MIKHAIL TAL, EL “MAGO DE RIGA”, EN LAS PALMAS. 1975 Y 1977.
Primer artículo: El torneo
Ciudad de Las Palmas de 1975.
Ricardo Moyano. 11.1.2026
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| Tal en los años 70 |
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| Tal con su hija y segunda esposa hacia 1975-76 |
1.Tal en 1975 en Las Palmas. Desde 1971, cuando se disputó el match de cuartos de final del campeonato del mundo entre el danés Larsen y el alemán Ulhmann – alemán oriental por entonces, tiempos de guerra fría-, los aficionados canarios nos habíamos acostumbrado a ver cada año, por mor del Torneo internacional Ciudad de Las Palmas (1972-1983), a los mejores maestros del ajedrez mundial. Los más esperados eran generalmente, además del propio Bent Larsen que ya era como de la casa, los soviéticos. La Federación de la URSS designaba a dos representantes siempre: Bronstein y Smyslov en 1972, Petrosian y Stein en 1973 -que quedó campeón pero por desgracia falleció poco después-, Polugaiaevsky y Beliasky en 1974… Se decía por un lado que ese permiso para jugar en Europa occidental era un codiciado premio de los favoritos de la Federación rusa a la élite que dominaba el ajedrez mundial por entonces, y que el hecho de enviar siempre dos se debía a razones de seguridad, para evitar las tentaciones de desertar de un jugador aislado. Los rusos nunca dejaron de venir. Y es que las relaciones entre las dos federaciones, la soviética y la provincial, a pesar de la distancia política entre España y la U.R.S.S., eran excelentes. Me comenta el federativo de por entonces Andrés Armas:
-En los dos primeros años, 1972 y 1973, era el director del torneo, Jordi Puig, quien se relacionaba con la federación soviética, luego ya fuimos directamente nosotros, contactábamos con el federativo Baturinsky, siempre tuvimos cordiales relaciones.
Y en 1975, la nómina del torneo nos encandiló, se dijo que era el más fuerte de las cuatro ediciones celebradas, y venían nada menos que dos ex campeones del mundo, Tigran Petrosian, que repetía visita, y la gran novedad y atracción, nada menos que el mítico Mikhail Tal, o Tahl -la ortografía del apellido nunca estuvo muy clara-. Pero si la figura cachazuda y entrañable del armenio Petrosian merecía el cariño y las atenciones de la afición, la locura se desataba con la primera llegada del letón Tal. Y es que Tal se había proclamado campeón de la U.R.S.S. ya en 1957, y campeón del mundo en 1960, con solo 23 años, batiendo el “récord” de juventud -habría que esperar aún diez años más, a Kasparov, en 1985, para que fuera superado-. Pero estadísticas aparte, sobre todo nos impresionaba el estilo de ataque, riesgo y belleza del jugador báltico. Si todos los ajedrecistas consagraban a la diosa Caissa, él lo hacía indudablemente además a Venus. Sus combinaciones y sacrificios desafiaban la lógica, y además el título lo había logrado batiendo al cerebral Botvinnik, que representaba al aparato, por lo que, aunque no fuera ese su propósito, la victoria de Tal era un brindis a la libertad creativa, e incluso a la libertad en general, bien deseado en tierras donde aún la dictadura de Franco campaba por sus respetos. Y es que Tal entendía el ajedrez como arte y lucha, no le importaba incluso a diferencia de por ejemplo Larsen, aceptar posiciones raras, defectuosas, si podía batirse en ellas y complicar a su rival; su juego tenía también mucho de psicológico, y sus partidas todo un espectáculo donde todo podía esperarse. Su propia vida se reflejaba en su juego: filólogo, aficionado a las letras, al alcohol, a las mujeres -tuvo tres esposas y múltiples devaneos-, eternamente romántico y soñador. Petrosian, monógamo y de vida mucho más reposada que la de Mischa, comentaba con humor “Ay, si yo viviera como lo hace Tal, hace mucho que estaría muerto” -pero nada está escrito, y curiosamente los dos fallecieron con la misma edad, 55 años-. Y aunque el título lo había perdido Tal solo un año después en el match de revancha, la aureola de su juego y además sus características personales de sencillez y jovialidad, que se encontraba a gusto entre los aficionados, le convertían en un ídolo enormemente popular. Por ello, cuando comenzó el torneo en abril de ese 1975, su tablero “magnetizado” fue el más seguido por el público de todos. Se daba la circunstancia además de que a pesar de que era uno de los jugadores más queridos en España, sólo había jugado en nuestro país una única vez, curiosamente en otra isla: en Mallorca en el lejano 1966, cuando ganó con brillantez imbatido, aunque Pomar le puso las cosas difíciles. Pero de ello hacía ya nueve años…
Pero la verdad es que más allá del mito, por entonces sabíamos muy poco de la vida de Tal, ni en realidad de ninguno de los grandes jugadores. Aunque el libro de “Mischa” Tal sobre su match de1960 circulaba en España por la edición de Ediciones Catalán, curiosamente traducida por el propio director del torneo Puig, ahí solo había partidas, no vida… Los teníamos pues allí, a los maestros, a unos pocos metros de distancia, separados de nosotros solo por un cordón de seguridad, pero eran a la vez grandes desconocidos. Yo no sabía por ejemplo que, como el propio Bronstein, Tal tenía sangre judía. Ni su ideología. Pensábamos entonces que todos eran comunistas convencidos. Mucho más tarde me enteré de que él no era un defensor acérrimo del sistema soviético, aunque sí consideraba a la URSS un gran país. No eran todavía los tiempos en que los países bálticos, ocupados por la Unión Soviética tras la II guerra mundial, se independizarían de la órbita rusa, lo que por cierto supuso un quebranto para el Tal de sus últimos años, que perdió su casa en Riga y hubo de mudarse a Alemania con su familia.
