe, como era habitual en él, se defiende bien en posiciones difíciles, el veterano consigue imponerse]79...bxa5 80.Cxa5 Ad8 81.Cb3 Df7 82.Tcc2 Dg7 83.Ac4 Df8 84.De1 Tg7 85.Df1 Rg5 86.a5 Rh5 87.a6 Ae7 88.Rb4 Axa6 89.bxa6 Cxc6+ 90.Rc3 Cd4 91.Cxd4 exd4+ 92.Rd3 Dc8 93.Da1 Rh6 94.Ab5 c5 95.dxc6 d5 96.e5 Ad8 97.Te2 Df5+ 98.Rd2 Ac7 99.e6 Ae5 100.De1 Ac7 101.Da1 Te7 102.Ad3 Df6 103.Tb7 Ad6 104.Da5 Txe6 105.Th7+ Rg5 106.Dxd5+ Te5 107.Txe5+ Axe5 108.Dd7

1–0

Veamos también algo de las partidas que disputé entre 1973-75 con Luis:

Martín Estupiñán,Luis - Moyano García,Ricardo [B99]
Copa Presidente-var. Najdorf (3), 22.05.1973
[usuario]

1.e4 [Nuevamente me tocaba el veterano Estupiñán, como en el torneo de primera de 1972, tendría que esperar a 1974 para cobrar revancha]

1...c5 2.Cf3 d6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 a6 6.Ag5 e6 7.f4 Ae7 8.Df3 Dc7 9.0–0–0 Cbd7 10.Ad3 h6 11.Axf6 Axf6 12.Cde2 Cc5 13.Rb1 Ad7 14.g4 Ac6 15.h4 0–0–0 16.g5 Axc3 [No parece necesario perder este alfil]

17.Cxc3 d5 18.exd5 Axd5 19.Cxd5 Txd5 20.Ae2 Thd8 21.Txd5 Txd5 22.gxh6 gxh6 23.Tg1 Tf5 24.Tg4 Rd7 25.De3 Re7 26.a3 Dd6 27.Af3 Cd7 28.De4 h5 29.Tg5 Dxf4 30.Txf5 Dxe4 31.Axe4 exf5 32.Axb7 [El defectuoso planteamiento ha dejado al blanco un final muy superior]



32...a5 33.b4 axb4 34.axb4 Ce5 35.Ad5 f4 36.Rc1 Rd6 37.Aa8 f3 38.Rd1 Rc7 39.Re1 Rb6 40.Rf2 Rb5 41.Axf3 Rxb4 42.Axh5 Rc5 43.Rg3 Rd6 44.Rf4 Re6 45.Ag4+ Rf6 46.Af5 Cc6 47.c3 Ce5 48.h5 Cc4 49.h6 Cb6 50.Ae4 Ca4 51.c4 Cc5 52.Ac2 Ce6+ 53.Re3 Cc5 54.Rd4 Cd7 55.Ae4 Cf8 56.Rd5 Ce6 57.c5 Cg5 58.c6

1–0



Martín Estupiñan,L.. - Moyano,R.. [B28]
Torneo veraniego (Final), 11.08.1974
[BG,Alfredo]

1.e4 c5 2.Cf3 a6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 e5 6.Cf3 Ab4 7.Dd3 d5 8.Ad2 d4 9.Cb1 Ad6 10.c3 0–0 11.Ag5 Db6 12.b3 dxc3 13.Axf6 gxf6 14.Cxc3 Ab4 15.Cd2 Cc6 16.Cd5 Dd8 17.Dg3+ Rh8 18.Dh4 Ae6 19.Dxf6+ Dxf6 20.Cxf6 Tfd8 21.0–0–0 Ae7 22.Cd5 Axd5 23.exd5 Txd5 24.Ac4 Td7 25.Cf3 Tad8 26.Txd7 Txd7 27.Te1 b5 28.Ae2 [La debilidad de las casillas negras y del rey blanco las pude aprovechar en un final que me dejó muy satisfecho.]



28...e4 29.Cg1 Aa3+ 30.Rc2 Cb4+ 31.Rc3 Cxa2+ 32.Rc2 Cb4+ 33.Rc3 Ca2+ 34.Rc2 Cb4+ 35.Rc3 Tc7+ 36.Rd2 Cd5 37.Ta1 Ab4+ 38.Rd1 e3 39.Ch3 exf2 40.Af1 Te7 41.Rc2 Te1 42.Tb1 Ce3+ 43.Rb2 Cxf1 0–1


Moyano,R. - Martín Estupiñan,Luis [B09]
I Open Eduación y Descanso (7.2), 11.08.1975

1.e4 g6 2.d4 Ag7 3.Cc3 d6 4.f4 e6 5.Cf3 Cf6 6.Ad3 Cc6 7.0–0 Cb4N 8.Ae2 a5 9.a3 Ca6 10.e5 Cd7 11.Ae3 0–0 12.Dd2 b6 13.Ad3 Ab7 14.Ce4 d5 15.Cg3 c5 16.c3 De7 [En esta posición cerrada se impone abrir el flanco de rey aunque sea a costa de sacrificios materiales.]

