martes, 11 de septiembre de 2012

Glosando "Burning veneno del rock": Eduardo, periodista


Glosando “Burning veneno del rock”: Eduardo, periodista.-

Eduardo actualmente no escribe sobre música, pero en el pasado se entrevistó con muchos de los Burning (Risi, Johnny, Manolo Fernández,  Lito, Mikel) e incluso mantuvo una larga conversación con Marifé, la viuda de Pepe Risi, tras la muerte de éste. Este es el resumen de conversaciones con Eduardo, que matiza algunos datos del libro y añade muchos otros:


-(Eduardo): Yendo por orden cronológico, en el disco “Madrid”  se me ocurre precisar algunos lugares citados por Burning con su peculiar argot callejero: “Alante en la avenida o en el callejón, donde tú más cameles te espero yo”. La avenida era Marqués de Corbera y el callejón el antiguo final de la calle José Luis Arrese, que acababa en una explotación lechera familiar. Si nos vamos al disco “Atrapado en el amor”, la canción que dice “por las noches en la plaza, dando blanca de pastel” se refiere a la venta de heroína y/o cocaína adulterada en el mini parque elipeño que hay entre las calles Santa Felicidad y Santa Genoveva.
-Los lugares reales en que vivían o se movían son muy importantes en Burning. Pero vayamos ahora también nosotros “alante”. “El fin de la década”, 1979, tiene una portada impactante.


-Eduardo: Sí, pero la discográfica puso, según Pepe, reparos no tanto a una portada trufada de dexidrinas, canutos, chutas y toda la parafernalia del toxicómano amateur con aspiraciones a profesional, sino a que Toño apareciera con ¡¡¡los labios pintados de negro!!! Ese toque glam, perdido en el primer LP, lo recuperaría en enero del 81, al cantar en TVE “No es extraño que tú estés loca por mí” tocado con un pendiente de aro, cadena y bola de perla por abajo.

-Ese disco ya está grabado en los estudios Belter, con mejores medios.

-Eduardo: El problema con Belter nunca ha sido por calidad de estudios. En aquella época tenía de los  mejores medios técnicos de España, con un carísimo Fairlight incluido, único en toda Cataluña junto con otro que se había comprado un componente de la Trinca por ¡cinco millones! de los de hace treinta años. Más bien el hándicap era de productores, habituados a Parchís, Manolo Escobar y compañía. Para muestra un botón: figuraban como productores en diferentes discos personas como Llobell, Surribas, Vendrell etc. que, según me aseguró Cifuentes, “no eran productores sino tipos puestos por Belter para vigilar y que no rompiéramos muchas cosas”.

-Pasando a “Bulevar”, comentas algún error de fecha en el libro.


-Eduardo: El álbum “Bulevar” no apareció en el mercado en junio del 80, sino en otoño. A Bilbao llegó a principios de noviembre. En junio apareció como adelanto el single “Es especial”. Este sencillo fue presentado en Aplauso al mes siguiente y Toño comentó que tras el programa tenían sesión fotográfica. Se supone que para la posterior portada de Bulevar. El cantante justificó el adelanto de la canción con la frase “es que el verano tiene algo de especial”. “Ja, ja, ja”, voz robotizada de Toño incluida, está inspirada a  nivel de temática y tratamiento en la tequilera “Las cosas que pasan hoy”, que apareció meses antes. El disco contiene el primer tema cantado por Pepe, "Es decisión"; Risi me comentó que “entonces yo tenía voz de baby”. En cuanto a “Quiero ser un robot”, me ha sorprendido que Johnny declare en los últimos años que no le guste, ya que por entonces me dijo que le gustaba muchísimo ese tema; entonces estaban en onda “moderna”, claro.

-“Es especial”, la versión no acreditada de Sangri-Lás, fue uno de los temas más destacados de Bulevar.

-Eduardo: Sí, y curiosamente a Manolo Fernández no le gustaba mucho. Me dijo “"fue un vacile para que vea la gente que tanto reivindica la movida pop lo fácil que es hacer eso". A mí me encanta, es lo de los temas que más he escuchado nunca.

-Manolo, tras vivir en Bilbao con Toño unos meses tras dejar ambos Burning, se marchó a Vitoria cuando el cantante se afincó en Briviesca.

-Eduardo: Sí, Por cierto, él y su novia bilbaína de esa época compartían piso con otra pareja en la calle Tenerías de Vitoria, creo recordar. Me dijo que había entrado en Burning sin estar muy convencido, poco después de llegar de Londres junto a Carlos Brooking; Carlos entró en Nacha Pop y él en Burning. Manolo fabulaba en aquella época con un viaje a Turquía para obtener sensaciones…  Me parece una persona muy mundana y con mucha clase.


-Turquía… Cuando yo le conocí en la presentación del libro proyectaba un viaje a Tailandia. Y me dijo “Hay que moverse, si dejas de moverte estás muerto”. Pero volviendo al disco, “No es extraño que estés loca por mí” creo que es el tema estrella del disco “Bulevar”. Manolo me contó que el saxo es del fallecido Ricard Roda, y no de Pedro Iturralde como el de “Lujuria”, o incluso de Mikel Slingluff como se había especulado, aunque Mikel ya contó que él entró en Burning después de salir “Bulevar”.  Risi dijo que la canción la  compuso Antonio en Barcelona, y Johnny que en su propia casa, ya que salía poco por entonces al estar Esther embarazada. Tal vez ambas versiones sean compatibles, Toño haría la base en su casa, y la terminaría en los estudios Belter en Barcelona…

-Eduardo: Probablemente. Lo que sé es que Antonio se casó por enero del 80 y Penny debió nacer en verano de aquél año. "No es extraño que tú estés loca por mí", dedicada por Toño a su mujer, la compuso cambiando ya pañales y fue de las últimas de Bulevar en grabarse.

-Manolo me contó que Risi hizo el solo central de un tirón, a primera toma.

-Eduardo: Manolo decía que cuando Risi  estaba en buenas condiciones “tocaba de puta madre”. Ese solo es tan bueno que se llegó a pensar si lo habría grabado un músico de estudio de depurada técnica. Pero en realidad es un riff magnífico, propio de Pepe Risi. Marifé me contó que Risi se planteó estudiar solfeo, pero que “no lo necesitó, porque llevaba la música dentro”… Las relaciones entre Pepe y Manolo no eran muy fluidas. Me contó una anécdota: “Fíjate si andaba grillado Pepe que un día, en Andalucía, estábamos comiendo en una terraza del hotel donde estábamos; Risi se asomó a la ventana de su habitación y amenazó con tirarse, con suicidarse. No le creímos, claro, porque el que quiere suicidarse lo hace pero no lo dice aunque, por si acaso, nos cambiamos de mesa no fuera que nos cayera encima. Al final bajó muy cabreado diciéndonos un "vaya amigos que tengo", entre risas de todos nosotros". En este tiempo de acercamiento al pop una curiosidad es que según cuenta un músico del grupo de Ponferrada, “Menta”, Burning les compuso algunos temas inéditos para el LP que iba a sacar Emi, y que al final no salió. Pienso que podría ser Toño, que era el que componía en dirección pop en esa época. El LP de Menta que nunca se editó circuló en cassettes de copias del máster reducidamente y contenía, según algunos, varias “joyas pop” que quedarán en el olvido… Aunque curiosamente comenta este músico que también les compusieron temas los Barón Rojo, y que tenían buena relación con ambos grupos. Del grupo Menta sólo salió en 1980 un EP de cuatro temas, anterior a este LP inédito.



- Curioso… hay bastantes más inéditos de Toño o Pepe Risi de lo que se piensa. Sí, cuando yo hablé con Manolo estaba totalmente distanciado de Johnny pero también con cierta retranca sobre Risi. Decía que a Pepe “le gustaban mucho las luces de colores”, quería decir que iba más de estrella que él. Pero avancemos un poco más. ¿Y la grabación de “Atrapado en el amor” en 1982? Manolo Fernández cuenta que Paco Palacios hizo la producción y muchos instrumentos, y que luego no le querían pagar, hasta que él se plantó, ¡pero hombre, como mínimo tendremos que pagarle la producción!