Por el contrario, sí conocíamos, porque era “vox populi”, sus problemas de salud -un déficit renal congénito, que había precisado la extirpación de un riñón años atrás, al igual que la ectrodactilia de la mano derecha, que contaba únicamente con tres dedos, y que ocultaba con coquetería muchas veces metiéndola en el bolsillo, aunque eso no le impedía tocar bastante bien el piano-, así como los dolores frecuentes que le obligaban a tomar fuertes sedantes, incluso morfina -él jocosamente decía que pese a todo era más chigoriniano que morfiniano, comparando el campeón ruso histórico Chigorin con el norteamericano Morphy-. También sabíamos, por supuesto, que el Tal fogoso de los primeros años 60 quedaba lejos, que sus resultados ahora eran irregulares y que su propio estilo se había hecho algo -solo algo- más pacífico. Pero nada de ello nos apartaba de la fascinación de Tal. De hecho, cuando había ganado el título mundial se desató una fiebre “letona” en Las Palmas, y jugadores como Fernando Sagaseta o Angel Fernández adoptaron enseguida su estilo de juego. El propio Augusto Menvielle, que había aterrizado en Las Palmas en 1969, practicaba también ese juego de ataque y fantasía. Por añadidura, Tal era conocido por la facilidad electrizante que tenía para analizar las partidas, por lo que se aguardaba no solo la partida misma, sino los momentos “post mortem” en que los jugadores, solos o en corrillo, comentaban los movimientos.
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| Tal en 1957 |
Tal llegó en avión las vísperas del inicio del torneo, junto a Petrosian, concretamente el día 4 de abril de 1975, dos días antes de que comenzara el juego. El 5 era el sorteo y los actos de inauguración, y el 6 la primera ronda. Tal permanecería en la isla casi todo el mes. El largo viaje se reflejaba en el “hall” del aeropuerto en su rostro, pero atendió a los medios, como hacía siempre, con amabilidad, aunque de forma breve. González Morera, autor de una pequeña entrevista, le describió como “un hombre simpático”. Las preguntas, en inglés, ya que Tal solo sabía algunas palabras de español, fueron bastante rutinarias, Tal manifestó el conocimiento que tenían en la URSS de nuestro torneo, de su calidad y buena organización, rehuyó la condición de favorito del certamen, “haré lo que pueda”, “todo ajedrecista sale a ganar, incluso con negras”, y, dado que Karpov acababa de ser proclamado campeón del mundo ante la incomparecencia de Fischer, fue también preguntado por lo que hubiera pasado de haberse celebrado el encuentro. Tal se limitó a sonreír. Más adelante, en una nueva entrevista, sí se pronunciaría. Sobre su estilo, admitió que estaban lejanos sus años de campeón, pero que nunca dejaría de ser un jugador de ataque.
El Tal que aterriza en Las Palmas en 1975 con 38 años se sitúa en una equidistancia, incluso física, entre el ilusionado y genial joven moreno y sonriente que gana el título en Moscú en 1960 y el devastado por la vida pero no menos subyugante de sus últimos años -moriría en 1992-. Bastante calvo ya, peinaba su escaso pelo hacia las sienes, y su rostro ya algo ajado refleja los años de las noches de fiesta pero también la herida de los dolores y achaques que casi nunca le abandonan. Conserva sin embargo la chispa de su electrizante mirada, casi hipnótica, de siempre. En lo personal, ya hace cinco años que se ha divorciado de su primera esposa Sally -biolorrusa, cantante, pianista y actriz de teatro-, que le dio su primer hijo, el luego médico Gera Tal, y tras un segundo enlace brevísimo con una chica georgiana, en 1974 se ha casado con su tercera y definitiva esposa, Angelina, “Gelya”, y 1975 será precisamente, poco después de acabar el torneo en Canarias, el año en que nazca su segunda y última hija, Zhanna, que se dedicaría a la música. Pero aunque Tal nunca se divorciará de Gelya, no por ello desaparecerán sus aventuras femeninas, como la última en sus postreros años con la joven Marina Filatova, veinte años menor que él, que le acompañaba a todas partes. Como dijo Timman, “el ajedrez, el alcohol y las mujeres” eran las tres pasiones de Mischa Tal. Era sin duda consciente de que quemaba su vida como esos mismos cigarros que consumía con prisa, sabiendo que la estrella que más brilla es la que antes se apaga. Pero, como añade Timman: “Tenía una enorme urgencia por vivir tan libremente como fuera posible. Su fascinación por las mujeres era impresionante. Uno de sus amigos me contó que tras haber ganado una partida, llamó a tres mujeres diferentes, y a cada una le dijo lo mismo: ‘Pensando en ti, fui capaz de ganar la partida’.” Y como remata Sosonko: “Al quemar su vida, sabía que no había otra, pero no quería ni podía vivir de otra manera”.