17.f5! exf5 

18.Axf5! gxf5? [Obviamente era mejor no capturar el alfil, y seguir con 18...cxd4 19.cxd4, Cc7 o similares. A pesar de todo, el blanco tiene ventaja clara.]

19.Cxf5 De6 20.Cg5 De8 21.Dc2 Rh8 22.Cxg7 f5 23.Cxe8 Taxe8 24.Txf5 Cc7 25.Taf1 Ce6 26.Cxe6

1–0







En 1974 cambió de equipo, y fichó por el Maspalomas, que ascendió ese año a primera división nacional; pero no jugó partida alguna en el campeonato estatal, y posiblemente  ni siquiera se desplazó hasta él.

Luis Martín Estupiñán con el Maspalomas, 1974. Debarnot, Avendaño, Anguera, Dominguez, Estupiñán. Sentado Blas Rodríguez.

En 1975, nuevo cambio de equipo, para reforzar el histórico Caballo Blanco de Gáldar. Su responsable, Mejías, comentaba que Luis, con su gran espíritu de lucha, servía de acicate para todos los demás jugadores, que peleaban en todos los tableros.


En el torneo de primera de 1976 y 1978 se clasificó de nuevo para el provincial, y aunque nuevamente quedó en los puestos de cola, también se apuntó algunas victorias como contra Octavio Pérez, Ricardo Hernández, o Mary Pino García Padrón.
En estos provinciales alcanzó quizá su momento de mayor fuerza en Las Palmas, aunque fue insuficiente para lograr la categoría máxima.
Veamos una partida conservada del provincial de 1976 (cedida por Ricardo Hernández)
Martin Estupiñan,Luis - Hernandez Deniz,Ricardo [A40]
Provincial Las Palmas (3), 14.01.1976

1.d4 e6 2.c4 b6 3.Cc3 Ab7 4.e4 f5 5.Ad3 Ab4 6.d5 Df6 7.Ad2 f4 8.Df3 e5 9.a3 Axc3 10.Axc3 Ce7 11.Dh5+ Cg6 12.Cf3 d6 13.Cg5 h6 14.Ce6 Ca6 15.b4 Re7 16.c5 Tag8 17.0–0 Ch4 18.g3 Cg6 19.Tfc1 bxc5 20.De2 f3 21.Df1 c4 22.Axc4 Cb8 23.Cxc7 Cf8 24.Ad2 g5 25.Dd1 g4 26.Da4 Ac8? (Error en posición desesperada, pues cae el peón “a”) (Diagrama) 27.De8++ 1–0




En estos años disputó también varios Open Internacional Maspalomas, como el de 1975 y el de 1977, aunque su clasificación fue modesta.

A fines de los 70 Luis hizo un nuevo cambio de equipo, fichando por el Goya, con el que disputó la liga e incluso las eliminatorias contra el equipo Orfeón La Paz de Tenerife, el cual les derrotó.


Estupiñán segundo por la derecha con el Goya en 1980


4 . Años 80.- Sus últimas intervenciones y su fallecimiento “al pié del tablero”.-

En todo caso, Luis M. Estupiñán se había incorporado plenamente a la vida del club de la Caja, y continuó jugando numerosos torneos, individuales y por equipos -fichó otra vez por distintos equipos: Después del Goya vino el Victoria, hasta acabar en el Santo Domingo de Vegueta. En el Victoria, de su querida playa de Las Canteras, coincidimos precisamente en el año 1984, y existe documento gráfico de esa plantilla:


Luis continuó siendo un asiduo del club. Muchas veces departía con los aficionados y recordaba su victoria sobre Alekhine de 1945, incluso solía llevar encima la vieja planilla… Por desgracia nadie tomó la precaución de copiar el juego. 
Luis, aunque ya lejos de sus mejores años, seguía siendo un jugador rocoso en esta última etapa de su vida. En 1984 por ejemplo en el V Corte Inglés logró batir al fuerte juvenil Alfredo Brito, bien es verdad que por un grave error de éste.