Paco Palacios 1982 es el último de abajo



-Eduardo: Claro, pero sobre esto cada uno da su versión. Manolo me dijo que “Risi estaba muy enganchado y no tenia velocidad en los dedos, sobre todo para el punteo de Policía Sideral”, por eso lo hizo Palacios.  Risi me puso años más tarde a parir a Palacios: “Estaba cobrando caché de productor, no lo hacía por la cara, y al final nos dejó tirados; luego nos enteramos que estaba en Asturias tocando con Miguel Ríos”. En cambio, según me comentó otra fuente, “Paco acabó hasta los huevos de esa gente, totalmente drogada y que no cumplían los plazos contratados”.  Se cuentan muchas cosas de ese disco. Lo cierto es que la grabación fue tan caótica que Toño, Risi y Manolo se la pasaron durmiendo entre “disparo y disparo” cuando no tenían que grabar. Antonio en un programa de TVE en enero del 81, al ser preguntado por si iban a grabar a principios de febrero, el cantante corrigió a la presentadora con un “no, no, a mediados, que somos vagos”. La verdad es que tardó mucho más en salir… En ese mismo programa, reivindicaba el nuevo  estilo del grupo, declaró, sin pregunta previa de la presentadora del programa, lo siguiente: “Me gustaría decir que el Burning de ahora no tiene nada que ver con el de hace cinco años, cuando hacíamos un rock muy primitivo”. “Los músicos –añadió- han cambiado”. A Risi “Atrapado en el amor” no le gustaba, me dijo que era  “un disco llorón donde salieron todas las frustraciones de Antonio”.

-Es lo que me contaba Manolo, el bajista. Según él, el rock de Burning cuando él les conoció en 1979, era dinosáurico, le recordaba a Leño, grupos así, alejados de la modernidad que él había conocido en Inglaterra. Y “Bulevar” habría sido un intento de modernizar a Burning, de ponerles no sólo en la movida, sino más de allá de ella, marcando un camino a la movida de mayor calidad. Para él, “Atrapado” está en la misma onda, pero es un disco más oscuro. Volviendo a estos años, sobre la marcha de Lito, Manolo Fernández me dijo que se había creado un conflicto con Lito y otros por un bajo… De todos modos, parece que las relaciones de Antonio y Lito tampoco eran buenas. Supongo que tenía que ver con “los bandos” ya formados en Burning.

-Eduardo: Lo que ocurrió con Manolo es que vendió un bajo que no era suyo para comprar anfetas y demás. Al cabo de una semana apareció por el estudio con ¡una guitarra acústica!

-La maqueta que grabaron Toño y Manolo en 1984 se hizo en Bilbao…

-Luis: Sí, no se grabó en Madrid sino en Bilbao. Concretamente en los estudios Pan Pot, que en aquella época estaban en una paralela a la calle Sabino Arana y ahora cuentan con instalaciones por la zona de Getxo. El propio Manolo comentó entonces que “cuando la peña se enteró de que estábamos grabando allí vinieron algunos para que les produjéramos los discos de sus grupos” . Producción sin dinero de por medio, claro. La maqueta, de cuatro temas, “no hubo manera de venderla porque en ese momento las discográficas estaban instaladas en políticas muy conservadoras”.

-Manolo me dijo que cuando Toño y él se fueron de Madrid a fines de 1983 hacia Bilbao no era para dejar Burning, ya que “éramos yonkis, y ningún yonky deja su fuente de ingresos, que era para nosotros Burning”, por lo tanto, que sólo se había acordado un tiempo sabático.  Hasta que Johnny registró el nombre de Burning en enero de 1984, lo cual impidió el retorno.
Cerveceria Santa Barbara donde se separaron Burning en 1983

-Eduardo: Lo que está claro es que en la primavera de 1984 a mí me dijo que “se habían separado”. Claro está que para entonces ya estaba hecho el registro del nombre. Risi lo que me dijo es que en la cervecería se pactó que cada cual haría su proyecto musical, y que el que Belter eligiera se quedaría con el nombre de Burning. Pero no que Toño y Manolo pensaran volver a tocar con Risi y Johnny. La relación de Lito y Johnny con Toño era mala, difícilmente Toño hubiera contado con ellos para seguir con Burning en Bilbao, reprochaban a Toño su estado con frases como “cada vez te mueves menos en el escenario de hecho polvo que estás”.

-Según Risi inicialmente Toño no planteó excluir a nadie, pero al negarse Johnny a trasladarse a Bilbao dijo que le bastaba con que se fuera Risi.

-Eduardo: Sí, pero yo creo que en el fondo no contaba con Johnny ni Lito. Luego Risi dijo que él tampoco se iba…

-Sí, se lo pensó un poco y dijo que en Bilbao hacía frío…

-Eduardo: Exacto. Entonces se planteó quien se quedaba con el nombre Burning, y Risi estaba dispuesto a que Toño se quedara con el nombre, en Bilbao. Pero Johnny dijo que no, que él era tan Burning como los demás. Y entonces se decidió ese “veremos”, esa espera a ver lo que componían unos y otros. Quizá por eso, nada más irse Toño, ya en enero de 1984 Risi presenta nuevos temas inéditos, que todavía no estaban grabados siquiera en estudio.

-Manolo también culpa a Pepe Risi, que se habría aliado con Johnny. Siempre recuerda esa frase de Pepe “en 1983 Burning se partió en dos y ganaron las noches de rock and roll”.

-Eduardo: El me dijo que Johnny planteó a Pepe que tenían suficiente repertorio para tirar adelante ellos dos, y que Risi aceptó, aunque más tarde se arrepintió.

 -Otros datos…

-Eduardo:  Cifuentes no se casa a finales de los ochenta. Lo hace tras la publicación de “Noches de rock and roll” con Pilar (la “nena”). Que por cierto no salió a fines de 1984 sino en junio de 1984, cuando Belter todavía coleaba. Un disco que se hizo con pocos medios, 800.000 ptas. De la época, según contó Johnny. Una foto de la boda de Johnny  aparece en la contraportada de “Hazme gritar”, que vio la luz en otoño del 85. Por cierto: Pepe Risi le cedió los derechos de “Noches…” como regalo de bodas. Otro dato es que Burning quiso comprarle a Divucsa los masters pero, según Risi, “cuando se enteraron de que íbamos a grabar un disco en directo pasaron de pedirnos 500.000 pesetas a tres kilos. ¿De dónde los íbamos a sacar?”. Vivir para ver… o padecer.

-En 1984 tras la marcha de Toño Risi se desintoxica. Incluso me comentan que estuvo a partir de ahí unos años fuera de las drogas.

-Eduardo: Durante esa grabación estaba Risi en plena cura de desintoxicación. Marifé me dijo que le iba a buscar por la noche al estudio para evitar así que acabara de juerga con agujas de por medio, y que a partir de ahí estuvo desenganchado; que a veces compraba agujas en la farmacia pero luego se arrepentía y las rompía. Johnny me comentó que en aquel trabajo de estudio Risi echó el resto: “Esa vez sí que se lo hizo bien, repitiendo guitarras y voces cuando hizo falta para acabar logrando el que es mi disco favorito de Burning”. En esos años de cura Risi lucía una camiseta que ponía “La heroína fulmina”. Eran los tiempos de la crítica a los estragos de la droga.

-Para Johnny tuvo que ser muy duro lidiar con los músicos de Burning enganchados al jako.

-Eduardo: Desde luego. Aparte de la venta de equipo, etc., estaba la falta de seriedad. Me dijo sobre esto: “Llegábamos a un sitio para tocar y ellos, en vez de hacer lo que tenían que hacer, la prueba de sonido, pasaban de todo y se largaban a buscar jako; llegaban tardísimo y les daba igual el resultado”.

-Estaba el sector “duro” y el que tomaba copas o cosas más suaves…  Aunque también se comenta que las copas del sector digamos blando deslucían la actuación de los Burning en algunos bolos. Porque aquí abstemios no había ninguno, jaja. Seguimos avanzando, ¿Y las producciones de discos Victoria?

-Eduardo: Las vueltas que da la vida. Risi y Johnny acabaron hasta el gorro de la discográfica Victoria en el 87. Dos años antes les habían hecho una producción cara aunque un tanto etérea (“Hazme gritar”). Con “Cuchillo” el asunto fue un desastre. Cifuentes me comentó que “faltaban cosas en el estudio y salió lo que salió”. Y que Victoria había alquilado un estudio barato para hacer el disco. Efectivamente, un sonido de tumbar de espaldas, de maqueta kalimotxera.  Maikol me reconoció entonces que “a mi juicio suena fatal”. “Yo no me oigo el saxo”… A lo mejor no pudieron hacer más, dada la precariedad de medios. Risi me comentó que el problema de este disco no fue la autoproducción, pues en “Regalos…” también se autoprodujeron y sonaba mejor: el problema fue la falta de medios.

- En ese disco hay buenos temas de Johnny, como el célebre Chueca, por donde está la taberna de Angel Sierra.