2. El IV Ciudad de Las Palmas.- Abril 1975.
Vayamos al torneo. Se desarrolló como casi todas las ediciones en un salón del majestuoso hotel Santa Catalina, que ofrecía a los jugadores todas las comodidades: amplios jardines, terraza soleada, piscina… Los jugadores, si lo deseaban, perfectamente podían pasar el día entero en el hotel sin sentir agobio, y de hecho muchos lo hacían. Pero vayamos a la llegada de Tal al salón de juego. Tras el sorteo y los actos iniciales, Tal hizo su entrada para el público, en la primera ronda, con las características que mantendría todo su desarrollo, incluso en los actos formales: vestido de forma sencilla, como su propia forma de ser, con americana pero camisa sin corbata o ropa informal, incluso camisas rojas o niquis -no era de los que cuidaban su indumentaria, su ex esposa Sally dejó escrito que incluso tras divorciarse, pues siguieron siendo amigos, tuvo que atender a menudo su vestuario en los torneos a los que asistía, del que nunca se preocupaba-. Tal penetra con pasos ágiles pero sin darse importancia alguna, con su típica sencillez, sin fijarse en la expectación que suscita, aunque íntimamente sabemos que le complacía, que amaba y necesitaba el calor del público, incluso del ruido, que a diferencia de otros, nunca le molestaba. El cronista de prensa Antonio Plaza se fascina, y escribió para “El Eco de Canarias” que “Tal sigue siendo la gran vedette”. Y Tal avanza al fondo hasta su tablero, se sienta, saluda cortésmente a su rival, y enciende un pitillo. El primero de muchos. Era un fumador empedernido: durante las partidas mantiene a menudo su característico cigarro entre los dedos de su mano izquierda. Juega rápido y se levanta al poco. Si los jugadores de ajedrez pueden dividirse en los dos extremos entre los que hacen la esfinge y nunca se mueven y los peripatéticos que no calientan la silla, Tal es sin duda de estos últimos, se alza a menudo para observar las partidas, todas las demás partidas. No es tanto para estudiar a los rivales como por su acendrado amor por el ajedrez, su hambre de ajedrez es tan enorme que siempre desea más, ver todas las posiciones, estudiarlas… E incluso, una vez acabada la primera sesión y tras la cena, aparecería a menudo a observar las partidas aplazadas que quedaran, y si no las había mostrada cierta decepción.
José María González, director de la revista Jaque, que presenció el torneo, comentó que “Hay algunos jugadores nerviosos, como Mecking. Tal en cambio parece un hombre distraído, como salido de una antigua opereta, pero en realidad no se le escapa nada, ni fuera ni dentro del tablero”.
¿Cómo eran los días de Miguel Tal en el torneo de Las Palmas, partidas de ajedrez aparte? Cada jugador es distinto, desde luego. Algunos disfrutan de las mañanas en la terraza del hotel, o se bañan -en este torneo fue difícil, porque tuvimos en un abril sorprendentemente frío-, juegan al billar, o socializan, otros permanecen en sus habitaciones relajados o preparando la partida de la tarde. Algunos abandonan el hotel. Sabemos por ejemplo que Petrosian hacía compras, entre ellas algunas películas occidentales que eran muy valoradas en Moscú. También sabemos por los federativos que, dado que la Federación rusa se quedaba con la mitad de los honorarios, pedía que se modificara la factura para poder cobrar algún extra… La vida en Moscú de los ajedrecistas era mucho más modesta de lo que imaginábamos.
Respecto a Tal, sin embargo, poco conocemos. Se le veía eso sí a menudo en compañía de Petrosian en la terraza exterior del hotel, el país, la lengua y la amistad les unía sin duda, y probablemente también saldría alguna mañana a ver la ciudad y hacer compras, ya que según el relato de su esposa Sally, siempre regresaba de los torneos con muchas adquisiciones, pero que nunca vendía, siempre eran regalos para todos los amigos. Y es que Tal nunca fue ahorrador, ni tacaño, siempre fue enormemente generoso con su familia, amigos y simples conocidos. Ciertamente, no se le conocían enemigos.
Algunas fuentes me dicen sin embargo que no eran sus únicas salidas, y que también acudía algunas noches a una sala de fiestas que estaba en el propio entorno del hotel, la Flamingo. No es nada extraño, ya que Tal era conocido por sus excursiones nocturnas. Pero otros lo dudan, al menos en este torneo, como el jugador Fernando Visier o el federativo Andrés Armas. Sí era amigo, según el último, del bar del hotel:
-(Visier): La verdad es que no tengo noticia de que Tal saliera de fiesta por las noches. Beber sí. Pero salir a discotecas o salas… yo no lo vi ni lo oí comentar. Beber vodka sí, desde luego.
-(Andrés Armas): Yo sí iba algunas noches a salas de baile, pero no recuerdo que Tal fuera a ellas en los torneos que jugó en Las Palmas. En cambio, sí era desde luego aficionado al bar del hotel, digamos que bebía “con intensidad”, sobre todo vodka y también “whisky”, pero menos.
Así que la vida de Tal durante el torneo podemos imaginarla en resumen con mañanas tranquilas en el hotel, en la terraza o la habitación, alguna llamada por conferencia a su esposa embarazada, o paseando por los jardines, alguna salida para compras y regalos, luego las partidas, y después de la cena visitas al salón de juego a ver las aplazadas y algunas o bastantes copas en el bar o incluso en la sala Flamingo. Por supuesto también en los días de descanso se programaron excursiones, aunque lastradas por el mal tiempo en esta ocasión, y ninguna tuvo desde luego la repercusión de aquella de Mallorca en 1966 cuando disputó una capea junto a Pomar en un coso taurino, y fue calificado como “el primer torero ruso de la historia”, según él mismo recordaba con humor.