Luis Martín Estupiñan disputando el Corte Inglés 1984

También disputó el Corte Inglés de 1985, donde quedó en mitad de la tabla. Y por supuesto seguía jugando en la playa y en el parque Santa Catalina, pues siempre fue un habitual del ajedrez “parquero” o informal.
A partir de este instante, hacia 1986, sus participaciones individuales se reducen, aunque jugó un campeonato regional de veteranos con el tinerfeño Bacallado y algún torneo más de menor importancia. Ya se iba concentrando más en los torneos por equipos. Veamos una buena victoria sobre el también veterano y ex campeón provincial y regional Blas Rodríguez en estos años de sus postrimerías:


Rodriguez,Blas - Martin Estupiñan,Luis [B03]
Primera equipos LP, 1987

1.e4 Cf6 2.e5 Cd5 3.d4 d6 4.c4 Cb6 5.f4 dxe5 6.fxe5 Cc6 7.Ae3 Af5 8.Cc3 e6 9.Cf3 Ab4 10.Ae2 Ag4 11.0–0 0–0 12.Ce4 Ae7 13.Rh1 h6 14.h3 Ah5 15.Cg3 Ag6 16.Ad3 Ah4 17.Ce2 Ah5 18.Cxh4 Dxh4 19.Tf4 De7 20.g4 Ag6 21.g5 Axd3 22.Dxd3 Tad8 23.gxh6 g6 24.Te4 Cd7 25.Af4 Cc5 26.De3 Cxe4 27.Dxe4 Dh4 28.De3 Td7 29.Ag5 Dh5 30.Tg1

 Cxd4! 31.Cf4 Df3+ 32.Dxf3 Cxf3 33.Ch5 0–1

 Con su última escuadra, el Santo Domingo, disputó su última liga a principios de 1988, como ya anticipé antes. Con este equipo siguió en activo hasta su muerte, a los 78 años, en 30 de marzo de 1988. En febrero de 1988, un mes antes, jugó como primer tablero del Sto. Domingo varias partidas. La última registrada fue la que le enfrentó al Aguas Spa en el primer tablero, contra Juan Rafael Betancort a fines de ese mes. Curiosamente yo también jugué ese día con el Aguas Spa, un par de tableros más abajo; me gustó coincidir con Estupiñán, al que no veía hace tiempo, pero no pude suponer que ese día era el final de la larga trayectoria del histórico veterano. Ya no jugó más. Al parecer sufría dificultades respiratorias. También tenía algún problema de índole financiera. José García Padrón recuerda que acudió a verle a la Caja de Ahorros, donde él trabajaba por entonces, para pedirle una gestión.
-No recuerdo qué problema concreto tenía, si era una financiación u otra cosa. Sí se que estaba muy preocupado, y me dijo “Esto me está matando”. A mí, dada la edad que ya tenía Luis, me alarmó esa situación en que se encontraba Estupiñán. Intenté ayudarle. Pero realmente mi hermano Juan le trató más que yo, jugaba buenas sesiones de partidas rápidas en la propia playa con Luis.
También Ernesto Solana recuerda haber jugado en la propia arena con Luis, pero sin reloj, allá por 1984 o 1985.
-Jugué contra Luis bastantes partidas, la primera de todas, que gané, en mis comienzos del ajedrez de club, a fines de 1980, en el campeonato de primera. Yo tenía sólo 15 años, y Luis 70 o casi. Apenas un mes después logró vencerme por única vez, en el encuentro Millac-Goya. Por entonces yo estaba en el Millac y Luis en el Goya, equipo al que yo me incorporaría más tarde. En los años siguientes jugamos más partidas. Era un jugador duro, muy posicional, jugaba curiosamente la Alekhine, y digo curiosamente porque siempre se recordaba su triunfo sobre el gran ruso en 1945 en simultáneas. Vivió siempre por el puerto. Una vez le vi corriendo para no perder la guagua, cargado con una bolsa. Dadas sus costumbres naturistas, pensé que eran verduras o hierbas… Era bastante callado, aunque cordial de trato, su voz era muy bajita… Un gran veterano, muy combativo, que jugó hasta el mismo momento de su muerte, casi octogenario.

Veamos estos dos juegos: 


Solana,Ernesto - Martin Estupiñan,Luis [B05]
Primera A Individual (3), 11.12.1980
[Ernesto]

1.e4 Cf6 2.e5 Cd5 3.d4 d6 4.Cf3 Ag4 5.Ae2 e6 6.c4 Cb6 7.exd6 cxd6 8.0–0 Ae7 9.Cc3 0–0 10.h3 Ah5 11.Ae3 C8d7 12.b3 Tc8 13.Dd2 a6 14.d5 e5 15.Cxe5! Axe2 16.Cxd7 Cxd7 17.Cxe2 Af6 18.Ad4 Ag5 19.Db2 Ah6 20.Cg3 Dg5 21.Da3 Dg6 22.Tae1 Af4 23.Te7 Tcd8 24.Te4 Dg5