-Eduardo: Sí, los boquerones con vinagre, jeje. Pero esa taberna era querida por todos los Burning. Toño por ejemplo iba mucho por las tardes, y terminaba por las noches en el pub La Vía Láctea de la calle Valverde. Un sitio magnífico esa taberna, las aceitunas, los boquerones en vinagre y el vermú de grifo. No sólo de rock vive el hombre…

-Regalos para mamá, 1989.

-Eduardo: Respecto a “Regalos para mamá”, Pepe me dijo que “esta vez los de la discográfica se lo han hecho medio bien, sólo medio bien, porque en el extranjero el presupuesto para publicitar un disco es el mismo que para grabarlo, mientras que aquí no ha habido un duro para promoción”. La frase, de mayo del 89, a los pocos días de salir el disco, fue premonitoria. Un vaticinio del fracaso comercial que se avecinaba. Johnny me  reconocería tiempo después, con indisimulada pena, que “Regalos para mamá” había sido “un buen disco tirado a la basura”.


 -Existen muchas versiones sobre el nombre de este disco, lo que significa “mamá”… Johnny habla de una dedicatoria a las mamás de los roqueros… Otros que son las fans ya cuarentonas que traen a sus hijas a los conciertos de Burning… 



-Eduardo:  Risi me dio otra versión más gamberra. El disco iba a salir coincidiendo con el Día de la Madre. De ahí el título que, en la contraportada, iba a añadir la frase “un disco de puta madre” o, como me ironizó Pepe, “de madre puta”. El añadido fue censurado por la discográfica.
 -En este disco, un tema capital es “Como un huracán”, que como ya sabemos, es de Johnny, aunque figure a nombre de Johnny y Risi, como todos los temas de ese disco.
 -Eduardo: Sí. Una curiosidad es que en él, Pepe Risi, que utiliza generalmente la Gibson, de sonido medio-grave, a diferencia de la Fender preferida de Edu Pinilla, de sonidos medio-agudos, utiliza  una Fender Telecaster, muy utilizada en el country o en el soft rock.
 -Curiosamente, Manolo Fernández me contó que Toño, que también era guitarrista, abre “Días de lluvia” con una Fender Telecaster que se acababa de comprar. Bueno, pues muchas gracias por todo.
  -(Eduardo) De nada. Investigar sobre Burning siempre ha sido mi pasión. Y por cierto, el tema “Lujuria” es mi fetiche personal.

Ricardo Moyano, septiembre de 2012

lunes, 13 de agosto de 2012

Burning en la casa de Torrejon


Glosando Burning Veneno del Rock.-  Torrejón y El fin de la década. Un poquito nada más.-


1979 fue el punto culminante de Burning. Entonces ellos mismos no lo sabían, eran jóvenes y arrogantes, creían en el futuro… pero lo cierto es que no lograron ya nunca superar el nivel de su segundo disco “El fin de la década”. En ese año se produjo la edición de su más renombrada entrega a la vez que en lo personal se daba el cambio hacia la madurez que implicó el traslado y la convivencia de todos  en una casa alquilada en Torrejón, dejando, siquiera a medias, las casas en las que habían vivido hasta ahora con sus padres: “Todos vinieron un día a la fiesta en nuestra casa de Torrejón” cantaba Toño en “Un poquito nada más”, una pieza autobiográfica  a ritmo de reggae. Mientras que canciones anteriores o posteriores tenían como protagonistas personajes individuales –Jim Dinamita, el Hermano dealer, Johnny el seco, Cristina, Tono…- en este caso el ritmo jamaicano nos lleva puerta a puerta por la vida colectiva de la propia banda y de quienes les rodeaban en ese año loco y mágico.  

La letra describía los ligues o novias de los miembros de la banda, y los encuentros con amigos que iban a liarla al piso en la ciudad del extrarradio madrileño. “Guau la que se armó…”. Torrejón de Ardoz está a pocos kilómetros de Alcalá de Henares, y entre las dos poblaciones, en el “corredor del Henares”, se alzaba la base militar aérea norteamericana. Al servicio de la base, desde los años cincuenta se habían construido decenas de edificios en el barrio de El Saucar para que fueran ocupados por los militares norteamericanos (en concreto 180 edificios de pisos y 120 chalets). Los yanquis llegaron con sus Phantom y sus armas, pero también trajeron también sus radios FM -la emisora de la base se hizo famosa- y su música de rock and roll que escuchaban en sus ratos libres los marines. Para los españoles de barrio, en aquel mundo dictatorial de los setenta cuya banda sonora era Lola Flores y Manolo Escobar, los gringos eran más la libertad que el imperio. Incluso traían guitarras eléctricas baratas, casi desconocidas por estos lares, que vendían en la puerta de la base… Pepe Risi se hizo con una, la famosa Negrita, aunque en su caso no la compró a ningún soldado, sino a un músico negro de “rithm and blues” que necesitaba desesperadamente dinero.


Los Burning, aun bastante jóvenes, vivían todavía en sus barrios –La Elipa, Batán, el Paseo de Extremadura-, y ensayaban en la Granja del Papi, donde habían compuesto tras dejar atrás sus primeros singles el reciente  primer disco grande “Madrid” y la famosa canción para la película de Fernando Colomo...  Pero el relativo éxito del LP y sobre todo el pelotazo que dieron con el single “Qué hace una chica como tú en un sitio como éste” les movió a alquilar uno de aquellos pisos cerca de la base americana. Se ha discutido si realmente utilizaban el lugar simplemente como local de ensayo o como vivienda comunal. La verdad es intermedia: ciertamente Toño, Risi, Quique, Johnny y Roberto (los cinco Burning de entonces) ensayaban y componían allí, en el salón o en una habitación específica del piso, y todavía no habían dejado de vivir con sus padres… pero también se quedaban muchas noches a dormir y organizaban fiestas.


Torrejón podía parecer una decisión extraña: chicos de barriada, les alejaba aún más del centro de Madrid al que supuestamente se dirigían. Pero es que todavía no había explotado la”movida” de Malasaña. Un año después, incluso menos, lo tendrían claro: sería entonces cuando se  acercaran a ese eje de la nueva música: Chueca, la Gran Vía, etc. Aunque lo harían ya trasladándose cada cual a un domicilio diferente. Eso no resuelve de todos modos la pregunta,  ¿por qué Torrejón ahora, por qué no seguir como estaban, en los barrios? Había una primera razón muy simple, la económica. El alquiler de ese piso como local de ensayo y domicilio ocasional les salía más barato que el Papi. Lo cuenta Roberto Oltra, batería de Burning en esa época:

-Para explicar Torrejón hay que hablar de Rocky, el pipa de Burning, el road manager, el sexto Burning casi, alguien que fue muy importante y con quien nos portamos muy mal fichando luego con Gay Mercader por las pelas… Usábamos entonces una furgoneta que era de esas de nueve plazas con una parte atrás para carga, y la conducía el propio Rocky o bien otro al que llamábamos Plátano. Pero un día fallaron en un bolo, y Rocky nos mandó a otro conductor con una pinta siniestra, alto, fuerte, hoy nunca me metería en una furgoneta con alguien con esa pinta... Venía también con una furgoneta distinta, que estaba pintada la parte de abajo blanca y la de arriba azul, y le había puesto un escudo de Madrid con el oso y el madroño, así que parecía un coche oficial de la policía municipal, y aparcaba donde le daba la gana, jaja. Este conductor nos llevó a un festival en Gijón, el Carrizo Pop, en una discoteca donde por cierto hacían bingo ilegal, aun no estaba autorizado… El conductor se ponía ciego de pacharán, y con las mismas tiraba luego para Madrid. Total, que en el camino el chófer nos comentó que él vivía en la colonia militar USA en Torrejón, porque había pisos muy baratos, 11.000 ptas. mes. Nos gustó la idea, y alquilamos un piso en su mismo edificio en la planta baja, el conductor vivía en el segundo, encima de nosotros.

Otra motivación, eso sí, podía ser que ese edificio en concreto se estaba convirtiendo aceleradamente en un núcleo de músicos. La famosa idea de la incipiente colonia artística de Torrejón, que quedó en nada al llegar la movida del centro... En cualquier caso, fuera o no casual, el traslado de los Burning a este piso motivó la conexión con músicos que se movían por Alcalá tocando para los militares música pachanguera o alternativamente en grupos más serios –en la época, muchos combinaban la música que les gustaba, el rock, con la música de baile o verbenas para ganar dinero-. Músicos que fueron muy importantes en Burning en los años siguientes, y sin los que no pueden entenderse los cambios futuros de formación; Torrejón/Alcalá representó un vivero para Burning, de donde nutrieron su nueva sección rítmica  este mismo año, y el  más importante saxofonista de Burning, que se incorporó al año siguiente. En esa onda estaban el alcalaíno Lito (que pasaría a ser el batería de Burning cuando Roberto Oltra se marchara, es decir, ya en el invierno de 1979), el gallego Manolo Fernández (bajista a partir de mediados de año tras la inmediata defección de Quique “Lastrumg”) y  el saxofonista Mikel Slingluff (que también entró en Burning en 1980, y de hecho era hijo de un matrimonio mixto, de un controlador aéreo militar estadounidense de la propia base de Torrejón, y madre española).