El torneo constaba en fin, de 16 jugadores, de ellos 9 grandes maestros -mermó cuando Larsen se retiró-, 4 maestros internacionales, y 3 jugadores sin título, clasificados en el campeonato provincial, los locales Visier, Roberto Debarnot -un trotamundos argentino que se afincó esos años en Las Palmas- y Angel Fernández. Angel, campeón de España en 1967, de hecho había decidido retirarse del ajedrez de competición, pero pospuso su decisión hasta terminar este torneo y cumplir su ilusión de jugar contra su ídolo Tal. Lo que sucedería, simbólicamente, en la última ronda.
Tal era uno de los favoritos, para algunos el principal, pero la verdad es que había rivales muy poderosos, Mecking, Ljubojevic, Anderson, Olafsson... Y si vamos al desempeño de Tal en el torneo, Tal se mantuvo siempre en la cabeza, aunque nunca en el primer puesto, y en líneas generales hizo un juego excelente y de gran lucha -fue premiado con el premio a la combatividad, y el premio a la mejor partida fue también concedido a sus tablas con el campeón Ljubojevic-, pero se mostró algo irregular con los titulados extranjeros, y se vio lastrado por dos derrotas, la primera temprana frente al brasileño Mecking y la posterior y definitiva frente al islandés Olafsson, que no le permitieron pasar del cuarto puesto, aunque empatando en el segundo a puntos. Eso sí, fue de los jugadores con más victorias, ocho, las mismas que el campeón. Y Larsen, que tras retirarse del torneo por problemas personales conyugales, ejerció como comentarista, significó que las partidas más interesantes para el público no habían sido las jugadas por el ganador sino… ¡por Tal!.
El seguimiento del torneo, desde el punto de vista periodístico, puede ser hecho por tanto de una forma bastante completa a través de la prensa local, y de las publicaciones de la época, la revista Jaque y la revista Ajedrez Canario. En esta última, además de la aportación de Larse, Tal comentó muchas de sus producciones.
Si miramos la nómina del torneo, había muchos españoles, lo que para Tal era un factor a tener en cuenta, tanto para marcarse el objetivo de puntuar con ellos y con el argentino sin título Debarnot, como para tener cuidado, ya que no se había enfrentado apenas a ellos, aunque sí había disputado ya partidas aisladas contra algunos, el GM Pomar -al que consideraba lógicamente el mejor de todos-, contra el campeón de España vigente el MI Bellón -en 1970- y contra Visier -en este caso precisamente en el torneo de Mallorca de 1966-. La verdad es que Tal cumplió perfectamente ese objetivo, y ganó a todos los españoles y locales.
La primera partida le enfrentó con blancas precisamente al joven Bellón, cuyo estilo se parecía de hecho bastante al de Tal. Bellón intentó sorprender con una línea dudosa de la siciliana, que con los rivales españoles le había dado buen resultado, pero tras un fuerte 11.e5! de Tal quedó peor; sin embargo, el español se defendió como pudo, y con un peón de menos pudo forzar el aplazamiento, para rendirse pocas jugadas después de reanudarse la partida. Eso permitió que, al no haber ya otras luchas en juego, los jugadores se quedaran a analizar sin problema sobre el propio tablero, sin temor a molestar, y Tal sorprendía con la velocidad de sus análisis y combinaciones, en lo que era ayudado por Petrosian. El árbitro, el veterano MI Antonio Medina, comentó “Este Petrosian, cuando analiza, también las caza todas al vuelo”. Tal apuntó en los análisis que había considerado jugar una línea diferente más compleja, pero lo había descartado por ser la primera ronda. Y es que Tal arrastraba una cierta maldición, perder en los torneos la ronda inicial.
Respecto a Bellón, que según algunos había jugado demasiado encogido por la aureola de su rival, se consoló de la derrota diciendo que en 1970 Tal le había ganado con mucha más facilidad… Ciertamente, en esa añeja partida no había llegado al final, el letón le había pasado por encima como un huracán.
Pero veamos ya la partida de ahora.
Tal,Mihail (2645) - Bellon Lopez,Juan Manuel (2415) [B54]
IV Torneo Int. Ciudad de Las Palmas Las Palmas (1), 06.04.1975
1.f3 c5 2.e4 e6 3.c3 a6 4.d4 cxd4 5.xd4 d6 6.e2 d7 [Línea dudosa, desarrolla el flanco de dama pero sin sacar antes las piezas del flanco de rey]
7.0–0 [Tal menciona como variante curiosa 7.f4, b6?8.f5,e5 9.Ce6!,fxe6 10.Ah5+, Re7 11. Dd5!, exd 12.Cxd5++. Quizá sea la línea que descartó según sus declaraciones por ser la primera ronda para entrar en cosas más tranquilas]
7...b6 [A 7...b5 8.a5!]
8.f4 b7 9.f3 c7 10.h1 e7 [Tal considera mejor 10...Cf6.]
11.e5! [Con gran ventaja.]
11...dxe5 12.fxe5 0–0–0 [Contra 12...Cxe5 13.Af4 sería muy fuerte. Bellón intenta el enroque largo pero queda en una situación muy difícil.]