 25.Axg7!! Tfe8 26.Tfe1 Txe4 27.Txe4 Axg3 28.Tg4 Axf2+ 29.Rxf2 Dd2+ 30.Rg3 Dd3+ 31.Rh2 f5 32.Tg3 Dxg3+ 33.Rxg3 Cc5 34.Ah6 Rf7 35.Rh2 Rg6 36.Af4 Ce4 37.Db4 Td7 38.De1 h6 39.g4! 1–0

Martin Estupiñan,Luis - Solana,Ernesto [D94]
Provincial Equipos Goya-Millac (12), 11.01.1981
[Solana,Ernesto]

1.d4 [La partida se disputó en el Club de ajedrez de La Caja un domingo por la mañana. Yo defendía el tercer tablero del Millac, mi primer equipo.]

1...Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 d5 [De juvenil, la defensa Grunfeld era mi favorita, por ser dinámica y desequilibrante.]

4.Cf3 Ag7 5.e3 0–0 6.Ad3 b6 7.0–0 Ab7 8.De2 Cbd7 9.Ad2 Te8 10.Tac1 e5 11.dxe5 Cxe5 12.Cxe5 Txe5 13.Cb5? dxc4 [13...a6]

14.Axc4 Ce4 15.Tfd1 Dh4? [15...De7!]

16.Ae1 [16.Axf7+! Rxf7 17.Txc7+ Te7 18.Txb7! Txb7 19.Dc4+ , con ataque decisivo.]

16...De7 [Aquí las negras ya habían consumido 1 hora y cuarenta y un minutos (se jugaba al ritmo de 2 horas/40 jugadas).]

17.Dd3 Cc5 18.De2 Tg5 19.g3? [19.f3]

19...De4 20.f3 Dxf3 21.Dxf3 Axf3 [Clara ventaja negra.]

22.Td2 Ce4? [Stockfish 10 propone 22...Tf8 (una jugada muy difícil de hacer para un joven de 15 años), con gran ventaja negra.; Más humana y lógica sería 22...Ag4 , también con ventaja negra.]

23.Td7 Tf5 24.Cxc7 Tc8 25.Cd5 Txd5 26.Txd5 b5? [1 hora 55 minutos.]

[26...Ah6! y la posición negra todavía era preferible.]

27.Txb5 Cd6 28.Tb4 a5 29.Ta4 [29.Axf7+! Rxf7 30.Tf4+]

29...Ah6 [Demasiado tarde, Ahora las blancas hicieron valer su superioridad material.]

30.Ad2 Te8 31.Rf2 Ah5 [Las negras dejaron de apuntar (hay rayas en la planilla hasta la jugada 40). 1–0 en la jugada 45.]

1–0

  

Poco antes de su fallecimiento su antiguo equipo el Goya, bajo los auspicios de su director Rafael Fuentes, hizo una celebración para la entrega de distinciones a quienes habían sido jugadores del equipo. Una de ellas se tenía que entregar al veterano Estupiñan, pero él, ya muy enfermo, no pudo acudir al acto.
La pérdida de Luis Martín Estupiñán representó en la vida del club y del ajedrez canario en general la del último representante en activo de la generación pionera de la II República. Una auténtica historia del ajedrez canario viviente, siempre vinculado a las clases trabajadoras y a las zonas populares del puerto de la ciudad. Tras su muerte se organizó un memorial en el parque Santa Catalina, a cargo del gran valedor del ajedrez del parque, el fotógrafo Eduardo Vargas.
Poco después, en 1992, murió el gran campeón de aquellos años, Germán Pírez. Lo que fue el definitivo colofón del ajedrez histórico de los años 30, del tiempo de la Sociedad Ajedrecística.
Pequeño palmarés en Las Palmas:
-Tercero en el primer provincial de 1943 (Cuadrangular del Casino La Unión en Telde).
-Cuarto en el segundo provincial de 1944 (En el Kiosco de San Telmo).
-Dos Copas presidente en 1973 y 1974, y subcampeón en 1970.
-Tres participaciones en campeonatos provinciales, 1973, 1976 y 1978.
-Una participación en el campeonato de España por equipos, con el Grand Macnish en 1973.
-II y IV Open Internacional Maspalomas de 1975 y 1977.
-Diversos torneos locales, como Corte Inglés de 1984 (donde quedó en el puesto 12ª, obteniendo premio) y 1985.
-Varias veces campeón de primera categoría.
-Jugador de muchos equipos en la máxima categoría local, Caballo Blanco, Grand Macnish, Maspalomas, Goya, Victoria, Santo Domingo.

Por último, añado un enlace a una pequeña base de datos con las partidas comentadas en el texto y algunas más.

Luis Martín Estupiñan Base