Los Jaguars un grupo de los sesenta compuesto por militares USA de Torrejón


Pero aún debemos añadir importantes colaboradores, dos guitarristas notables, el argentino Guillermo Moreno “Pichacho”, que venía huyendo de la dictadura argentina, bajo la cual incluso había sufrido tortura, y Paco Palacios, que empezaba a descollar como lo que pronto sería, uno de los mejores guitarristas de rock español. Ni Pichacho ni Palacios llegarían a integrarse en Burning, aunque ambos colaboraron con ellos: Pichacho, muy amigo sobre todo de Pepe Risi, ya en el nuevo LP y en otros posteriores; Palacios sólo en el disco “Atrapado en el amor”, ya en 1982, pero eso sí, con un rol relevante, de productor y guitarrista principal.

Ubiquemos a los músicos. En el mismo edificio que habían alquilado Burning, además del chófer que ocupaba el piso superior, en un piso grande, más arriba, vivía el  director de cine Julián Núñez junto con el gallego Manolo Fernández, que por entonces tenía su propia banda. De hecho ya tenía mucha amistad con los Burning, y Toño le cita en el tema “Un poquito nada más” cuando habla de Chusa, en realidad la mujer de Manolo por entonces (“Chusa tuvo gemelos, pero ninguno sobrevivió”, y es que Manolo y su mujer tenían ya un hijo, y ésta se había quedado embarazada de gemelos… que no llegaron a nacer). En este mismo piso grande vivía Bibi Andersen con su novio de por entonces, y el citado guitarrista argentino Pichacho, que pronto se hará íntimo de Risi. Además, enfrente, otro piso era ocupado por un grupo puertoriqueño de salsa que todos recuerdan como excepcional. Ese grupo se llamaba “Un poquito de todo”, y ese nombre dio la pista a Burning para llamar a su tema autobiográfico “Un poquito nada más”, según nos dice Manolo Fernández. También vive allí el percusionista Yiyo, que también  llegará a tocar puntualmente en el disco “El fin de la década”.

No quiere eso decir que todo el edificio lo ocupara gente del mundillo. Roberto Oltra recuerda que mayormente vivían allí pese a todo los marines americanos con sus familias.
-Nuestro piso era un bajo, estaba a la altura de la calle, y los niños de los americanos se ponían a mirarnos ensayar asomándose a través de la ventana…

Phantom de la epoca en Torrejon


Esta mezcla peculiar, contra natura, de disciplinados militares U.S.A. y músicos del rock pionero español de disipada vida, se prolongaba en los pocos bares de la zona. Hay que huir sin embargo de la mitificación del lugar como un emporio artístico. Es inevitable que las canciones de “El fin de la década” apelen a la fantasía… “Cuando llegaron las chicas del Pinky fue cuando aquello se calentó”, dice de nuevo “Un poquito nada más”. ¿Estaba aquello lleno de bares de rock y ambiente bohemio?

-Qué va. El “Pinky”- dice Roberto Oltra- era simplemente un bar junto a la base americana, frecuentado por los militares. Un sencillo bar de tapas y raciones, con una tortilla estupenda eso sí, y que tenía una jukebox donde podíamos pinchar éxitos del rock inglés y americano. Yo realmente escuché a los Rolling Stones muchas veces en esa máquina de monedas, y no era fácil escuchar a los Rolling en España por entonces. En el barrio más que nada vivían los americanos.



Algunas chicas sí había, pese a todo; la canción no mentía. Estaban como siempre las fans que se venían de los bolos en la furgoneta y se pasaban algunos días con ellos en Torrejón. O las del lugar que se dejaban caer por el Pinky. Los Burning citan a la “Cherry” en los créditos del disco... Pero todos coinciden en que más que lumis, lo que había en el bar eran  simples chicas del lugar con ganas de pasarlo bien, que  a veces se unían a las fiestas en el piso. Y hasta el piso llegaba a veces Tono, el dueño del Pentagrama,  otro gallego que traía marisco de su tierra, rumiaba su reciente separación y la distancia con su hija Paula, reflejada en la balada del disco, “Lo que el tiempo no borró”. Pero el cocinero más famoso en la casa no había que buscarlo fuera, era el propio Risi, que tenía dos especialidades, una los spaghettis al costo, pasta con un suave tamiz de marihuana; y otra que el batera Roberto Oltra recuerda más, un plato simple, los increíbles huevos fritos con patatas del Pepe…

-Nunca he comido huevos fritos como esos… La verdad es que no vivíamos fijos allí, pero entrábamos y salíamos de aquella casa. Un día llegué y estaba Pepe improvisando con la Negrita sobre un disco de Lou Reed, y me puse a tocar con él. Ahí, entre copas y música, con Risi, capté la esencia de la música de Lou…

La grabación del LP “El fin de la década” en Barcelona a lo largo de varias sesiones en el invierno de 1979 es en fin bastante compleja, y no es ajena a la conexión con Torrejón, ya que acuden a los conocidos para completar la grabación, como refuerzo o para suplir los problemas con la percusión: Roberto el batería solo toca dos temas, y tras una discusión con Toño abandona Burning en plena grabación. Se las arreglan como pueden, y en lo que falta asume la batería en un tema el propio Risi, en otro Yiyo hace percusión, y Ramiro Penas (de Leño) toca la batería en cuatro canciones. Finalmente fichan a Lito, que sin haber tocado ni una nota es el que llega a tiempo para la sesión fotográfica y  el que sale en el disco… En las guitarras a su vez invitan a Pichacho a que toque en varios de los cortes, aprovechando que estaba en Barcelona grabando con su propia banda. Pero sólo se le acredita en “Las chicas del drugstore”, cuyo solo central de guitarra ejecuta; y que es cuando supuestamente aparecen por el estudio azafatas de Iberia amenizando con poses sexys la grabación, lo cual sostienen Johnny y Oriol Llopis, y niegan Quique Pérez y el productor Tudela.  Lo que sí está claro es que quien pisaba el estudio eran los amigos catalanes omnipresentes en la época, como el citado Oriol Llopis y su novia de entonces, que se llevaban a los Burning al bar Marsella a tomar absenta de 60º en compañía de lumis septuagenarias…

El año 1979 fue un año feliz, aunque empezaba a introducirse la droga con fuerza, algo que llevaban casi en privado Antonio el cantante y Pepe Risi, pero que pronto fue un secreto a voces. Quique el fundador y manager-administrador se había ido, y los bandos empezaban a gestarse, con Toño cada vez más amigo de Manolo, el nuevo bajista,  y distanciándose lentamente de Risi. Las relaciones sentimentales también afectaban: Pepe había dejado a su novia de siempre, la discreta  Loly, y estaba con Emma, una chica con pretensiones de modelo, o quizá para ser más realistas más de actriz del despate de la llamada "apertura",   que había salido ya desnuda en Interviú y Fotogramas y estaba mucho más en la onda de desparrame en la que se movía la banda ahora. Toño a su vez había seguido el camino contrario, dejó a Puri, su guapa novia del barrio de la Concepción, y se había unido a Esther, una burgalesa formal del pueblo de Briviesca a la que había conocido en un bolo en las fiestas del lugar y con la que había experimentado un súbito y extraño flechazo. Hay boda y embarazo de Esther, Toño se va a vivir a un piso en Madrid que le han conseguido los padres de su reciente  esposa. A los pocos meses nacerá Penny.  Risi entretanto se traslada a la calle Caballero de Gracia (con vistas a Jardines) con Emma. Johnny se muda junto a Julián Nuñez y otros jóvenes metidos en el arte a una buhardilla en Chueca.  El acercamiento al centro y a la movida ha comenzado, pero también la disgregación del núcleo de Burning. Ya no componen juntos, y Toño y Manolo, ya muy metidos en la heroína, empujan a la banda hacia el pop. Risi  tampoco se aparta de las agujas, y empieza a perder peso en la línea musical de la banda. El cisma se está gestando lentamente. “Bulevar”, el siguiente disco, está liderado por Toño, y prácticamente no hay temas compuestos a medias. A estas alturas, ensayan ya en un local de Ajalvir, y han dejado la casa de Torrejón, que es sólo un bonito recuerdo que ha durado un año; eso sí, un año intenso y fructífero.