13.xb7+ xb7 14.e2 [Tal menciona como línea mucho más fuerte 14.Txf7, Cxe5
15.Txg7, cc6 16.Ae3, e5 17.Dg4+ con gran ventaja.]
14...xe5 (La mejor opción, según Tal) 15.xe6 [Tal menciona como mejor 15.Af4. En cambio no era claro 15.Dxe5, Af6]
15...fxe6 16.xe5 f6 17.xe6+ b8 18.f4+ a8 [Tal ha quedado con peón de más y el resto es técnica.]
19.ad1 he8 20.xd8+ xd8 21.d6 e7 22.d3 d8 23.e2 b4 24.d1 e8 25.d3 a7 26.a3 f8 27.c3 d7 28.xd7+ xd7 29.g3 f6 30.h3 c5 31.e1 h5 32.h4 xe1+ 33.xe1 d4 34.b3 b7 35.e2 e3 36.c3 g6 37.g3 h6 38.g2 g7 39.f3 xc3 40.xc3 c6 41.g4 g7 42.f4 e6+ 43.e3 d6 44.e4+ e5 45.f2 b5 46.d3+ d5 47.b4+ e5 48.xa6 f4 49.h4 h5 50.b4 1–0
La segunda ronda, con Mecking, sería sin embargo más penosa para el letón. Los cronistas señalaban como Tal llegó de nuevo raudo dirigiéndose hacia su mesa, y empezó a jugar concentrado con el célebre magnetismo de sus ojos. Pero Tal, con negras, no se defendió bien, y el astro ascendente brasileño le puso las cosas difíciles, Tal hizo varias jugadas flojas, y Mecking, que completaría un gran torneo, aplazó con ventaja. Aunque algunos consideraban que Tal podía empatar, los maestros tenían claro que Tal perdía: y tenían razón, Mecking remataría en buen estilo en el aplazamiento.
1.e4 c5 2.f3 d6 3.d4 cxd4 4.xd4 f6 5.c3 a6 6.g5 e6 7.f4 b6 8.d2 xb2 9.b3 a3 10.xf6 gxf6 11.e2 c6 12.0–0 h5 13.b1 [Larsen: Mejora sobre la jugada 13.Rh1 de Spassky contra Fischer, aunque ya es conocida la jugada.]
13...b4 14.e3 d5? [Larsen: Lo correcto y conocido era 14...f5. Ahora Tal queda mal. Larsen añadió
en la revista Ajedrez canario: No entiendo ese 14... f5 y la continuación de la
partida no hace que consiga entenderse]
15.exd5 e7 16.c3 f5 17.d3 b6+ 18.f2 e3 [Larsen considera la jugada un error, y mas aún en el caso de Tal, que siempre quería conservar las damas.]
19.e4 xd3 20.xd3 e7 21.e1 f8 22.dxe6 xe6 23.ec5 d4 24.xe6+ xe6 25.f5 c7 26.d1 b5 27.d7 d8 28.c4 d6 29.xd8+ xd8 30.d3 b6 31.d2 c7 32.f2 g7 33.f3 e8 34.e2 d8 35.d2 b7 36.e4 xd2 37.xd2 c5 38.h4 d6 39.f1 c7 40.g3 h6 41.f5+ h7 42.g3+ h6 43.c2 e6 44.f5+ h7 45.g3 g7 46.e7+ h8 47.d5 d8 48.e4 e6 49.d1 g7 50.b4 a5 51.d5 g8 52.c3 f8 53.c2 e7 54.d5 d7 55.a4+ e7 56.c2 d7 57.a4+ e7 58.c6 f5 59.d5+ e6 60.xb6 d4+ 61.b7 d6 62.d7 e6 63.c8 e7 64.d1
1–0
En la tercera, Tal no quiso arriesgar contra Hort, tablas, y repitió en la cuarta contra Petrosian sin lucha, ante el desconsuelo del público.
En la jornada de descanso Tal era entrevistado de nuevo. Volvían a preguntarle sobre el match frustrado Kapov-Fischer, y ahora sí estuvo más expresivo que el día de la llegada, vino a decir que si bien no hubiera sido una sorpresa la victoria de Fischer, Karpov le hubiera puesto las cosas muy difíciles.
—¿Qué antecedentes tenía Vd. de este Torneo?
—Todos los ajedrecistas rusos que habían participado anteriormente en este torneo hicieron reportajes para las revistas de ajedrez de mi país, comentando la gran organización y excelencias del mismo. Mi amigo Stein (recientemente fallecido) me dijo que era uno de los torneos más agradables que había jugada en su vida. Yo lo encuentro todo bien, y realmente me siento como si estuviera en mi casa.
—¿Favorito en este Torneo? '
—Dentro de dos semanas le diré quién es…
—¿Qué opinión le merecen los jugadores españoles?
—He jugado muy poco con ellos, de los que juegan en este torneo el que más me está gustando es Fernando Visier. En la partida que Fernando jugó con Petrosian este último se encontraba al final un poquito mejor pero no era posible ganar.
—Había jugado anteriormente con Mecking?
—No, esta ha sido la primera vez y espero que no sea Ia última (N.A. No consta sin embargo que volvieran a enfrentarse nunca. Mecking tuvo una carrera meteórica estos años y en 1977 era el número tres del mundo, para apagarse después por determinados problemas de estabilidad emocional que luego terminaría superando).
—¿Cuáles son los deportes favoritos en la URSS?
