viernes, 30 de septiembre de 2016

El juego de nuestras vidas volumen 1 y 2. Ricardo Moyano Garcia. Historia del ajedrez grancanario 1954-1970

El juego de nuestras vidas Volumen 1 y 2. Historia del ajedrez grancanario 1954-1970



 El making of.-


Ya está en la calle mi segundo libro documental, tras Burning veneno del rock (2010). El criminal vuelve siempre a la escena del crimen, o de sus aficiones, y tras el paseo por el lado salvaje del rock madrileño y unas copas con la chica (“¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?”), me tocaba la tranquilidad o supuesta tranquilidad del juego de los reyes, otra de mis aficiones desde la niñez. Retirado ya casi del ajedrez de competición, había vuelto a jugar en un equipo de la liga federada hace tres años. Sólo entonces me di cuenta de que los jugadores que empezamos en los años 70 y aún mas nuestros mayores eran casi desconocidos. Y que casi nadie recordaba bien la época de los grandes triunfos de esos años en el ajedrez nacional e internacional incluso, ni quienes eran los Blas Rodríguez o Germán Pírez que adornaban las paredes del club de la Caja de Ahorros (ahora Fundación Bankia). De esa tristeza por la lluvia y el barro que se lleva los recuerdos, de la melancolía de una tarde otoñal y  gris jugando en las faldas de la montaña de Guía, en el interior verde y feraz de la isla, surgió la idea de una obra monumental que abarcara desde los primeros torneos que se jugaron en Las Palmas en los tiempos de la II República hasta la actualidad.

Esta idea quijotesca, de un loco que dirige la lupa al juego de otros locos soñadores en los tiempos pretéritos, surgió la inspiración de este libro, que representa la primera piedra de la Biblioteca de historia de nuestro ajedrez.

Pero enseguida me di cuenta de que me interesaba más la vida de los jugadores, como metáfora de la propia partida de ajedrez, que el aspecto puramente técnico de compilar y comentar luchas en el tablero. Esa transcripción de partidas perdidas era también necesaria, pero en el libro doy preferencia al desarrollo de la vida social y política en que surgió el renacer del ajedrez en Las Palmas (y luego en Lanzarote).

En los años 50 jugaban en el parque San Telmo abriendo paraguas, resguardándose de las palomas, o en las playas sobre la arena, y en oscuros bares aledaños entre alharacas y copas. Tuvieron que venir algunos  catalanes y un francés romántico y riguroso a la vez, Pierre Dumesnil, a poner orden, a crear ligas de verdad, a  convencer al Gabinete Literario, el Náutico o el Mercantil de que esto no era parchís, sino un juego-deporte, y luego a fundar el primer club propiamente dicho en 1967.





Los pioneros eran rojos, muy rojos. Fernando Sagaseta fue detenido mientras jugaba al ajedrez un importante torneo,  penó en la cárcel como su predecesor Germán Pírez, y el poeta Pedro Lezcano se libró de prisión por un indulto polémico. Pero en los años 60 el régimen de Franco adoptó el juego, las instituciones financieras y políticas lo apoyaron, tuvimos la suerte de contar con un director de la Caja de Ahorros culto y entusiasta, Juan Marrero Portugués, y nos convertimos en una primera potencia. Se jugaba en todos los colegios, en todas las calles, en todos los pueblos, se multiplicaron los clubes y los equipos, cayeron como fruta madura los títulos de campeones de España individual y por equipos. Se organizaron decenas de torneos internacionales, nos visitaron campeones mundiales como Karpov o Kasparov y campeones sin corona como el danés Bent Larsen, que se enamoró de nuestro sol y se quedó a vivir, y casi a morir aquí.






En el libro cuento algo sobre este juego de nuestras vidas, sobre la partida que todos jugamos en este mundo a veces amable y a veces absurdo. Como decía mi madre, todos escribimos en el libro de nuestras vidas con renglones derechos o torcidos. Todos hacemos movimientos, y avanzamos, o lo intentamos, aunque tantas veces nos equivoquemos. El ajedrez, como la vida, es amor, es dolor, es éxito y fracaso, es ilusión, es trampa, es fantasía, es plan, es cerebro y corazón. Es solución, y enigma. Es apuesta.
Si quieren, hagan juego. Nuestro rival nos mira. Estamos en jaque.

           

            Otro día hablaré de quienes apoyaron y empujaron el libro. Animo a debatir sobre él aquí en los comentarios a este post o en mi facebook.

5 comentarios:

xfilin dijo...

Toda esta historia es impagable. Felicidades y muchisimas gracias a ese gran escritor y "memorion" diria yo, por aportar tantos datos interesantisimos sobre la historia reciente o no tan reciente del Ajedrez en Gran Canaria. Tu libro deberia ser un BEST SELLER y casi de obligada lectura por toda la población ajedrecistica o no de esta maravillosa Isla llamada GRAN CANARIA y a la que tu honras con tus relatos y donde yo tuve la suerte de nacer.

Ricardo Moyano dijo...

Mil gracias

Ricardo Moyano dijo...

Mil gracias

al capone dijo...

Una gran obra que era necesaria para que los jóvenes amantes de este noble juego y los menos jóvenes , conozcan la historia del ajedrez en G. Canaria. Felicitaciones por el esfuerzo.

Armando.

Ricardo Moyano dijo...

Gracias Capone. Que seria de nosotros sin el apoyo oblicuo y sagaz y esceptico de la Cosa Nostra