 Tampoco es que se hicieran demasiadas ilusiones: “Un poquito nada más es todo lo que espero de tí…”.

Postdata en 2012: La foto de “Un poquito nada más” se ha vuelto sepia. Hace muchos años que los americanos se han ido de la base; ya no existe la guerra fría. Toño y Risi también nos dijeron adiós, al igual que Paco Palacios. Manolo y Lito están fuera de Burning… Pero de los de Alcalá continúa Mikel Slingluff tocando el saxo junto a Johnny, con su “feeling” de siempre. En Torrejón queda el Pinky, que se anuncia como el antiguo bar de los yanquis, reconvertido ahora en familiar restaurante-barbacoa… Y el rock, que nunca muere, se ha apropiado del piso de los Burning. Yiyo sigue viviendo en el edificio, y sobre los nuevos tiempos nos cuenta Javier, responsable de Kasperlemusic:

-El Pinky sigue abierto, son famosas sus costillas a la barbacoa. El Yiyo sigue haciendo sus cosillas en la música y en cualquier curro que le sale. El piso que tenían los Burning es ahora un local que tenemos nosotros alquilado. Casualidades de la vida, nosotros montamos en ese local un estudio de grabación y sello discográfico (Kasperlemusic) sin saber nada de la historia que tenía ese sitio hasta que un día vino Yiyo (vecino del bloque) y nos la contó. Nos gustaría quedar con Johnny e invitarle a visitarnos, podemos comernos unas costillas en el Pinky, jeje, y que nos contara de primera mano las aventuras y desventuras que pasaron en esos años...

Carlos S. nos da detalles directos sobre el piso de los Burning, tras una reciente visita:

-El piso es un bajo que da a la calle de atrás. Enfrente están los chalets de los americanos. Cerca del famoso puente de los americanos. En el valle del Henares hay muchas viviendas de ese estilo. Hechas en los años sesenta, los bajos antes eran viviendas con rejas. Muchas han sido convertidas en negocios, y la entrada, que antes se hacía por el portal, como el resto de los vecinos, pero sin escalones, o con muy pocos escalones, ahora se realiza por una puerta directa a la calle. El "Pinky's" está muy cerca, a unos 200 m.

*Restaurante Pinky’s-Barbacoa, Plaza Grande 6, Torrejón de Ardoz.

Agosto 2012 Ricardo Moyano

miércoles, 25 de julio de 2012

GLOSANDO BURNING VENENO DEL ROCK. JOSE ANGEL.

La autoría de las canciones en Burning.- 


 José Angel es de los más antiguos fans de Burning sin duda: fue a su primer concierto nada menos que en 1977 en la M&M -tenía entonces 12 años, pero Ramoncín se empeño en que fuera a ese concierto, y convenció a su padre, que logró colarle-. Luego ha conocido a todos los miembros de la banda y mantuvo amistad con Pepe Risi y en particular con Johnny, con el cual se encuentra a menudo en el bar Cocodrilo. Aprecia el trabajo de documentación de “Burning veneno del rock”, que califica de libro muy digno, pero con toda amabilidad se presta a añadir datos y rectificar otros:

 -Hay algunos errores menores. El Cocodrilo se abrió en octubre de 1988, por ejemplo.

 -Al hilo de eso, ¿cómo fue los de los bares de Tono Ruiz el del Penta y de Johnny? Hay cierta confusión, que si Johnny tuvo otro bar antes, o empezó con el último bar de Tono.

 - El Cocodrilo se fundo en el 88 con menos metros que ahora una vez que Pilar, su hijo Julián y Johnny se instalaron en Surbatan ya que la buhardilla de Chueca, donde habían vivido hasta entonces, se les quedo pequeña. Johnny no llego a llevar ningún bar antes que ese. Tono no llego a tener otro bar despues del Penta, aunque estaba en ello cuando su muerte y, menos como Cocodrilo. El nombre del bar de Johnny no viene de ahí sino por la canción “Cocodrile rock” de Elton John del cual Johnny es un gran fan, lo que pasa que en alguna declaración en prensa se tomó la licencia de contar lo de Tono…

 -Más apuntes sobre “Veneno del rock”… -Pues otra matización es que las últimas canciones cañeras que compuso Pepe Risi en 1996 tienen esa fuerza no por un retorno al glam sino porque Risi estaba muy influido en ese tiempo por “Guns and Roses”. El día antes de morirse Pepe nos pidió que le compráramos una revista sobre los Guns que salió ese día.

 -Es cierto. Creo que amaba también el disco de Slash “Snakepit”, que ponía a todas horas.

 - Sí. Quizá lo que yo matizaría más en el libro es esa visión de que Johnny ha compuesto pocos temas. Para mí Johnny es un compositor tan relevante como lo fue Toño, y sólo algo menos que Pepe Risi. Johnny y Pepe en realidad componían poco juntos. El error más transcedente del libro es en ese sentido dar a entender que “Como un huracán” puede ser un tema más de Risi que de Johnny aunque esté firmado por los dos. O que su letra se refiera al recuerdo de Toño por parte de Risi. Qué va, es un tema en el que la letra es totalmente de Johnny, lo mismo que la música, salvo en este caso algunos arreglos de guitarra que aportó Pepe. Y esto lo se porque Johnny siempre lleva un cuaderno para apuntar letras que se le ocurren o frases, y yo mismo observé como la letra iba creciendo poco a poco. Estuve en su casa y vi como iba componiendo la melodía y acordes al piano. Ya tenía claro que iria en una onda “Sweet Virginia” desde el principio. Pero por si esto no bastara, puedo aportar más pruebas: Que Johnny se la presentó a Pepe, y que Pepe cantaba siempre lo compuesto por él y más si son baladas, ¿por qué cedérsela a Johnny cuando no lo hizo antes ni después con ningun tema?. Además es sabido que los “Doors” no era un grupo muy de pepe y sí muy de Johnny y por ejemplo ahora la cantan mencionando a los Stones ¿por qué no lo hizo pepe antes?. Para mí es una canción especial porque en julio del 96 me casé y unos días antes ellos tocaron y nos dedicaron esta canción. Respecto al origen de la letra, mejor no entrar en detalles personales, digamos que son vivencias de Johnny.

 - La cuestión no admite duda, pues el propio entorno familiar de Pepe ha confirmado que esta canción es de Johnny. Hay otras canciones de origen oscuro. Está ya acreditado que Pepe Risi nunca estuvo en prisión, solo detenido policialmente algunas veces, y eso mismo ocurrió cuando fue detenido bajo denuncia de estupro, justo el día que se presentaba el disco “Madrid” en 1978, en el Teatro Martín, como me contó el batería Roberto Oltra hace poco. Pepe sólo estuvo unas horas detenido en la D.G.S. en Puerta del Sol, y las gestiones de Quique Pérez, que ejercía de manager también, entre otros, consiguieron que fuera puesto en libertad a las pocas horas. Pero eso nos lleva a cuestionar que temas como “Johnny el seco” o “Tú de azul y yo no” respondan a vivencias propias carcelarias.

 -Pepe estuvo detenido bastantes veces, pero en prisión no, en efecto. “Johnny el seco” es un colega de la Elipa delincuente habitual. “Tu de azul y yo no” no tiene que ver con la prisión, va sobre los policias municipales y experiencias malas con ellos y la moto de Pepe, más de una vez salía del Penta a las 5 o 6 de la mañana y cogía la moto con las dos ruedas pinchadas y ponía rumbo a la Elipa con las gafas de sol puestas y bueno los munipas o pitufos se cebaban con él.

 -Pero ahí habla de “los de arriba pisan de tacón”…

 -Sí, pero es que ahí mezcla su cabreo con algún vecino desconsiderado de cuando estuvo viviendo en Caballero de gracia con vistas a Jardines. En prisión no estuvo Pepe, pero sí estuvo alguna vez en calabozos por temas de drogas, y por denuncias de Enma, fue una relación muy conflictiva. 

-¿”Hermano”?, la canta Toño, pero es letra y música de Risi. Risi no tenía hermanos sino hermanas. ¿Se refiere a algún amigo concreto?

 -Sí, como ahora “brother” se utilizaba para definir a tu mejor amigo; el mejor amigo de Pepe en esa época pasaba blanca de pastel en la plaza de Manuel Becerra... Y acabó mal.

-También se discute la autoría de “Balada para una viuda”, en este caso a favor de Johnny.