—Los deportes que más aceptación tienen y cuentan con más aficionados son el fútbol, el ajedrez y el hockey sobre hielo, los tres están a la par.
—Vd. ha sido el campeón del mundo más joven de la historia del ajedrez, ¿sigue
ostentando el récord?
—Karpov cumplirá en mayo 24 años, por lo que sigo ostentando el mencionado
récord. Pienso que el récord de campeón más joven me lo quitarán algún día pero el que no me quitarán seré el de ex campeón más joven-ríe.
—¿Cuál ha sido el jugador que más le ha gustado?
—Alekhine y Lasker (en otra entrevista añadiría a Capablanca).
-Para terminar, ¿volverá el próximo año?
—Vendría con mucho gusto e intentaría que mis partidas fueran mejores que las
de ahora.
Realmente Tal volvería, pero dos años después.
Continúa el desarrollo del torneo. En la quinta el letón aprieta el acelerador tras tres jornadas mediocres -una derrota y dos tablas rápidas-y logra vencer al elegante italiano el MI Tatai, no sin problemas: Tal no jugó muy preciso, luego entregó una calidad para buscar el triunfo que con buen criterio Tatai replicó devolviendo la calidad. El final podían ser tablas según admitió el propio Tal, pero Tatai no jugó bien y el soviético acabó asfixiando su posición.
En la sexta Tal jugó su mejor partida del torneo y ganó a Pomar con negras. Comentó que había observado que el mejor de los españoles con los jugadores más fuertes quería ir rápido por las tablas, a costa incluso de empeorar la posición. Así sucedió en este caso. Tal jugó al ataque contra el rey, y con un sacrificio de pieza se impuso de manera muy aplaudida.
Pomar Salamanca,Arturo (2450) - Tal,Mihail (2645) [A41]
Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (6), 12.04.1975
1.f3 g6 2.d4 g7 3.g3 d6 4.g2 d7 5.0–0 e5 6.dxe5 dxe5 7.c3 gf6 8.d5 [Tal recomienda mejor 8. e4, 0–0 9.b3 con ligera ventaja.]
8...0–0 9.xf6+ xf6 10.g5 [Otra imprecisión para Tal. Las blancas ya no están mejor y había que jugar 10.Cg5 buscando la igualdad.]
10...b6 [Ventaja negra clara, para Tal.]
11.b1 e6 12.a3 e4 13.d4 e5 14.e3 f6 15.f4 h5 [Buen sacrificio de peón.]
16.xc7 h3 17.f4 g4 18.f3 exf3 19.xf3 ad8 20.c1 fe8 21.xh3 xh3 22.d1 [Mejor era 22.De1, Ad4+ 22.Rh1, Td5 23.e4, Th5 con ventaja
en todo caso.]
22...xh2 [El ordenador da como todavía más fuerte 22...Td4 pero está también da ventaja. Menos clara es ganar la calidad con 22...Ad4+ 23. Txd4, Txd4 24.Dc1 con resistencia (Tal).]
23.xd8 [A 23.Cxh2 hubiera seguido 23...Txe2! 24.Txd1, Af8 ganando. Y a 23.Cg5, Dh5 (Tal).]
23...xf3+ 24.exf3 xd8 25.c3 h6! [Lo mejor. 25... g5 26.Ac7! daría resistencia (Tal).]
26.f1 [No valdría 26.Axh3, Dxg3+ y tras capturar los peones el negro juega ...Td5 y el rey no puede defenderse.]
26...xf1+ 27.xf1 xf4 28.gxf4 d2 [El final está perdido.]
29.f2 xf2 30.xf2 b5! [La última sutileza.]
31.a4 bxa4 32.e3 h5 33.f5 g5 34.c4 f6 35.d4 f7
0–1
En la séptima ganó sin demasiados problemas al argentino Debarnot, y se acercó a la cabeza, tras el brasileño y el yugoeslavo. En la octava hizo tablas con el líder Ljubojevic, en una partida siciliana de gran lucha y complejidad táctica donde tuvo que jugar a la defensiva y finalmente pudo forzar jaque continuo. La crónica refleja como Tal se apuró de reloj, vigilaba mucho las manecillas, fumaba sin parar disparando jugadas eléctricas, al final ya eran los dos jugadores los que estaban en apuros de reloj. Se palpaba la tensión. La posición pendía de un hilo. Finalmente Tal sacrifica un caballo y fuerza el empate. Los rostros se relajan… El público ha disfrutado de lo lindo. Como dije, esta partida recibió el premio a la mejor del torneo.
Ljubojevic,Ljubomir (2615) - Tal,Mihail (2645) [B81]
Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (8), 15.04.1975
1.e4 c5 2.f3 e6 3.d4 cxd4 4.xd4 f6 5.c3 d6 6.g4 a6 7.g5 fd7 8.h4 [Interesante. En otras partidas se ha jugado 8.Ae3 o 8.Ag2 (Tal-Malich).]
8...b5 9.h5 b4 [A considerar 8...Ab7 Tal.]
10.ce2 b7 11.g2! [Si 11.Cg3 cabía 11...d5! (Tal).]
11...c5 [En cambio ahora sería malo 11...d5 12.exd, Cb6 13.Cf4! etc.]
12.g3 bd7?! [Para Tal, esta jugada débil hace difícil su posición,
era mejor 12....d5 con posición compleja.]
13.f4 e7 [Podía intentarse 13...g6 y más adelante ...e5.]