 -Cierto. En un momento Johnny me habló de la canción y de algún párrafo de su letra, y estaba casi como luego se grabó, a los dos meses le desapareció la libreta y.....Toño dijo que no sabía nada. Lo cierto es que apareció la canción acreditada a Toño, hubo sus más y sus menos. En los Stones Jagger y sobre todo Richards hacen esto mucho como dicen Ronnie y Bill, jeje.

 -Por último, un supuesto inédito que cantaban desde allá por 1984 y tocaron por ejemplo en en “La Bola de cristal” en televisión, “Lágrimas dulces”. Se dice que en realidad lo convirtieron en “Dieron las diez”, es decir que sería ese tema pero con una letra previa.

 - Sí, se convirtió en “Dieron las diez”, ralentizando el tempo como mandaba Lou. Yo pude escucharla en televisión.

-Cuéntanos alguna anécdota de Burning que aún no se sepa. -Por ejemplo, la gente pregunta de donde viene lo de llamar Johnny y Toño a los músicos de Burning. Y es que los dos se llamaban igual: Juan Antonio. Y a los dos les llamaban “Johnny” precisamente. Es que en los 70 en Madrid todo el mundo tenía seudónimo, mayormente motes o el nombre en ingles… Total que decidieron echarlo a suertes y cayó el Johnny a Johnny, ja,ja.

 Ricardo Moyano. Julio de 2012

jueves, 10 de mayo de 2012

Glosando Burning Veneno del rock. Ultimas grabaciones y conciertos de Pepe Risi

Ultimos bolos y grabaciones de Pepe Risi.- 

 En el libro “Burning veneno del rock” se ha recreado la actividad de Pepe Risi con Burning en sus últimos años con toda la fidelidad posible. Sin embargo, hay algunos errores y también hay nuevos datos en estos últimos años que merecen ser rectificados e incorporados: 

1)Ultimas grabaciones en estudio de Pepe Risi.

Dejando aparte las maquetas que grabó en 1996 con Burning, y que se reflejarían en el disco póstumo “Sin miedo a perder”, y la grabación en vivo en la sala Bikini de Barcelona para Loquillo en diciembre de 1996, sólo existen dos grabaciones de Pepe tras el disco “No mires atrás” de 1993. Eran duros años discográficamente, y los Burning trabajaban para un posible disco acústico que no salió en vida del Risi. Las dos excepciones en que entró Pepe en un estudio fueron la grabación en Valencia para “Una sonrisa terrible” en 1996, y la grabación para el disco de homenaje a Stukas en Avilés.-

 1.1.Sobre la grabación de “Chicas del drugstore” con el grupo “Una Sonrisa Terrible” en febrero de 1996 en Valencia contamos ahora con la amable y pormenorizada explicación de Dani Carmona, baterista y colider junto a Isa “Terrible” de la banda. La colaboración a raíz de la grabación del tema para el disco “Tributo para ellos” del sello castellonense “No tomorrow”. Cada banda tenía que grabar una versión de Burning, e Isa había elegido “Chicas del drugstore”. A Isa le encantaban los Burning, y ese tema, de aire Lou Reed, era uno de sus preferidos. La versión ya estaba grabada pero Isa quería que tocaran además los mismísimos Johnny y Risi, lo que era poner el listón muy alto. Dani y el resto del grupo lo veían imposible, ¡si los Burning no conocían siquiera a Isabel!, pero lo cierto es que la chica no se arrugó, les llamó, y ante la sorpresa del grupo valenciano, aceptaron tocar. El problema esa sólo fijar el momento para que los Burning acudieran a los estudios “Experience” que regentaba Daniel en Alboraya. La oportunidad para ello fue un concierto que los madrileños daban en Manises. Fijaron que al día siguiente del concierto Pepe y Johnny acudirían a los estudios a grabar. Y así lo hicieron. 

Nos lo cuenta Daniel: 
-(Dani): El germen de Una Sonrisa Terrible es esa canción. Isa ,superfan de burning ,me propone a mí hacer una versión (ella estaba en ese momento sin grupo) y me comenta que le molaría que grabaran Risi y Jonhy. Te aseguro que provocó risas entre los amigos .- ¿porqué iban a venir?, ¿sin conocerte, porqué se iban a meter en este rollo?-....en fin, ...Isa sólo contestó, “ ¿Porqué no?”. Les llamó y no hubo dudas, aceptaron encantados. Pensamos en alguien para completar el combo (que fuera fan de burning), llamamos a Julio Milla (bajista en ese momento) , y el set lo completaba "chevi" a la guitarra ( ahora es una estrella del folk, ...instrumentos raros....ya sabes, creo que se cambió el nombre por Efrén? ). Así se formó UST. La canción si no recuerdo mal la escogió Isa, era de sus favoritas. Ellos aprovecharon un bolo que tenían en Valencia (en KU manises concretamente) para venir al día siguiente al estudio. Fue de las experiencias más increíbles que hemos vivido, ¡Qué tios más cariñosos! Allí se respiraba la magia. Le comentamos a Risi que habíamos cambiado el tono de la canción y Johny nos replica (amablemente ) “No le mareéis por favor”. Y es que a Risi se le veía ya que estaba malito. Pero Pepe saltó a puntear la canción en el nuevo tono sin dudar ni una nota mirando a johny como diciendo : “No marees tú”. Grabaron los dos a la primera. Fue increible, un sueño. La siguiente vez que fuimos a verlos en Requena, todavía con las sensaciones en el cuerpo, le llevábamos a Pepe una canción que le hicimos (sólo la tiene él, nadie más la oyó.) ..Y viendo el concierto con Isa cuando llego “Las chicas del Drugstore” , Risi envió al manager a por Isa para subirla al escenario a cantar. Como puedes imaginar flotábamos. Yo no podía parar de llorar mientras intentaba hacer una foto decente. Lloro otra vez de acordarme… (email al autor Abril 2012).

La admiración de la banda valenciana quedó reflejada también gráficamente en su primer LP, donde se reproducía también el tema:



 Burning tocó con bastante frecuencia en esos años en Valencia. De hecho ya habían tocado en The Central (Manises) el 6/5/1994 (tras la presentación de No mires atrás en la sala Sukursal en Enero), y volverían a hacerlo varias veces más, como en esos conciertos en Ku (Manises) y en Requena que cita Dani, hasta el penúltimo concierto de Pepe Risi en abril de 1997 en la sala Akuarela.

Isa Terrible con Pepe Risi Fanzine Matarile junio 1995?


1.2    Grabación en el homenaje a Stukas.- Otras dudas habían surgido sobre el momento de la que sería última grabación de Pepe Risi, el tema de homenaje a Stukas “Reinas de la noche”, y sobre la comparecencia de Burning en el concierto de homenaje a la banda asturiana. Algunos creen recordar a Pepe Risi tocando en junio de 1997, cuando realmente ya para entonces había fallecido. Pero sí es verdad que Pepe Risi tocó con Burning en Avilés, pero no en ese concierto, sino antes en otro extraficial con motivo de la grabación. Ello no sucedió en otoño de 1996 como se especuló en el libro, sino más tarde aún, apenas tres meses antes de la muerte de Pepe, el 7 de febrero de 1997, en los estudios La Factoría, de Avilés (Asturias), el mismo día que grabó La Destilería su tema de homenaje. Tras la grabación siguió un concierto improvisado de ambos grupos. Cuando se celebrara el concierto oficial de homenaje a Stukas, en junio de 1997, Pepe Risi ya había fallecido, por lo que fue uno de los primeros conciertos que los Burning dieron ya tras el fallecimiento del genial guitarrista. Nos lo cuentan con detalle los propios miembros de Stukas: -La grabación del disco-homenaje se hizo en los estudios LA FACTORÍA de Avilés. BURNING registró su versión de "Reinas de la noche" el 7 de febrero de 1997, y en ella participó Pepe Risi. Al día siguiente, el Ayuntamiento de Avilés organizó un concierto-homenaje a STUKAS en el que participaron LA DESTILERÍA y BURNING. El 28 de junio de 1997, se celebró el concierto-homenaje "oficial" a STUKAS, donde el Ayuntamiento de Langreo entregó la medalla de oro al grupo, durante las fiestas de San Pedro de La Felguera, y en el que participaron TODOS LOS GRUPOS que grabaron el disco-homenaje. En este concierto, ya no estaba Pepe Risi.



 2) Ultimos conciertos de Pepe Risi.-

¿Y las actuaciones en vivo de Pepe? Porque a Pepe, ya lo sabemos todos, le gustaba más la carretera y la cercanía del público que los estudios de grabación. En directo es donde daba lo mejor de sí. “Cuando te subes al escenario tienes que creerte el mejor…”. Pues Pepe nunca dejó de tocar. De hecho esos últimos meses de su vida tocó intensamente, sabiendo que era el final. Arrancando del concierto en la sala Bikini de Barcelona con Loquillo y los Trogloditas en diciembre de 1996, la estancia de Pepe la capital catalana duró pocos días, pues el fin de semana siguiente, el viernes 27 de diciembre de 1996, Burning tocó en Huesca en la localidad de Monzón en la nave de la Azucarera, habilitada para conciertos de rock, junto a los grupos Kelean y Bato Ziego. Tras la grabación y el concierto en Asturias de febrero de 1997, Pepe Risi continuó tocando con Burning. En el libro datamos dos conciertos, el de Valencia el 14 de marzo de 1997 en la Sala Akuarela, y el del sábado 29 de marzo de 1997 en Carbonero el Mayor (Segovia, que sería el último, pues en abril es ingresado ya en el hospital.
Pero entre ambos conciertos hubo otro omitido en el libro, en la sala Moby Dick en Madrid, que fue su despedida de su querida ciudad, y no el concierto en Revolver en noviembre de 1996. Por tanto, Risi, a pesar de que se encontraba muy enfermo, tocó todo el mes de marzo. La sala Moby Dick, en la avenida de Brasil, por la zona de Cuatro Caminos, y abierta desde 1992, está situada en una zona “pija”, y el siempre chuleta Pepe nunca perdía su humor tuvo una de sus ocurrencias al saludar, que se convirtió en una frase mítica: -¡Nunca habíamos tocado tan al norte!.
Y es que Pepe Risi, de la estirpe de Keith Richards, nunca concebía un fin de semana sin subirse a tocar rock. Cuando dejó de hacerlo fue para ingresar directamente en el hospital en el que diría su último adiós. Dos días antes de morir Pepe llama desde el hospital a Loquillo al dúplex en que éste vivía con Oscar Aibar. Pero Loco no está, y es Aibar quien atiende la llamada, y así, por casualidad, el cineasta tuvo la oportunidad de escuchar la última etapa de esas conversaciones con Risi que registraría en tres horas de cinta… Y es que Risi quería que se escribiera la historia de la banda… Ricardo Moyano. Mayo de 2012.

Glosando Burning Veneno del rock. Gardoqui Bateria de Burning...

ARDOQUI, BATERIA DE BURNING.

 Jaime Gimenez Arbe, “El Solitario”, famoso atracador –o “expropiador”- de bancos, ha escrito en su libro de memorias sus correrías personales desde finales de los años 60. Describe como su mejor amigo a José Antonio Martín “Gardoqui”, que sufrió igualmente condenas por delitos contra la propiedad y tráfico de drogas. Para El Solitario, Gardoqui, preso en la cárcel de Picassent, tuvo la desgracia de caer en los años 80 en la lacra de la heroína. Lo que relaciona a Gardoqui e indirectamente al Solitario con Burning es que los dos delincuentes formaron un grupo de rock a comienzos de los 70, llegando a tocar –como los Burning- en la discoteca Argentina de San Blas, y que Gardoqui fue posteriormente batería durante algún tiempo de la banda de La Elipa. De hecho la similitud de su nombre con el del cantante Toño (José Antonio y Juan Antonio) dio lugar a confusiones cuando por ejemplo en 1982 se publicó la noticia de la detención del cantante, cuando quien había sido detenido era el baterista. Pero el episodio está lleno de dudas. ¿Cuándo fue realmente batería de Burning “Gardoqui” y por cuanto tiempo?. Hemos manejado como fecha posible el año 1976, cuando el primer batería Tito Estepa abandona la banda para irse con su novia, y antes de que entrara en la formación Ildefonso García ya en 1977. En ese tiempo convulso de milis y escasas actuaciones pasaron varios bateristas por el grupo de La Elipa, algunos también delincuentes como Sami, de San Blas, detenido al día siguiente de dejar la banda.

No obstante, el propio J.A. Gardoqui sitúa su presencia en Burning tras la grabación de “Atrapado en el amor”, o sea hacia 1982-1983. Añade que grabó varios temas, que quedaron en maqueta, y que estuvo en un par de giras del grupo. Es verdad que en ese tiempo Lito dejó un tiempo la banda, Daniel Assante tampoco estaba de forma fija en el grupo. Coincidiría entonces su unión a los Burning con esa noticia de la detención de un músico del grupo… Incluso habría que plantearse si no fue Gardoqui también el que grabó los temas en Bilbao junto a Toño y Manuel Fernández, y si estos son al menos algunos de esos temas maqueteros a que se refiere Gardoqui.

Pero todo esto parece falso: Manuel sólo recuerda como baterías de Burning de esa época a Lito y a Dani…Y en el libro de Alfred Crespo "Burning Madrid" (2012) la banda limita la presencia de Gardoqui a unos ensayos en el período de salida del primer batera Tito Estepa, es decir, como decimos, en 1976. Así pues, ni fue en 1982 ni por supuesto  Gardoqui estuvo dos años con los Burning, como el mismo sostiene. Las maquetas a las que alude serían los temas que se estaban gestando y que entrarían más tarde, mucho más tarde, en el LP "Madrid".

Lo que sí está claro es que en esos años duros de los finales de los sesenta y principios de los setenta, en esos barrios de extrarradio, San Blas, La Elipa, Carabanchel…, se desarrollaba una auténtica simbiosis entre el mundo de la delincuencia juvenil y el naciente rock urbano. En el libro de “El Solitario” queda claro como se agenciaban instrumentos musicales imposibles para sus recursos mediante un palo a la correspondiente tienda. Reproducimos unos fragmentos del texto relacionados con este episodio y con Gardoqui: “Aquel año (se refiere a 1970), a algunos jóvenes de la Conce se nos ocurrió formar un grupo musical. Yo tocaba el órgano electrónico y mi amigo José Antonio Martín Gardoqui se encargaba de hacer sonar la batería. Lo hacía muy bien y, con el tiempo, llegaría a integrar la mítica banda de rock Burning, la que cantaba aquello de «¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?». José Antonio tuvo una influencia determinante en mi gusto por el rock. Él disponía de una amplia colección de discos de vinilo en la que no podían faltar temas de los mejores grupos de rock. Gracias a él tuve acceso a algunas canciones prohibidas por la dictadura… Así se explica que tres menores de edad a bordo de un Seat 1.500 familiar llegásemos sobre las cinco de la madrugada a aquella tienda de la calle Jorge Juan sin el menor problema. Tatu se quedó en el coche, con el motor en marcha, preparado para la huida. Mientras, José Antonio y yo franqueamos la puerta utilizando la alta tecnología española: rompiendo el cristal con un adoquín que habíamos encontrado en una obra cercana. En pocos minutos nos hicimos con un equipo amplificador de voces, altavoces, micrófonos y cuatro guitarras eléctricas, que cargamos en el amplio Seat. No nos vio nadie o, al menos, como en la canción de Rubén Blades Pedro Navaja, no hubo curiosos, no hubo preguntas, nadie salió… Abandonamos el lugar de los hechos tranquilamente. Aparcamos el coche en un descampado del barrio y nos quedamos dormidos dentro, junto a los instrumentos incautados. Quedaba claro que como profesionales del robo éramos un de sastre, pero la expropiación había sido un rotundo éxito. A esas alturas, ya teníamos otro local de ensayo y habían cambiado también algunos componentes de la banda. A la guitarra estaba Pablo, al que apodábamos El marmolista porque en su casa, donde ensayábamos, su padre tenía un taller de lápidas para tumbas; José Antonio, más conocido por Pichita de oro por razones obvias, tocaba la batería; al bajo, Iñaki; y quien esto escribe tocaba el órgano electrónico. Guardamos los instrumentos que le habíamos birlado a Sabino el facha en un local anexo al taller del marmolista, que estaba muy cerca de la Plaza Bami, instalamos los que íbamos a usar y los probamos. Sonaban de maravilla.” Posteriormente, “El Solitario” vuelve a citar a Gardoqui: “Muchos años después, ya en la década de los ochenta, caería en las garras de la heroína, adicción que estuvo a punto de costarle la vida, y causante de que no prosperase como batería, que por entonces (se refiere a los principios de los setenta) tocaba muy bien…. En la actualidad, como una sombra de lo que fue, toca la batería en la banda de la prisión de Picassent”. (“Me llamaban el Solitario. Autobiografía de un expropiador de bancos. Jaime Gimenez Arbe”. Editorial Txalaparta, 2009). Muchos capítulos de este libro se pueden leer en la aplicación Google Books.