14.g4 h6 15.g6 0–0 16.gxf7+ xf7 17.e3 [Si 17.Cxe6, Cxe6 18.Dxe6 Ah4! 19.Dg4, Axg3! y las negras quedan algo mejor.]
17...c7 18.0–0 f6 19.xe6 xe6 20.xe6 xb2 21.ad1 f6 22.xd6 g4 23.b6 xc2 24.e6 f6 25.f5 [Aunque la
posición blanca parece muy fuerte, Tal considera que las blancas hubieran
quedado muy bien con 25.Db3! y el cambio de damas.]
25...e8! 26.d8 xd8 27.xd8 xe4! [Tal considera esta jugada muy fuerte, en cambio sería erróneo 27...Cxe4 28.Ce7+, Rh7 29.Dg6+ y 30.Dxf7.]
28.xe4 xe4 29.b6! d3 30.e1 [Aunque la revista Ajedrez canario sugería 30.Ac5 esta jugada es mala, como el propio Tal señaló: Seguiría 30...Cxc5. 31.Ce7+, Rh7. 32. Dg6+, Rh8! la clave, 33.Dxf7, Dg3+ y posterior ...Ad4+ ganando.]
30...d6!
[Ahora el empate es forzado. Tal se ha defendido de una manera dinámica y efectiva.]
31.xd6 g3+ 32.h1 [Tampoco valdría 32.Rf1, Dxf4+ 33.Re2, Df6+]
32...f3+ 33.g1
½–½
En la novena Tal se impuso al MI peruano Orestes Rodríguez, afincado en España, que jugó defectuosamente, perdiendo primero peón y luego calidad. Descansó Tal en la décima, debido a la retirada de Larsen. Pero cuando parecía que podía intentar el asalto al liderato, sufrió una inesperada derrota en pocas jugadas con blancas contra Olafson, jugando mal un esquema contra la defensa Pirc -Ac4, De2-Cd2d- que en otras ocasiones le había funcionado muy bien. En posición ya inferior, Tal captura un peón equivocadamente, y Olafson remató con elegancia con el tema de la pieza sobrecargada. Luego para la prensa recordó otra victoria suya sobre Tal que había tenido un desarrollo similar pero en la que los dos jugadores estaban al borde del mate…. Larsen comentó la opinión de Petrosian, al capturar Tal el peón erróneamente “El joven Tal nunca se hubiera comido ese peón”, refiriéndose probablemente a 20.Txc7. Según Larsen, a Tal se le debió escapar, en el análisis, la simple y posterior 23….Tf8 del islandés, que refuta la línea.
Tal,Mihail (2645) - Olafsson,Fridrik (2535) [B06]
Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (11), 19.04.1975
1.e4 d6 2.d4 g6 3.c4 f6 4.e2 c6 5.f3 g4 6.c3 e5
7.b5
exd4 8.cxd4 d7 9.e3 g7 10.xc6 bxc6
11.bd2
0–0 12.c1
c5 13.dxc5 xb2 14.c2 g7 15.0–0 e8 16.d1 xc5 17.xc5 dxc5
18.xc5
d6
19.dc1
h6
20.xc7? ad8 21.1c2 xd2 22.xd2 f4 23.e7
f8 24.a5 d1+ 25.e1 g5
0–1
Hay que tener en cuenta que muchas veces, cuando Tal tenía un día especialmente malo, aunque el letón nunca se escudaba en eso, detrás estaba un día de dolores, analgésicos e incluso morfina. Con esta segunda derrota, Tal quedaba ya prácticamente descartado para el triunfo pero aún podía luchar por los puestos de privilegio. Y así lo hizo: en la duodécima batió a Visier. El ex campeón español había jugado muy bien la primera parte del torneo, con varias tablas meritorias, incluida una con Petrosian, pero se había ido hundiendo conforme avanzaba el torneo. Pese a todo, le puso las cosas difíciles a Tal. Mucho más desde luego que en Mallorca en 1966, cuando el madrileño se había dejado una pieza en plena apertura… En esta ocasión Tal hizo un sacrificio correcto aunque Larsen lo consideró “poco claro”, pero posteriormente, en situación complicada, Tal no jugó las mejores, que hubieran decidido la partida, y Visier desperdició algunas ocasiones de acercarse a las tablas, especialmente una ¡en la última jugada del control!. Le faltaba tiempo: Larsen comentó que si se hubiera aplazado un poco antes Visier hubiera encontrado el empate. Luego añadió que su jugada 44.Txc2 es un claro error de juicio, pero que “¡Es típico de Tal acabar desquiciando a sus contrarios!”…
Visier Segovia,Fernando (2375) - Tal,Mihail (2645) [A42]
Ciudad de Las Palmas int Las Palmas (12), 20.04.1975
1.d4
g6 2.c4 g7 3.c3 d6 4.e4
d7
5.e3 c5 6.ge2 a6 7.c1 gf6 8.e2 0–0 9.b3 b6
10.d5 b5 11.cxb5 axb5 12.xb5 b6 13.e2 a4 14.c2 xc3
15.bxc3
xe4! [Aunque a Larsen le pareció dudoso, el ordenador da esta jugada como buena, y ventaja negra.]
16.xe4 xc3+ 17.d2 xa1 18.xa1 xa2 19.b1
xd2 [De nuevo el ordenador considera correcto este segundo sacrificio.]