lunes, 26 de marzo de 2012

Glosando Burning Veneno del rock. El ultimo concierto de Toño Martín

El último concierto de Toño Martín, Sala Bolos (Bilbao) 1983




La formación clásica de Burning (Toño, Pepe Risi, Johnny, con el acompañamiento de un baterista y bajista cambiante y de Mikel Slingluff al saxo) surgió en 1972-1974 y se rompió a fines de 1983. Para entonces la batería la alternaban Lito y Daniel Assante, y en el bajo estaba desde hacía algunos años Manuel Fernández, que había sustituido al fundador Quique Pérez. Cuando Burning se quiebra, Pepe Risi y Johnny se quedaron en Madrid, Johnny registra el nombre a espaldas del resto, y ambos siguieron con el nombre de Burning editando  LP “Noches de rock and roll”; Mikel al saxo permaneció con ellos. Antonio se fue a Briviesca con su mujer e hija, y Manolo a Bilbao.
De todo ello se habla en el libro. ¿Qué podemos añadir ahora, con datos adicionales? ¿cuál fue el último concierto de la primera formación, y cuando se produjo exactamente la ruptura formalizada a raíz de la conversación en la cervecería Santa Bárbara? En el libro se plantea  el otoño de 1983. Ahora podemos precisar que todo ocurrió en diciembre de 1983 y enero de 1984. El último concierto de la banda tuvo lugar concretamente en la sala Bolos, de Bilbao, el 10 de diciembre de ese año, o al menos no consta ninguno posterior, y la ruptura  del grupo se produciria en las semanas siguientes, en concreto a principios de enero de 1984, que es cuando Johnny solicita el registro del nombre, que segun sus propias palabras fue la tarde del mismo dia en que se planteó en una cervecería la marcha de Toño, y poco antes de que se presentaran en concierto en la fiesta del estudiante de nuevo, ahora con Pepe Risi como nuevo cantante.




Tiempo antes, la esposa de Toño, la burgalesa Esther, había regresado a su Briviesca natal, junto con la pequeña Penélope, a llevar un negocio. Burning continuaba en activo  y tocaba con frecuencia por el norte, donde los grupos de rock estaban más de moda que en el Madrid tomado por la “movida” pop.


Y es que en Madrid les hacian poco caso, pero en Bilbao se producía la eclosión del rock en todas sus formas,  y acababa de abrirse ese año la que sería la sala de conciertos más famosa, la sala Bolos, por detrás del Ayuntamiento, que se venía a considerar el equivalente del Rockola madrileño, y que tenía su réplica en el bar Gaueko, que vendría a ser como el Penta madrileño, al que se recuerda como “un antro de lo más peculiar en la calle Ronda, decorado con tazas de váter y bidés.” La sala Bolos era así denominada por el nombre o apodo de su propietario, Hipólito “Bolo” García, manager del grupo femenino las Vulpess, que generaron escándalo en un programa televisivo. “Bolo” cuenta en el libro del año 2009 "Lluvia, hierro y rock n roll. Historia del rock en el Gran Bilbao 1958-2008" escrito por Alvaro Heras Gröh lo siguiente: “El Bolos fue para Bilbao como el Rockola para Madrid –risas-. Conciertos en 1983 y 1984 hubo muchos…Burning estuvieron dos veces tocando. Antoñito el cantante venía mucho, pues su mujer vivía en Miranda (sic por Briviesca)... En la parte de arriba había una estancia grande que utilizábamos como cabina del pincha y camerinos, y el Antoñito se metía allí a chutarse caballo, era la hostia. Se empeñó en venir a tocar al Bolos, y como yo no podía pagarles su caché, aceptaron venir a taquilla. La sala ponía el equipo y se quedaba con la barra. La primera vez (1983) se llevaron 300 pepinos, que ya era pasta, fue un llenazo impresionante….Bolos duró hasta el año 1987, en que los contínuos conflictos con los vecinos nos obligaron a cerrar. La verdad es que era demasiado grande como bar y demasiado pequeño como sala de conciertos”.





Pero vayamos a ese dia, el 10 de diciembre de 1983, y al último concierto de la formación clásica en la Bolos: Antonio, Pepe Risi, Johnny, Manolo Fernández, Lito en la batería, Mikel al saxo. Cae la noche. El local, como dice el propietario, era pequeño y registraba un lleno absoluto, 500 personas...









Los Burning llegaron a Bilbao con lo puesto, sólo se trajeron los instrumentos más ligeros, como la Negrita de Risi.




-A Bilbao- cuenta un asistente al concierto, Eduardo Desotomerrio- no desplazaron material propio. La batería era una acústica, no la eléctrica que habían tocado en Rockola. Johnny no utilizó el Yamaha de siempre, sino un instrumento alquilado por la sala con mueble de madera que recordaba a una pianola de pared propia de un saloon del far west. .




Y en esas condiciones, entre calor, drogas, tensiones, comienza el concierto. Antonio se encontraba incómodo, sudaba… En medio del concierto, pidió que le apagaran un foco:




-¡Con tanta luz esto parece un campo de concentración!.




También se quejaba del calor, y solicitó que abrieran la puerta, pues aquello parecía una sauna… Con razón: Al batería le dio una lipotimia en medio del concierto, y hubo que parar durante diez minutos.




Por otro lado, ya existían en el grupo las tensiones que les habían acompañado desde los tiempos de Atrapado en el amor.




- Musicalmente-prosigue Eduardo- fue un concierto bastante penoso. Risi, con ese sudor tan abundante del yonki, empezó a hablar de Chuck Berry diciendo que “me detuvieron con la disculpa de que se había ido con una cría”. Y Toño le cortó en seco conminándole a “dejar de meter el rollo”, para indisimulado cabreo de Pepe.

No obstante, el dueño de la sala tiene otra opinión y recuerda el concierto como un gran éxito.


Algunos amigos aprovechan para acompañarles a camerinos, y descubren como Risi aprovecha para chutarse… Lito comenta que están rodando en los conciertos un tema nuevo, Estrella de la radio, que sin embargo dejan fuera de este concierto… Pero esa canción, ya presentada en vivo en la Fiesta del Estudiante y de la Radio como homenaje a los periodistas musicales, nunca la llegarán a grabar, y Risi lo convertirá después en “Nena”, igual que “Angel caído”, otro inédito, se convierte en “Cristina”.




Hay quien rememora también a Manolo, su pose altiva y chuleta, muy Burning:




- Sentado en las escaleras del Bolos que subían a la zona de cabina y camerinos y andando muy estirado, con aire altivo y muy despacio, en plan estrella de rock para que todos le miraran…




El propio Manuel se recuerda a sí mismo con su esbeltez, que hacía que le situaran por detrás de Risi y de Toño, que era bastante bajo, para no robarles protagonismo.




-En ese concierto íbamos a la aventura, a taquilla, pero nos salió muy bien, porque llenamos.




Entre los asistentes que abarrotaban la sala, pues los Burning eran muy famosos en Bilbao en aquella época, se encontraban jóvenes músicos locales, como los que luego formarían la banda “Flying Rebollos”, que tras la muerte de Pepe Risi en 1997, recordaría a Pepe en el tema “Cuatro acordes”:




Toqué el Hey Nena y el Miéntelas,




Gusté de los tragos fuertes…




Te vi en el Bolos, sudando,




Ya tenías fichas de muerte”.
















El concierto termina. Cuando los Burning vuelvan a tocar en la sala Bolos al año siguiente, Manolo se sube con su antiguo grupo a tocar unas canciones pero ya no está Toño, retirado a Briviesca.  Cuando Burning visita Briviesca, sin embargo, Toño, que se encuentra en el público, se niega a subir al escenario… Ya nunca lo hará. Tras el registro del nombre por el teclista a sus espaldas, no podía aceptar cantar en el grupo que eĺ habia fundado.  Y estaba desencantado con la industria musical. En 1985 y 1986 Antonio Martín firma sendos escritos en fanzines bilbaínos. En 1985 el ya conocido “Vendidos como estrellas, tratados como payasos”, y en 1986 otro en que reconoce que algunos de los temas de “Hazme gritar” son buenísimos, “ponen los pelos de punta”, pero vierte algunas críticas, nota indecisión en la forma de cantarlos. Eso sí, en  Briviesca, el bar que frecuenta tiene empapeladas las paredes con poster de Burning.

Sobre las razones de la marcha de Toño a Briviesca, me remito a la entrevista con su hija en este mismo anexo.











Ricardo Moyano, febrero de 2012