20.xd2 a5+ 21.e3 c4 22.f3 [Débil. Quita una huida al rey vía f3–g3, algo mejor era 22.Db2, de todos modos con ventaja negra.]
22...a7+ 23.e2 a6? [Error. Era fuerte 23...Af5!, 24.Ae4, Tb8!. Ahora la posición se empieza a igualar, aunque Visier no jugará las más precisas.]
24.c1 c3+ 25.e1 d4 26.c2 e5+ 27.d1 d4+ 28.e1 b8
29.d1 [Objetivamente hubiera sido más correcto hubiera sido 29.Dxc3 devolviendo el caballo aunque las negras quedarían con un peón de más.]
29...e5+ 30.e2
xe2? [ Tal Deja escapar la durísima 30...Tb5! que hubiera decidido la partida tras 31.Rf1, Txd5 ganando la dama, y Visier recupera opciones de empate.]
31.xe2 xh2 32.c2 xg2 33.e3 h1+ 34.f1 f3 35.e2 h1+ 36.f1 e4 37.c4 xc4 38.xc4 c8 39.e3 e5
40.dxe6? [Al borde del control, Visier deja escapar su mejor posibilidad. Era preciso conservar el peón central. Con 40.Cd1! Tc5 41.Cxc3 la ventaja negra hubiera sido muy pequeña y podría haber arrancado el empate.]
40...fxe6 41.e2 f7 42.d1 c2 43.e3 g5 44.xc2? (Era imprescindible conservar las torres para frenar los peones pasados del ala de rey de Tal) xc2+ 45.xc2 f6
0–1 El caballo y el rey de Visier no pueden contra la masa de peones y el español decide no prolongar su agonía.
En la ronda decimotercera Tal, en busca del subcampeonato, porfió contra el sólido Anderson, incluso asumiendo riesgos, pero no pudo pasar del empate. Analizaba luego la partida con el sueco con varios whiskys en la mano… “Tiene que haber algo, creo que gano” decía Tal, pero el sueco negaba con la cabeza, y enseñaba líneas donde incluso se quedaba mejor.
En las dos últimas apretó de nuevo el acelerador ganando sucesivamente al filipino Cardoso y al local ex campeón de España Angel Fernández. Con el primero no lo tuvo fácil, pero logró imponerse en un largo final. Con el astur-canario el local planteó una buena partida, pero en el medio juego entró en una maniobra falsa (Dh5-c4) que condujo a la pérdida de un peón. Luego Tal montó un ataque sobre el rey de Angel que hubo salir de “excursión” hacia el mate, rindiendo antes de recibirlo. Pero Angel veía cumplido su deseo aunque sin lograr puntuar, como sí había conseguido con Petrosian -Petrosian jugó buena parte del torneo con afección gripal-.
Tal quedó finalmente 2-4º aunque el sistema de desempate le relegó al cuarto puesto. En cualquier caso una excelente actuación y en la mayor parte de las partidas dando lucha y espectáculo. Era el día 26 de abril cuando se puso colofón al torneo con la entrega de premios y cena de clausura.
Para la revista especializada Jaque, aunque Tal fue muy combatido, su cuarto puesto puede juzgarse insuficiente, ya que siempre se espera lo máximo de él, pero él solo puede darlo a veces, en su juego.
Aun brindaría Tal una nueva entrevista antes de abandonar la isla, en esta ocasión al federativo y cronista Andrés Armas. Armas se lamenta de que ha costado cerrar la entrevista, porque o bien Tal tenía que jugar partidas aplazadas o declinaba porque quería preparar su siguiente partida. Pero al final fue posible, porque “Tal es sumamente amable”. La entrevista se desarrolla en el bar, Tal pide café solo. Tal recuerda cómo aprendió a jugar ajedrez con su padre, como compatibilizó ajedrez y estudios, ya que es filólogo, y se sonríe recordando que nunca pudo ser campeón de Riga, ni entonces ni probablemente ahora -bromea-. Pero sí fue campeón de Letonia en 1957 y ahí empezó su despegue. Comenta luego que todavía tiene un solo hijo, de 15 años (Zanna nacería pues después de este torneo).
-¿Sabe jugar su hijo?
-¡El cree que sí! -carcajadas.
El periodista le pregunta por su salud, que es un tema que no agrada a Tal.
-¿Cuántas veces ha ido al quirófano?
-Cinco.
-¿Cómo estás ahora?
-Bien, normalmente…- Tal no quiere seguir comentando este tema.
-¿El “hobby” de Tal?
-El fútbol, el tenis, y sobre todo los amigos.
Preguntan a Tal por su estilo actual y responde de un modo indirecto, señala que con los años el joven gallito se convierte en el gallo experto, recordando su partida con Ljubojevic, que fue tablas, donde el yugoeslavo hacía de joven gallito luchador, y él de veterano… Pero afirma que la veteranía no ha cambiado su estilo, él no rehúye nunca los riesgos y esa es su forma de ganar.
Sobre su forma de vivir, reconoce que es un profesional del ajedrez, pues juega nueve meses al año. pero también escribe muchos artículos, y no descuida su carrera de filólogo.
No creía Tal que el ordenador superara nunca al ser humano, ya que habría maniobras en las que el hombre superaría a la máquina (obviamente, en este pronóstico se equivocaba, en 1975 la computación aún estaba bastante atrasada.
Concluido el torneo, Tal abandonaba la isla, a la que regresaría dos años después, dejando un excelente sabor de boca.






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